Tanto en México como en Colombia (así como en otros países latinoamericanos), destaca la utilización del enfoque en competencias -competencias ciudadanas- en las investigaciones en torno al tema de la formación ciudadana en contextos educativos formales. Dichas competencias, en términos generales, implican formalmente un conjunto de conocimientos y de habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas, que operando de manera articulada posibilitan un actuar constructivo de una sociedad democrática. Así, en el curso de la elaboración de un breve y general estado del conocimiento, se pueden encontrar investigaciones como “Competencias ciudadanas en los estudiantes universitarios” (Padilla, 2011), “Ciudadanía y competencias ciudadanas” (Alvarado, S. y Mieles, M., 2012), y “Competencias ciudadanas aplicadas a la
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educación en Colombia” (Constanza, A.; Ruiz, S. y Guerra, Y., 2007). En ellas se plantea que la concepción de una ciudadanía democrática, representa una alternativa ante una intensa conflictividad social que afecta particularmente a sectores vulnerables; para ello se vislumbra una distinción entre una ciudadanía teórica y un complemento que se juega más en la acción; es decir, en el ejercicio de la ciudadanía.
Lo anterior se deriva, al menos en parte, de convenios internacionales que han promovido este enfoque como operante del modelo educativo institucional. Sobre esto, Perrenoud (2012) apunta hacia una fascinación por las competencias ubicada, según sus palabras, en casi todos los países desarrollados y menos desarrollados. Menciona sobre ellas:
[…] se han convertido en el tema predilecto de algunas organizaciones internacionales, en particular la OCDE, y porque existe una forma de contagio. Un país que no se preocuparía por hacer hincapié en el desarrollo de las competencias parecería estar rezagado o <<fuera de tendencia>> (p. 41).
En Colombia, estas investigaciones han generado información que ha sido utilizada para la construcción de pruebas, que han sido estandarizadas e institucionalizadas, para evaluar el nivel de desarrollo de competencias ciudadanas en estudiantes de diversos niveles educativos, incluidos aquellos que están por concluir una carrera universitaria.
Estas pruebas son utilizadas por el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES), organismo adscrito al Ministerio de Educación Nacional. Los criterios de evaluación se enfocan, básicamente, en el conocimiento de las leyes constitucionales que rigen la convivencia social, en la capacidad del pensamiento crítico y en la capacidad de evaluar las situaciones sociales desde diferentes perspectivas. Los resultados de estas evaluaciones impactan la manera en que socialmente es percibida la institución educativa respecto a su capacidad para educar y formar en ciudadanía a sus estudiantes.
Con relación a lo anterior, uno de los investigadores más visibles es el Dr. Enrique Chaux,14 adscrito al Departamento de Psicología de la Universidad de los Andes (Bogotá, Colombia) y egresado de la Universidad de Harvard. Es integrante de un conjunto de académicos colombianos interesados en abordar diversas manifestaciones de violencia en contextos
14 Como parte de esta visibilidad, la Coordinación de Formación e Investigación Educativa de la UNACH (dentro de la gestión 2010-2014) invitó al Dr. Enrique Chaux, en calidad de experto, a dirigir una experiencia educativa de capacitación en torno al tema de las competencias ciudadanas. Esta experiencia estuvo dirigida a un grupo de profesores del ámbito educativo y promovió –entre otras cosas- una investigación acerca de las competencias ciudadanas de los estudiantes de la UNACH (hago referencia a ella un poco más adelante).
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educativos desde la influencia del enfoque teórico-epistemológico de la psicología cognitiva, y a través del desarrollo de competencias ciudadanas en los estudiantes de diferentes niveles educativos. Asimismo, fue el coordinador de un grupo de expertos que construyeron una base de estándares y pruebas orientadas a evaluar el nivel de desarrollo de un conjunto de competencias (incluyendo las ya mencionadas); sobre ella, se han desarrollado (y lo siguen haciendo) diversas investigaciones e instrumentos de evaluación posteriores.
A través de su producción académica, Chaux concibe a la educación y la formación ciudadana como una alternativa, desde la educación formal o institucionalizada, a un conjunto de acuciantes problemáticas sociales.15
Chaux et al. (2004), consideran que una de las ventajas de abordar el tema de la formación ciudadana en la escuela, desde el enfoque en competencias16, es que de esta manera se explicita lo que de otra manera queda oculto, y por tanto, sin control de las consecuencias de las acciones llevadas a cabo para tal fin. Por tanto, otra ventaja identificada entonces tiene que ver con la posibilidad de una evaluación formal. La evaluación representa, para él, la única alternativa para saber si lo que se está proponiendo y llevando a cabo realmente está funcionando o no.
De la misma manera, Chaux identifica la necesidad y la utilidad de contar con asignaturas con la intención ex profeso de “enseñar ciudadanía” pero, en el mejor de los casos, opina que la formación ciudadana no puede remitirse únicamente a ello. No es lo mismo, por ejemplo, intentar memorizar ciertos contenidos (como determinados artículos de la constitución política), que un intento de abordar de manera transversal el desarrollo de competencias ciudadanas orientadas a incidir en el desarrollo cotidiano de la convivencia escolar. Aunque no minimiza la importancia de aprender contenidos, hace énfasis en la importancia de una estrategia transversal orientada a llevarlos a la práctica; propone pues, que el desarrollo de competencias ciudadanas debe extenderse a lo largo del currículum e involucrar a toda la comunidad estudiantil.
Si bien el desarrollo de estas competencias puede darse a través de acciones al interior del aula –dentro de cualquier asignatura-, como ejemplos (desde la perspectiva de Chaux) puedo mencionar: la construcción de un conjunto de normas de convivencia dentro del aula, con la
15 Cabe destacar que la referencia fundamental que ha orientado los contenidos de las “competencias ciudadanas” en Colombia, es lo estipulado por su relativamente reciente constitución política, la cual prioriza una democracia que, en el intento de llevarla a la realidad cotidiana, enfrenta un entramado complejo de dificultades.
16 Ahondaré un poco en la producción académica del Dr. Enrique Chaux con la intención de exponer algunos aspectos básicos del enfoque en competencias ciudadanas en tanto la influencia del mismo en las investigaciones que abordan la temática de la presente investigación.
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participación de todos los involucrados; el proyecto “aulas en paz” (intervención educativa orientada a una convivencia libre de violencia) ante el preocupante acoso escolar; el empleo de ciertas estrategias psicopedagógicas, como lo son el aprendizaje cooperativo y la vinculación de los contenidos disciplinares con cuestiones significativas del entorno social de los estudiantes; se contempla también el desarrollo de proyectos de gobierno escolar proponiendo que éste se rija por una democracia participativa en el lugar de una representativa. La primera, incluye la posibilidad de evaluar a las autoridades y revocar su mandato.