Chapter 3: Research Methodology and Instrument Development
3.6 Full Scale Study
3.7.3 Questionnaire Administration Procedure
do desde que se inició su implementación en odontología: En ocasiones, las opiniones de abogados, exmagistrados y magistrados, respecto a la evidencia de cambios en el Con- sentimiento Informado, son realmente encon- tradas. Para algunos, sigue siendo lo mismo desde que se comenzó a implementar, mien- tras otros refieren que se ha ido ajustando, básicamente en lo que tiene que ver con la aparición de formatos escritos. Para algunos, existe aún una necesidad grande de dar a co- nocer el proceso, mucho más en la profesión, de afianzarlo en la academia y sobre todo en la práctica clínica. Refieren lo problemático que resulta observar la pobre argumentación legal y teórica con la que acuden algunos de los odontólogos que son objetos de quejas en los tribunales. Es menos ahora, dicen algunos, pero se sigue dando la situación en que el odontólogo muestra un nulo conocimiento de la Ley y las normas que rigen el CI. Poco a poco se van utilizando más documentos escritos pero, para algunos, su utilización no genera confianza en el paciente. Para otros, se están utilizando más para cumplir un re- quisito que por una verdadera conciencia de que ayuda a mejorar la relación profesional paciente. Es en este sentido que son generado-
res de desconfianza. Hay quienes manifiestan que el papel del tribunal debe ir más allá de la revisión de quejas y que debería incidir tam- bién, de manera pedagógica, en la profesión.
«Yo creo que tiene que ser como multidimen- sional, es decir, yo creo que los tribunales tienen que tener una labor mucho más peda- gógica y educativa. Pues claro que tienen que mirar las quejas, pero una labor pedagógica hacia los pacientes hacia los odontólogos y las universidades, esto tiene que ser algo a lo que se le dé toda la importancia».
«Antes no se hacia el consentimiento firma- do, simplemente se informaba al paciente lo que se le iba a realizar, el consentimiento era verbal y era la manera de informar pero no de llegar a unos acuerdos con el paciente». «…esos cambios de esa amistad, entre comi- llas, que existe entre odontólogo y paciente, en un momento dado, no hace que esté uno seguro que ese señor lo vaya a demandar a uno después, en un futuro…entonces uno debe curarse en salud y hacer, de todas ma- neras, hacer firmar el consentimiento infor- mado!».
Se mencionan también cambios en la odonto- logía, relacionados con la forma como se reali- zan hoy los tratamientos, los costos y, de paso, como ellos afectan negativamente los procesos de consentimiento: «Si, si y sobre todo también debido a los avances tecnológicos y también a la publicidad. Creo que hay publicidad al fin económico, tristemente creo yo, que se está yendo mucho más al interés económico, se está sacrificando la salud oral».
Según algunos expertos, los cambios en el con- sentimiento informado pueden ser evidentes en la generación de lazos de confianza con el paciente, pero también como «arma» de defensa contra posibles problemas que se puedan pre- sentar, tal como lo menciona el siguiente relato:
«Si, porque ya el consentimiento, pienso yo, que lo maneja la entidad más como un arma en su defensa que como lo que te digo, una relación con el paciente para explicar y generar confianza».
Algunos entrevistados señalan que no han nota- do cambios significativos dentro del proceso del consentimiento informado y que si se llegan a presentar no van más allá de «pequeños» cam- bios dentro de las especialidades odontológicas: «No, no he notado así cambios protuberantes, no se ha visto, estamos siguiendo la misma pauta, la misma técnica, vemos el consentimiento in- formado, se mide, se lee, se sigue, las especiali- dades van dando su consentimiento diferente; de ortodoncia, de rehabilitación, de cirugía, el de plástica también es diferente, entonces, esto… debe cubrir las expectativas del paciente y el profesional también».
Aunque son los menos, algunos expertos ma- nifiestan verdadera preocupación y desespe- ranza frente al proceso, asegura uno de ellos que es un proceso mentiroso donde, en la práctica, el paciente no está recibiendo de ma- nera adecuada la información, ni se hace un verdadero proceso, debido a todas las trabas en cuanto a tiempo, costos, dinámicas que genera el mismo sistema.
2.3.14 ¿El consentimiento podría tener aspec- tos negativos?: La indagación con los expertos respecto a las debilidades al incluir en odon- tología el proceso de CI se centraron principal- mente en 6 aspectos: El primero, según ellos mismos, es más un problema de la profesión asociado a la forma como se comprende y apli- ca el proceso. Se refieren más a dificultades que a debilidades:
«Debilidades: lo único es que, sería más debi- lidad del profesional, el no hacer un análisis correcto de la situación para informarle al
paciente, y que si no quedó escrito es como si no le hubiera dicho y que si no es que todo lo que le dijo, entonces en este momento no vale. Esa sería una de las dificultades de tomar el consentimiento informado como un medio legal de acuerdo entre paciente y profesional». «Yo pienso que no se hace proceso, es un punto álgido y es como el talón de Aquiles, que se piense como un requisito, hay que llenarlo cuando se hace la historia clínica y no más, no es el proceso que se continúa, y se reduce a la firma del documento. Creo que la formación de los odontólogos también tiene profundas debilidades y los pacientes tampoco tienen la información de qué es eso del consentimiento informado y en qué con- siste. Entonces, como que no exigen y sigue habiendo una relación muy asimétrica, el paciente lee y, así no entienda, por pena no se atreve ni siquiera a preguntar de qué le están hablando, accede y firma».
Otro de los aspectos que se ve como debilidad por parte de los expertos entrevistados tiene que ver con la escasa comunicación entre odon- tólogo y paciente, lo que va en detrimento de la relación, la prestación del servicio y por ende de la calidad del CI: «…falta de comunicación y de tiempo para dedicarle al paciente, o sea, si, bási- camente es eso, es un problema, también parece que es un problema más hacia la presentación de los servicios. De no tratar al paciente con una persona como un ser humano sino como un usuario como un número más».
Otro experto también menciona que la debi- lidad mayor es la ausencia del proceso del CI: «Y las debilidades en el proceso es que no hay proceso. El proceso de consentimiento infor- mado, que es como debe darse, no existe, en Colombia no hay».
Otros odontólogos opinan que sí se podría ti- pificar como debilidad, no dificultad como las anteriores. Afirman que el documento de CI
ejerce cierta presión negativa para la realización de tratamiento.
«Desde el punto de vista ya del instrumento, del diligenciamiento, a veces a los pacientes eso también les genera cierto tipo de previ- sión y a los profesionales la obligación de dejar por escrito eso. Se entra en ese punto de que la gente, al firmar esos papeles, siempre se siente un poco presionada, yo pienso que tanto el profesional, como la institución y las personas, se sienten presionadas por ese documento, por su diligenciamiento».
También se presentaron otras opiniones donde la debilidad vuelve a ser una dificultad en el proceso y tiene que ver con el hecho de decir que el CI tiene el problema de ser poco específi- co (se refieren básicamente al documento escri- to). Otros expertos señalaron que el proceso no tiene ninguna debilidad, solo le ven fortalezas para el ejercicio de la odontología.
2.3.15 Cambios en la relación paciente–odon-