por Gaultheria pumila (chaura), Poa tristigmatica (poa vivípara), Senecio argyreus (senecio dorado, margarita amarilla), Calandrinia colchahuensis
(calandrinia, doquilla) y Senecio bipontinii (senecio carnoso), siendo esta última especie una de las pocas, junto a Nassauvia dentata (nasauvia dentada), que colonizan las zonas arenosas y planas que acumulan cantidades importantes de nieve durante largo tiempo. En algunos sitios, como en los bordes más altos de la plataforma, Gaultheria pumila (chaura) es, por sectores, uno de los únicos
habitantes, convirtiéndose en una de las especies más importantes del cerro. El número total de especies registradas en esta comunidad es de 63, y la cobertura vegetal promedio es del 50%, siendo mayor en la primer variante y menor en la segunda.
Comunidad asociada al ambiente 3: Comunidad de pedreros bajos y áridos, o Pastizal de altura.
Fisonómicamente la comunidad luce como un pastizal/matorral, donde abundan Poa tristigmatica (poa vivípara), Anemone multifida (anémona), Perezia pilifera (perezia de mallín) y los arbustos Senecio argyreus (senecio dorado, margarita amarilla), Chiliotrichum rossmarinifolium (romerillo), Discaria chacaye
(chacay) y Ribes cucullatum (parrillita), y en menor medida Escallonia alpina ( siete camisas).
Como se puede observar, esta comunidad tiene algunas diferencias con la descripta en generalidades, y lo más llamativo es la ausencia de dos especies de gramíneas. La razón está en que este cerro se caracteriza por la alta humedad, que no favorece demasiado esta forma de vida. Por esta misma razón, esta es la comunidad de menor extensión espacial.
El número de especies registradas en el sitio es de 35, y la cobertura vegetal asciende al 95%.
Comunidad asociada al ambiente 4: Comunidad de cumbres, filos y acarreos, o Semidesierto de Nassauvia y Senecio, o Semidesierto de cumbres.
Es la típica comunidad de cumbre. Las especies más representativas son
Poa tristigmatica (poa vivípara), Nassauvia revoluta (nasauvia, cola de quirquincho), Nassauvia pygmaea (nasauvia pigmea, cola de quirquincho),
Senecio bipontinii (senecio carnoso), Senecio portalesianus (senecio de altas cumbres) y el emblemático Ranunculus semiverticillatus, que habita en los derrubios de mayor pendiente. Asimismo, resultan especies indicadoras:
Calceolaria aff polyrhiza (topa-topa) y Senecio pachyphyllos (senecio de hojas engrosadas).
Esta comunidad se caracteriza por la presencia de 45 especies y porque la cobertura vegetal es la más baja de todas, 2,5% en promedio.
4.5.4. FAUNA
En la tabla siguiente se enumeran las especies observadas: Tabla N° 13: Fauna observada en el Cerro Plataforma
ESPECIE NOMBRE VULGAR EVIDENCIAS
Hippocamelus bisulcus Huemul 2 rastros en grava
Lepus europaeus Liebre europea Escasos bosteos
Coragyps atratus Jote cabeza negra 6 ejemplares
Vultur gryphus Cóndor 3 ejemplares
Chloephaga poliocephala Cauquén cabecigris 2 ejemplares
Buteo polyosoma Aguilucho común 2 ejemplares
Falco sparverius Cernícalo 1 ejemplar
Falco peregrinus Halcón peregrino 1 ejemplar hostigado por 1
Falco sparverius
Vanellus chilensis Tero Vocalizaciones nocturnas
Gallinago paraguaiae Becasina común 1 ejemplar en el mallín
Calidris bairdii Playerito unicolor 2 ejemplares
Attagis malouinus Agachona patagónica 3 ejemplares
Thinocorus orbygnianus Agachona de collar 1 hembra
Cinclodes fuscus Churreta parda Común
Elaenia albiceps Fío fío Vocalizaciones en manchón de
lengas
Muscisaxicola flavinucha Dormilona fraile Varios ejemplares, varios
juveniles
Muscisaxicola macloviana Dormilona cara negra Varios ejemplares
Muscisaxicola albilora Dormilona ceja blanca 1 ejemplar
Notiochelidon cyanoleuca Golondrina barranquera Varios ejemplares en el zócalo
Turdus flacklandii Zorzal patagónico 2 ejemplares llevando alimento
al manchón de lengas
Carduelis barbata Cabecita negra austral Varios ejemplares
Alsodes gargola Rana palmada de arroyo Renacuajos
Pleurodema thaul Ranita de cuatro ojos Vocalizaciones nocturnas
Sp sin determinar Quirópteros Vuelos crepusculares
4.5.5. ESTADO DE CONSERVACIÓN
El cerro Plataforma se encuentra incluido dentro del Parque y Reserva Provincial de Usos Múltiples Río Turbio, creado en 1994 por Ley 4054 de la provincia del Chubut; debido a que la misma no ha sido reglamentada, se desconoce a qué categoría pertenece esta localidad. Este importante yacimiento paleontológico está protegido por la Ley Provincial 3559 denominada “Régimen de las Ruinas y Yacimientos Arqueológicos, Antropológicos y Paleontológicos”.
En la realidad ninguna de las dos leyes posee aplicación en el terreno. El cerro es reclamado como ocupación por la familia Vigueras, quienes utilizan los campos ubicados al pie del zócalo principal para pastoreo de vacunos y equinos durante la temporada cálida. En la laguna inferior se halla un refugio o albergue de montaña que esta familia maneja con sus conocimientos de campo. Aparentemente la intervención estatal sólo ha asistido para controlar la extracción de madera con que se construyó el refugio, y el pintado de la senda que accede al sitio (el organismo de aplicación es la Dirección General de Bosques y Parques de Chubut). Tradicionalmente el guardaparque del Parque
Nacional, ubicado sobre la costa del lago, en el nudo del acceso terrestre, brinda la información y otorga un permiso de trekking a los caminantes que acceden al lugar. No se realizan controles para impedir la extracción de fósiles, ni existe cartelería informativa al respecto.
Debido a la escasa asistencia turística, limitada a pocos meses (por lo nevador del sitio), el daño al yacimiento no pareciera ser considerable, pero tampoco se podría evaluar cuántos fósiles se han extraído ilegalmente. El ambiente natural se encuentra en buen estado de conservación, debido justamente a la escasa afluencia, y a la rala vegetación altoandina que cubre la Plataforma principal, caracterizada en buena parte por afloramiento de roca masiva, la que no atrae al ganado doméstico.
Si bien se detectó presencia de huemules en su sector sur, es imposible deducir si la escasez de vestigios se debe al ganado que rodea la Plataforma u a otro motivo.
La laguna central, si bien poseía aves limícolas en su playa, no parece constituir un sitio de descanso y alimentación para aves migratorias, sino que pareciera más bien ser un paradero para aves erráticas (a excepción de
Gallinago paraguaiae que podría residir en la estación cálida).
Aunque aparentemente se encuentra en buen estado de conservación, por la importancia del sitio, requeriría un adecuado servicio de información y control de los visitantes, al menos en la temporada accesible (diciembre a abril).
4.6. RESULTADOS CORDÓN AGUJA SUR 4.6.1. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA
El cordón del cerro Aguja Sur posee orientación general ENE-OSO, y en toda su extensión, de aproximadamente 14 km, constituye límite internacional con la República de Chile, entre los pasos naturales Puelo y Esperanza;
pertenece a nuestro país la ladera con orientación Sur. El epicentro del escenario es el cerro Aguja Sur, de 2.298 m, ubicado en 42° 9’ 31” Lat. S y 71° 49’ 47” Long. O., y visible desde varios puntos del Lago Puelo. Dentro del Parque Nacional se encuentran 5 km de su extremo ENE.
El cordón posee alturas medias de 2000 m, y en forma similar a otros cercanos, laderas orientadas al N extremadamente abruptas y soleadas (fuera del área de estudio) y laderas al S con circos glaciarios y dos glaciares colgantes principales: uno en el faldeo de la cumbre principal (visible desde el sector El Turbio del Parque Nacional) que da nacimiento al río Aguja, y otro que genera arroyos tributarios del lago Esperanza.
Se vincula al cordón Cuevas por el Paso del Melo, de 1500 m, portezuelo visible desde la cabecera principal del lago Puelo, por su menor altura relacionada con el marco montañoso inmediato.
Las rocas constitutivas pertenecen al “Complejo Granítico Lago Puelo” (Lizuain, 1981) a excepción del faldeo NO del cerro Vanguardia (que forma el extremo occidental del cordón Cuevas), que fue relevado en esta oportunidad, formado por vulcanitas que pertenecerían a la Serie Andesítica.
La hoya formada por el glaciar de la cumbre principal posee una ladera de orientación NE, al igual que los faldeos N del paso del Melo y Cerro Vanguardia, que escapan a la orientación general del sistema. A partir de los 1200 m se encuentran rocas graníticas masivas, abandonadas en tiempos recientes por el glaciar en retroceso, que en su frente se estima en 100 m en los últimos 10 años. Al NE del glaciar, otro circo libre de hielo genera otra cabecera de cuenca, con derrumbes en las laderas y depósitos en el fondo de valle que establecen soportes diferentes para la vegetación altoandina. El Paso del Melo posee laderas con numerosos derrumbes y roca masiva expuesta en el sector más alto; superado el mismo, un pequeño circo glaciario constituye el nacimiento del arroyo Melo, con dos lagunas endicadas por depósitos glacifluviales. El faldeo NO del cerro Vanguardia, presenta las generalidades de esta exposición, con ausencia de hielo, roca masiva en las cumbres y derrumbes de gran inestabilidad y diferente granulometría, desde clastos de 2 m hasta arenas, entre los 1500 y 1000 m.
La zona altoandina comienza a los 1500 m, cuando terminan los matorrales de lenga achaparrada (Nothofagus pumilio). Sin embargo, ya a partir de los 1.000 m, aprox., en el cauce del río que nace en el glaciar y en los acarreos, crecen plantas de alta montaña.
A grandes rasgos se diferencian 3 de los grandes ambientes altoandinos descriptos anteriormente: