CHAPTER 6: PRIMARY DATA ANALYSIS
6.4. FACTOR ANALYSIS RESULTS
6.4.1. RELIABILITY
El ordenamiento territorial se ha convertido en una herramienta privilegiada para implementar el desarrollo sostenible, encontrándolo explícitamente como un objetivo en el marco regulatorio de los tres casos de estudio. Permitiendo una transformación intencionada del territorio, previendo conflictos y pensando un país a largo plazo. El ordenamiento territorial como política pública, ha sido implementado desde hace más de 50 años en algunos países. Esto hizo posible la identificación de los elementos constituyentes de un Política Nacional de Ordenamiento Territorial, observando que eran congruentes con lo planteado en el marco conceptual.
En primer lugar, se constató la necesidad de contar con un marco regulatorio que defina objetivos y principios acordes al proyecto país que se quiere construir así como se establezaca una institucionalidad con competencias y alcances bien definidas.
En segundo lugar, el carácter suprasectorial, como principio rector del ordenamiento territorial permitirá promover la acción coordinada de las políticas sectoriales. Es indispensable entender que las políticas tienen una acción en un territorio particular y la resultante estará determinada por la acción conjunta de las múltiples políticas sectoriales. Para esto la visión prospectiva y espacial en el diseño de políticas se deberá convertir en una potente herramienta ayudando a favorecer las sinergias sectoriales, evitar acciones contrapuestas y antagónicas, mejorar la coordinación intersectorial y fortalecer la integración territorial.
En tercer lugar, la integración vertical del territorio, a través de la coordinación de los distintos niveles administrativos (predio, comuna, región y país), es indispensable para generar la coherencia de un proyecto país, la PNOT es esencialmente una política de coordinación.
En cuarto lugar, los instrumentos de ordenamiento territorial deben permitir la amplia acción sobre el territorio, pensando en el territorio como un sistema. El principal instrumento es el plan de ordenamiento territorial, el cual debe reflejar el proyecto de territorio que se busca construir. Sin embargo, el ordenamiento territorial no se reduce a la planificación física del territorio sino que deben considerar otros instrumentos de fomento y desincentivo que permitan el logro de objetivos.
En los países que han adoptado el ordenamiento territorial como herramienta para lograr el desarrollo sostenible, el OT no se reduce a un mapa de zonificación, sino que es parte del
94
proceso de diseño de las políticas sectoriales y en particular de generar una imagen futura del Territorio deseado, es decir el paisaje cultural que se quiere construir.
Asimismo, una política de ordenamiento territorial deberá considerar el desarrollo de una plataforma de datos espaciales, que sea un apoyo para los tomadores de decisión y la elaboración de políticas públicas. Esto debe ir de la mano de investigación específica en esta área, que permita avanzar en el conocimiento del territorio, sus actores y el impacto de las distintas actividades a desarrollar.
Se deberá desarrollar un marco regulatorio y se deberá coordinar la acción de los diversos instrumentos con incidencia en el territorio que actualmente están vigentes, para lo cual se deberá contar con un fuerte apoyo político que permita alinear a los distintos sectores. En este sentido, se debe destacar lo avanzado por el Ministerio de Energía con la elaboración del plan regional energético y la creación de la unidad de gestión territorial.
En relación a los instrumentos, se destaca el plan regional de ordenamiento territorial, el cual ha permitido posicionar y crear capacidades a nivel regional. A través del ordenamiento territorial se entrega una potente herramienta planificadora a los gobiernos regionales para descubrir el potencial territorial, validando socialmente una estrategia de desarrollo de largo plazo. En este sentido, el ordenamiento territorial fortalece la descentralización y la gobernanza, ambos elementos asociados a la modernización del Estado.
Un elemento importante del ordenamiento territorial será el aporte que pueda hacer a otras políticas públicas como la Política Nacional de Desarrollo Rural, sector fuertemente relegado, la PNOT podría aportar desde las espacialización de las brechas y el reconocimiento como territorio dentro de la planificación nacional.
El ordenamiento territorial asegura a largo plazo el manejo adecuado del stock de recursos naturales que posee una región, lo cual permite a esta insertarse en un mercado globalizado con una continua presencia de productos y servicios asociados a su territorio, permitiéndole la viabilidad económica a corto, mediano y largo plazo, pudiendo contribuir además a establecer los royalties regionales a la extracción de materias primas.
Actualmente, la Política Nacional de Ordenamiento Territorial, se encuentra en una ventana de oportunidad para ser aprobada, la creación de la Comité Interministerial de Vivienda Ciudad y Territorio y la discusión de la LOGCAR, posicionan al ordenamiento territorial en una situación única para ser aprobada como política pública. De no concretarse Chile estaría perdiendo una gran oportunidad de resolver los conflictos territoriales que han
95
afectado al país, devolviendo la certeza jurídica y la gobernanza necesario para el desarrollo. Se estaría quedando atrás en la implementación del ordenamiento territorial como estrategia de desarrollo sostenible.
El ordenamiento territorial es una herramienta que permite que la sociedad como ente organizado y las políticas públicas como su forma de expresión, definan en qué país se quiere vivir y que país se quiere dejar a las futuras generaciones. Finalmente, el tipo de PNOT o su ausencia reflejarán el país que estamos construyendo.
96