CHAPTER 6. CONCLUSIONS, RECOMMENDATIONS, IMPLICATIONS,
6.3 Recommendations
PUERTA ABIERTA PUERTA CERRADA 180º 135º 120º 75º 25º 0º 6 5 4 3 2 1
Figura 7 Categoría puerta cerrada / abierta, representaciones de ángulos(75º, 120º y 135º), límite categorial (centro figura) y
orden de presentación
La principal conclusión del trabajo es que para ser explicados los efectos producidos por la manipulación del rango se requiere tener en cuenta tanto la variabilidad del estímulo, como el ruido producido por el criterio.
En resumen, el modelo de Nosofsky representa un intento de conciliar las dos perspectivas del análisis de la identificación unidimensional dentro de un enfoque thurstoniano. El modelo planteado por el autor, por tanto, tiene como objetivo fundamental el poder distinguir entre la influencia del ruido del criterio y del ruido del estímulo.
La configuración del criterio
El modelo de identificación absoluta de Treisman (1985), se inscribe dentro de una teoría sobre el establecimiento del criterio (Treisman y Williams, 1984) partiendo asimismo de los supuestos de Thurstone.
Las características principales de las que se compone la teoría del establecimiento del criterio son compartidas por muchos de los modelos revisados hasta este momento. Así, por ejemplo, los
estímulos generan una distribución normal y las respuestas son seleccionadas según su relación con un criterio. Además, se asume que el participante establece un criterio aproximado al ideal y que mantiene el valor de este criterio mientras realiza la tarea: es el llamado sistema de referencia en el que se almacena las características de la tarea (como el rango de los valores de los estímulos, número de respuestas) y la experiencia previa.
El participante, a partir del sistema de referencia y a causa de ruido interno y externo, debe poner en marcha dos mecanismos que le permiten ejecutar la tarea de forma óptima. Uno de estos mecanismos es el denominado de estabilización que permite al criterio mantenerse centrado en torno a un valor. Así, si una serie de estímulos son presentados y se sitúan por encima del criterio, ello significa que el criterio utilizado se encuentra por debajo de la distribución de inputs sensoriales; la estabilización permite que, por ejemplo, en una tarea de SÍ/NO la probabilidad del SÍ sea similar a la del NO. La estabilización maximiza la información transmitida por las respuestas del participante.
Además de la estabilización, el participante utiliza el mecanismo de rastreo. Este mecanismo implica que la detección de un estímulo por parte del participante, le informa que su criterio es más bajo que el estímulo presentado, mientras que, si no lo detecta, ello significa que su criterio está por encima del estímulo. El rastreo altera la posición del criterio, esta alteración es mayor cuanto más cerca se encuentra el estímulo del criterio establecido por el participante.
El modelo también establece la importancia de la retroalimentación en el proceso. El autor se inclina por el modelo de independencia de traza (IT): todo cambio en el criterio es almacenado como un indicador de traza (que tiende a decaer hasta 0). El efecto de la retroalimentación puede sustituir al mecanismo de estabilización eliminándolo. Además, selecciona las respuestas que deben ser tenidas en cuenta por el mecanismo de rastreo. En este tipo de retroalimentación, los indicadores —producto de los mecanismos de rastreo, estabilización y retroalimentación— son aplicados al criterio en el momento de hacer efectivo el juicio.
A partir de estos supuestos, el autor establece el modelo de identificación absoluta. Los supuestos principales de este modelo son los siguientes. En primer lugar, un estímulo de magnitud I presentado
La configuración del criterio 57
en el ensayo t produce un efecto S (con las características ya mencionadas, media —–S— y varianza consideradas constantes).
Así, la media de S se relaciona con la intensidad —I— de la siguiente forma (p es una constante)
–
Si= p ln I [36]
Otro supuesto se refiere al criterio. En un ensayo t; Sc,j(t) es
mantenido y reemplazado en la escala sensorial por los mecanismos mencionados arriba: estabilización y rastreo. Para cada criterio existe un componente de referencia en el que se incluye el rango de los estímulos, el número de respuestas y la experiencia previa. Se trata de un mecanismo almacenado a largo plazo (el sistema de referencia). Los criterios se encuentran distribuidos normalmente en intervalos regulares a lo largo de la escala de efectos S. El criterio es utilizado para diferenciar un estímulo de otro.
Por lo que respecta al rastreo, se asume que una respuesta reciente es una prueba de que su correspondiente estímulo es capaz de producir un efecto sensorial similar puede presentarse de nuevo; se trata de un mecanismo a corto plazo que tiende a decaer estableciendo una traza que afecta a la posición del criterio. La magnitud de la traza es T, la cual puede expresarse como Tr (e, f; g, h) siendo r la traza de la
respuesta previa, e el criterio Sc,e modificado por la traza, f el origen de
la traza del criterio anterior (Sc,f) y g es el número de ensayo en el que
la traza fue creada, y, finalmente, h es el número de ensayo.
El valor de la traza inicial rastreada es ∆r, por lo tanto, al inicio del
experimento
Tr (j, j; 1, 0) =∆r [37]
El valor de ∆r puede ser negativo según el criterio se mueva en una
dirección u otra del continuo.
Otro de los supuestos del modelo se refiere al paso del tiempo. Así, cuanto más tiempo pasa, el cambio que indica una traza tiende a decrecer hasta llegar a 0. Este cambio —δr— puede reducir una traza
positiva al máximo o una negativa al mínimo. De esta forma,
El proceso no solo afecta a los criterios que rodean al estímulo (inferior y superior) si no que incide en el resto de criterios establecidos por el participante a lo largo del continuo; el cambio es mayor cuanto más cercanos se encuentran ambos criterios.
La estabilización también está incluida en otro supuesto. Mediante ella se produce un indicador de traza determinado sensorialmente para cada ensayo t , Ts(j’, j; t, 0). La cantidad de traza de estabilización
depende de la separación entre el input sensorial y el criterio más cercano; el cambio inicial es el producto del parámetro ∆s y la
distancia que separa el input y el criterio que se está utilizando. Así, si el input Si,t se sitúa entre Sc,j(t) y Sc,j+1(t) el indicador de traza para el
criterio j será igual a
Ts( j, j; t, k) = max[∆s(Si,t– Sc,j(t)) – kδs, 0)] [39]
La traza correspondiente al criterio j+1 será igual a
Ts( j + 1, j; t, k) = min[∆s(Si,t– Sc,j + 1(t)) – kδs, 0)] [40]
Siendo los argumentos incluidos dentro de T, el criterio afectado por la traza (j), el límite inferior del criterio (j), el ensayo de origen (t) y el número de ensayos transcurrido (k).
Si el estímulo posee un valor alto la estabilización indica que el criterio es demasiado bajo, la importancia de esta información depende de la diferencia entre el criterio y el estímulo presentado; a mayor diferencia, mayor estabilización.
La diferencia principal entre la estabilización y el rastreo es que la primera opera bajo el principio de que un exceso de inputs sensoriales relevantes en un lado del criterio es una evidencia de que el criterio está lejos de la media y debe mover este criterio hacia estos inputs; un input a la derecha del criterio causa una traza que provoca que el criterio se mueva hacia ese mismo lado ocurriendo lo mismo con un input situado a la izquierda. Además, las trazas de la estabilización se debilitan más lentamente que las trazas de indicación de respuesta, la suma de estas trazas refleja el promedio sensorial a largo plazo siendo muy estables.
El último supuesto se refiere al valor efectivo del criterio en un ensayo. Este valor es la suma de sus valores de referencia, la respuesta
La configuración del criterio 59
al estímulo y el indicador de traza sensorial. Este valor —Sc,j(t)— es,
por tanto, igual a
Sc,j(t) = S0,j+
∑
h = 1 t – 1 Tr(j,j'(h);h,t – h) +∑
h = 1 t – 1 Ts(j,j'(h);h, t – h) [41]Así, al valor de referencia S0,j se añade los valores de las trazas de
las respuestas y los inputs anteriores, siendo j’(h) el criterio situado a la izquierda del input en el ensayo h.
Volviendo a nuestro ejemplo, y a la Figura 7, veamos cual es el modo de representación propuesto por estos autores. Cada uno de los estímulos posee una frontera por cada uno de los estímulos que le rodean. Por ejemplo, el ángulo de 135º posee un criterio que le separa del estímulo superior (180º) y otro que le diferencia del estímulo de 120º, en cambio, el ángulo de 180º solo tiene un criterio que es el que le separa del ángulo de 135º. Evidentemente, todo estímulo cuyo valor en la escala sensorial se sitúe dentro del área del ángulo de 135º será identificado como un ángulo de 135º. En cuanto a los efectos de secuencia, la aparición de ciertos estímulos pondrá en marcha los mencionados mecanismos de estabilización y de rastreo. No obstante, para observar detalladamente el efecto de éstos debemos fijarnos en la Figura 8.
En la Figura 8, puede observarse cómo el participante ha establecido dos criterios, la respuesta ante el estímulo será distinta según el efecto en la escala sensorial se sitúe en una posición u otra, tal y como se indica en el dibujo. Si el estímulo presentado se encuentra entre los dos criterios, la respuesta del participante será 2 lo que provocará que el criterio C2 se mueva hacia la derecha mientras
que el criterio C1 se moverá hacia la izquierda ya que el rastreo
favorece la repetición de la misma respuesta. Sin embargo, el criterio C1 se moverá en menor medida debido al mecanismo de
estabilización. En efecto, la estabilización hace que este criterio tienda a moverse hacia la derecha, lo que contrarresta el rastreo. Así, mientras que el rastreo amplia el área de la respuesta 2, la estabilización tiende a restringirla. Además, el efecto de la presentación del estímulo SK será mayor en el criterio más próximo
Respuesta asignada: C1 C2 R1 R2 R3 SK Nuevo estímulo: Criterios anteriores a SK Criterios posteriores a SK
Figura 8 Criterios (C1 y C2), regiones de respuesta (R1, R2 y R3) y estímulo (S2)
El modelo propuesto por Treisman es una detallada descripción de los movimientos que, a lo largo del continuo, efectúan los criterios establecidos por el participante. Sin embargo, la aportación más importante del modelo es la distinción, dentro del efecto de anclaje, de dos subtipos de fenómenos: el efecto de anclaje referido al porcentaje de aciertos y el efecto de anclaje referido a la sensibilidad (d’, la calculada por Braida y Durlach). Así, el nivel de aciertos (mayor en los extremos) depende del lugar donde se haya situado el criterio mientras que el efecto de anclaje para d’ depende de las diferencias en el total de varianza que limitan las discriminaciones de diferentes partes del rango del continuo. Es decir, si el criterio no varia, éste puede producir el mencionado efecto en porcentaje de aciertos, pero no en d’.