1Laguzzi, Javier Alejandro; 2Goytia, Marisa; 3Robson, Cynthia Margarita; 4Viñuela, Julián
1Cátedra de Producción de Bovinos para Carne, Facultad de Ciencias Veterinarias. 2Cátedra de Práctica
Profesional de Aplicación en Empresas Agropecuarias. 3Cátedra Información para la Gestión. 4Cátedra de
Práctica Profesional de Aplicación en Empresas Agropecuarias, Facultad de Ciencias Económicas y Estadística, Universidad Nacional de Rosario (UNR). [email protected]
La ganadería en nuestro país ha experimentado cambios de estructura y geográficos a partir de la transformación del sector agrario. El crecimiento del cultivo de soja, redujo la superficie destinada a la
misma y generó un reordenamiento territorial3. En este escenario, el engorde a corral se ha convertido en
una alternativa muy utilizada en la región núcleo de la pampa húmeda. Entre sus objetivos principales se mencionan: convertir granos en carne, disminuir la superficie destinada a pasturas y verdeos, aprovechar el costo de oportunidad tanto de terneros como de cereales propios, acelerar la terminación de novillos para faena o como un sistema de producción en sí. Si bien los objetivos son variados, estos se desprenden de las interrelaciones y situación económica del sector agropecuario (ganadería y agricultura). Cuestiones de escala, financiamiento, rentabilidad, descapitalización, aptitud de los suelos; determinarán las variables económicas-productivas que van a permitir la viabilidad del sistema dentro de un contexto económico nacional a nivel país. Las principales variables que condicionan a este tipo de sistema, son el precio de compra y venta del animal a engordar; la conversión alimenticia y costo del kg producido; la infraestructura dada por la cantidad de animales a engordar (dilución de costos fijos) y zona donde se instale el feedlot (cercanía o lejanía a centros comerciales por costos de transporte). El objetivo del presente trabajo fue analizar la variación y estructura de costos fijos y variables de un feedlot en el sur de la provincia de Santa Fe; para luego compararla con información brindada por los boletines trimestrales del área económica del
Ministerio de Agroindustria de la Nación (Minagri) para sistemas de engorde a corral2. El establecimiento
bajo análisis cuenta con una existencia media entre 2.000 y 2.400 animales en encierre, con una producción anual que ronda entre 8.000 a 9.000 cabezas destinadas a consumo interno. Se estudiaron los ciclos productivos ganaderos 2012/2013; 2013/2014 y 2014/2015; para establecimientos de similares
características. La investigación, se basó en el examen horizontal y vertical de costos. El primero de ellos se refiere a la variación de un período respecto de otro; éste método facilita analizar cuanto aumentó o
disminuyó una variable en un determinado tiempo; el vertical busca determinar en cuanto participa un determinado concepto, dentro de un total global. Este estudio nos permite saber cuánto ha aumentado o
disminuido la participación de una variable en ese total1.
Figura 1: Comparación vertical de costos fijos y variables durante los períodos 2012-2015.
En la figura 1, se expone la comparación de costos fijos y variables del establecimiento bajo estudio y los provenientes del Minagri; en los tres ciclos evaluados el total de costos variables (incluido compra de hacienda), fue bastante constante; la diferencia más importante se suscitó en el aumento que tuvo la reposición de hacienda que fue 10,13% en el establecimiento (de 64,27% a 70,78%) y un 19,59% según organismos oficiales (de 64,58% a 77,23%) para los ciclos 2012/2013 al 2014/2015, respectivamente. Por
otro lado la baja en el precio de los commodities (maíz utilizado) en esta etapa hizo que el resto de los
costos variables disminuyan un 22,22% (de 28,94% a 22,51%) y 41,28% respectivamente (de 30,11% a 17,68%) tomando la totalidad de los ciclos observados. Como vemos en la estructura de costos de la actividad de feedlot analizada, la compra del animal se considera por separado del resto de los costos variables; esto es debido a que su incidencia en el total es representativa y al igual que el precio de venta, ambas muchas veces definen que la actividad sea rentable o no.
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Figura 2: Análisis vertical de costos fijos en los tres períodos evaluados.
En la figura 2, se expone la comparación de costos fijos en los períodos 2012-2015, entre el establecimiento de feedlot y Minagri. Para este último, a lo largo de los ciclos no se muestran variaciones marcadas entre amortizaciones, administración, estructura y personal. Por otro lado, se puede observar que siendo distintas las amortizaciones en ambas unidades cotejadas, las mismas se mantuvieron medianamente estables en los períodos analizados. No obstante, la variación más evidente en el impacto de los costos fijos del establecimiento, fue la categoría personal de trabajo, la cual ascendió un 32,55% en los tres años (de 29,03% a 38,48%). Esto manifiesta el alto impacto que ha tenido la mano de obra en estos tipos de
sistemas de mediana escala, en los últimos años. Parte de las diferencias observadas en la comparación de la evolución en la estructura de costos, pueden deberse a que en el Minagri, para la realización de sus análisis, construyen modelos a partir de variables de estructura, esquemas tecnológicos y coeficientes técnicos que representan los diferentes sistemas productivos predominantes; en cambio, en el
establecimiento se trabajó con datos reales relevados y estos pueden tener mayor a menor incidencia por cuestiones técnicas e inherentes al gerenciamiento del mismo. Analizando globalmente el bajo margen de ganancia final, este tipo de explotación requiere de una gestión minuciosa de costos. Como se dijo anteriormente las principales variables que condicionan a estos sistemas productivos son el precio de compra, de venta, costo del kg producido (alimentación) e infraestructura. Dado que el productor muchas veces no las controla, en líneas generales se recomienda: cuando la diferencia en precio por kilogramo, entre venta y compra es negativa y el costo del kilogramo producido lo permite, se debe alargar el ciclo (hacer un animal más pesado o comprar animales más chicos y hacer más kilogramos por animal por ciclo). En cambio si la diferencia entre el kilogramo de venta y compra es positiva, se puede acortar el ciclo y aumentar la rotación anual de hacienda.
BIBLIOGRAFÍA
1. Goytia, M.; Laguzzi, J.; Robson, C.; Viñuela, J. (2016);―La gestión de costos, clave para la sustentabilidad de un feedlot‖. IV Congreso en Línea-Agronomía.
Recuperado de: http://www.convibra.com.br/upload/paper/2016/147/2016_147_12585.pdf
2. Ministerio de Agroindustria. Presidencia de la Nación Argentina. Modelos productivos regionales. Resultados económicos ganaderos. Sistemas de engorde a corral. Boletín trimestral Nº 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14. Recuperado de:
http://www.agroindustria.gob.ar/site/ganaderia/bovinos/03=Modelos%20productivos%20regionales/00- Resultados%20economicos/index.php
3. Rearte, D (2010); ―Situación actual y prospectiva de la producción de carne vacuna‖. Recuperado de: http://inta.gob.ar/sites/default/files/script-tmp-situacionactual_prostpectiva_produccion_carnevacuna.pdf
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