En relación con los criterios de clasificación de las locuciones son varios los lingüistas que han intervenido, cuyos puntos de vista no coinciden necesariamente. Julio Casares expone una clasificación atendiendo a la forma y la función, en la cual se apoyan posteriormente estudiosos como Corpas, Antonia María Tristá y Zuluaga, lo que demuestra la relevancia que tuvo la investigación del lingüista español. Según la forma, propone que se identifiquen como locuciones significantes y conexivas, donde las primeras son aquellas que poseen contenido semántico en correspondencia con una
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idea, concepto o representación mental y las segundas carecen de contenido semántico y establecen nexo sintáctico. (1950:170-171)
Dentro de las locuciones significantes se encuentran las nominales que realizan función sustantiva, equivalen a un nombre; las adjetivales son semejantes al adjetivo; las verbales que están compuestas por un verbo y generalmente forman un predicado complejo; las participales, formadas comúnmente por el participio hecho; las adverbiales con función de adverbio que designan tiempo, lugar, cantidad y prenominales aquellas que hacen oficio de pronombre. En la clasificación de las
locuciones conexivas propone solamente dos tipos: las conjuntivas que funciona como conjunción y las prepositivas como preposición.(: 172)
Por su parte, Zuluaga (2002), aunque concuerda en algunos elementos, amplía el panorama y realiza una doble clasificación de las unidades fraseológicas. Los aspectos que considera son: los rasgos de estructura interna y el valor semántico-funcional en el discurso a partir de las funciones sintácticas que cada una realiza. Reconoce dos grupos de expresiones fijas: los enunciados fraseológicos y las locuciones, terminología que hereda de Casares. Con relación a las locuciones expone que son unidades que se combinan con otras para lograr un enunciado. Entre ellas hallamos instrumentos gramaticales (prepositivos, ilativos y conjuntivos), unidades léxicas (nominales, adnominales, adverbiales), también destaca entre estas las verbales que se clasifica como locuciones sintagmáticas.
Una nueva propuesta ofrece Corpas en su Manual de fraseología española, después de comentar su inconformidad sobre algunos de los criterios expuestos anteriormente por Zuluaga y Casares, por resultarle insuficientes para establecer una caracterización de dichas unidades. Justifica su postura con la idea de que estos autores se rigieron indistintamente por criterios que por sí solos no admiten configurar una clasificación: «elemento oracional u oración completa; fijación en el sistema, en la norma o en el
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habla; fragmento de enunciado o enunciado completo, restricción combinatoria limitada o total; grado de motivación semántica.» (1997: 50-52).
Señala la autora que: «las locuciones se han dividido tradicionalmente según la función oracional que desempeñan, independientemente de que sean conmutables por palabras simples o por sintagmas.» (: 93) En su clasificación incluye las locuciones nominales, adjetivas, adverbiales y verbales, que pueden constituir el núcleo de sintagmas nominales, adjetivos, adverbiales o verbales, respectivamente. Se trata de construcciones endocéntricas cuyo núcleo o elemento principal del sintagma podría sustituir, desde un punto de vista estrictamente formal, a la estructura entera y desempeñar sus mismas funciones sintácticas. (: 94) Como un tipo aparte presenta las locuciones conjuntivas, las prepositivas y las clausales.
Criterios más actuales ofrece el Manual de la Nueva Gramática de la Lengua Española
(2010). Según esta última versión suelen reconocerse los siguientes tipos: locuciones nominales, locuciones adjetivas, locuciones verbales, locuciones adverbiales, locuciones preposicionales, locuciones conjuntivas, locuciones interjectivas.
El concepto tradicional de locución es de naturaleza funcional más que categorial según explica la RAE. Así lo ponen de manifiesto los frecuentes cambios de grupo entre las locuciones adverbiales y adjetivales: las locuciones a bocajarro y en falso son adverbiales en disparar a bocajarro y jurar en falso, pero adjetivas en disparo a bocajarro, juramentoen falso o conversación en serio. Una gran cantidad de locuciones adverbiales muestran la estructura de un grupo preposicional, pero son relativamente comunes los grupos nominales usados como locuciones adverbiales de sentido cuantitativo: una enormidad, un potosí, unabarbaridad, etc. (2010: 14)
Las locuciones verbales son las analizadas en este trabajo pues resultan ser las más representativas de la muestra seleccionada. Según Corpas, estas locuciones expresan procesos, formando los predicados, con o sin complementos. (1997: 102) Presentan a
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su vez una gran diversidad morfosintáctica que van desde binomios formados por dos núcleos verbales unidos por conjunción, (verbo + conjunción + verbo) que pueden llevar complementos, hasta locuciones de verbo + pronombre y verbo + pronombre + partícula.
También abundan las locuciones verbales que presentan patrones sintácticos más complejos, formados por verbo copulativo + atributo, que puede ser un sustantivo solo o con un determinante y un adjetivo o participio. Siguiendo este patrón se analizará la muestra en el presente estudio, principalmente las formadas con ser, estar y tener,
pues estos constituyen los verbos más empleados en las construcciones fraseológicas de la jerga carcelaria. (Ver anexo 3)
Al analizar estas estructuras lingüísticas se constata que un grupo de ellas se ha incorporado a nuestro hablar cotidiano. A continuación se relacionan algunos ejemplos con el verbo ser:
• ser agua Significa ser policía. Sinónimos: ser cincuenta
ser jarra
• ser ambiguaro Ser alguien de dos caras.
• ser aserejé
Significa tener inclinaciones sexuales hacia personas de su mismo sexo, o sea, ser homosexual.
Sinónimos: ser esmirla ser pitiyuli ser endumba
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ser sican ser uyama
• ser un boquetero
Se emplea para referirse a una persona que siempre tiene hambre y se pasa todo el día comiendo.
• ser un circumpento
Locución que significa ser una persona sin gracia, pesado de carácter.
• ser climático
Se utiliza para referirse a una persona que vive en cualquier medio.
• ser un cocodrilón
Es aquel que quiere pasar por infeliz para que no se metan con él los compañeros de la celda.
• ser un conejo
Le llaman así a aquella persona tranquila que no se mete con nadie y que en determinados momentos se deja humillar.
• ser un chalistarry
Una persona que siempre está contenta.
• ser choro Ser un carterista.
• ser desbombao
43 • ser un falaceño
Significa ser un mentiroso.
• ser un fula
Designa esta locución a una persona que no es de mucho agrado, pesada de carácter.
• ser un gúajaro
Se refiere a aquella persona que trabaja en el campo: al guajiro. Sinónimo: ser un guajimene
• ser guiñador Es ser un mirahuecos.
• ser un majasa
Se emplea para referirse a alguien que se hace el tonto y sabe demasiado.
• ser un mambochá
Se usa este fraseologismo para referirse a una persona baja, sucia, de malos sentimientos.
• ser pitirre
Quiere decir informante, chivato, delator. Sinónimos: ser ulaula
ser ambore ser trompeta
• ser un presibobo
Le dicen a aquellos personajes que llevan poco tiempo recluidos.
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Significa ser una persona que se pasa la vida provocando a los demás.
• ser un talismán
Es aquel que se dedica a juegos ilegales, en especial a la bolita.
• ser un zarzamora
Se refiere al recluso que anda en el salón de visitas de mesa en mesa para que le den algo.
Existen también locuciones en la jerga carcelaria que están compuestas por el verbo
estar + atributo. Estas pueden presentar los siguientes patrones: estar + adjetivo, estar + participio, estar + sustantivo.
Véanse los siguientes ejemplos:
• estar achicharrao
Significa estar fuera de sí mismo.
• estar asfixiao
Es sentirse mal en un lugar, no estar cómodo.
• estar bocarriba
Se utiliza para decir que estás muerto. Sinónimo: estar ñampio
• estar coquiao
Se emplea para referirse a aquellas personas que están locas. Sinónimos: estar cutiri
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estar tilimbaco
• estar cuquiao
Significa estar de un lugar para otro.
• estar chispiao
Se refiere a aquella persona que por diferentes motivos está enojado.
• estar dechavao
No tener nada oculto, ningún secreto.
• estar desfuacatao
Significa tener mucha hambre. Sinónimo: estar fachao
• estar enclenque
Es estar flaco, bajo de peso.
• estar palmichao
Se utiliza para referirse a una persona que está sin dinero, sin un peso en el bolsillo. Sinónimo: estar pasmao
• estar pitufo
Se emplea para decir que alguien está feo, extraño.
• estar taquiñumba
Puede significar estar cojo o estar manco, su uso depende de la deficiencia que tenga la persona de la que hablan.
46 • estar verruga
Significa estar bravo, de mal humor.
Al igual que con los verbos ser y estar, en el léxico carcelario se emplean locuciones compuestas por el verbo tener. Aunque estas no superan en número a las anteriores, su presencia constituye un elemento importante. En el Manual de la Nueva Gramática de la Lengua Española las denominan construcciones con verbo de apoyo, ligero o liviano. (RAE, 2010: 15)
Ejemplos:
• tener brisa
Significa tener hambre.
• tener baro
Se refiere a tener mucho dinero.
• tener fricandeli
Se dice cuando alguien tiene mucho frío.
• tener mecánica
Tener mucha astucia para estafar, sabiduría de varios años ejerciendo lo mismo.
• tener voitatá
Significa tener mala digestión.
Según el análisis realizado en el epígrafe, se puede concluir que las locuciones son unidades fraseológicas del sistema de la lengua con los siguientes rasgos distintivos:
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fijación interna, unidad de significado y fijación externa pasemática. Ellas no constituyen enunciados completos y generalmente funcionan como elementos oracionales.
Las locuciones verbales son las analizadas en este trabajo pues resultan ser las más representativas de la muestra seleccionada. Según Corpas, estas locuciones expresan procesos, formando los predicados, con o sin complementos. Presentan a su vez una gran diversidad morfosintáctica que van desde binomios formados por dos núcleos verbales unidos por conjunción, (verbo + conjunción + verbo) que pueden llevar complementos, hasta locuciones de verbo + pronombre y verbo + pronombre + partícula.
También abundan las locuciones verbales que presentan patrones sintácticos más complejos, formados por verbo copulativo + atributo, que puede ser un sustantivo solo o con un determinante y un adjetivo o participio. Siguiendo este patrón se analizó la muestra en el presente estudio, principalmente las formadas con ser, estar y tener,
pues estos constituyen los verbos más empleados en las construcciones fraseológicas de la jerga carcelaria. Dentro de estas, el mayor por ciento corresponde a las locuciones con el verbo ser que alcanzan un 56.89%.
Al analizar estas estructuras lingüísticas se constata que un grupo de ellas se ha incorporado a nuestro hablar cotidiano.
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Conclusiones
Después de examinar los resultados de esta investigación se puede arribar a las siguientes conclusiones:
En la formación de la jerga carcelaria participan varios procedimientos lingüísticos que llevan a la creación de nuevas unidades léxicas o a diferentes modificaciones de muchas palabras de la lengua estándar. Según demostró el análisis, los procedimientos más representativos corresponden a la composición y la creación de locuciones.
Los únicos compuestos que aparecen en el trabajo son los propios o univerbales. Aunque existen ejemplos que pudieran pertenecer al grupo de sintagmáticos, en la investigación se respeta la forma escogida por los reos.
Las palabras compuestas pueden presentar diversas estructuras. En la jerga carcelaria se destacan las siguientes en orden decreciente: sustantivo + adjetivo con un 27.78 %, sustantivo + sustantivo y sustantivo + preposición + sustantivo con un 22.23%, verbo + nombre con un 11.11% y por último, con un 5.55% están sustantivo + artículo, preposición + sustantivo propio y sustantivo + adverbio. (Ver Anexo 2)
Las locuciones verbales son las únicas empleadas por los informantes. Según su estructura, presentan una gran diversidad morfosintáctica, pero en el análisis se observa que predominan en la jerga carcelaria las formadas por los verbos ser, estar y
tener + atributo, que puede ser un sustantivo solo o con un determinante y un adjetivo o participio.
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Las estructuras que más emplean son las compuestas por el verbo ser + atributo con un 56.89% y en menor medida las del verbo tener + atributo con un 8.62%. (Ver Anexo 3)
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Recomendaciones
A partir de los resultados obtenidos en esta investigación, se recomienda para estudios posteriores:
• Realizar un análisis al léxico carcelario teniendo en cuenta recursos lingüísticos como: derivación, cambios de significados y creación de palabras.
• Desarrollar un estudio en otros centros penitenciarios para comprobar las semejanzas y diferencias que puedan existir entre el habla de los reclusos.
• Confeccionar un glosario que agrupe la mayor cantidad de las variantes del léxico carcelario que existen en el archipiélago cubano.
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