• No results found

B. Statutory and Due Process Requirements of Notice

V. The Problem

Henri Cartier-Bresson (fotógrafo y pintor)

Siphos (Grecia), 1961 (superior)

Todo encaja en el encuadre de la cámara de visor directo en el «instante decisivo». La forma, el tono, el espacio, la línea y la textura están en equilibrio, esperando que el «actor»

suba al escenario.

Fotógrafo: Henry Cartier-Bresson. Ficha técnica: no se ha facilitado.

Formato horizontal

El encuadre horizontal rectangular se conoce como formato «apaisado» porque generalmente es el más utilizado en la fotografía de paisajes. Como forma, el rectángulo horizontal le confiere a la imagen una sensación de estabilidad y de dirección. El formato apaisado proporciona énfasis al horizonte y a cualquier parte de una línea o plano horizontal en la imagen; amplía las vistas panorámicas, sobre todo si el tamaño del encuadre supera las proporciones clásicas aceptadas. Hacer retratos en formato horizontal deja zonas potencialmente superfluas a cada lado del sujeto. El rostro parecerá más pequeño que si la fotografía se hiciese en formato vertical. Ahora bien, colocar el sujeto a un lado abre la imagen a los detalles del fondo (enfocados o desenfocados), que pueden ofrecer un contexto interesante.

El formato horizontal ofrece una mayor oportunidad para incluir espacio delante y detrás de la cabeza del sujeto y se puede utilizar para aumentar la sensación de distanciamiento, como, por ejemplo, cuando la cara se coloca cerca de una esquina o de un borde y parece que sale de la fotografía. La línea central vertical del formato horizontal parece que es, en el ámbito de la composición, un lugar «peligroso» para dividir la imagen. La exacta línea central se convierte en un eje que reta al observador a comparar la composición de las dos mitades. En las manos de un maestro como Henry Cartier-Bresson, cuya fotografía estaba muy influenciada por sus estudios de composición como pintor, este tipo de distribución ofrece un fuerte punto de apoyo sobre el que gira la imagen. Pero para que esto funcione, la composición tiene que ser muy minuciosa o la fotografía acabará simplemente teniendo dos partes.

El encuadre 102 103

Nuevo desarrollo urbanístico en los muelles de Ayr, Escocia (superior)

El punto de vista bajo y las fuertes líneas verticales convergentes del gran angular refuerzan la verticalidad de los edificios incluso en este formato horizontal.

Fotógrafo: David Prakel.

Ficha técnica: Nikon D100 con zoom 18-35 mm, 1/750 s, f9,5.

Carrshield (página anterior)

El horizonte bajo y la casa enclavada en una hondonada de las colinas del fondo proporcionan mayor énfasis al cielo.

Fotógrafo: David Prakel.

Formato vertical

El formato rectangular vertical se denomina «formato de retrato» porque es el que queda mejor con los retratos de medio cuerpo. Este tipo de formato vertical enfatiza las lineas o los planos verticales; también exagera la profundidad del primer plano y el fondo de la fotografía. Por esta razón, y para destacar los «cañones de cemento» de una ciudad, las fotografías de paisajes urbanos muchas veces se hacen en formatos verticales.

El formato vertical tiene unas líneas diagonales más marcadas que el de paisaje porque los ángulos de la fotografía tienden a ser más pronunciados. Cuando el motivo es un paisaje, se puede utilizar el formato vertical para dar más énfasis a una garganta o a una formación rocosa, especialmente a un punto de vista alto. Con su exageración de la profundidad, resulta perfecto para imágenes de gran formato llenas de detalles, desde las flores del primer plano hasta las colinas del fondo (para este tipo de fotografías es esencial ajustar la distancia hiperíocal y utilizar una cámara con respaldo basculante). Los formatos muy alargados pueden resultar inestables en vertical. Los panorámicos, en particular, deben utilizarse con mucho cuidado en vertical, aunque, con los sujetos adecuados, permiten crear imágenes impactantes, que parece que se elevan sobre el observador.

Este formato resulta también muy apropiado para plasmar el cuerpo humano de pie. Si se fotografía a una persona de cuerpo entero levantada con una película de 35 mm y en formato de paisaje, no se consigue captar suficiente detalle en el rostro, pues la imagen es demasiado pequeña en el negativo; sin embargo, el formato de retrato puede plasmar cómodamente los gestos y los movimientos.

Carrshield (superior)

El formato vertical permite incluir el muro de piedra en primer plano. El enfoque a la distancia hiperfocal es importante para mantener la nitidez en el primer plano y el del fondo. El horizonte situado en el centro reduce algo el impacto del cielo. Fotógrafo: David Prakel. Ficha técnica: Nikon D100 con zoom 18-35 mm, 1/250 s,f11. El formato vertical también es muy comercial, pues se suele

utilizar para las ilustraciones de página entera de libros y de revistas, que también suelen tener este formato. En una ocasión, Fuji lanzó una cámara de formato 6 x 8 cm, específicamente diseñada para igualar las proporciones de la portada de las revistas, lo que evitaría la necesidad de reencuadrar la imagen.

El encuadre 104 105

Nuevo desarrollo urbanístico en Ayr, en Escocia {derecha} Para acercarse más a la atalaya del viejo muelle se necesitaba un punto de vista ligeramente más alto y así mantener las verticales convergentes dentro de límites aceptables. Ahora hay una mejor relación entre el primer plano y el fondo, así como entre lo viejo y lo nuevo. Las losas del suelo también añaden interés al primer plano. Fotógrafo: David Prákel. Ficha técnica: Nikon D100 con zoom 18-35 mm, 1/500 s, f11.

Sala de conciertos Walt Disney [superior)

El formato cuadrado apenas contiene las sólidas formas y las texturas del tejado de la sala de conciertos del centro de Los Ángeles diseñado por Frank Gehry.

Fotógrafo: Brad Kim.

Ficha técnica: Canon EOS 10 D con objetivo Canon EF 85 mm, f1,8, prioridad de abertura, f22, compensación de -0,5 EV, ISO 100.

El encuadre 106 107

Formato cuadrado

A excepción de algunas de las películas instantáneas Polaroid, el único formato cuadrado que todavía se puede conseguir es el de 6 x 6 cm en película de formato medio. Trabajar con este formato tiene una ventaja importante: nunca hay que cambiar la orientación de la cámara. Sin embargo, la desventaja es la tentación de componer horizontal o verticalmente dentro de sus márgenes y recortar al imprimir. Este método o bien no tiene en cuenta la ventaja de calidad que supone tener una mayor área de película o bien la infravalora; en este caso, la fotografía también se podía haber hecho en un formato 645. Es evidente que se pueden crear imágenes cuadradas recortando otros formatos, pero la resultante no estará compuesta con el mismo rigor que las que se hacen con un formato cuadrado. Las imágenes cuadradas son simétricas tanto en el eje vertical como en el eje horizontal, y esto se traduce en solidez y estabilidad. Los cuadrantes resultantes al dividir este formato también son cuadrados y la forma se dirige hacia el centro, lo que puede provocar una

falta de dinamismo. Sin embargo, las diagonales se pueden utilizar para lograr efectos de composición con mucha fuerza. Si es apropiado, el formato cuadrado puede resultar muy gratificante. En algunos campos -en la fotografía de plantas y flores, por ejemplo-funciona bien, pues proporciona imágenes grandes, bien recortadas y situadas simétricamente. Ahora bien, es todo un reto no caer en una composición repetitiva. Para el fotógrafo de paisajes, el formato cuadrado puede resultar en imágenes estáticas y frías, al margen de donde se coloque el horizonte, aunque con un gran angular y con un punto de vista en el que se capte bastante primer plano este formato contribuye a lograr imágenes con mucha fuerza. Hacer que partes del motivo se salgan de los bordes puede dar más dinamismo. En la composición fotográfica, los desequilibrios intencionados entre zonas de contraste, líneas irregulares y bordes o contornos muy curvados que se salen del marco visible desestabilizan el formato cuadrado y se pueden usar con gran efecto creativo.

Rana momificada con una flor seca

{izquierda)

Los ángulos incómodos empujan hacia los límites de esta fotografía muy recortada de un negativo de 10 x 12 cm.

Fotógrafo: David Prákel.

Ficha técnica: Sinar F con objetivo Symmar de 150 mm, 1/8 s, f32, película en hojas llford FP4 Plus, impresión digital.

Formato panorámico

«Panorama» significa una vista amplia sin obstrucciones en ninguna dirección. Este formato de fotografías resulta especialmente impactante con paisajes urbanos e industriales. Es importante componer una imagen coherente en toda la anchura de cualquier panorámica y evitar así dejar secciones superfluas en los extremos que nada añadan a la composición.

A pesar de su larga historia, las panorámicas siguen resultando originales al margen de la calidad de su composición. Crear imágenes panorámicas coherentes depende en gran medida de buscar bien el lugar que se va a fotografiar y seleccionar el punto de vista. Este formato tan ancho puede plantear diversos problemas de composición al intentar evitar lo que se denomina «la cuerda de tender», una composición en la que imágenes más pequeñas e independientes compiten dentro del encuadre panorámico. Las fotografías panorámicas se solían hacer con una cámara panorámica con obturador de rendija móvil que se abría y se

desplazaba para crear la exposición. Estas cámaras y los modelos giratorios son las que verdaderamente sirven para obtener imágenes panorámicas, pero se suelen utilizar para fines científicos. Las cámaras de objetivo giratorio como la alemana

Noble o la rusa Horizont permiten conseguir ángulos muy abiertos (136°-146°).

Las de objetivo fijo no proporcionan la misma cobertura; sin embargo, su obturador convencional evita la borrosidad típica de los objetivos giratorios, que captan la imagen en un período de tiempo más prolongado. Con la Hasselblad XPan, ha resurgido el interés por la fotografía panorámica entre los aficionados a la fotografía analógica. Hace fotografías de 24 x 65 mm en película estándar de 35 mm, con la comodidad añadida que puede pasar a mitad del rollo del formato panorámico al convencional de 24 x 36 mm.

Las imágenes panorámicas fotografiadas con película o digitalmente están de moda. Casi todas las cámaras digitales tienen la posibilidad de utilizar un programa que hace fotografías panorámicas con una serie de imágenes superpuestas, y muchas tienen una función de «panorámica» que muestra en el encuadre la forma apropiada en que deben coincidir las imágenes. Los programas de edición de imagen permiten unir imágenes tomadas sobre el mismo ángulo, pero en lugar de alinear y recortar las imágenes resultantes, a veces resulta más interesante dejar el borde que se superpone para ver dónde coincide cada imagen en el fotomontaje panorámico.

El encuadre 108 109

Puerta de un granero

(derecha)

En este estudio de la línea y el color, el formato vertical de la XPan hace resaltar la parra que busca la luz. Esta fotografía es, fundamentalmente, un bodegón de exterior al que se le ha dado dinamismo al plasmarlo con un gran angular que crea una fuerte línea diagonal con la valla clara del primer plano y que, además, le añade profundidad a la imagen.

Fotógrafo: John Barclay.

Ficha técnica: Hasselblad XPan con objetivo de 90 mm, 1 s, f11.

Childs Falls, en el noreste de Pennsylvania

[página anterior)

La sinuosa línea del borde del salto de agua crea un interesante dibujo al cruzar oblicuamente el formato panorámico. La larga exposición de dos segundos hace que el agua se vea un poco borrosa por el movimiento y que los toques de color de las hojas (plasmados gracias a la película Fuji Velvia de alta saturación) aviven la imagen.

Fotógrafo: John Barclay. Ficha técnica: Hasselblad XPan con objetivo de 45 mm, enfoque a la distancia hiperfocal, utilizado para conseguir la máxima nitidez en toda la imagen.

Related documents