B. NAVY ERP PILOT PROGRAMS 29
5. Pilot Program Success 34
A la hora de diseñar la encuesta dirigida a las ocho primeras promociones de la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales, se tuvo en cuenta el hecho de que un cierto número de diplomados había contestado al cuestionario de la primera encuesta realizada a las seis primeras promociones (García Pérez et al., 2003). Para éstos, el cuestionario era distinto al cuestionario general. En realidad, se diseñaron dos cuestionarios: uno para quienes habían contestado al primero pero no habían tenido un empleo, y otro para quienes habían contestado y tuvieron al menos un empleo.
Adicionalmente, una parte de los diplomados que habían contestado al cuestionario de la primera encuesta habían tenido más de un empleo, lo que significa que en el estudio anterior se pudo comparar su primer y su último empleo. La realización de esta segunda encuesta brinda la oportunidad de comparar varios de los empleos tenidos por este grupo de diplomados. En particular, para ellos se dispone de información sobre el primer empleo que tuvieron al terminar sus estudios, sobre el empleo que tenían en el momento de contestar al cuestionario de la primera encuesta (a principios de 2002) y sobre el empleo que tienen en el momento de contestar al cuestionario de esta segunda encuesta (a principios de 2005).
La explotación de esta información longitudinal permite cubrir uno de los objetivos del presente estudio, que es el análisis de la progresión de los diplomados una vez incorporados al mercado laboral. Para este análisis se ha contado con un total de 36 alumnos que han tenido más de un empleo, que respondieron en el cuestionario de la primera encuesta a idénticas preguntas sobre las características del primer y último empleo (hasta el momento de la entrevista), y que han respondido en el cuestionario de la segunda encuesta a las misma preguntas sobre su último empleo.
Los aspectos de los puestos de trabajo que van a considerarse como elementos indicativos de la progresión de los diplomados en el mercado laboral van a ser los
siguientes: la afinidad de los estudios realizados con el empleo, la responsabilidad ejercida sobre grupos de personas, el tipo de contrato, el salario, el tipo de organización, la rama de actividad y la zona geográfica en la que se ubica el puesto de trabajo.
Comencemos por la afinidad entre estudios y empleos. El gráfico 5.7 ofrece la comparación de las distribuciones de la afinidad de los estudios realizados con puesto de trabajo para el primer empleo, el empleo intermedio y el último empleo. El resultado de dicha comparación es que los diplomados experimentan una evolución favorable, con una fuerte reducción de los porcentajes de los empleos nada y poco afines, un cierto mantenimiento de los de afinidad media y un incremento de los empleos bastante o muy afines. Así, del 50 por ciento de diplomados que decían tener un primer empleo nada o poco afín se ha pasado a menos del 20 por ciento en el último empleo. Al mismo tiempo, del 22 por ciento de diplomados que decían tener un primer empleo bastante o muy afín se ha pasado a casi el 50 por ciento en el último empleo. Por tanto, la movilidad laboral de los diplomados ha llevado a éstos a emparejarse con puestos de trabajo que cada vez resultan ser más afines con los estudios cursados.
0 5 10 15 20 25 30 35 Mucho Bastante Medio Poco Nada Último empleo Empleo intermedio Primer empleo
Gráfico 5.7. Porcentajes de diplomados clasificados por la afinidad del empleo con los estudios realizados. Comparación entre el primer empleo, el empleo intermedio y el último empleo.
Para tratar de analizar más detalladamente la dinámica del cambio en la afinidad de los estudios con el empleo, el cuadro 5.14 ofrece la matriz de transición de las
respuestas de los diplomados a la pregunta sobre afinidad entre el primer empleo y el empleo intermedio (panel superior) y entre el empleo intermedio y el último empleo (panel inferior). Para facilitar la lectura se han agrupado las cinco posibles respuestas en tres: afinidad nula-baja, afinidad intermedia y afinidad alta.
Cuadro 5.14. Afinidad con los estudios cursados en el primer empleo y el empleo intermedio, y entre el empleo intermedio y el último empleo. Transiciones de los diplomados entre respuestas (porcentaje de diplomados sobre el total en cada pareja de empleos: suma igual a 100)
Empleo intermedio
Primer empleo Mucho-bastante Medio Poco-Nada Total
Mucho-bastante 16,7 2,8 2,8 22,2 Medio 5,6 11,1 11,1 27,8 Poco-Nada 13,9 8,3 27,8 50,0 Total 36,1 22,2 41,7 100,0 Ultimo empleo Empleo
intermedio Mucho-bastante Medio Poco-Nada
Total Mucho-bastante 27,8 5,6 2,8 36,1 Medio 8,3 13,9 0,0 22,2 Poco-Nada 11,1 13,9 16,7 41,7 Total 47,2 33,3 19,4 100,0
Entre los diplomados que tenían una afinidad nula-baja en el primer empleo (que suponían exactamente el 50 por ciento del total de diplomados), la movilidad hacia una mejora en el empleo intermedio es patente: algo más de la mitad (27,8/50,0) permanecen en empleos de afinidad nula-baja, pero el resto cambia hacia empleos de afinidad intermedia o alta. El proceso es incluso más intenso cuando se comparan el empleo intermedio y el último empleo: de los diplomados que declaraban una afinidad nula-baja en el empleo intermedio (que suponían 41,7 por ciento del total), menos de la mitad (16,7/41,7) permanecen en empleos de afinidad nula-baja, transitando el resto hacia empleos de afinidad intermedia o alta. Cuando este análisis se realiza con los titulados con afinidad alta en el primer empleo y en el empleo intermedio, lo que sucede es lo contrario: la mayor parte de los mismos permanecen en empleos con dicha afinidad y son muy pocos los que cambian hacia empleos con afinidad inferior.
Centramos ahora la atención en la responsabilidad sobre grupos de personas. El cuadro 5.15 ofrece la distribución de dicha variable para los tres empleos considerados. Como se observa, a medida que los diplomados progresan en el mercado laboral y van cambiando de empleo, van transitando a puestos de trabajo que exigen mayor
responsabilidad y que poseen como una de sus características el tener personas a su cargo. Así, mientras en el primer empleo sólo un 3 por ciento de los diplomados decían ser responsables de un grupo de personas, en el empleo intermedio esa proporción pasa a ser un 11 por ciento y en el último empleo ya alcanza un 22 por ciento.
Cuadro 5.15 Porcentaje de diplomados clasificados según la responsabilidad ejercida sobre grupos en el primer empleo, el empleo intermedio y el último empleo.
Primer empleo Empleo intermedio Último empleo
No 97,2 88,9 77,8
Sí 2,8 11,1 22,2
Total 100,0 100,0 100,0
El tipo de contrato es otro elemento relevante para evaluar la progresión de los diplomados en el mercado de trabajo. A la vista de los datos ofrecidos en el gráfico 5.8, puede decirse que el avance es importante, ya que se detecta un importante crecimiento en el peso de los contratos indefinidos (que pasan de suponer un 6,6 por ciento del total en el primer empleo, a un 33 por ciento en el empleo intermedio y a un 56 por ciento en el último empleo). La temporalidad, que es muy significativa en el primer empleo (alcanza a la práctica totalidad de los diplomados en el primer empleo), sigue presente con un peso del más del 40 por ciento sobre el total de los contratos en el último empleo. Hay que destacar la nula presencia de diplomados en régimen de autónomos (una de las posibles respuestas de la pregunta sobre tipo de contrato), lo que da idea de la inexistencia de iniciativa empresarial de los diplomados, en cuanto a la decisión de crear sus propias empresas.
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 Beca postgrado Temporal Indefinido Otro Último empleo Empleo intermedio Primer empleo
Gráfico 5.8. Porcentajes de diplomados clasificados por tipo de contrato. Comparación entre el primer empleo, el empleo intermedio y el último empleo
Si se consideran los transvases de diplomados entre tipos de contratos (véase el cuadro 5.16), hay que señalar las importantes cantidades de diplomados que transitan de un contrato temporal a otro indefinido tanto entre el primer empleo y el empleo intermedio (un 36,7 por ciento=30,6/83,3) como, sobre todo, entre el empleo intermedio y el último empleo (un 52,6 por ciento=27,8/52,8). A pesar de ello, también hay un porcentaje elevado de individuos que no consigue abandonar la situación de temporalidad de su primer empleo. Finalmente, las transiciones de contratos indefinidos a temporales tienen un carácter excepcional y sólo se dan en el 8 por ciento de los encuestados (entre el empleo intermedio y el último empleo). En resumen, el rasgo más significativo de la evolución comentada es el transvase de diplomados de empleos con contrato temporal a indefinido y la continuidad de un porcentaje considerable de personas en empleos con contratos de carácter temporal.
Cuadro 5.16. Diplomados clasificados por tipo de contrato en el primer empleo, el empleo intermedio y el último empleo. Transiciones de los diplomados entre respuestas (porcentaje de diplomados sobre el total en cada pareja de empleos: suma igual a 100)
Empleo intermedio Primer empleo
Beca
postgrado Temporal Indefinido Otro Total
Beca postgrado 0,0
Temporal 8,3 41,7 30,6 2,8 83,3
Indefinido 2,8 2,8
Total 11,1 52,8 33,3 2,8 100,0 Ultimo empleo
Empleo intermedio
Beca
postgrado Temporal Indefinido Otro Total Beca postgrado 11,1 11,1 Temporal 22,2 27,8 2,8 52,8 Indefinido 8,3 25 33,3
Otro 2,8 2,8
Total 0,0 41,7 55,6 2,8 100,0
Otro de los aspectos de los puestos de trabajo que pueden analizarse con objeto de examinar el avance de los diplomados en el mercado de trabajo son los salarios entre los distintos empleos considerados. El gráfico 5.9 proporciona una visión de dicha evolución, mostrando las distribuciones de los diplomados clasificados según sus salarios (agrupados en intervalos) en cada uno de los tres empleos. Los datos del gráfico muestran una importante mejora: la distribución de los salarios se va desplazando paulatinamente de los tramos inferiores hacia los superiores. Mientras que en el primer empleo todos los diplomados se encontraban en los cuatro intervalos inferiores, en el último empleo se encuentran en los cuatro superiores.
0 10 20 30 40 50 60 De 0 a 300 De 301 a 450 De 451 a 600 De 601 a 900 De 901 a 1200 De 1201 a 1800 Más de 1800 Último empleo Empleo intermedio Primer empleo
Gráfico 5.9. Porcentajes de diplomados clasificados según su salario (en euros). Comparación entre el primer empleo, el empleo intermedio y el último empleo.
El intervalo modal (el más frecuente), que era el de 451 a 600 euros en el primer empleo, ha pasado a ser el de 601 a 900 euros en el empleo intermedio y al de 901 a 1.200 euros en el último empleo. Los salarios superiores a 1.800 euros tienen una presencia escasa, pero al mismo tiempo se observa un incremento moderado de diplomados con salarios pertenecientes al intervalo de 1.201 a 1.800 euros.
Las transiciones de los diplomados entre los diferentes intervalos de salarios pueden observarse de forma resumida en el cuadro 5.17 (los intervalos se han agrupado sólo en tres para facilitar la lectura de los datos). Este detalle de las transiciones permite apreciar la movilidad ascendente del grupo de los diplomados que perciben hasta 600 euros en el primer empleo y del grupo que percibe entre 601 y 900 en el empleo intermedio. En particular, entre el primer empleo y el intermedio, un 39 por ciento permanece en el mismo nivel de ingresos y un 55 por ciento incrementa dicho nivel (únicamente un 5,6 por ciento sufre una disminución en la cuantía del mismo). De igual forma, entre el empleo intermedio y el último, un 28 por ciento permanece en el mismo nivel de ingresos y un 66 por ciento lo aumenta (nuevamente, sólo un 5,6 por ciento sufre una reducción). Todo ello sugiere una destacable progresión de los diplomados a lo largo del tiempo en cuanto a su salario.
Cuadro 5.17. Salario percibido en el primer empleo, en el empleo intermedio y en el último empleo. Transiciones de los diplomados entre respuestas (porcentaje de diplomados sobre el total en cada pareja de empleos: suma igual a 100)
Empleo intermedio
Primer empleo De 0 a 600 De 601 a 900 Más de 900 Total Hasta 600 22,2 30,6 16,7 69,4 De 601 a 900 5,6 16,7 8,3 30,6 Más de 900 0,0 0,0 0,0 0,0 Total 27,8 47,2 25,0 100,0
Ultimo empleo
Empleo intermedio De 0 a 600 De 601 a 900 Más de 900 Total Hasta 600 0,0 13,9 13,9 27,8 De 601 a 900 0,0 8,3 38,9 47,2 Más de 900 0,0 5,6 19,4 25,0 Total 0,0 27,8 72,2 100,0
La ubicación de empleos es una característica de los puestos de trabajo que presenta una gran estabilidad, con el peso mayor correspondiendo a Madrid, seguida del Corredor del Henares y de Guadalajara. Aun así, se detecta una cierta tendencia del peso de Guadalajara a crecer y del peso de Madrid a disminuir.
Cuadro 5.18. Porcentaje de diplomados clasificados según la ubicación del primer empleo, del empleo intermedio y del último empleo.
Primer empleo Empleo intermedio Último empleo
Guadalajara 22,2 19,4 30,6
Corredor 30,6 30,6 27,8
Madrid 41,7 38,9 36,1
Otras 5,6 11,1 5,6
Total 100,0 100,0 100,0
Si se analizan los cambios de ubicación en el empleo a la luz de la información de la matriz de transiciones, se comprueba la tendencia a no cambiar el lugar de ubicación del empleo ilustrada por el fuerte peso de la diagonal de la matriz de porcentajes, aunque se producen algunos cambios de ubicación entre las distintas zonas geográficas.
Cuadro 5.19. Ubicación del primer empleo, del empleo intermedio y del último empleo. Transiciones de los diplomados entre respuestas (porcentaje de diplomados sobre el total en cada pareja de empleos: suma igual a 100)
Ubicación empleo intermedio
Primer empleo Guadalajara Corredor Madrid Otras Total
Guadalajara 11,1 2,8 8,3 22,2 Corredor 8,3 19,4 2,8 30,6 Madrid 8,3 27,8 5,6 41,7 Otras 5,6 5,6 Total 19,4 30,6 38,9 11,1 100,0
Ubicación último empleo
E. intermedio Guadalajara Corredor Madrid Otras Total
Guadalajara 13,9 2,8 2,8 19,4 Corredor 8,3 13,9 8,3 30,6 Madrid 8,3 5,6 19,4 5,6 38,9 Otras 5,6 5,6 11,1 Total 30,6 27,8 36,1 5,6 100,0
CONCLUSIONES
El presente trabajo, en el que se estudian los perfiles y la inserción laboral de las ocho primeras promociones de diplomados de la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de la Universidad de Alcalá, es continuación del realizado por García Pérez et al. (2003), dedicado a las seis primeras promociones de diplomados de la Escuela.
El capítulo 1 se centra en dos cuestiones: la primera, el análisis del entorno económico de la Escuela, y la segunda, la descripción de la metodología de la investigación estadística cuyos resultados se presentan a lo largo de este estudio.
El entorno económico-empresarial de la Escuela es el corredor del Henares, un área estratégica compartida entre las provincias de Guadalajara y Madrid en torno a los ejes de los ríos Henares y Jarama, con buenas comunicaciones y un mercado activo de trabajo donde los diplomados de la Escuela encuentran empleo. La parte del corredor de Madrid se caracteriza por tener una economía industrial y de servicios consolidada y un crecimiento demográfico por encima de la media de la Comunidad de Madrid. Los municipios del corredor del Henares en Guadalajara se encuentran en un proceso de transformación rápido, desde el punto de vista demográfico, urbanístico y empresarial, que va concentrando la mayor parte de la población y de la actividad económica en la zona oeste de la provincia. Del análisis realizado, no se puede concluir que los municipios sean meros dormitorios, pues, al tiempo que aumenta el número de viviendas, se habilita nuevo suelo industrial donde se van asentando nuevas empresas.
El número total de alumnos de la Escuela que se han diplomado en las ocho primeras promociones, desde el año 1996 hasta el 2003, ha sido 289, de los que el 59 por ciento son mujeres y el 41 por ciento hombres. La participación de los titulados en la encuesta ha sido del 73,4 por ciento del total de diplomados, y la composición por sexo de la muestra es del 40,1 por ciento de los varones y del 59,9 por ciento de las mujeres, lo que refleja una proporción muy similar a la composición del universo, aunque con un pequeño sesgo a favor de las mujeres.
El capítulo 2 describe el perfil de los diplomados y analiza las causas de ciertos rasgos observados en los mismos. Los datos empleados proceden tanto de la muestra
obtenida en las encuestas como de la información de todos los diplomados facilitada por la secretaría de alumnos de la Escuela.
Del análisis del perfil de los diplomados se obtienen las siguientes conclusiones referentes a edades de acceso, movilidad geográfica, tiempo en terminar los estudios, simultaneidad de estudios y trabajo y situación laboral y nivel de estudios de los padres: - Las mujeres (18,5 años de media de todas las promociones) acceden a la Escuela para cursar los estudios a una edad inferior que la de los varones (19,3 años de media).
- Los diplomados no se ven afectados por una elevada movilidad residencial. Del total de diplomados de la muestra, el 62,3 por ciento residen en Guadalajara y provincia y el 36,3 por ciento en Madrid y provincia. Porcentajes similares se obtienen de los lugares de residencia de las dos últimas promociones, cuando los diplomados eran alumnos de la Escuela.
- El 28 por ciento del total de los diplomados acabó la carrera en tres años. Por sexo, el porcentaje se eleva al 30 en las mujeres y se reduce al 25,2 en los varones.
- Las mujeres (4,15 años de media) tardan menos tiempo en acabar la carrera que los hombres (4,38 años de media).
- Los estudios compaginados con el trabajo reducen el rendimiento académico, es decir, aumentan el tiempo que necesitan para acabar la carrera, más en los varones que en las mujeres.
- Las mujeres planifican la carrera de forma más coherente que los varones al elegir, en una proporción mayor, las prácticas en empresas (que pueden convalidarse por créditos de libre elección) entre las diversas formas de adquirir experiencia laboral previa a la titulación.
- Aunque se describe la formación académica y la situación laboral de los padres de los diplomados, no se observan relaciones concluyentes entre la duración de los estudios de los diplomados y esas características.
El capítulo 3 se dedica al análisis del proceso de inserción de los diplomados en el mercado de trabajo. Como conclusiones más relevantes de este capítulo, cabría mencionar los siguientes.
En primer lugar, se ha tratado de examinar si la experiencia laboral previa a la obtención de la titulación marca alguna diferencia con respecto a la trayectoria laboral posterior. Dos aspectos merecen subrayarse. Primero, hay un porcentaje importante de diplomados (un 70 por ciento) que dicen haber realizado alguna actividad laboral (prácticas, trabajos eventuales, etc.) antes de obtener el título. Segundo, tener experiencia laboral previa retrasa significativamente la obtención del título, puesto que casi la mitad de quienes tienen experiencia laboral previa se convierte en titulado al cabo de cuatro años y un porcentaje nada desdeñable (12 por ciento) lo hace en 6 años o más. Esta tendencia se ha agudizado en las últimas promociones. Y tercero, parece existir una cierta relación entre no haber tenido experiencia laboral previa y la situación posterior de inactividad en el mercado de trabajo, ya que se observa que en el colectivo de quienes no tuvieron experiencia laboral mientras estudiaban la diplomatura hay un menor peso de las situaciones de ocupación y de paro y un mayor peso de la inactividad, en comparación con el colectivo de quienes tuvieron experiencia laboral mientras estudiaban la diplomatura.
En segundo lugar, una mayoría de los titulados (el 70 por ciento) llevaron a cabo algún tipo de actividad (sobre todo, otros estudios universitarios, pero también preparar oposiciones, máster, etc.) en el periodo intermedio entre la obtención del título y el acceso al primer empleo, sin apenas diferencias entre varones y mujeres.
En tercer lugar, los diplomados han disfrutado de una rápida inserción laboral, ya que un 45 por ciento de los mismos ya estaba trabajando al terminar los estudios. Además, quienes han tenido experiencia laboral previa tardan menos tiempo en acceder a su primer empleo después de obtener el título. En este colectivo, el 56 por ciento ya se encontraba trabajando al terminar sus estudios. Y un 26 por ciento adicional encontró su primer empleo entre uno y tres meses después de obtener el título.
En cuarto lugar, con respecto a la vía que les sirvió para acceder a su primer empleo, un 29 pone de manifiesto un medio informal como son los contactos personales, aunque los medios formales de búsqueda son igualmente importantes: un porcentaje similar de los individuos utilizaron los anuncios en prensa o las empresas de trabajo temporal. También destaca el acceso al empleo desde la realización de prácticas en la empresa como una vía muy utilizada (26 por ciento).
En quinto lugar, los diplomados parecen valorar como algo muy positivo la posesión del título como una vía que favorece el acceso al mercado laboral, ya que la
mitad de los diplomados consideran la propia titulación como el aspecto más relevante