2.2 Results
2.2.8 Phenological Changes
El sector de la vivienda es uno de los más importantes para la economía, no solo para los países desarrollados sino también para los países en vías de desarrollo. La construcción de viviendas genera fuertes externalidades positivas en términos de crecimiento económico, salud pública y estabilidad social. En nuestros días, la vivienda constituye un importante medio de acumulación de activos y generalmente representa más del 50% del activo de una familia14.
El Banco Interamericano de Desarrollo (1993) señala: La gente vive en viviendas de mala condición cuando ocurre cualquiera de las siguientes condiciones:
• Más de 1.5 personas viven en cada habitación; • La casa no ofrece acceso fácil al agua potable; • La casa no posee facilidades sanitarias;
13 GRIDCON INTELIGENCIA INMOBILIARIA, Actualización de la oferta hipotecaria en Quito, (Noviembre, 2006)
• La casa carece de una fuente confiable y segura de electricidad; • La construcción física de la casa no puede impedir que entre la lluvia; • La construcción es físicamente insegura; y
• La tenencia segura es amenazada por el posible despojo o porque la familia no puede pagar por la vivienda.
En América Latina, más del 50% de la población vive en malas condiciones habitacionales y de salubridad15. Existen 26 millones de unidades de vivienda que son inadecuadas y se requieren con urgencia 28 millones de unidades adicionales para reducir el hacinamiento y las condiciones inferiores a los estándares básicos.
3.2.1 POLÍTICA HABITACIONAL EN AMÉRICA LATINA16
La mayor parte de países latinoamericanos han vivido procesos políticos comunes y aunque han tenido políticas habitacionales distintas, estas tienden a implantar procesos de transformación y renovación urbana que siguen un mismo lineamiento. A juicio de Sepúlveda y Fernández en América Latina se pueden distinguir tres generaciones de políticas habitacionales.
Primera generación de políticas:
A partir de mediados del siglo pasado, se distingue la primera generación de políticas de escala nacional. Se manifiesta la urbanización de la pobreza dándole a ella una respuesta de urbanismo “moderno” con políticas de poca cobertura e impulsadas centralizadamente desde el Estado. Su objetivo fue erradicar los asentamientos irregulares trasladando a la población a terrenos urbanizados y loteados, donde se instalaban provisoriamente las viviendas al fondo de los sitios, para luego construir por autoconstrucción o por empresas constructoras las viviendas definitivas en la parte delantera.
15
NACIONES UNIDAS, Human Development Report, 2004
16SEPÚLVEDA, R; FERNÁNDEZ R
., Un análisis crítico de las políticas nacionales de vivienda en América Latina, Editor: Centro Cooperativo Sueco, San José, 2006.
Segunda generación de políticas:
En vista de que las primeras políticas no terminaron por resolver el déficit habitacional, en los años 70 se establecen las "políticas alternativas" o de segunda generación, basadas principalmente en la radicación de asentamientos precarios y que por lo general involucraban a los habitantes en la solución del problema. Con protagonismo del Estado, se llevó a cabo programas de saneamiento (legal y sanitario) de soluciones existentes. Ese fue el principal rasgo de la segunda generación de políticas y desde el cual se inspiran las políticas que contemplan la progresividad del hábitat17.
Por el fracaso de la primera generación de políticas, el 60% y 70% de la población eran expresión de procesos de urbanizaciones populares. La Organización de las Naciones Unidas reconoce ese hecho y crea su Programa de Asentamientos Humanos, UNCHS., desarrollando el campo de las metodologías participativas como base de la producción social de hábitat. El Banco Mundial, en la década de los 80 apoya estas políticas mediante los programas de lotes con servicios y mejoramientos de barrios. De allí en adelante, coexisten ambos lineamientos de políticas.
En el período 80-90, se expresan las crisis de los Estados-nación latinoamericanos: reformas de los Estados y aplicación de políticas de ajuste, siguiendo el Consenso de Washington y las acciones de ambas generaciones entran en conflicto. Aparece la lógica del financiamiento al sector vivienda, el problema urbano y la expresión de la pobreza urbana.
Tercera generación de políticas:
Desde los años 90 en adelante, se puede hablar de una tercera generación de políticas (emprendida por el modelo chileno) cuya expresión está relacionada con la reconversión productiva, cambios en las condiciones del trabajo, supremacía del
17 Soluciones habitacionales inicialmente modestas pero mejorables en el tiempo. Definido por el Arq Joan Mac Donald,
mercado financiero y reforma del Estado, apareciendo una nueva tendencia: las políticas de regularización.
Los Estados se reducen y aumentan su deuda externa, principalmente ante el Banco Mundial y el FMI, instituciones que influyen en las agendas urbanas. El espacio económico y cultural más calificado es el de las ciudades, aumenta la pobreza urbana y el proceso explosivo de urbanización tiende a quedarse estacionario. Por lo cual aparecen los programas sociales “focalizados”.
Según la clasificación de políticas planteadas por el autor, se concluye que con el fin de aliviar la pobreza a partir del los años 50, se ha ido variando el papel del Estado, que va desde controlador total de las políticas y sus implicaciones hasta constituirse hoy como un “facilitador” que permite el accionar más eficiente del mercado.
La gravedad del problema habitacional varía mucho dentro de la región, entre países, dentro de cada país e incluso dentro de cada ciudad. Los países pobres tienden a tener peores condiciones habitacionales que los países más ricos, y las condiciones de vida son típicamente peores en las áreas rurales. En la Tabla N.2 se tiene una síntesis de las Políticas habitacionales en América Latina.
Tabla N. 2
SITUACIÓN URBANA Y HABITACIONAL EN AMÉRICA LATINA
Nivel del Proceso de Urbanización Países
Proceso de urbanización avanzado
(80% y más de población, urbana) Argentina, Chile, Uruguay, Venezuela. Pleno proceso de urbanización (menos del
80% y más del 70% de población urbana)
Brasil, Colombia, Cuba, México.
En proceso de urbanización modesto (entre
el 50% y 70% de población urbana) Bolivia, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica. En proceso de urbanización rezagado
(menos del 50%) Guatemala, Haití, Honduras.
Fuente: Análisis crítico de las políticas nacionales de vivienda en América Latina, (2006). Realizado por: Sepúlveda, R; Fernández R.
Se observa que entre los países más urbanizados se encuentra Chile, con un proceso de urbanización superior al 80%, mientras que Ecuador si bien no se encuentra entre los rezagados como Guatemala o Haití, tiene un proceso de urbanización muy modesto. Esto precisamente porque entre los países latinoamericanos que más logros han conseguido en el afán de aumentar la producción de nuevas viviendas y mejorar la calidad del acervo de viviendas informales, se encuentra Chile. De allí que a nivel de la región la experiencia chilena, merezca un análisis al considerarse exitosa y sea un referente para el resto de economías.
CAPÍTULO IV
FINANCIAMIENTO DE LA VIVIENDA EN CHILE