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Towards a process level theory

Los cartesianos perfeccionaron la doctrina de Descartes y fueron sobre todo sensibles a la importante dificultad teorica de la comunicacion de las sustancias.

Periodo cldsico

Malebranche aplica la teorfa de las causas ocasionales a la percepcion ex­ terior; la percepcion es un caso particular del problema de la comunicacion de las sustancias; ahora bien, en todo rigor, no puede haber alii influencia recfproca de las sustancias; nada material puede afectar el alma; el unico objeto inmediato del espi'ritu es algo que esta intimamente unido a nuestra alma, «la idea* {Recherche de la Verite, libro III, 2° parte, capitulo I); una teorfa como la de las eidola no es posible en el sistema cartesiano. Por esta razon, Male­ branche, quien afirma que toda action eficaz proviene de Dios, considera las modificaciones de lo extenso como siendo solo las causas ocasionales de las modificaciones del alma (impresiones conscientes que las acompanan). Dios es la causa eficaz de las sensaciones. Esto no quiere decir que Dios hace un milagro cada vez que tenemos una impresion sensorial: nada es mas contrario a la inspiration general del sistema de Malebranche que semejante hipotesis; Malebranche afirma por el contrario que Dios hizo el mundo segun el prin- cipio de la simplicidad de las vfas; establecio leyes simples y generales (leyes de la Naturaleza) para producir los efectos en apariencia mas complejos: las sensaciones fueron puestas en nosotros, segun leyes que permiten que ellas se produzcan en ocasion de las modificaciones de lo extenso, y por relation a la conservation de nuestro cuerpo [Recherche de la Verite, libro I, capftulo V, 3). Las sensaciones permiten, a traves de los avisos que dan y las reacciones que provocan, la conservation del cuerpo por sf mismo, lo que libera al alma y le permite ocuparse de los inteligibles. Las sensaciones tienen su sentido y su utilidad en el automatismo corporal; no estan hechas para el conocimiento, para la ciencia.

Esta doctrina es fecunda: en efecto, permite afirmar que no hay percepcion del objeto; al alma solo Uegan sensaciones; el objeto no acttia sobre el alma; el objeto solo es un compuesto de sensaciones constantemente asociadas; la existencia de los cuerpos es problematica e incluso inutil para la razon: ella solo se prueba por la fe y la revelation (Sexta conversation metafisicd)-, en este sentido, Malebranche puede ser considerado como un precursor del asociacionismo; la notion de objeto, con su exterioridad, serfa el resultado de una actividad psfquica, no un dato primitivo. Es a traves de esta hipotesis de una actividad psfquica implfcita que Malebranche busca dar cuenta de los errores de los sentidos [Recherche de la Verite, libro I, capftulo VII, 9); las intuiciones en apariencia simples e irreductibles son sensaciones compuestas, juicios inconscientes, que dependen de explicaciones psicologicas, y no pura- mente fisiologicas. Tal es la ilusion de la luna en el horizonte, que parece mas grande que cuando se eleva en el cielo: «Vemos entre ella y nosotros varios campos: la juzgamos mas alejada, y a causa de esto la vemos mas grande».

a los sentidos es rechazado por Platon como una mentira: las carnes en salsa son rechazadas, puesto que las salsas dan a las carnes un gusto que no es el suyo, mientras que las carnes asadas aparecen con su verdadero caracter: las artes no deben producir la ilusion.

Pero hay algo mas, y quiza de modo esencial, en el rechazo del prestigio de la sensorialidad por el racionalismo cartesiano que una consecuencia del descubrimiento de la fecundidad de la deduccion y una puesta en guardia individual contra las pasiones y la confusion de los sentidos: un rechazo radical a participar, a traves de la sensorialidad y el impulse afectivo que desencade- na, en los oscuros e irreflexivos movimientos colectivos que subordinan a lo irracional el prestigio de las instituciones, de los soberanos, de los generales, la libertad moral del individuo.

En el siglo XVI, esta crltica al prestigio de los sentidos habia sido empren- dida por Montaigne (Apologia de Raymond de Sebonde), con mucha fuerza e ironia, retomando argumentos de los autores antiguos, salidos sobre todo del escepticismo, y uniendolos para aportar la idea de una relatividad de las creencias, a fin de disminuir la virulencia y la intransigencia de los dogmatis- mos. La Boetie, en el Discurso de la servidumbre voluntaria, vuelve al prestigio de los sentidos responsable de la corriente colectiva que de hecho funda la autoridad de los tiranos: ^que serfa un tirano, un general de ejercito, si brus- camente le fuera negado todo auxilio de los stibditos y de los subordinados? De hecho, es el pueblo el que se esclaviza a sf mismo. El cartesianismo ha reforzado esta crltica de la sensorialidad como poder de arrastre irreflexivo hacia la accion colectiva, dando el ejemplo del cogito que el individuo, en la soledad, sin prejuicios, solo mediante la razon, puede desarrollar sin tomar prestado nada de las fuerzas colectivas y de lo irracional. Pascal encuentra en la mirada objetiva el poder de defensa radical contra todo prestigio: ^que son los jueces, vestidos de purpura y armino, cuando se los considera de manera objetiva? ^Que son los reyes y los generales, cuando se los considera segiin el orden de las causas por si mismos, sin dejarse impresionar por la musica, los trajes, el ruido de los hombres de armas que los rodean? Las ceremonias, que utilizan la sensorialidad, no son mas que «mueca». Para Pascal, vida mundana, ciego respeto de las grandezas de alcurnia, lujo inutil, desprecio de la verdadera fe y compromises con el poder se encuentran ligados. La practica de las ciencias y el ascetismo moral operan un verdadero cambio de

orden que vuelve imperceptible el arrastre colectivo y el prestigio de todo lo

que es intramundano.

Sin embargo, en Pascal, el analisis de la percepcion va mas alia de este rechazo radical al arrastre irreflexivo: Pascal nota que la percepcion descu-

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bre entre las cosas y los seres analogias cualitativas (de un nivel mucho mas elevado que lo que se llama la cualidad sensible elemental); se trata de una verdadera generalization perceptiva: existe analogia entre ciertas casas, ciertas carrozas, ciertas mujeres; una «alegre damisela toda Uena de espejuelos» tiene su equivalente perceptivo en un determinado estilo de arquitectura, en cierta manera de construir y adornar las carrozas. Se puede aproximar este estudio al de los juicios perceptivos inconscientes e implicitos de Malebranche, pero mientras Malebranche apunta a explicar de este modo los errores, Pascal extiende este metodo mas alia de los errores a todas las cualidades esteticas.

Se puede ligar tambien al racionalismo cartesiano la doctrina de Leibniz, puesto que intenta resolver a su manera el problema de la comunicacion de las sustancias en la perception externa. Leibniz toma la via opuesta a la que sigue Spinoza; Spinoza reduce las dos sustancias cartesianas a una sola que se expresa en atributos paralelos; por el contrario Leibniz multiplica al infinite? las sustancias (individuos, «monadas»), y da cuenta de la correlacion entre las sustancias (la perception es un caso particular de esta correlacion) por medio de una creation tan perfecta, tan precisa, tan determ inante, que toda la existencia de las monadas esta prevista y contenida virtualmente en el inmenso calculo de composibilidad al termino del cual Dios pronuncio el «fiat». «Dum Dens

calculat, fit mundnsn: las monadas son automatas espirituales que contienen

desde el origen, en su esencia, llamada por Leibniz «formula individual com- pleta» o «fbrmula individual concreta», la ley de todos sus estados ulteriores, como basta con la ley y el primer termino de una serie para que puedan ser desarrollados todos los terminos: 1, Vi, 14, Vs...; la ley de la serie, llamada tambien razon, es comparable a la esencia de una monada. Como el calculo divino de las composibilidades (que es por otra parte la btisqueda del mejor de los mundos posibles desde un punto de vista general y sin tomar en cuenta las sombras del cuadro, inevitables) puso en armonia mutua todas las monadas del universo, la existencia que de alii resulta conserva entre las monadas un sincronismo riguroso del desarrollo de los estados, los cuales, gracias a esta armonia preestablecida, se corresponden sin intercambio de causalidad entre las sustancias; es asi que un reloj puede hacer sonar las horas, y otro senalarlas con las agujas, mientras que ambos mecanismos son enteramente independientes. Si vemos que la luz se apaga, eso no quiere decir que nuestras monadas estan desde entonces afectadas por un acontecimiento exterior, sino que en la ley de desarrollo de nuestros estados existia esta modification —la perception de la falta brusca de luz- en sincronismo con algo que ha pasado en la alimentation de las lamparas, y que tambien esta contenido en el calculo de composibilidad; de hecho, las monadas, siendo sustancias, no tienen «ni puertas ni ventanas».

Las monadas, que son fuerzas simples, espidtuales, denen por atributos esen- ciales la percepcion y la apeticion; todos sus actos son espontaneos, expresan su propio desarrollo; todas las monadas representan el mismo universo, cada una desde su punto de vista; la sensacion es una percepcion confusa de las relaciones logicas y verdaderas de las cosas; les da para nosotros la apariencia de objetos situados en el espacio y en el tiempo. El mundo exterior, en tanto aparece como obra de la imagination, simboliza las monadas y sus relaciones: la percepcion entrega fenomenos, pero son fenomenos bien fundados; de otra parte, el mundo exterior aparece bajo forma de percepciones ligadas entre si y que permiten la prevision: «... las ideas de las cualidades sensibles, como del color, del sabor, etc. (que en efecto no son mas que fantasmas), nos vienen de los sentidos, es decir de nuestras percepciones confusas. Y el fundamento de la verdad de las cosas contingentes y singulares reside en el logro de que los fenomenos de los sentidos estan ligados justamente como lo exigen las verdades inteligibles» (Nuevos m aps

sobre elentendimiento hurnano, libro IV, capitulo 4, paragrafo 5).

La doctrina de Leibniz, aunque proxima al racionalismo cartesiano, es mucho mas receptiva para con los datos de los sentidos. La oposicion entre lo cualitativo y lo formal es en el menos radical, porque sensaciones y percepcio­ nes son consideradas de manera mas aristotelica, como actividades del sujeto, del individuo. Leibniz habia flexibilizado y ensanchado la mecanica cartesiana anadiendo alii la consideration de las fuerzas vivas; el recurso a la experiencia le parecia natural, y la importancia que concede Leibniz a las secuencias de fenomenos, a su utilidad para la prevision, anuncia el desarrollo de las ciencias experimentales en el siglo XVIII, asi como el relativismo kantiano.

Se debe notar, ademas, el hecho de que Leibniz supone que existen di- ferentes niveles de la conciencia en la percepcion; en derecho, y de modo absoluto, cada monada hace referenda en su formula individual completa a todos los estados de todas las otras monadas; cuando una gota de agua cae sobre una ribera en America, nosotros la oimos, pero a un nivel tal que no percibimos de manera clara esta pequena percepcion: percibir no es apercibir (Leibniz habia estudiado las magnitudes que tienden hacia cero, por medio del calculo infinitesimal): existe aquello que hoy en dia llamamos umbrales perceptivos. Ademas, Leibniz estudio las variaciones de umbral debidas a la adaptacion: el molinero ya no oye el ruido de su molino (lo percibe, pero no lo apercibe); en cambio, si el ritmo varia, si el molino se detiene, entonces el molinero se espabila; la adaptacion permite un uso diferencial muy sensible de los organos de los sentidos; es la variation la que es apercibida.

La actitud racionalista resultante del cartesianismo apunta entonces ante todo a instalar el conocimiento deductivo rechazando el conocimiento induc-

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tivo extraido de la experiencia perceptiva; esta empresa de separation radical conduce a disociar la sensorialidad, los datos cualitativos de los sensibles pro- pios, y el conjunto de las significaciones abstractas de los sensibles comunes; la perception es cortada en dos, siendo los sensibles propios rechazados como enganosos, siendo los sensibles comunes alzados por el contrario al nivel de los a priori, se trate de la idea innata, de vision en Dios de los arquetipos, o de cualquier formula que afirme el caracter de pura inteligibilidad de los principios. La consecuencia de este corte, con la caida del saber aristotelico, es el desvanecimiento de la notion de objeto de la perception como realidad recfproca del sujeto del conocimiento, y particularmente el rechazo del or- ganismo como totalidad ordenada por la unidad de un alma que posee una funcion vital. El organismo es reconstruido abstractamente como maquina, es decir como encadenamiento de funcionamientos por figura y movimiento. La operation comiin de tipo aristotelico ya no es concebible en una doctrina semejante, para la cual el estado privilegiado de un sistema, que permite la explication completa, es el del equilibrio de reversibilidad, como en una maquina simple donde los desplazamientos son infinitamente lentos. La metaestabilidad de la tendencia, de la tension, que permite el pasaje al acto, implica irreversibilidad de las transformaciones: esta irreversibilidad no es pensable en el racionalismo cartesiano, puesto que se opondria al propio principio del metodo, que consiste en seguir la marcha de las transferencias sin perdida a traves de los sistemas; pensamiento y extension son sistemas en los que las operaciones, lejos de ser pasajes de la potencia al acto (lo que es irreversible), son transferencias continuas, de movimiento para lo extenso, de evidencia para la res cogitam. El racionalismo mecanicista explica lo real por la invariancia, por la continuidad, por la reversibilidad; la sustancia se convierte en una garantia de invariancia, en lugar de ser, como en el tiempo de Aristoteles, condition y teatro de actualization, en el organismo individual; por tal motivo, el rol del individuo desaparece, como principio de explica­ tion, y al mismo tiempo la originalidad de una reception de information que proviene de un medio exterior al organismo; propiamente hablando, en el seno de la res externa, que es un continuo, no hay exterioridad, porque no hay ltmite real, sustanciab, la reception de un mensaje es solo un funcio- namiento de relevos: el pasaje de lo exterior a lo interior aparece entonces como un simple cambio de orden de magnitud, asi como el comando motriz de los efectores a partir de un centra. En el seno de una sustancia, no hay exterioridad: el metodo cartesiano suprime entonces aquello que era una de las caracteristicas principals de la perception: el pasaje de lo exterior a lo interior; este problema cesa de ser psicologico para volverse metafisico, bajo

la forma de la comunicacion de las sustancias. En efecto, las matematicas del siglo XVII permirian pensar transformaciones y equivalencias, no pasajes de un orden a otro; pero el metodo de Leibniz, que inicia el calculo diferencial e integral, amplia el dominio de la inteligibilidad rigurosa.

En cambio, el racionalismo cartesiano, en tanto disocio la percepcion y volvio imposible la reflexion sobre la exterioridad perceptiva o la situation de objeto, puso el acento sobre los problemas de transmision y de operacio- nes corporales; dio un sentido funcional y operatorio a la estimulacion, a la transmision de information, a los reflejos: y prepare una biologia objetiva para el siglo XIX que redescubrio las relaciones del organismo con el medio, y una fisiologia de los sentidos positiva.

B — Sensacion y percepcion en la doctrina empirista 1. Locke y Berkeley; rol de las asociaciones de sensaciones

Se podria deeir que cl racionalismo del siglo XVII concibio todas las trans­ formaciones como una operacion, a la manera de las operaciones mentales que cncadenan nociones sin hiatos y de manera controlada. Esta actitud, este postulado de base se encuentran tambien en la reflexion empirista que, sin embargo, se opone al racionalismo por el hecho de que trata de la misma manera la sensorialidad que los sensibles comunes e incluso que los conceptos mas abstractos, al considcrarlos como productos de la expcricncia, lo cual suprime los a priori.

Locke pretende mostrar que uno no conoce las cosas sensibles directamente; la creencia en la existencia de cosas sensibles es el resultado de operaciones implicitas; las cosas solo son colecciones de cualidades percibidas siempre juntas. La percepcion es pasiva: el alma no puede impedirse percibir lo que percibe. Las cualidades sensibles son ideas simples, es deeir que no pueden ser distinguidas en diferentes ideas (Ensayo sobre el entendimiento humano, libro II, capitulo 2). Estas cualidades o bien penetran en el alma por un tinico sentido (colores, sonidos, olores, sabores, solidez) o bien son entregadas por varios sentidos, como las ideas del espacio, de lo extenso, la figura, el movi- miento, el reposo, que recibimos por la vision y el tacto. La educacion de la vista se explica a traves de una induccion, que el habito vuelve inconsciente: la esfera no es primero para el ojo mas que un circulo piano y diversamente sombreado; luego, la experiencia del tacto, asociada a la primera, hace que de

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inmediato la esfera sea percibida directamente (visualmente) como un volu- men redondeado. El habito, que permite llevar a cabo acciones sin darse cuenta de ello, permite tambien realizar operaciones mentales sin percatarse de ello. La diferencia entre esta interpretation de la sensation y la de los racionalistas es que la idea de automatismo y de operaciones inconscientes tiene aqui un lugar mas amplio, y sobre todo se encuentra extendida a contenidos que, en los racionalistas, eran mantenidos fuera de toda reconstruction empirica, ya que eran considerados como ideas, en particular lo extenso; se puede decir que la acusacion lanzada por el racionalismo contra la sensorialidad se vuelve contra la razon misma, puesto que los principios primitivamente considera­ dos como no-perceptivos son, en el empirismo, considerados ellos tambien como salidos de la experiencia sensible. Desde entonces, pierden su caracter de certidumbre y de absoluto.

Por otra parte Locke intenta no desembocar en el escepticismo, que podria ser alcanzado por esta inversion del racionalismo; para Locke, las sensaciones son involuntarias: no provienen del sujeto; son mas vivas que las imagenes; se confirman unas por las otras, de modo que «el conocimiento que se extrae de los sentidos es tan cierto como el placer y el dolor» (Ensayo sobre\el enten-

dimiento humano, IV, ii). Sin embargo, las ideas extraidas de la perception,

aunque relativas a una realidad exterior, no son su copia; nuestras ideas no son imagenes o semejanzas perfectas de algo inherente al sujeto que las produce; las cualidades primeras son originates (solidez, extension, reposo, movimiento, numero, figura); las cualidades segundas (colores, olores, sonidos...) no tie- nen realidad: «... son solo la potencia que tienen los cuerpos de producir en nosotros diversas sensaciones mediante sus cualidades originales o primeras»

(.Ensayo sobre el entendimiento humano, II, 8). Estas conclusiones estan bas-

tante proximas del racionalismo, pero el principio de la continuidad entre la sensorialidad y los sensibles comunes va a tener consecuencias considerables, que caracterizan este metodo.

Berkeley emplea ampliamente el metodo calificado por Stuart Mill de «psicologico» (por oposicion al metodo «introspectivo»); en efecto, Berkeley considera las representaciones humanas como asociaciones de sensaciones en conexion constante. No tenemos la intuition del mundo exterior; todo el contenido de nuestro pensamiento esta hecho solo de asociaciones engen- dradas por el orden de las sensaciones; este orden engendra una creencia en