II. Research Contributions
4. Scalable Probabilistic Query Answering and Logical Reasoning
4.4. Benchmarks on Probabilistic Data
4.5.3. Probabilistic Ontology-Based Data Access
Esta es la primera investigación donde se analizó experimentalmente el efecto de la postura corporal de las abejas como un importante modulador de su respuesta conductual al momento de interactuar en un mismo recurso floral. Las posturas corporales que realizan las abejas A. mellifera y L. littoralis al visitar flores de O. huajuapensis y que simulamos con abejas artificiales son un importante componente visual que modifica el despliegue de agresión, vuelo exploratorio y tiempo de detección de co y heteroespecíficos.
Aun cuando se han realizado estudios sobre el efecto en la conducta de las abejas a la presencia de co y heteroespecíficos en las flores (Kawaguchi et al. 2006, 2007; Yokoi y Fujisaki 2011), así como acerca de la discriminación visual entre objetos que difieren en la saturación del color, patrones y orientación (Hateren et al. 1990; Duffield et al. 1993; Srinivasan et al. 1994; Giurfa et al. 1996; Chittka y Raine 2006), hasta ahora no se habían considerado las posturas de las abejas como un factor visual que reconocen y modulan su interacción a nivel intra e interespecífico en un mismo recurso.
Las posturas de co y heteroespecíficos aportan información visual que se asocia por aprendizaje a escenarios que aumentan la obtención de alimento o acceso a las flores aumentando la supervivencia o reduciendo el acceso al mismo al incrementar el riesgo agresión. Se trata así de un aspecto que les permite reducir el tiempo de búsqueda y acceso a flores que ofrecen mayor cantidad de alimento (Ronacher 1992; Campan y Lehrer 2002). La postura de alimentación y horizontal de las abejas artificiales fue relacionada por la abeja exótica como posible disponibilidad de alimento, lo cual se reflejó en el registro de más individuos en las flores. Los machos de L. littoralis responden agresivamente a posturas que denotan alerta, lo cual se
asocia posiblemente a la competencia o búsqueda de hembras con otros machos, situación que tiene un costo al reducir el tiempo en su consumo de néctar.
La posición de alimentación en la cual no quedan expuestos la cabeza y tórax no permite a los machos de la abeja nativa distinguir o asociar la forma de un co o heteroespecífico, por lo que no hay agresión. Pero la respuesta de las hembras de L. littoralis a la presencia de abejas europeas artificiales en postura de alimentación puede estar asociada a la presencia de recursos. Esto potencialmente reduce el tiempo de búsqueda de recursos reduciendo el costo energético y permite colectar la mayor cantidad de polen y néctar en menor tiempo, lo que impacta de forma positiva en la progenie. Para ello, sería necesario evaluar el grado de competencia por explotación que la abeja europea genera sobre la cantidad de polen disponible para las abejas hembras.
El mayor número de individuos de A. mellifera y L. littoralis registrados en flores con la presencia de coespecíficos artificiales independientemente de su postura indica una asociación supeditada al aprendizaje de los patrones de coloración de la abeja, lo cual se ha observado en otros himenópteros que relacionan ciertas saturaciones de color de objetos y de flores con disponibilidad de recompensas (Collett 1992; Dill et al. 1993; Gumbert 2000). En el caso de la abeja exótica esto se relaciona por un lado con el mayor número individuos y tiempo de duración del vuelo exploratorio en flores con la presencia de coespecíficos y como consecuencia hay ahorro en el tiempo de búsqueda de recurso (Dornhaus et al. 2006) y por otro lado, evaden a las abejas artificiales que imitan a L. littoralis debido al posible riesgo a la agresión. Condiciones que se relacionan al costo-‐beneficio de las abejas en realizar visita que retribuyan en obtención de recompensa, menor gasto energético para aumentar la supervivencia.
Las abejas macho de L. littoralis responden al mayor contraste que emiten los coespecíficios artificiales colocados en las flores y el tiempo de detección es más rápido. Esta respuesta espontánea de los insectos hacia los objetos obscuros puede deberse a que se asocia a la percepción de potenciales parejas para copular o la agregación como lo mencionan Dafni y Giurfa (1999). Sin embargo, la rápida respuesta a la presencia de conspecíficos artificiales sobre las flores y el mayor tiempo
de vuelo por parte de la abeja nativa macho también se relaciona a que es una asociación visual con los objetos oscuros por efecto competencia intrasexual, condición que se ha registrado para machos de abejas solitaria Centris pallida (Alcock
et al. 1977), Anthophora plumipes (Stone 1995) y Ptilothrix fructífera en flores de
Opuntia (Oliveira y Schlindwein 2010).
El menor tiempo de reacción de la abeja exótica y de ambos sexos de la abeja nativa hacia las posturas de alerta y horizontal de los individuos artificiales que imitan a L. littoralis se explica por un lado a que el color de L. littoralis es más contrastante en las flores a diferencia de lo que emite A. mellifera, lo cual estimula a mayor distancia los receptores visuales de ambas especies de abeja (Lunau 1990; Biesmeijer 2005). Además, la saturación del color del área que refleja la luz es mayor en las posturas de alerta y horizontal a diferencia de la postura de alimentación, cuyo ángulo y patrón de franjas reduce la superficie reflejada por lo que es menos percibida. No obstante es necesario hacer experimentos donde se varíen los patrones de coloración y franjas con abejas artificiales de ambas especies de abejas con el fin de observar que tanto el área y saturación del color del cuerpo es un componente visual que modula a nivel intra e interespecífico la conducta reconocimiento de la abeja exótica y nativa al detectar otras abejas en las flores de O. huajuapensis.