4 Tailoring a Personalized Search for Tourism
4.4 Smart Preference Elicitation
4.4.1 Preference Elicitation Based on Information Integration
2. Resolución del Consejo de Seguridad S/RES/1701 de 11/08/06 <http://www.un.org/spanish/docs/sc06/scrl06.htm>. 3. Los contactos exploratorios fueron interrumpidos formalmente a finales del año.
5. Véase el capítulo de conflictos armados. 53
En relación al año anterior, en la tabla de 2006 se han añadido cinco procesos nuevos: Chad-Sudán, Israel- Líbano, Malí (tuaregs), Senegal (Casamance), y sur de Tailandia. De las 38 negociaciones señaladas en la tabla anterior, 23 tienen lugar en los 21 conflictos armados de 20065y los 15 restantes son conflictos no
resueltos del todo pero que actualmente no están en fase armada, con independencia de que puedan sufrir violencias esporádicas.
África
a) África Austral
A pesar de que a lo largo de 2005 parecía que el proceso de paz en Angola (Cabinda)quedaría en sus- penso por la falta de avances en la negociación con los integrantes del grupo armado de oposición FLEC, que no habían depuesto las armas con anterioridad, a comienzos de 2006, el Foro Cabindés para el Diálo- go (FCD), creado en 2004 con presencia del FLEC, realizó una reunión en Congo-Brazzaville para avanzar en el proceso de paz. Pocos días antes, el Gobierno había presentado al FCD un Memorando de Entendimien- to para la Paz y la Reconciliación en la Provincia de Cabinda, con un estatus especial para el enclave. En la segunda quincena de julio, el Gobierno angoleño y el FCD firmaron un acuerdo de pazque compren- día cinco puntos principales: ley de amnistía, cese de hostilidades, desmilitarización de los grupos armados de oposición cabindeses, reducción del número de efectivos militares en la región petrolera y su progresiva adecuación a una situación normalizada, así como la reintegración de los miembros del FCD a la vida civil. En diciembre el Gobierno manifestó su satisfacción con el desarrollo de los acuerdos de paz, y declaró que se iniciaría la fase de incorporación de antiguos miembros del FLEC a las FFAA, pero persistió la negativa del líder del FLEC, N. Tiago a reconocer los acuerdos firmados y la autoridad de A. Bento Bembe como sig- natario del acuerdo, poniendo de manifiesto la división existente en el seno del FLEC.
b) África Occidental
En Côte d’Ivoire, el difícil proceso de paz se vio complicado a principios de año por los ataques de las mili- cias progubernamentales “Jóvenes patriotas” contra las sedes de Naciones Unidas, el despliegue de la UNMIL en la frontera de Liberia, las amenazas de otra milicia progubernamental (Greater West Liberation Front), el cuestionamiento de la labor de pacificación efectuada por la UNOCI durante los últimos tres años y las críticas de algunos sectores sobre el Grupo de Trabajo Internacional que intenta mediar en el conflic- to, al que acusan de ser un instrumento de Francia. A principios de marzo, sin embargo, los cinco principa- les actores del conflicto celebraron una primera e histórica reunión en la que se comprometieron pública- mente a impulsar el deteriorado proceso de paz y a cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad. A mediados de marzo se celebró un Consejo de Ministros con la participación del líder de las Forces Nou- velles (FN), después de un año de ruptura del proceso de paz. Ambas partes acordaron el desarme de unos 42.000 efectivos de dichas fuerzas, 5.000 de las FFAA y unos 12.000 miembros de la milicia del Presidente L. Gbagbo. Las milicias progubernamentales, sin embargo, se negaron a que los miembros de las FN man- tuvieran su rango una vez desmilitarizados, y el programa de desarme que estas milicias habían ini- ciado tímidamente tuvo que ser suspendido en agosto por la baja cantidad de armas entregadas. En octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la extensión del mandato del Primer Ministro, C. K. Banny, y del Presidente, L. Gbagbo, por un año, dotando de mayores poderes al Primer Ministro. En noviembre, el Presidente de Congo y actual Presidente en ejercicio de la UA, D. Sassou-Ngues- so, fue elegido por el Consejo de Paz y Seguridad de este organismo como nuevo mediador para el conflicto de Côte d’Ivoire, mientras el representante de la UA en territorio ivoriense, adquirirá el título de represen- tante especial de mediación. En diciembre, el Presidente L. Gbagbo presentó una propuesta para desblo- quear el proceso de paz y hacer posible que las elecciones se celebren en el mes de julio.
En cuanto al proceso para reducir la violencia en Nigeria (Delta del Níger), en el mes de mayo algunas fuentes informaron que el Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND) habría declarado
su intención de iniciar una tregua de tres meses y entablar conversaciones con el Gobierno. El Movimiento por la Supervivencia del Pueblo Ogoni (MOSOP), se mostró también abierto a reiniciar conversaciones. No obstante, no se confirmaron las expectativas de que tanto el MEND como el MOSOP entablaran una nego- ciación con el Gobierno nigeriano. Por el contrario, el MEND acusó a la policía de haber ejecutado extraju- dicialmente a tres de sus miembros y tomó represalias contra las compañías petroleras y amenazó al cuer- po policial en el Estado de River. En noviembre, las comunidades ijaw del estado del Delta firmaron un acuerdo con las compañías petroleraspresentes en la zona que les permitió reanudar sus operaciones, pero en diciembre el MEND perpetró nuevos atentados contra las compañías petroleras.
Al margen de este conflicto, es de señalar que a mediados de junio, los Gobiernos de Nigeria y Camerún
firmaron un acuerdo que permitió finalizar la disputa fronteriza sobre la península de Bakassi en el Golfo de Guinea. Las conversaciones fueron facilitadas por el entonces Secretario General de la ONU, K. Annan. Bajo el acuerdo, se inició un período de transición de dos años para ceder el control de la penínsu- la al Gobierno camerunés. La población tendrá la posibilidad de vivir en Bakassi bajo un régimen especial durante cuatro años, y después de este tiempo, la población nigeriana que vive en la península podrá deci- dir si permanece en ella o regresa a su país.
El proceso de paz de Senegalpor la región de Casamancese vio de nuevo dificultado por las constantes divisiones y los enfrentamientos entre las facciones del MFDC, especialmente entre S. Sadio (que controla el sur) y I. Magne Diéme, líder del Frente Norte y aliado con el mando militar, C. Atoute Badiate, que final- mente acabó apoyando a las FFAA de Guinea-Bissau en su lucha contra S. Sadio, al que algunas fuentes acusaban de recibir apoyo económico del Gobierno de Côte d’Ivoire. El Gobierno senegalés creó en agos- to una célula de alerta y prevención de conflictos en la zona de Casamance, a través de la Agencia Nacio- nal para el Relanzamiento de las Actividades Socioeconómicas en Casamance (ANRAC), financiada por el Banco Mundial, y que incluye un apoyo a la desmovilización y reinserción de miembros del MFDC. En diciembre, el Presidente senegalés, A. Wade, se reunió con un consejo de ancianos de Casamance, propo- niéndoles actuar como mediadores del conflicto. El portavoz de dicho consejo manifestó que las diferentes facciones del MFDC se mostraban dispuestas a dejar las armas a cambio de un buen acuerdo de paz.
c) Cuerno de África
La lenta normalización de Somaliatuvo su primera expresión a principios de enero, cuando un grupo de líderes políticos que representaban la facción del Gobierno Federal de Transición (GFT), con base en Moga- dishu, aceptó el acuerdo de reconciliación entre las dos facciones que se había alcanzado en Aden (Yemen), bajo la facilitación de este último país. Por otro lado, siete países de la región acordaron desplegar finalmente una fuerza de paz en Somalia, bajo la responsabilidad de la IGAD y de la Unión Afri- cana (UA).En marzo, el proceso sufrió un serio revés a causa de las luchas que llevaron a cabo varias mili- cias de la capital, que quedó colapsada en el mes de mayo a causa de los enfrentamientos entre estas mili- cias, agrupados en la Alianza para la Restauración de la Paz y contra el Terrorismo (ARPCT), que recibían apoyo de EEUU, y la Unión de Tribunales Islámicos (UTI, que después tomaría las siglas de SICS –en inglés, por Consejo de Tribunales Islámicos Somalíes), que consiguió hacerse con el control de las principales ciu- dades, incluida la capital. El Presidente del GFT solicitó a su homólogo libio, M. Gaddafi, su inter- vención personalpara crear una comisión de seguimiento del proceso de paz en el país, y a mediados de junio, los jefes de las milicias islámicas y del Gobierno interino aceptaron la oferta de Yemen para mediar en la resolución del conflicto. Por las mismas fechas se reunió por primera vez el recién creado Grupo de Contacto Internacional para Somalia. Delegaciones del GFT y deI SICS se reunieron en la capital de Sudán para iniciar diálogos de reconciliación, bajo los auspicios de la Liga Árabe, llegando a un acuerdo de siete puntos. El acuerdo reconocía la legalidad del GFT y la presencia de la UTI, y hacía un llamamiento a un diá- logo sin precondiciones en el marco de un mutuo reconocimiento. La delegaciones del GFT encabezada por el Presidente del Parlamento, S. Hassan Sheikh Aden, y del SICS, representada por su Vicepresidente, A. Ali Umar, alcanzaron un acuerdo de paz el 4 de septiembre bajo la mediación de la Liga Árabe y la pre- sencia del Presidente de Sudán, O. Al-Bashir, en la capital sudanesa, Jartum. Según el acuerdo, se compro- metían a formar unas FFAA unificadas y un nuevo cuerpo de policía nacional entre las milicias del GFT, el 54
SICS y otras milicias; a respetar el acuerdo de alto el fuego firmado el 22 de junio, que ambas partes se han acusado de violar, y a poner fin a los apoyos externos que estaban agravando la situación en el país y a esca- la regional (el GFT cuenta con el apoyo de Etiopía y el SICS de Eritrea). La UA, por su parte, adoptó un plan de despliegue de una misión regional de paz (bajo las siglas IGASOM) con unos 8.000 integrantes, cuyo objetivo será apoyar al Gobierno de transición y ayudar a estabilizar el país implementando programas de DDR. El SICS se negó sistemáticamente a aceptar dicha misión, que finalmente fue aprobada por el Conse- jo de Seguridad de la ONU. En octubre, las conversaciones de paz entre el GFT y el SICS que debían cele- brarse a finales de mes bajo el patrocinio de la Liga Árabe, tuvieron que posponerse debido a que ambas delegaciones rechazaron mantener un encuentro directo. Los principales obstáculos aducidos fueron la presencia de tropas etíopes en el país y la codirección de la facilitación por parte de Kenya, país al que el SICS acusa de no ser neutral y favorecer los intereses del GFT. A principios de diciembre, no obstan- te, ambas partes manifestaron su compromiso de reunirse de nuevo en Sudán. Antes, el Viceministro de Exteriores etíope mantuvo conversaciones directas con representantes del SICS, en Djibouti, para explicar el apoyo que estaba dando al GFT. A pesar de los esfuerzos, a mediados de diciembre se desencadenaron nue- vos enfrentamientos, por lo que el comisario de la UE para Desarrollo y Ayuda Humanitaria, L. Michel, inten- tó mediar ante el conflicto, con el respaldo de la IGAD. El presidente del Parlamento del GFT celebró igual- mente reuniones en Yemen para conseguir que el SICS manifestara su disposición al diálogo. A finales de año la situación se deterioró notablemente, con ataques aéreos de Etiopía sobre el aeropuerto de la capital somalí y controlando finalmente la mayor parte del país.
En relación a los conflictos que afectan a Sudán, el líder del partido gubernamental NCP y Presidente del Gobierno, O. al-Bashir, y el máximo dirigente del antiguo grupo armado de oposición SPLA y actualmente Vicepresidente del Gobierno de transición, S. Kiir, se reunieron durante tres días para discutir las crecientes desavenencias respecto a la implementación de los acuerdos de pazsobre el sur del país que en ene- ro de 2005 puso fin a 22 años de enfrentamiento armado. Ambos reconocieron la existencia de importan- tes desacuerdos respecto a algunos asuntos concretos, tales como la implementación del informe de la Comisión fronteriza de Abyei, la falta de transparencia y precisión en el reparto de los beneficios del petró- leo, el retraso en la retirada de las fuerzas de seguridad o la demarcación de la frontera norte-sur de 1956. A finales del año, sin embargo, la tensión aumentó en el sur del país, tanto por los enfrentamientos entre miembros del SPLA con las FFAA sudanesas (el Vicepresidente, S. Kiir,
acusó al Gobierno de continuar financiado a las milicias) y las SSDF apo- yadas por milicias Baggara, como por el contagio del conflicto de Dar- fur. En paralelo, el Gobierno de Sudán inició en noviembre un progra- ma de repatriación al sur de los más de dos millones de personas refugiadas que habitan en los suburbios de la capital.
En Sudán (Darfur), las rondas de negociaciones celebradas en Nigeria con los grupos armados de oposición SLA y JEM no dieron inicialmente resultados positivos. El Gobierno sudanés reiteró sus críticas a la posi-
bilidad de que se realizara un despliegue de una misión de mantenimiento de la paz de la ONU en la región que sustituya a la actual de la UA, compuesta por 7.000 efectivos, pues el Gobierno sudanés es contrario a la participación de tropas internacionales en dicha misión y prefiere una solución africana. También tuvo un gran impacto las escisiones del SLA en el proceso negociador. El Gobierno sudanés y la facción mayoritaria del grupo armado de oposición SLA, dirigida por M. Minnawi, firmaron el 5 de mayo en Abuja (Nigeria), bajo los auspicios de la UA, un acuerdo de pazpara tratar de poner fin al conflicto armado que asola la región de Darfur desde hace más de tres años. La facción minoritaria del SLA (representante principal del grupo étnico Fur) y el grupo armado de oposición JEM, no quisieron sumarse inicialmente al acuerdo, pero a principios de junio firmaron en Etiopía una declaración por la que se com- prometían con el mismo. En este sentido, el líder del JEM, K. Ibrahim, se reunió a finales de mayo en Eslo- venia con el Presidente de este país, J. Drnovsek, que desde enero ya había llevado a cabo una iniciativa de acercamiento. En julio, los grupos armados de oposición que se negaron a firmar el Acuerdo de Paz para Darfur en el mes de mayo, se reunieron en Libia con el Presidente M. Gaddafi, con la finalidad de conseguir que el líder libio intercediera por ellos frente al Gobierno de Sudán. A primeros de septiembre,
el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución presentada por EEUU y Reino Unido para el des- 55