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Regression analysis for the plants

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5.3. Regression analysis for the plants

La forma más frecuente de violencia sexual en el caso del Sáhara Occidental ha sido el desnudo forzado como parte de la tortura37. En las detenciones colectivas, que se dieron

37 De acuerdo con la jurisprudencia internacional, el desnudo forzado es una forma de violencia sexual. Véase, entre otros, en este sentido véanse, Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso del Penal

especialmente durante los primeros años de la ocupación militar, los hombres y mujeres fueron testigos de las prácticas de desnudar forzadamente a la mayor parte de los deteni-

dos y detenidas. Todo ello, tuvo un enorme impacto en las víctimas, constituyendo una ceremonia de degradación colectiva.

A las mujeres nos dejaron en ropa interior, nos quitaron las melhfas. A los hom- bres los dejaron completamente desnudos, les quitaron hasta los calzoncillos, y todo esto ocurrió a nuestra vista. Degja Lachgar.

En el caso de las mujeres, el desnudo forzado ante sus captores tiene un enorme impac-

to. En el contexto de la cultura saharaui, como en el resto de las culturas islámicas, la separación entre hombres y mujeres, y el sentido de respeto por las mujeres lleva hasta formas de ocultamiento de su cuerpo o de mostrar solo algunas partes en condiciones de intimidad en la casa, las mujeres de la familia o ante sus parejas. Incluso que los hombres toquen a las mujeres como un saludo, lo que en otras culturas en algo normal o carece de un sentido negativo, en la cultura islámica es vivido frecuentemente como una ofensa. En ese contexto, el desnudo forzado de las mujeres por sus captores hombres, militares o policías, supone un ataque frontal al respeto y dignidad de las mujeres.

A veces nos desnudaban completamente, no había guardias mujeres todos eran hombres, ¿Te puedes imaginar esto con las mujeres?, sobre todo con nuestra re- ligión islámica. Yo creo que cualquier mujer puede desnudarse si quiere, pero obligarla es una violación a su dignidad. Brahim Dahane.

En el contexto de detenciones bajo tortura y aislamiento total y, más aún, en una cultura en que el pudor y la protección de la intimidad son valores culturales muy importantes que definen las relaciones entre los hombres y las mujeres, la agresión del desnudo forza-

do a las mujeres supone si cabe un mayor impacto.

La noche que nos llevaron al cuartel del BIR estábamos tres, yo, Aminatou y Yeh- gar. Nos desnudaron de la cintura para arriba, pero a mí solo me dejaron la venda y me quitaron toda la ropa. Con una matraca pegaban a una puerta de hierro, encendieron una luz muy fuerte y todos los hombres se reían, ahí perdí la concien- cia. Tenía veintiséis años y jamás me había desnudado delante de un hombre, fue algo muy duro para mí sobre todo cuando pusieron sus pies sobre mí. Estos son recuerdos muy malos de esa época. No recuerdo cuánto tiempo duró esto, perdí la conciencia no sé qué pasó. El Ghalia Djimi.

Especialmente, en los centros clandestinos de detención, durante las primeras semanas o meses, las prácticas de desnudo forzado fueron sistemáticas en esa época. Además, tanto hombres como mujeres eran mantenidos la mayor parte de ese tiempo con los ojos vendados. Este caso corresponde a una mujer detenida en Smara en el cuartel de la gen-

darmería con su marido, cuya suerte y paradero se desconocen hasta la fecha. Como se señala en este caso, los desnudos forzados fueron aplicados de forma colectiva y masiva en esa época.

Después de esto, me trasladaron a otro habitáculo en el que torturaban a las muje- res, las tenían completamente desnudas, sin nada encima, se encontraban mania- tadas y les pegaban. Cuando estaban en el hangar no, pero cuando nos llevaban al interrogatorio en grupos de tres en tres nos desnudaban por completo. Estuvimos así durante tres meses y de los hombres no sabíamos nada, porque no podíamos verles; pero escuchábamos sus gritos cuando les torturaban. Safia Moubarak. Numerosos detenidos relataron que dado que la mayor parte de las capturas eran colecti-

vas, también el desnudo forzado suponía en muchas ocasiones una forma de tortura para otros. Ser testigos de tortura es a su vez una forma de tortura.

Las han torturado delante de mí, les quitaron la ropa. Mohamed Salem Buamud. En la mayor parte de las ocasiones el desnudo forzado fue utilizado especialmente duran-

te los interrogatorios. La desnudez forzada produce una sensación de vulnerabilidad total que hace que cualquier situación se convierta directamente en amenazante y denigrante. Supone un ejercicio de poder sobre el otro o la otra que marca el desamparo extremo en que se encuentra la víctima. Supone un estado de humillación que aumenta el impacto de cualquier otra situación o práctica de torturas. Los siguientes ejemplos corresponden a dos mujeres y dos hombres capturados en centros clandestinos de detención.

Nos quitaban la ropa, nos dejaban casi desnudas a pesar de que la ropa tampoco era la adecuada. Los que nos interrogaban vestían de civil, pero los guardianes vestían de uniforme y nos pegaban a su gusto y en todo momento. Los hombres vestidos de civil nos llevaban al interrogatorio. Sukeina Yed Ahlu Sid.

En el PCCMI a las 9h o a las 10h de la mañana del día siguiente llegaron señores que no sé si eran los mismos que nos habían detenido o no y nos llevaron al lugar donde nos quitaron la ropa. Ihdiha Balal.

Un día, nos pusieron de pie, desnudos en un rincón muy frío donde pasaba una corriente de aire muy, pero muy fría, hasta tal grado que era imposible mantener- se de pie. Daoud Elkadhir.

Me llevaron a una sala de tortura, allí vi a mis amigos desnudos. Me dijeron: “Quítate toda la ropa”. Naama Eluali.

En otros casos, el desnudo forzado se prolongó durante semanas como una forma de au-

mentar la vulnerabilidad y el impacto psicológico en las personas afectadas. Estas prácticas se dieron especialmente en varios centros clandestinos como el de Derb Moulay Chérif.

Intuí que llegaba otro turno de guardias porque escuché a uno de ellos decir a otro la cantidad de presos que había, y escuchaba la puerta que se abría y cerraba. El nuevo turno de guardias empezó enseguida a torturarnos a todos, patadas, porras, ofensas, incluso violaciones sexuales. Estábamos todos desnudos. Sidi Mohamed Ali Brahim.

Más allá del sufrimiento individual, estas prácticas constituyen formas de humillación colectiva. Pero no solo se dieron en la época de los centros clandestinos. El siguiente caso se refiere a una detención arbitraria de varias personas acusadas de quemar una bandera marroquí y portar símbolos del Frente POLISARIO en noviembre de 2001, y que fueron posteriormente liberados38.

El 7 de noviembre de 2001 hubo manifestaciones. Salí para rezar el viernes, está- bamos ayunando en Ramadán, me arrestaron en el camino. Después me golpearon mucho sin preguntas ni nada, me remolcaron hacía el gendarmería donde encontré un capitán que se llama Aziz Anouch y sus comandantes que me insultaron y blasfemaron mucho, estaba a punto de perder mi mente, era un gran impacto para mí. En mi vida siempre tomaba precauciones por causa del miedo. Después me llevaron en una fur- goneta a la comisaría, en el coche me golpearon mucho y me desmayé. Me llevaron

a dicha oficina donde encontré a Mohamed Salem Budda, Malainin El Busaty, Dady

Hammu, Galat Chej Aly, la hija del Mehdy Bubakar, las hijas de Omar Ameyer y sus hijos. Este último el hijo de Omar Ameyer pasó una situación de estrés muy terrible, con sus hermanas desnudas. Éramos veinticuatro hombres y a las 3h nos trajeron a las trece mujeres. Estábamos desnudos, pasamos una noche terrible, sufrimos todos los tipos de torturas, la presión, el estrés, el mal olor. Ahmadnah Bakhtayh.

Las formas de vejación sexual incluyeron en algunos casos el ser testigo del desnudo forzado de sus familiares, como en el siguiente caso ocurrido en junio de 1976. La madre, abuela del declarante, fue posteriormente liberada y el hijo Hadia Mohamed Mbarek, padre del mismo, se encuentra aún desaparecido.

Al momento del interrogatorio de los dos, obligaron a mi abuela a desnudarse ante su hijo, que es mi padre, y le obligaron a mirarla desnuda, fue una gran tor- tura psicológica. Zaidan Sidi Mohamed Salem.

En unos casos, el desnudo forzado se realizó en capturas colectivas frente a niños con un gran sufrimiento para la persona por lo que supone de impacto para los niños.

Me desnudaron totalmente. Todo esto me lo hicieron desnudo. Después me quita- ron las cuerdas, me vistieron y me llevaron a mi casa. Pero lo que más me dolió fue que los niños me vieron desnudo y que esa tortura la fueran a sufrir ellos. Brahim Sabbar.

En este caso se trata de la detención de una pareja detenida en 1982 después de estar cinco años viviendo en Francia al regresar de visita a Marruecos. El impacto del desnudo

38 Según el testimonio de Ahmadnah Bakhtayh, al día siguiente de su detención fueron interrogados y obli- gados a firmar un documento. El Busati Malainin, Mohamed Salem Budda, Sidati Betetich, el hijo de Mohamed Yeslem Bahaha y el hermano de Lud Mesleh fueron condenados a pasar dos años en la Cárcel Negra de El Aaiún, por haber quemado la bandera marroquí y por ser auxiliares del Frente POLISARIO; sin embargo, señala que más tarde fueron puestos en libertad.

forzado para la mujer fue usado contra su pareja y viceversa. La tortura de una de las víctimas se muestra a la otra para forzar su confesión y atacar su intimidad y el respeto por su mujer y su marido.

Fue un verano, entonces la temperatura era muy alta, llevaba un vestido fino bajo

la melhfa, al comenzar me quitaron la melhfa y también después me dejaron total- mente desnuda. Cuando trajeron a mi marido, lo tiraron en un pasillo, desnudo, solo con un bañador. Najat Khnaibila.

Desnudo forzado como tortura

A los hombres les quitaban toda la ropa hasta que se quedaban totalmente desnudos. Había hijos con sus padres. Fatimetou Dahwar.

Me hicieron todos los tipos de torturas, me desnudaron totalmente. Me dejaban des- nuda y me echaban agua muy fría hasta que perdía la conciencia. Soukaina Mint El Hassan.

Estábamos desnudos casi todo el tiempo. Ahmed Salem Mohamed Saleh Hamadi. Los desnudos forzados también se han utilizado en las cárceles especialmente en los primeros días de entrada a la cárcel como una ceremonia de despersonalización para el nuevo estado de “preso”.

El día 10 de diciembre nos mandaron a la Cárcel Negra y allí empezaron a tor- turarnos los funcionarios, nos quitaron toda la ropa e incluso la ropa interior.

Ndour El Houssine.

Al llegar nos desnudaron completamente, usando cuchillos, rompían las ropas. Ahmed Salem Abdel hay Allal.

Me quitaron toda mi ropa, me dejaron solamente con mi braga y mi sujetador.

Bota Jaya.

En mi grupo éramos siete y todos íbamos a la cárcel. Nada más llegar se nos des- nudó devolviéndonos las ropas después con dos mantas. Daha El Haussini.