ESPACIO INTERNO Y FORMA
El volumen general del módulo orbital era un módulo cilíndrico de aproximadamente 6,7 metros de diámetro rematado con semiesferas truncadas que se subdividió en dos plantas: Una de grandes dimensiones y diáfana para la zona de trabajo en la parte superior, que tomaba una semiesfera y parte del cilindro (la cúpula), con una altura máxima de 6,736 metros; y otra compartimentada para la zona vividera con una altura libre de 1,9837 metros de altura. Esta última zona tenía estancias de tamaño reducido que se consideraron con una amplitud adecuada para el desarrollo de las tareas, sin embargo, el experimento M487 de habitabilidad de la NASA nos explica que:
“la eficiencia volumétrica de los compartimientos pequeños tripulados difiere poco de
unos compartimentos similares en la Tierra. Se argumentó antes del vuelo que la libertad de la tripulación para moverse en tres dimensiones en gravedad cero en el vuelo podría incrementar el tamaño efectivo del compartimento dado. Esto no era cierto en algunos habitáculos del Skylab. Por ejemplo, la sala de estar estaba abarrotada cuando la ocupaban los tres tripulantes. Aun así, todos los tripulantes se mostraban reacios a usar el espacio superior de la mesa para reducir la congestión.”
A los astronautas no les parecía adecuado utilizar o pasar por espacios por los que en la Tierra uno no utilizara para ese propósito. De esto se concluye que el uso de los espacios pequeños en el espacio es similar al uso que se produce en la Tierra. Se menciona también que posiblemente por la configuración arquitectónica de los paneles de control, los astronautas no utilizaban el espacio que había sobre sus cabezas, desaprovechando parte del espacio disponible. La existencia de estancias separadas para funciones distintas facilitaba la experiencia de los astronautas, que podían realizar distintas tareas sin molestar a sus compañeros.
36 DALTON, Maynard. Skylab experience bulletin nº 18 37 Ibíd.
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MOVIMIENTO Y SUJECIONES
La planta superior del módulo orbital, donde se encontraba la cúpula, era la más grande de los dos espacios puesto que no estaba dividida en estancias, y permitía que un astronauta pudiera flotar libremente en el volumen sin chocarse con las paredes. Este aspecto preocupó a los diseñadores puesto que pensaron que alguien podría quedarse encallado en medio del volumen hasta que uno de los compañeros o el flujo del aire le moviese hacia las paredes38. Por esto dispusieron una barra desde la escotilla del estudio hasta el suelo de la planta baja para facilitar un movimiento rápido. Sin embargo, los astronautas se dieron cuenta de que se podían mover fácilmente sin usarlo, por lo que lo desmontaron y lo guardaron39.Además, rápidamente se percataron de los problemas que acarreaba el movimiento en microgravedad (0g). Iniciar un movimiento, pararlo y cambiar de dirección requiere aplicar una fuerza con las manos o pies sobre una superficie, lo cual hace necesario colocar dispositivos que ayuden a realizar estos movimientos para que no se usen otros elementos frágiles no pensados para esto.
Las paredes y techos del estudio se formaron a base de una rejilla triangular metálica que permitía el adecuado flujo del oxígeno por el módulo y además concedía sujeción a los astronautas por medio de unos zapatos que disponían de una chapa triangular que encajaba en la rejilla metálica. Este diseño resultó innecesario una vez que los astronautas se acostumbraban a la ingravidez, incómodo de utilizar e incluso peligroso si alguien golpeaba a otro miembro. Por lo tanto, se dejaron de utilizar los zapatos y la rejilla comenzó a ser simplemente el anclaje de equipamiento.
Además de estos métodos de control y restricción del movimiento, se dotó al interior del Skylab de asas y correas que permitieran la ejecución de tareas de la manera más fácil posible. Principalmente se colocaron asideros para los pies en las zonas de trabajo de la nave, en el urinal, la ducha y el lavabo entre otros; agarradores en la ducha y sujeciones para pies y cuerpo en la mesa40, sin embargo, en determinados lugares no fueron suficientes o inadecuadas. Por ejemplo, las correas retenedoras para los pies que se colocaron enfrente de los urinales eran endebles e inútiles. Las retenciones para los muslos de la sala de estar eran solo efectivas cuando los pies se retenían también. El Skylab sirvió de base para determinar la utilidad de las asas y retenciones en diseños posteriores de estaciones espaciales dado que se incrementaron y mejoraron para facilitar el movimiento a los astronautas. Prueba de ello nos la da el documento Lessons learned on the Skylab program (NASA 1974) en la que se indica la necesidad de instalar más retenciones más sencillas y eficaces, tanto para la tripulación como para que los objetos no floten.
La inexistencia de asas que ayuden al movimiento provoca que cualquier objeto o instrumento se utilice como tal si se necesita realizar un desplazamiento. Este uso no previsto provoca que los instrumentos se estropeen. En el caso del Skylab las bandejas de comida que se sujetaban a la mesa de la sala de estar fueron las que sufrieron este uso no deseado que provocó el desgaste prematuro de las mismas41.
38 BELEW, Leland F. Skylab, our first space station 39 Ibíd.
40 DALTON, Maynard. Skylab experience bulletin Nº9. foot restraint systems 41 JOHNSON. Skylab experiment M487 - habitability/crew quarters
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Figura 29. Sujeciones para los pies. Fuente: NASA. Figura 31. Sujeciones de la parte de la cúpula del Skylab. Fuente: NASA
Figura 32. Rejilla triangular de separación entre el compartimento inferior y superior. Fuente: NASA.
Figura 30. Zapato con pieza triangular para sujetarse a la rejilla. Fuente: NASA
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LOCALIZACIÓN Y ORIENTACIÓN
La nave se equipó de una forma similar a la que se haría en la tierra, con una diferenciación clara de lo que es el suelo y el techo para que fuese más fácil orientarse. Para ello, se colocó el instrumental y los armarios en las paredes, y la iluminación y los conductos en el techo. Esta configuración, a pesar de que aparentemente perdía volumen útil42, permitía a los astronautas localizar y reconocer fácilmente el equipo, a diferencia de lo que ocurría en el módulo adaptador múltiple que no tenía un sistema de referencia claro. Además, se utilizaron otros sistemas de identificación rápida y orientación como el uso de colores llamativos, en este caso del naranja, para las escotillas, elementos de paso y elementos de seguridad; y de colores claros para las paredes, además de la disposición de la rejilla tan solo en suelos y techos. El uso de las ventanas fue reprobado durante bastante tiempo por el equipo de diseño hasta que Raymond Loewy apareció en el proyecto. Éste remarcó la importancia de dicho elemento para evitar la sensación de confinamiento y poder crear un punto de conexión con la Tierra por medio de su observación directa. Finalmente se dispuso una ventana en la sala de estar que fue la mayor fuente de relajación y esparcimiento de los astronautas en el módulo, por lo que jamás fue cuestionado el valor que pueden añadir las ventanas a las naves espaciales43.
42 JOHNSON, C. C. Skylab experiment M487 - habitability/crew quarters 43 NASA. Lessons learned on the skylab program
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