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La presente investigación “Gestión con equipos de trabajo autodirigidos para el empoderamiento y cambio de actitud del potencial humano”, es un trabajo de investigación realizado en un enfoque cualitativo por la naturaleza de los datos; como señala (Rodriguez, Gil, Javier, & García, Eduardo, 1996):

Este enfoque se caracteriza porque “Estudia la realidad en su contexto natural, tal y como sucede, intentando sacar sentido de, o interpretar los fenómenos de acuerdo con los significados que tienen para las personas implicadas. La investigación cualitativa implica la utilización y recogida de una gran variedad de materiales—entrevista, experiencia personal, historias de vida, observaciones, textos históricos, imágenes, sonidos – que describen la rutina y las situaciones problemáticas y los significados en la vida de las personas”. (Pag, 32).

Esta es la característica de mi estudio, ya que para el recojo de información hice uso de diarios de campo para registrar aspectos sobre mi experiencia personal en gestión del potencial humano, sobre las rutinas y situaciones significativas.

La información recogida permitió un proceso de autorreflexión sobre mi rol directivo, proceso en el cual se demostró la existencia de ciertas debilidades profesionales, que limitaban el logro destacado de metas y objetivos institucionales, a nivel de trabajo en equipos, a partir de esa realidad, se propone algunas estrategias de trabajo colectivo, a

través de un plan de acción, sustentado en nuevos paradigmas o modelos laborales, aplicables en una institución educativa, donde hallamos la presencia de un cuerpo directivo, docentes y personal administrativo, de quienes se espera un cambio de actitud personal y profesional.

El modelo aplicado corresponde a Restrepo et al, (2004), quien señala que:

“a partir de la aplicación, a la educación, de los aportes de Kurt Lewin sobre investigación-acción, a esta modalidad de investigación sobre la práctica de los maestros se la conoce como investigación-acción

educativa, de la cual existen distintas modalidades. Una de ellas es la

investigación-acción pedagógica, que se ha venido trabajando en

Colombia en las últimas décadas.

Continúa explicando que bajo este modelo, el docente reflexiona críticamente sobre un segmento de su práctica en la acción misma de ella, lo que se relaciona con el proceso seguido en este estudio, pues tomé un segmento de mi práctica, el referido a la gestión del recurso humano; señala además que ello se realiza con miras a analizarla a profundidad, para descubrir su estructura y funcionamiento y, con base en los resultados, transformarla positivamente, de manera que sus destinatarios, los estudiantes, logren niveles superiores de aprendizaje. En mi caso los destinarios finales fueron también los estudiantes, pero los directos los docentes y personal administrativo.

La metodología comprende estas fases: una primera reflexión profunda sobre el objeto escogido y recolección de información, incluyendo registros o diario de campo, que críticamente analizada por categorías, patrones o estructuras recurrentes, permita señalar fortalezas y debilidades; una segunda etapa de diseño y montaje de una acción transformadora y mejoradora de las debilidades de la práctica; y, como tercera fase, el análisis de la efectividad de la práctica transformada. Estas fases también fueron desarrolladas en este proceso de estudio, como bien lo señalé en la parte superior y lo explico también a continuación:.

Los tres procesos de tratamiento, se desarrollaron en diferentes momentos y escenarios: la deconstrucción, reconstrucción y evaluación de la nueva práctica de gestión, según el modelo de investigación acción pedagógico propuesto por (Restrepo, 2004, pág. 5).

El proceso de la deconstrucción, se inicia con la autorreflexión sobre mi propio rol directivo, contextualizado en un proceso de gestión escolar, tomando la decisión de registrar de manera descriptiva mi labor de director, plasmados en diez diarios de campo y a partir de dicho proceso, pude identificar objetivamente algunas de mis debilidades como fortalezas, y a partir de estas dos dimensiones se concluye con la determinación de dos categorías, cada una de ellas con sus respectivas sub-categorías. Precisamente las categorías y sub-categorías son las que dieron origen al marco teórico de mi investigación, que desde una situación teórica se va orientando a enriquecer mi trabajo en el plano vivencial o práctico.

Un segundo proceso es la propiamente la reconstrucción, en el que se precisan las teorías y que sirven de soporte científico a la presente investigación, así como las hipótesis de acción; y, el Plan de acción.

La reconstrucción fue básicamente una respuesta al resultado de la deconstrucción descriptiva, crítica y reflexiva, en la que se construye una propuestas de transformación sobre aquellos componentes débiles o deficientes. Todas aquellas acciones de propuesta que están orientadas a lograr el cambio o transformación, es al que denominaremos como la hipótesis de acción, en tal virtud, responde a la interrogante ¿qué haremos para resolver el problema identificado?. Las acciones que se proponen en el Plan de Acción, conlleva a la formulación de una matriz, que permita precisar, una serie de actividades, recursos, materiales, entre otras precisiones.

Este proceso está relacionado con el desarrollo mismo del El Plan de Acción, la misma que comprende tres partes: la primera parte está ligada al objetivo, es decir relacionado a ¿Qué se va lograr?; la segunda, que encierra al conjunto de acciones que se va desarrollar; y, finalmente la tercera parte, tiene que ver con el cronograma de las acciones, que se tiene que ejecutar en relación del tiempo. Se precisa que los campos de acción son las dimensiones desde las cuales se han de abordar el problema detectado, con la propuesta de alternativas de solución, y por ende la hipótesis de acción.

En esta etapa, orientada por la deconstrucción, me ha permito el diseño del mapa de reconstrucción, lo cual fue perfilándose hasta llegar a mi propuesta final.

Finalmente y el tercer proceso, comprende la demostración científica, es decir, la evaluación, que tiene que ver con la validación de la efectividad de la práctica alternativa en propuesta, que encierra nuevas estrategias de trabajo en equipo, observables en un proceso de gestión escolar. Se deja en claro que los resultados

alcanzados, producto de un proceso de experimentación vivencial, en el marco de situaciones de interrelación de miembros en una comunidad educativa, no sólo debe quedar plasmados en documentos o instrumentos de gestión educativa, sino muy por el contrario, darle una continuidad de operativización, empleando los métodos, técnicas e instrumentos que garantizaron sus éxito en el momento de su investigación o estudio científico.

Cabe recalcar en esta fase, se han logrado validar y sistematizar los diarios de campo, la entrevista y la encuesta, a través de su triangulación correspondiente.

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