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Chapter 5: DISCUSSION OF FINDINGS

5.3 Material resources

5.4.10 Planning and teaching methods

1. Elifaz acusa a Job de pensar que Dios no es imparcial (22:1-3)

2. Elifaz sostiene que Dios castiga a Job por sus muchos pecados (22:4-11) 3. Elifaz acusa a Job de pensar que Dios es ignorante (22:12-14)

4. Elifaz compara a Job con los pecadores de antes del diluvio (22:15-20) 5. Por última vez, Elifaz exhorta a Job a arrepentirse (22:21-30)

Esta es la última flecha de la aljaba de Elifaz; está baZada en veneno y además ardiendo. Elifaz ha dejado de lado toda reserva y osadamente afirma lo contrario de lo que había dicho en su primer respuesta a Job (cap.4). Ya no quiere reconocer que Job había ayudado al pobre y apoyado el débil. Ya no le es suficiente afirmar que Job ponía en peligro el temor de Dios en los demás (15:4). No, ahora dice que Job había urdido actos maliciosos, embargando al hermano y desnudando al despojado, dejando hambriento al necesitado y moliendo a los huérfanos y a las viudas. Palabras tan injustas y rudas no pueden llegar nunca a sensibilizar la conciencia del que las oye. Así pues, habla al aire; Job ya ni siquiera le escucha, como demuestra su discurso final en el que no responde ya a la tirada de Elifaz, sino que se explaya en un monólogo, al que Bildad responde brevemente, sin referirse directamente a las palabras de Job. El cisma entre los amigos se ha hecho tan profundo, que han dejado de escucharse y por eso ya no pueden hablarse.

En los versículos 2 y 3 Elifaz comienza con una verdad: Dios no gana nada con la justicia del justo; no pierde nada con la impiedad del impío, de ahí que su juicio tiene que ser imparcial. Pero con ello dice también algo equivocado, porque acusa a Job de basarse en una visión falsa de Dios, al asegurar que Dios no castiga en esta vida a los impíos. Le acusa a Job de pensar que Dios preserva al impío, porque le aprovecha para algo. Pero Job no había dicho eso. Elifaz responde a un supuesto error de Job. Tenemos esa mala costumbre, cuando queremos tener la razón cueste lo que cueste. Esto es un error y puede causar grandes daZos. En los versículos 4 al 11 Elifaz va más allá con su cólera por las palabras precedentes de Job. Ya no habla mediante tesis generalizadas sobre el pecado y su castigo, dejando que Job lo aplique a su persona. Ahora dice de forma directa que Job es un hombre malvado a quien Dios ha castigado. Este hecho incuestionable, según él, refuta claramente todo lo que Job acababa de afirmar. En los versículos 12-14, de nuevo Elifaz reprocha a Job algo que él no ha dicho. Job había afirmado que Dios no juzga al impío; y Elifaz lo interpreta así: que Job piensa que Dios ignora sus actos y no conoce sus caminos. De nuevo, Elifaz utiliza este método malo tan apreciado por las personas altercadoras: No contradice a las palabras de Job, sino que responde a conclusiones que saca de las

gFbFr, ver nota al cap. 4:17b 204 Job 34:9; 35:3 205 'el 206

"el distinguido", o el de rostro altivo

207

Job 24:3 y 21; 27:15; 29:12-13

208

palabras de Job, y en consecuencia, responde a cosas que Job en ningún modo quería decir.

En los versículos 15 al 20 compara a Job con los impíos que fueron arrasados por el diluvio. Cree que el justo puede alegrarse por el daZo que haya sufrido una persona tan evidentemente malvada (v.19-20). Elifaz cierra su discurso con una exhortación vestida de bellas palabras, instando a Job a volver ya de una vez al Omnipotente, entonces hallará paz y bienestar a pesar de todo.

1. Elifaz acusa a Job de pensar que Dios no es imparcial (22:1-3)

1 Respondió Elifaz temanita, y dijo:

2 )Traerá el hombre provecho a Dios ?204 205 206

Al contrario, para sí mismo es provechoso el hombre sabio. 3 )Tiene contentamiento el Omnipotente

en que tú seas justificado,

o provecho de que tú hagas perfectos tus caminos?

Elifaz pronuncia aquí una importante verdad, pero la aplica a la persona equivocada. Ya hemos visto en los dos capítulos introductorios del libro, que Job no sirve a Dios, porque cree que con ello puede ser provechoso a Dios, ni le sirve por sacar provecho él. Teme a Dios y le sirve, porque es Dios. Probablemente Elifaz quería decir otra cosa además: Job había sostenido en su último discurso que Dios no castigaba al impío siempre inmediatamente. Elifaz deduce de ello que Job piensa que Dios no es imparcial. O sea, que preserva ciertas personas que le aprovechan. )Había dicho Job algo semejante? )De dónde sacaba Elifaz que Job pensaba así? Elifaz no podía saberlo. Por eso sus juicios no son correctos.

2. Elifaz sostiene que Dios castiga a Job por sus muchos pecados (22:4-11)

4 )Acaso te castiga,

o viene a juicio contigo, porque le temes? 5 Por cierto tu malicia es grande, y tus maldades no tienen fin.

6 Porque sacaste prenda a tus hermanos sin causa, e hiciste desnudar las ropas de los desnudos. 7 No diste de beber agua al cansado, y detuviste el pan al hambriento.

8 Pero el hombre de brazo fuerte tuvo la tierra, y habitó en ella el distinguido . 207

9 A las viudas enviaste vacías, 208

y los brazos de los huérfanos fueron quebrados. 10 Por tanto, hay lazos alrededor de ti,

ver cap 23:17 209 'eloah 210 'el 211 ver cap. 23:9; 26:9 212

y te turba espanto repentino;

11 O tinieblas , para que no veas, 209

y abundancia de agua te cubre.

Vers 4 Con su pregunta retórica, Elifaz quiere decir que Job no teme a Dios, por

lo cual Dios le ha juzgado. Esto es una acusación muy mala, y Elifaz tendrá que arrepentirse después y traer un sacrificio por eso (cap 42).

Vers 5-9 Los pecados que Elifaz enumera aquí, serían de los más infames, si

hubiesen sido cometidos por un hombre rico como lo era Job. Embargar al prójimo sin causa, arrancar al desnudo los andrajos, detener el pan del hambriento, teniendo dinero para parar un tren - peor no puede comportarse un rico. Si Elifaz tuviera razón, Job sería el mayor canalla posible; pero si no tiene razón, entonces le hace a Job la peor injusticia que se le puede hacer. En su monólogo final, en el cap. 31, Job incluso hará juramento de que jamás ha hecho cosas semejantes (ver 29:12 y 31:16-21). No se nos muestra el efecto que tienen sobre Elifaz las palabras verdaderas de Job, pero por lo dicho en el capítulo 42 podemos estar seguros de que más tarde se tuvo que arrepentir de todas sus acusaciones maliciosas.

Vers 10 Ese "por tanto" introduce otra de esas sospechas enojosas de Elifaz. Sí,

Job es espantado, como él mismo ha reconocido (6:4; 9:34). Pero )qué sabe Elifaz de las causas de estos espantos? Afirma cosas sin saber si son ciertas.

3. Elifaz acusa a Job de pensar que Dios es ignorante (22:12-14)

12 )No está Dios en la altura de los cielos? 210

Mira lo encumbrado de las estrellas, cuán elevadas están.

13 )Y dirás tú: )Qué sabe Dios ?211

)Cómo juzgará a través de la oscuridad?

14 Las nubes le rodearon , y no ve; 212

Y por el circuito del cielo se pasea.

Es verdad que Job dice que Dios se esconde (23:9). Pero no dice con ello lo que Elifaz conjetura que Job quiere decir: que por eso Dios no juzga rectamente a Job y a los hombres en general. Job únicamente quiere confesar que él no ve a Dios y que por eso él no puede comprender su camino. Es un reconocimiento sabio de la propia limitación y de nuestra capacidad limitada de sondear lo oculto. Por supuesto que Job no había dicho "))))Qué sabe Dios?". Había dicho, sin embargo,

Ec 7:17 213 'el 214 Job 22:14 215 Job 21:16 216 Sal 58:10 217 Job 12:4 218

que Dios no siempre interviene de manera directa en los asuntos de los hombres, y por eso a veces deja por mucho tiempo rienda suelta a los malos. Pero Job sabe muy bien que "él conoce mi camino" (23:10).

4. Elifaz compara a Job con los pecadores de antes del diluvio (22:15-20)

15 )Quieres tú seguir la senda antigua que pisaron los hombres perversos,

16 Los cuales fueron cortados antes de tiempo, 213

cuyo fundamento fue como un río derramado?

17 Decían a Dios : 214

Apártate de nosotros.215

)Qué podrá hacernos el Todopoderoso? 18 Les había colmado de bienes sus casas. Pero sea el consejo de ellos lejos de mí.216

19 Los justos lo ven y se gozan ; 217

Y el inocente los escarnece , diciendo:218

20 Fueron destruidos nuestros adversarios, y el fuego consumió lo que de ellos quedó.

Vers 15-17 Los hombres del diluvio fueron "cortados antes de tiempo", porque

Dios los juzgó directamente desde el cielo por sus pecados sumamente grandes. Ese juicio es un modelo para la tesis de Elifaz, que Dios castiga sólo a los impíos. De ahí que, según él, Job tenía que estar equivocado al asegurar que Dios a menudo permite que al impío le vaya mejor que al justo (cap. 21). La comparación es mala. Primero porque en aquel entonces fueron cortados los hombres sin diferencia, aunque seguramente que había diferencia en la amplitud de su pecaminosidad particular. Además fue rescatado sólo uno con su familia, y eso sólo porque había hallado gracia en los ojos del SeZor (Gn 6:8). Noé hubiese merecido el juicio igual que sus contemporáneos (lo cual reconoce claramente al presentar holocausto a Dios). Y en tercer lugar, Dios juzgó después de un largo tiempo, o sea que dejó vivir bien a los impíos durante siglos.

Vers 18 En tono de burla, Elifaz repite una frase del último discurso de Job

(21:6). "Sea el consejo de ellos lejos de mí". (Precisamente un impío como Job se atreve a decir eso...!

Vers 19 Aquí Elifaz dice algo correcto: "los justos lo ven y se alegran", como

Job 5:8 219 Job 8:6 220 ver cap 23:12 221 Job 11:13-14 222 Sal 37:4 223 'eloah 224 Gn 4:7; Sal 34:5; Job 11:15 225

se refiere a sí mismo. Es decir, que a él le es lícito alegrarse por la desdicha de Job.

5. Por última vez, Elifaz exhorta a Job a arrepentirse (22:21-30)

Estas últimas palabras de Elifaz nos recuerdan las palabras que dirigió a Job en su primer discurso. Habla de principios maravillosos que él seguramente había comprobado que eran ciertos. (Qué bien hubiese sido si su consejo hubiese encajado en la situación de Job! El que tiene comunión con Dios, hallará bienestar; el que recibe sus palabras es realmente sabio, y el que estima el conocimiento de Dios más que todos los tesoros terrenales, hallará en Dios el mayor tesoro. El resultado no será solamente la paz personal, sino que uno se convertirá en una fuente de bendición para otros.

21 Amístate ahora con él, y tendrás paz;219

Y por ello te vendrá bien .220

22 Toma ahora la ley de su boca, y pon sus palabras en tu corazón .221

23 Si te tornares al Omnipotente ,222

serás edificado;

Si alejas de tu tienda la injusticia; 24 Echa pues al polvo tu oro,

y a las piedras del arroyo el oro de Ofir 25 Y el Todopoderoso será tu oro y caudales de plata para ti.

26 Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente ,223

y alzarás a Dios tu rostro .224 225

27 Orarás a él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos. 28 Lo que tú decidas se te logrará

y sobre tus caminos resplandecerá luz. 29 Cuando alguien fuere abatido dirás tú: Ensalzamiento habrá: Y Dios salvará al humilde de ojos. 30 Librará aún al no inocente:

y por la limpieza de tus manos éste será librado.

Vers 23 En su último discurso, Elifaz vuelve a lo que había afirmado desde el

la restauración, si se arrepiente, al contrario de Zofar que ya no ve ninguna posibilidad para ello.

Vers 30 "Librará aún al no inocente": Elifaz muestra aquí que no le es

desconocida la gracia. Pero con las palabras que siguen muestra que su comprensión de la gracia de Dios es muy limitada, porque dice que el culpable será librado "por la limpieza de tus manos". Es característico para su forma de ver las cosas; su fe contiene elementos típicamente humanos, como también la de muchos creyentes de hoy en día: sobreestima al hombre y subestima a Dios. Hace al hombre mayor de lo que es, y a Dios menor de lo que es, porque cree que la gracia de Dios necesita de una contribución del hombre para ser una gracia efectiva. Al final, todos los participantes sabrán que la gracia de Dios es la única causa de todo lo bueno que puede sucederle al hombre, y que el hombre por su propia mano lo único que puede hacer es causar su propio desastre; nada contribuye para la salvación.

Lo que Elifaz dice al final del todo, contiene una ironía de la que él mismo no se da cuenta. Sí, efectivamente, Job librará "al no inocente". Lo que Elifaz no sospecha es que él mismo es uno de esos "no inocentes" que tendrán que ser liberados por la intercesión de Job.