2. LITERATURE REVIEW
2.3. Return migration: reasons and consequences
Las opiniones de casi todos los beneficiarios de los proyectos ecoturísticos de la muestra y de los funcionarios de la CDI entrevistados coinciden en que los montos otorgados para la ejecución por etapas de los proyectos son suficientes, pero no así para el acompañamiento, el fortalecimiento de capacidades y la difusión y promoción, aspectos que son fundamentales para el flujo de turistas y la conformación de empresas que proporcionen servicios de calidad.
• Es innegable que en las RO del 2006, en comparación con los lineamientos previos con los que se operaba el ecoturismo en la CDI, se reconoce la importancia de la capacitación, el acompañamiento especializado, la difusión y la promoción para esta actividad, incrementando significativamente los montos de recursos para estos conceptos. También es conveniente reconocer el esfuerzo del equipo responsable del PEZI para desarrollar y facilitar el acceso de los grupos a más acciones de capacitación e intercambio de experiencias, así como para fortalecer en la propia institución, grupos específicos de trabajo en ecoturismo con la integración de personal técnico cada vez más idóneo para él; tanto en oficinas centrales como en algunas de las delegaciones estatales en donde este programa tiene una mayor importancia.
• Se tuvo una mejor distribución proporcional de los recursos en el presupuesto modificado y en el finalmente ejercido que en el planteado originalmente, dada la importancia del fortalecimiento de capacidades, la difusión y la promoción. Sin embargo, el acompañamiento, la capacitación la promoción y la difusión aún adquieren valores marginales en sus apoyos en comparación con lo que se destina a la ejecución del proyecto, que tradicionalmente se lleva el mayor porcentaje de los financiamientos. Por lo que se recomienda poner mayor énfasis en el acompañamiento, el apoyo a la
adquisición y fortalecimiento de capacidades, y a la difusión y promoción para el ecoturismo, abriendo la posibilidad de financiar proyectos exclusivamente para estos rubros, asignándoles un mayor presupuesto y vigilando su calidad a
partir de un diagnóstico de necesidades concretas por estado o región y la presentación de propuestas técnicas profesionales para ello. Específicamente los proyectos de difusión y promoción deben contener objetivos claros y alcanzables, estrategias y acciones definidas, productos, resultados y metas, así como una propuesta de monitoreo, seguimiento y evaluación de sus logros.
• Un aspecto que no puede soslayar la CDI, sobretodo a partir de los resultados de la muestra realizada, es el de promover el fortalecimiento organizativo de los grupos con muy diversos grados de consolidación que participan en este programa; algunos muy fuertes, otros que se encuentran en ese proceso, pero también grupos muy débiles organizativamente hablando. Por lo que retomando la gran experiencia que tiene el INI-CDI en este tema, se
recomienda elaborar una estrategia específica para atender este asunto que es vital para el desarrollo de este programa.
• Las Reglas de Operación no contemplan criterios bajo los cuales se dará prioridad a los proyectos presentados por los promoventes; así como tampoco se establecen criterios de focalización de los recursos. Se recomienda transitar hacia
criterios de elegibilidad mas relacionados con la fortaleza de la organización y la sustentabilidad económica, social y ambiental de los proyectos, a partir dé considerar como requisito para otorgar nuevos apoyos, la realización de un diagnóstico situacional de los proyectos con base de los criterios mencionados.
• Un aspecto relevante del 2006 en el PEZI fue la existencia de dos vías de asignación hacia los proyectos ecoturísticos, en forma directa CDI-proyectos ecoturísticos y con la fórmula CDI-gobierno estatal-proyecto ecoturístico. En el esquema de financiamiento CDI-proyectos ecoturísticos lo más significativo en cuanto a los apoyos, fue el retraso en la entrega
ejercicio 2006 y la no conclusión de las obras a tiempo para su aprovechamiento y la generación de ingresos por los beneficiarios directos.
• En el segundo esquema de financiamiento CDI-gobierno de los estados-proyectos ecoturísticos se buscó a través de los acuerdos de colaboración con los gobiernos estatales, un mayor involucramiento de sus dependencias de turismo y potenciar con la mezcla de recursos de estas dos instancias de gobierno los resultados obtenidos. Además de la posibilidad de una asesoría, acompañamiento y capacitación especializada a los grupos de trabajo. Para la CDI esta opción de financiamiento a los grupos indígenas, también significó una vía para avanzar paulatinamente hacia el cumplimiento de uno de sus objetivos más importantes; ser una instancia coordinadora y normativa de las intervenciones gubernamentales en los pueblos indígenas y menos una instancia operativa. Así como la posibilidad de poner en práctica la transversalidad, aspecto orientador en su gestión pública.
• Sin embargo para el año fiscal del 2006 la transferencia de recursos a los gobiernos estatales para que ellos operaran y ejecutaran los proyectos ecoturísticos significó “un cuello de botella” para que los apoyos llegaran en tiempo y forma a los beneficiarios directos. Debido a qué en algunos casos se presentaron: procesos largos y complicados para cumplir con las normatividades estatales para la liberación de los recursos; burocratismo, e insuficiente interés de funcionarios locales para agilizar las gestiones necesarias para ello. Alargando de esta manera, el tiempo previsto para la ejecución de la obra o el equipamiento con las consecuentes variaciones en sus costos iniciales; el retraso de su entrega al grupo; la imposibilidad de este para brindar el servicio a los turistas; la cancelación de reservaciones de visitantes, una mala imagen pública del proyecto y la pérdida de oportunidades para la obtención de ingresos de la organización y la comunidad. Además de frustración y desorganización del grupo promovente del proyecto y en algunos casos enojo, desconfianza y pérdida de credibilidad ante la demora del apoyo otorgado; principalmente con la CDI porque es la interlocutora más cercana a ellos.
• En esta modalidad de apoyo indirecto de la CDI a proyectos ecoturísticos también se dieron casos en que no se respetaba plenamente el diseño del proyecto original y la calidad de materiales establecidos. Aspectos generados por falta de coordinación entre las dependencias de turismo estatal y la dependencia que ejerció directamente los recursos, así como de comunicación eficiente entre las dependencias estatales y los grupos de trabajo y /o con las constructoras o prestadoras de servicios. Además de que no siempre se generaron los empleos e ingresos temporales en las comunidades indígenas por la participación en los trabajos de las obras, ya que las compañías encargadas de ellos contrataban y llevaban su propio personal. Todo lo anterior como expresión de visiones diferentes del papel que puede jugar el ecoturismo en el desarrollo de los pueblos indígenas, de las formas de trabajo con esta población y de sus capacidades para desarrollar por iniciativa propia proyectos productivos.
• Un elemento más a considerar sobre el tipo y monto de apoyos de la CDI es la percepción de los beneficiarios de la muestra, que consideran en un 66% que son suficientes, que en un 55% cubren los rubros necesarias pero que en un 28% que no llegan a los proyectos oportunamente.
• Se recomienda realizar una evaluación de estos dos tipos de modalidades de entrega de apoyos a los proyectos
ecoturísticos para fortalecer los aspectos positivos y detectar los puntos críticos que hay que resolver corresponsablemente. Hacer un monitoreo, seguimiento y supervisión permanentes de la ejecución del proyecto para el que se solicitó apoyo, en el caso de que la CDI opere directamente, y del funcionamiento de los acuerdos de colaboración con los gobiernos estatales, con el objeto de atender a tiempo sus problemas. Para lo cual se requiere asignar específicamente recursos suficientes al PEZI para que los CCDI estén en condiciones de realizar en forma y a
• Además de definir clara y explícitamente en las dos modalidades de financiamiento: los tiempos límite para la
dictaminación de los proyectos y la entrega de los apoyos en tiempo y forma después de su aprobación; los derechos y las obligaciones de la CDI en la supervisión técnica y de los avances físicos y financieros de los proyectos apoyados por las dos modalidades; los mecanismos de información y participación del grupo promovente en la supervisión técnica del proyecto y de los avances físicos y financieros; así como en las modificaciones que se realicen en los proyectos apoyados por la CDI en forma directa y especialmente, en aquellos apoyados a través de acuerdos de colaboración con los gobiernos estatales. Además de determinar los caminos para sancionar a las constructoras y los prestadores de servicios contratados para el proyecto, que no cumplan en tiempo y forma con los compromisos legalmente establecidos.
• Otra recomendación es considerar los términos establecidos en los acuerdos de colaboración con los gobiernos
estatales tanto en Hidalgo como en Quintana Roo para su posible instrumentación en otras delegaciones estatales. En el primero de ellos se contempló la posibilidad de transferir directamente los recursos al grupo para su operación bajo la supervisión estatal y en el segundo caso, se estableció el compromiso de qué en la selección de las empresas a contratar participara el grupo o la comunidad indígena y que se contratara prioritariamente mano de obra del lugar; generando así beneficios secundarios para la población.
• En cuanto al procedimiento de evaluación y dictaminación de los proyectos cabe mencionar que se confirma en las RO la importancia de la constitución de un Comité Estatal de Dictaminación (CED) y las visitas de verificación en campo para validar la existencia del grupo u organización y detectar las condiciones que garanticen el desarrollo del proyecto a ejecutar. Se recomienda definir concretamente los criterios técnicos dirigidos a asegurar el éxito del proyecto, así como
estandarizar los procedimientos y condiciones generales de actuación de estas instancias. Además de comunicar oportunamente los motivos por los que no se aprobaron los proyectos, respetando así el derecho a esta información pública, que permita retroalimentar a los grupos, para hacer las modificaciones pertinentes en sus propuestas. Con estas medidas se contribuirá a la transparencia y a la rendición de cuentas con las que debe trabajar cualquier instancia pública.
• Se recomienda que la CDI, a través del PEZI defina los criterios generales, no los específicamente técnicos, que normen la actuación de los CED a partir de su visión y misión como la institución normativa que tiene como grupo objetivo a los indígenas de este país; además de que es la institución que proporciona la mayor cantidad de apoyos económicos a los proyectos de ecoturismo indígena.
• La suma de retrasos en el proceso de presensación-aprobación y entrega de recursos resta tiempo para la ejecución de sus proyectos, pues de una propuesta inicial de trabajo de 9 meses (abril-diciembre), las organizaciones, en el mejor de los escenarios terminan ejecutando los proyectos en 4 meses y medio, lo cual representa un 50% menos de tiempo real, con las previsibles consecuencias en los alcances de los proyectos. Esta situación también deberá ser atendida por el Programa, revisando sus procesos de planeación.
•
Respecto de los mecanismos de difusión de la Convocatoria para la presentación de proyectos, en la normatividad no se especifican el tipo de acciones a desarrollar, así como tampoco su temporalidad, cobertura y frecuencia. Serecomienda la revisión y puntualización de dichos mecanismos y su puesta en práctica en el ámbito regional con medios accesibles a las comunidades indígenas con la finalidad de llegar más ampliamente a la población objetivo y minimizar