The Customization Pit
UML 35 Product Panel
En el marco de la nueva secundaria el área de Desarrollo Ambiental, al igual que las otras áreas curriculares, parte de una lógica distinta al de las asignaturas o disciplinas, tanto en el aspecto teleológico (de los fines) como en el aspecto mesológico (de los medios). En este nuevo enfoque pedagógico se busca que los estudiantes desarrollen competencias. Los logros de aprendizaje serán posibles a través del desarrollo de contenidos conceptuales que están organizados por componentes y por bloques organizadores. Esta forma de organización demanda nuevas estrategias en los estilos de aprendizaje- enseñanza. Pues tratándose de una organización interdisciplinar la lógica que se debiera seguir en el tratamiento de los contenidos debe tener en cuenta una preparación y desarrollo de la sesión de aprendizaje en forma interdisciplinar y además, cuidando la coherencia que debe existir entre un bloque de contenidos y los otros El desarrollo de los diferentes componentes relaciona contenidos provenientes de diferentes disciplinas que tienen por objeto de estudio las ciencias naturales dentro de un enfoque interdisciplinario. Es decir que, en este enfoque, los contenidos conceptuales se agrupan en torno a conceptos básicos u operativos (bloques organizadores) de la ciencia. Si consideramos la energía como bloque organizador, permitirá explicar las formas, usos y efectos a través de la experiencia científica, tecnológica y del cuidado del ambiente.
Pero también podemos tratar el bloque organizador de energía partiendo de un problema real, por ejemplo: cuando se quema un combustible ocurren reacciones químicas que liberan energía capaz de proporcionar potencia para el transporte y electricidad, o calor para hogares y negocios. Sin embargo, algunos de los productos secundarios de la quema de cantidades masivas de combustibles están dañando nuestro ambiente. Este fenómeno puede ser explicado desde un punto de vista interdisciplinario para una mejor comprensión.
Es necesario distinguir previamente entre los procesos de aprendizaje, propiamente dichos, y las estrategias de enseñanza. Los procesos de aprendizaje hacen referencia a la forma en que los alumnos comprenden e interpretan la realidad para adquirir nuevos conocimientos, habilidades y destrezas. En cambio, las estrategias de enseñanza serían el conjunto de acciones pertinentes con respecto a la organización de los recursos educativos y a las actividades que han de realizar los estudiantes con el fin de alcanzar un óptimo aprendizaje.
En el desarrollo de los contenidos curriculares, nuestra tarea como docente, para el logro de aprendizajes significativos, puede ser tan eficaz que a partir de las experiencias del entorno, proporcione al alumno herramientas necesarias para la resolución de problemas cotidianos. En este enfoque se busca propiciar en los alumnos y las alumnas el desarrollo de capacidades orientadas al manejo de la información, sistematización de experiencias directas entre otros.
De esta manera podemos contribuir a que púberes y adolescentes sean capaces de apropiarse de una cultura científica y tecnológica.
Para el desarrollo de las capacidades no existe una forma única de aprender y en el proceso de la adquisición del conocimiento existen cambios constantes, lo importante es lograr un aprendizaje consciente (metacognición), es decir que los estudiantes aprendan a aprender, que conozcan cuáles son sus estilos, fases y formas de aprendizaje.
En el área de Desarrollo Ambiental los procesos formativos deben entenderse como las rutas o caminos a seguir en la búsqueda de un horizonte es decir el desarrollo del pensamiento científico, tecnológico y conciencia ambiental. En esta búsqueda se van desarrollando las competencias en términos de saber hacer con conocimiento, asociadas a valores, actitudes, intereses, motivaciones, comportamientos y desempeños. Las competencias del á investigación al proceso cognoscitivo, aplicar los conocimientos a situaciones concretas y desarrollar actitudes favorables al conocimiento, a la valoración y conservación de la naturaleza y el ambiente.
¿Cómo lograr aprendizajes en Desarrollo Ambiental?
Las ciencias experimentales se basan en la información obtenida de la materia y en la capacidad del hombre para sugerir, intuir, imaginar e inventar respuestas y explicaciones ante los problemas o, simplemente ante la curiosidad científica. Considerando que un nuevo conocimiento es siempre una extensión del que se posee, son los saberes previos de los estudiantes, los que señalan el camino educativo para plantear y aplicar las actividades pedagógicas adecuadas para lograr el desarrollo de competencias en los estudiantes.
El aprendizaje de Desarrollo Ambiental no será posible si no contactamos la realidad con las producciones de la mente humana, integrando la experiencia con la teoría, lo cual obliga a centrar los aprendizajes sobre las relaciones y no sobre datos aislados. Los conceptos que han de aprenderse deben ser construidos a través de experiencias concretas. Estas experiencias requieren el uso de procedimientos, así como de actitudes positivas y entusiastas hacia el propio trabajo.
Educación para el Trabajo
La vida cotidiana y laboral actual exige el aprendizaje de nuevas habilidades, entre ellas el contar con recursos y herramientas de aprendizaje y sobre todo, la energía la capacidad de saber cómo y cuando usarlos. En esta perspectiva, para la educación formal el aprendizaje es un proceso de permanente adaptación y recreación a un medio altamente cambiante, resultado de las interacciones entre cada persona y sus contextos. Es un proceso de desarrollo de la personalidad: de adquisición de habilidades y de conocimientos, de valores y actitudes.
Formar para la iniciativa no es incluir en el curriculum una materia más sino optar por un modelo formativo diferente que implica la aplicación de nuevos métodos para la transmisión de conocimientos, valora y desarrollar otras capacidades, facilitar informaciones no atribuibles a materias curriculares tradicionales, pero útiles para posibilitar niveles graduales de autonomía de los jóvenes, estimulando la creatividad, la cooperación y el acceso a la vida activa y adulta En el Área de Educación para el Trabajo la metodología debe ser vivencial, es decir. Que priorice el contacto del alumno con aquello que quiere conocer, que parta de la realidad y de la experiencia directa del alumno.
Debe garantizar aprendizajes significativos partiendo de las experiencias y conocimientos previos de los alumnos para lograr nuevos aprendizajes, desarrollar la creatividad, hacer que el alumno se
sienta productor y partícipe de procesos de cooperación social. El profesor recoge situaciones del contexto para que sean analizadas, interpretadas y transformadas, plantea retos desde problemas reales promoviendo la búsqueda de soluciones, permitiendo que el alumno sea gestor de sus conocimientos y que descubra la utilidad práctica de cada nuevo conocimiento.
Se proponen los Talleres de Producción porque proporcionan al alumno la oportunidad de idear, planificar, gestionar y realizar ideas propias y relacionarlas con el entorno extraescolar. Particularmente en el I ciclo estos tienen un propósito principalmente pedagógico, una función formativa porque se busca que los y las alumnas aprendan a través de las tareas y operaciones que significan la transformación de un producto.
Los Talleres son el eje a través del cual se articulan, se desarrollan, se construyen, se aplican todos los procesos, los componentes y contenidos de aprendizaje, por ello resulta tan importante que los docentes programen adecuadamente integrando los contenidos y articulando actividades teórico – prácticas, tanto en el VI como en el VII ciclo.
A través de la realización de procesos productivos en estos Talleres los alumnos y las alumnas pueden abordar un amplio rango de situaciones problemáticas y enfrentar cuestiones tecnológicas, aún cuando no puedan definir qué cosa es tecnología.
Sobre la base de estos quehaceres productivos se indagan las propiedades de los materiales, se determina el uso de herramientas adecuadas, el diseño de los objetos, artefactos o productos, la estructura misma de los procesos productivos, se evalúan evaluar los resultados. En los primeros grados no hay necesidad de insistir con definiciones. A medida que se avance en los grados se impondrá una necesidad creciente de formalización.
Los talleres de producción proporcionan al alumno la oportunidad de planificar, gestionar y realizar actividades productivas del entorno. Particularmente en el primer ciclo estos talleres tienen un propósito principalmente pedagógico, una función formativa porque buscan que los alumnos y las alumnas aprendan a través de las tareas y operaciones el significado de la transformación de un producto. Los Talleres son el eje a través del cual se articulan, se desarrollan, se construyen, se aplican todos los procesos, los componentes y contenidos de aprendizaje; por ello, resulta muy importante que los docentes programen adecuadamente integrando los contenidos y articulando actividades teórico – prácticas, tanto en el primero como en el segundo ciclo.
El proyecto es un excelente recurso pedagógico y desde esa perspectiva es importante tener presente que son los alumnos y las alumnas quienes lo seleccionan dentro de una gama posible de proyectos que el profesor tendrá en cartera. Para esto, debe tener en cuenta, entre otros criterios, el grado académico del alumno, su interés, la complejidad de los proyectos y los recursos existentes en la zona.
Durante el segundo ciclo los alumnos tienen la oportunidad de lograr aprendizajes específicos requeridos por algunas ocupaciones o actividades económicas, estos aprendizajes deben estar necesariamente vinculados a una práctica en espacios reales, regidos por criterios de calidad y de innovación permanente desarrollando el trabajo en equipo.
El Docente, no obstante ser el responsable de diseñar y conducir los procesos productivos, debe ir graduando su intervención de más a menos, del primer grado al quinto grado; de tal manera que el diseño y la realización de dichos procesos sean asumidos significativamente por los estudiantes en perspectiva a la autonomía.
Asimismo, debe cuidar para un mejor rendimiento de los alumnos y favorecer su creatividad, un ambiente de trabajo tranquilo, que permita que cada alumno exprese libremente sus ideas y manifieste su creatividad y se sienta valorado por los demás.
El Docente debe asumir el papel de asesor asistiendo a cada estudiante a lo largo del proceso para garantizar el logro de las competencias.
El profesor diseña las sesiones preguntándose ¿Qué actividades realizarán los estudiantes para adquirir y desarrollar competencias? y ¿Qué acciones haré para dirigir y facilitar el proceso? Los más valiosos recursos didácticos se encuentran “en vivo y en directo” en el taller, en el laboratorio o en la estación agropecuaria del centro, en general en el entorno. Desde la semilla, los lápices y reglas de dibujo técnico, los disquetes, los electrodos de soldadura, los sopletes, las instalaciones, hasta los casos específicos, de propagación, además de las guías de práctica, láminas o videos, separatas, hojas de resumen, entre muchos otros.
Esto ofrece varias ventajas que redundan en el proceso de la orientación vocacional y profesional desde la educación formal, la de exigir el uso de espacios y recursos apropiados para la formación, ya sea en el centro si lo tuviera o en otros, vía convenios o acuerdos con los aliados, lo cual rompe con el esquema tradicional clase aula, la de mantener a los alumnos en contacto cercano con la dinámica de producción, y la más importante, de proponer proyectos que acercan a los estudiantes no sólo a los diferentes procesos productivos; Sino, al contexto productivo para favorecer el conocimiento de las diferentes opciones ocupacionales y profesionales de la localidad y la identificación de opciones que responda a las aptitudes, intereses y necesidades del alumno.
Para apoyar el logro de competencias el profesor facilitará medios y materiales necesarios, como libros, manuales o, en algunos casos el Internet. Asimismo, para que lleguen a ser competentes, orientará al alumno y a la alumna mediante sus conocimientos teóricos, prácticos y metodológicos que como profesor experto posee. La planificación y la ejecución de los proyectos deben ser realizadas por los alumnos con la guía del profesor. La realización de proyectos tras proyectos hará competentes a los alumnos y a las alumnas en la producción.
Los alumnos deben anotar, durante el desarrollo de cada proyecto, los contenidos, planes y métodos utilizados; para que posteriormente esas anotaciones les sirvan de información y para que puedan repetir los procesos productivos por su cuenta, en forma autónoma.
Los proyectos seleccionados de los procesos laborales dependen para su realización de la capacidad del maestro, del interés de los estudiantes, de las posibilidades del mercado local y de los materiales y recursos financieros.
Relación con otras áreas
La organización del currículo del área en proyectos productivos permite relacionar los contenidos de las diferentes áreas de acuerdo a los requerimientos del proyecto propuesto.
Las actividades productivas desarrolladas por el hombre en un contexto de trabajo, se encuentran muy relacionadas con su entorno físico, natural y regional. Las características de cada lugar brindarán las oportunidades de desarrollo personal y regional de acuerdo al uso de Tecnologías para transformación de los recursos naturales, el manejo racional y la conservación del ambiente natural, darán sostenibilidad a las actividades productivas, siendo éstos vinculados estrechamente al Área de Educación Ambiental. Asimismo, el conocimiento del entorno, la identificación de los problemas a partir de su realidad, le permiten contribuir a un desarrollo social, cultural y regional elevando la calidad de vida, mediante el uso de tecnología, aspectos relacionados con las Ciencias Sociales. El trabajo en equipo y las relaciones que se establecen en un ambiente de trabajo, establece un nivel de comunicación mediante el uso del lenguaje convencional, técnico así como la interpretación
de diseños. Esquema, signos, símbolos. La búsqueda de información, el uso de diferentes fuentes son requisitos indispensables para todo tipo de trabajo.
La planificación de una actividad, elaboración de presupuestos, cálculo de materiales, elaboración de diseños, la organización de la actividad en función al tiempo son algunos ejemplos de aplicación de las matemáticas a las actividades relacionadas al área de educación para el Trabajo.
El desarrollo artístico favorece la creatividad, la variedad en la producción. Así como el respeto y la difusión de la cultura local. La inserción del hombre en la sociedad por medio de sus actividades laborales, permite la valoración personal y social de un individuo, participar en su contexto como generador de cambio.
COMUNICACIÓN
Las distorsiones que hay que evitar:
I. Enseñar a los alumnos exclusivamente nociones gramaticales: definiciones y clasificaciones, seguidas éstas últimas a veces de un conjunto de excepciones. Y no dar ningún ejemplo.
II. Enseñar nociones gramaticales y hacerlas más visibles por medio de ejemplos presentados por el profesor, que pueden ser escasos o, por el contrario, numerosos y nada más. Esto a los educandos les da un poco de claridad, pero a fin de cuentas los deja siempre en un mundo de abstracción.
III. Enseñar nociones gramaticales en sus definiciones, pero también explicando las maneras de reconocer prácticamente los elementos definidos, y realizar abundantes ejercicios en los cuales los alumnos puedan ejercer esas maneras de reconocimiento. Se logra de este modo que adquieran destrezas en el análisis gramatical morfológico y sintáctico. Y. sin embargo, no sabrán leer, ni escribir, ni hablar adecuadamente, ni menos con la fluidez debida.
IV. Intercalar la enseñanza gramatical con la lectura de relatos cortos o de poemas breves, y luego utilizar estos textos leídos para que los alumnos efectúen análisis morfológicos o sintácticos. Esto otorga inicialmente interés de los alumnos. Pero a la larga cobrarán una posición de fastidio ante la lectura. Y es que los textos leídos se han utilizado simplemente como conjuntos de palabras y de oraciones para ser luego analizados gramaticalmente. O sea, la lectura no interesa por sí misma, es sencillamente un medio para alcanzar el fin (según este tipo de enseñanza), que es lo gramatical.
V. Abrir en la enseñanza gramatical algunos paréntesis para leer un par de páginas interesantes de un cuento o de una novela o un poema, sin exigir luego análisis gramaticales. Esto es ya más de agrado de los educandos. Constituye un oasis en medio de la aridez de la gramática. Pero la limitada lectura de unas páginas o de un poema, sin una captación más amplia del total de una obra, no es en realidad lectura. Además no hay redacción ni ejercicios de elocución oral. Aquí todavía estamos lejos del aprendizaje del uso de la lengua.
VI. Análogamente es negativo realizar una enseñanza de la lengua apoyándose en un texto de Comunicación y Lenguaje, de los muchos que existen para la venta, los cuales página tras página van desarrollando puntos teóricos de la gramática (con ejemplos y, muchas veces, sin ejemplos) y cada cierto número de hojas presentan una página con una lectura (en realidad es sólo un fragmento) de un autor importante.
En general, emplear textos y leerlos para luego llegar, como nuestra meta, a la gramática (por ejemplo, descubrir los sustantivos y adjetivos, y sus clases) es instrumentalizar la lectura para asumir la finalidad tradicional, que es la pragmática. La situación deseable es exactamente la opuesta. Hay que tomar los textos para deleitarse con ellos, para pasar un rato agradable, para hacer volar la imaginación, ejercitar la mente; y sólo utilizar nociones gramaticales fundamentales para ayudar en esa lectura, cuando sea necesario. El fin no es lo gramatical y la lectura no es un medio para ese fin, sino al revés, lo gramatical debe ser el medio -y sólo cuando resulte indispensable-, y la lectura es el fin. Y similarmente son fines la elocución oral y la redacción.
El trabajo de los maestros con los alumnos
Ciertamente este nuevo enfoque que consiste en dirigir el aprendizaje de los alumnos para que
usen el lenguaje y la comunicación implica una labor intensa de parte de los maestros. Dictar
una clase de gramática es muy sencillo. Sólo hay que presentar a los alumnos las nociones gramaticales. Pero promover en ellos el uso de la lengua es tarea que exige mucho tiempo y dedicación, porque hay que atender individualmente a cada adolescente y guiarlo en la manera de emplear las palabras con el propósito de entenderlas y que puedan ponerlas adecuadamente por escrito y oralmente.
Valgan, pues, las siguiente recomendaciones. En lo que respecta a la lectura, conviene dedicar una hora semanalmente a que los alumnos en el aula lean en voz alta por turnos, sucesivamente, las partes de un texto, que puede ser literario, pero también un artículo periodístico.
Y hay que estar atento a que los alumnos vocalicen bien, a que hagan las pausas debidas en las comas, puntos y comas, y puntos, a que pongan los énfasis que convenga en ciertas expresiones, para suscitar al término de la lectura (del artículo, capítulo, o parte de un capítulo) comentarios por los alumnos acerca del texto leído. Puede leerse a veces poemas que ostenten calidad, pero en forma natural, sin caer en recitación.
Y es importante leer en algún momento del año alguna obra teatral de un autor importante, que no sea extensa, que sea entendible por los adolescentes, y que esto se haga mediante lectura dramatizada, es decir, que un grupo tome los diferentes papeles y lean con la mejor secuencia posible. Al término la obra, otro grupo de alumnos, en la misma o en otra hora, puede hacer la misma lectura. Y siempre habrá que cuidar, como ya se indicó, la vocalización, las pausas, los énfasis, los comentarios finales.