Anteriormente hemos visto que también los feminismos africanos consideran la idea de empoderamiento como un concepto clave. La especial relevancia que dicho término tiene en el desarrollo, desde un enfoque de género y de derechos, nos lleva al estudio de las relaciones o implicaciones que tienen los movimientos sociales de mujeres en África en los procesos antes descritos. Muchos de los movimientos de mujeres han sido y son claves para la transformación política de sus sociedades. El feminismo árabe de Nawal El Saadawi (199442) se refiere a lo significativo de estas
acciones del siguiente modo:
La mujer creativa es disidente. Ser creativa significa: Luchar por la justicia, por la paz, la belleza, la libertad y la igualdad. Significa alzarse contra la guerra, la agresión colonial y neo-
colonial.
42 Citada por Laila Shawa (1994). Creatividad, disidencia y mujeres, España: Cuadernos de la Mediterrania.
RECONSTRUIR LA EDUCACIÓN BÁSICA DE LAS NIÑAS: EDUCACIÓN, COOPERACIÓN Y DESARROLLO BAJO UNA MIRADA DE GÉNERO. UN ESTUDIO CENTRADO EN MOZAMBIQUE.
194
Esta perspectiva abre una nueva línea de análisis que incluye cuestiones significativas para este trabajo y en la que los términos poder, mujer, movimientos sociales y colectividad aparecen vinculados entre ellas: ¿Qué significados tiene el poder en relación con el género?; ¿Cómo y por qué acceden las mujeres a determinados ámbitos de poder y a otros no?; ¿Qué estrategias de poder desarrollan las mujeres desde lo local?; ¿Qué relación guardan estas prácticas con la educación?... Analizar los vínculos que permitan comprender y ubicar las prácticas locales de las mujeres en sus comunidades, como prácticas que empoderan de manera individual y colectiva ante situaciones de conflicto o de necesidad, ya sea social, económica o política, es esencial para responder a las preguntas anteriores en clave de desarrollo y con perspectiva de género. Por lo que se convierte en tarea para avanzar en los objetivos de mi investigación.
En primer lugar, aclararé qué se entiende por “toma de poder” siguiendo a Naila Kabeer (1998), quien distingue tres interpretaciones sobre el concepto, resumidos en la tabla siguiente.
Tabla 14: Tipología de Poder43
Poder de
El poder sería la capacidad que tiene un actor de influir en los resultados, es decir, la capacidad interpersonal de toma de decisiones donde hay un conflicto observable.
Esta concepción ha sido usada por el enfoque MED (Mujeres en el Desarrollo) para reforzar el acceso de las mujeres al desarrollo.
Poder sobre
Una idea más amplia de poder se centra no sólo en la toma de decisiones individuales, sino también en la exclusión de
ciertas cuestiones de la agenda de toma de decisiones, a fin de eliminar la posibilidad de que sean susceptibles de decisión.
(Giddens, 1970:90 en Kabeer Naila, 1998:237).
Beneficia a ciertos individuos sobre otros y se fundamenta en el comportamiento socialmente estructurado y aceptado.
ENTENDIENDO EL GÉNERO DESDE UNA MIRADA AFRICANA
195
Poder desde dentro
Responde al enfoque de empoderamiento feminista. Se entiende como las normas sociales, reglas, valores y prácticas que desempeñan un papel básico en la ocultación de la realidad y en el dominio masculino.
Este poder no se puede conceder, se ha de autogenerar, proceso complejo.
Más allá de la capacidad para movilizar recursos materiales, promover intereses individuales y de género (acceso a privilegios sociales, autoridad, estima…).
El poder adentro conlleva una transformación de la conciencia y la reinterpretación de las propias necesidades y prioridades de las mujeres.
Fuente: Kabeer, Naila (1998)
Según esta autora, las estrategias de empoderamiento desde dentro facilitarán a las mujeres otras perspectivas para la reflexión, el análisis y la evaluación de las bases socialmente construidas. A partir del acceso de las mujeres a recursos como: educación, capacitación, comunicación, información, redes sociales, fuerzas organizativas, sensación de no estar solas… surgen nuevas formas de conciencia, que facilitan avances hacia un desarrollo transformador. Las acciones para alcanzar un poder desde dentro en relación a los intereses estratégicos de género, son más complejas que para otras concepciones que se centran sólo en un aspecto determinado de la persona, y deberán contemplar e incluir todas las dimensiones que intervienen en el desarrollo de los sujetos y sociedades.
El poder desde dentro contempla esta interdimensionalidad como fundamental
a la hora de incentivar, valorar, visibilizar o facilitar procesos de empoderamiento social:
RECONSTRUIR LA EDUCACIÓN BÁSICA DE LAS NIÑAS: EDUCACIÓN, COOPERACIÓN Y DESARROLLO BAJO UNA MIRADA DE GÉNERO. UN ESTUDIO CENTRADO EN MOZAMBIQUE.
196
Tabla 15: Dimensiones del desarrollo en relación al empoderamiento
Individual Autoestima, AutocuidadosToma de conciencia de las propias discriminaciones.
Familiar Corresponsabilidad, ConciliaciónNegociación
Toma de decisiones conjuntas.
Político Organización y participaciónSolidaridad, Redes de apoyo, Visibilización
Toma de decisiones, capacidad legal.
Económico Acceso y control de recursosBeneficios equitativos.
Socio-cultural
Educación, formación y empleo en condiciones de equidad Cambio de roles y estereotipos
Toma de conciencia, autonomía y fomento de las capacidades, tanto individuales como colectivas, a favor del cambio social.
Fuente: Elaboración propia a partir de Naila Kabeer (1998)
Vincular la perspectiva de género con un enfoque que entienda el poder adentro permitirá conocer, visibilizar y dar valor a las estrategias de empoderamiento locales de las mujeres, así como estimar qué lugar ocupan estas mujeres en las dinámicas de sus comunidades y sociedades. ¿Quién conoce lo que las mujeres saben, piensan
o hacen?; ¿Quién define lo que ellas necesitan?; ¿Quién lo que quieren?; ¿Cómo se transforma una práctica cotidiana local en un proceso de empoderamiento?...
(Abdelkrim-Chikh, Rabia, 2009:.78) Son algunas de las cuestiones que este enfoque pretende poner en el centro del debate y visibilizar. La autora añade que responder a estas preguntas relegando a las mujeres a posiciones de víctimas pasivas de la pobreza y del desarrollo conlleva que el proceso de empoderamiento pierda su significado, al no producir un entendimiento de las dinámicas sociales que convierta a las mujeres en generadoras y protagonistas de soluciones alternativas.
Desde posiciones próximas a la concepción de poder adentro, que tratan de tener en cuenta la interdimensionalidad, han tenido y tienen lugar una serie de
ENTENDIENDO EL GÉNERO DESDE UNA MIRADA AFRICANA
197
prácticas de empoderamiento locales en distintos contextos africanos. A continuación describo algunas que me permiten ejemplificar y dar significado a la inclusión del empoderamiento como estrategia feminista para el desarrollo.
• Economía informal o popular
En África la mayor parte de las mujeres y hombres trabaja en el sector conocido como informal o economía popular. Dentro de éste encontramos una mayoría de mujeres, debido a que las condiciones socio-laborales favorecen su inclusión: no es necesario partir de grandes inversiones o créditos, es compatible con otras actividades, como el cuidado, y suele centrarse en actividades de pequeño comercio localizadas en mercados locales, en trabajos textiles, alimenticios, agrícolas… En los últimos años este tipo de economía ha experimentado un gran crecimiento debido a las necesidades derivadas de las altas tasas de paro.
Vinculando el análisis de este sector a nuestro enfoque de empoderamiento, y siguiendo las líneas de pensamiento de reconocidas autoras y autores, las tendencias actuales presentan la economía popular como una economía real y una “palanca” más del desarrollo. Las actividades definidas como economía popular, conforman un espectro de acciones de empoderamiento de las mujeres por ser generadoras de dignidad, poder, toma de decisiones… y dar valor ético y social a los saberes de las mujeres. Diferentes agrupaciones y asociaciones de mujeres africanas (tontin en Senegal, Kibaty en Tanzania, txiquite en Mozambique...) destinadas a la generación de una red de ayuda colectiva (prestamos económicos, ayuda social, apoyo…) y basadas en las teorías del bien común para el desarrollo de actividades de economía popular, forman una alternativa de desarrollo desde la cohesión social
RECONSTRUIR LA EDUCACIÓN BÁSICA DE LAS NIÑAS: EDUCACIÓN, COOPERACIÓN Y DESARROLLO BAJO UNA MIRADA DE GÉNERO. UN ESTUDIO CENTRADO EN MOZAMBIQUE.
198
derecho al desarrollo (Manzanera, Roser, 2009: 135).
Enlazando con las diferentes concepciones sobre el poder, Manzanera (2009) señala que las diferentes políticas de desarrollo basadas en el género han tenido efectos contradictorios sobre las mujeres. En la Década de la Mujer de Naciones Unidas (1976-1985) con la adopción de las políticas de enfoque MED (Mujeres en el Desarrollo), se dio valor a la maternidad como una aportación social de gran importancia, pero sin valorar de igual manera otro tipo de papeles de las mujeres en el desarrollo, ni su derecho a la participación activa en el mismo. Más adelante, las políticas GED (Género en el Desarrollo), tras la Conferencia de Beijing (1995) pusieron el acento en la igualdad, la transversalidad del género en la política y la participación en todas las áreas, como un aspecto fundamental para el desarrollo.
Desde estos planteamientos es preciso poner en valor las formas de organización y de acción flexibles, informales, creativas, culturalmente compatibles con los roles tradicionales de las mujeres, a fin de introducir las diferentes dimensiones del poder en actuaciones que contemplen las necesidades prácticas y la realidad local de las mujeres, impidiendo que éstas y sus intereses específicos queden alejados de los proyectos de cooperación y desarrollo. Como se verá en el capítulo siguiente, un enfoque GED en el desarrollo valorará e incluirá las formas locales de empoderamiento para generar procesos de cambio cultural.
• Movimientos de mujeres de la sociedad civil
Además de los movimientos de mujeres en torno a la economía popular, la sociedad civil africana ha tenido un papel fundamental en la lucha por la equidad y la integración de los intereses estratégicos de las mujeres en las políticas de desarrollo