3.6 Solution components and their functions
3.6.1 Sensor nodes
El cirujano inglés llamado William Little ofreció en 1860 por primera vez una descripción médica sobre un trastorno que afectaba a niños y niñas durante los primeros años de su vida. Esta afección se caracterizaba por la rigidez muscular que provocaba en éstos dificultades
para agarrar y sujetar objetos, gatear y caminar. Fue conocida esta enfermedad durante mucho ti
día, se conoce esta afección como diplejía espástica, uno de los trastornos que se engloban bajo el concepto de parálisis cerebral, la cual afecta a 2 de cada 1000 nacidos. La parálisis cerebral presenta diferentes grados de severidad:
Leve, se puede desplazar de manera autónoma y presenta una dificultad en el equilibrio o coordinación y su lenguaje es comprensible.
Moderado, se desplazan con cierta ayuda, se entienden su lenguaje pero presentan problemas en la pronunciación. Severo, no pueden realizar actividades de la vida diaria como caminar, presenta dificultades de aprendizaje.
Gil Muñoz, J.L., González Blasco, G.M. y Ruiz Suárez, M.J. caracterizadas por la disfunción motora, debida principalmente a un daño encefálico no progresivo, que se ha podido producir antes, durante o después del parto. Es un trastorno complejo que comprende o alberga diferentes síntomas, a saber: la alteración de la función neuromuscular con déficit sensoriales (audición, visión, habla, etc.) o sin ellos, dificultad de aprendizaje con déficit intelectual o sin él, y problemas
del movimiento, debido a una disfunción del cerebro antes de
Se pueden dar una gran variedad de lesiones neurológicas en cada una de las situaciones personales (que no son generalizables), por lo que dependen del tipo, localización, amplitud y disfunción. Por ello, en ciertas personas la parálisis cerebral apenas se aprecia, mientras que en otras pueden ser que estén muy afectadas y necesiten de terceras personas en su vida diaria.
2.2. Salud emocional
Según Nirje, B. (1969) normalización consistiría en hacer accesible al individuo con diversidad funcional patrones y condiciones de vida diarias lo más parecidas posibles a las normas de la sociedad en general.
Si nos preguntamos o queremos saber sobre el bienestar y lo que éste supone, son múltiples las visiones o ideas que una persona puede concebir acerca de lo que ésta entiende por bienestar. Una primera aproximación sería buscar una definición más o menos general y global acerca de lo que se reconoce como bienestar. Primero destacaremos lo que queda recogido en la Real Academia Española (2008) sobre este término, se entienda por bienestar: (De bien y estar).
1. m. Conjunto de las cosas necesarias para vivir bien.
2. m. Vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad.
3. m. Estado de la persona en el que se le hace sensible el buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica.
Una vez destacada la definición que queda recogida en la Real Academia Española, hemos considerado que la más idónea y con la que nos identificamos es la tercera. Esta aproximación sobre lo que se entiende por bienestar es lo que entendemos la mayoría de personas, ese estado o situación de satisfacción o felicidad que experimentamos en un momento o periodo. Son múltiples los hechos o acontecimientos que pueden llevarnos a vivenciar este estado de felicidad, satisfacción, aquellas cosas que se necesitan para vivir bien y sentirnos cómodos. Para lograr ese bienestar tan anhelado necesitaríamos entre otras cosas, dinero para poder satisfacer las necesidades que a toda persona se le presentan como son: materiales, salud, tiempo para el ocio y relaciones afectivas, son algunas de estas necesidades que todo individuo necesita ver satisfechas y cubiertas.
Se trata de un concepto cargado de gran subjetividad, que puede tener diferentes representaciones en la mente de cada persona, debido a que el bienestar en los últimos años y décadas está más bien ligado con las necesidades, gustos y preferencias de cada persona. Pero es importante señalar que los seres humanos no siempre sabemos qué cosas nos hacen bien, que cosas nos gustan más, y esto hace un poco más complicada la definición de este término del cual tratamos.
En la mayoría de los casos, cada individuo manifiesta una inclinación hacia un tipo de actividad en particular, algunas de ellas
pueden ser: la lectura, la práctica de algún deporte, la investigación científica o la pintura, entre muchísimas posibilidades. Esto hace que cada uno pueda definir sus gustos, su vocación, aquello que le proporciona un bienestar que no se puede comparar con el obtenido en otros campos o ámbitos. Pero para entender mucho mejor que es lo que mueve al individuo en estos campos sería conveniente y más acertado profundizar en la mente de la persona para encontrar las razones que le llevan a inclinarse por un interés u otro. Cuando se intenta analizar los gustos, preferencias de un individuo, se llega a descubrir que las necesidades que intenta o pretende satisfacer y alcanzar no siempre resultan evidentes ni están claras o parecen sencillas.
El bienestar se alcanza cuando las razones que se manifiestan por parte de la persona permiten conseguir, alcanzar sus intereses. Si nos centramos en prestar atención a la gran cantidad de motivos por los que cada persona podemos ansiar y desear una misma cosa, se llega a la posibilidad de que no siempre vemos de manera clara nuestras propias emociones y necesidades; en este caso, lo más probable es que no tengamos clara la idea de bienestar y ésta nos pueda llevar al dolor, angustia, malestar, en definitiva un estado totalmente opuesto al que de verdad todos queremos llegar: logremos evitar estas emociones siendo conscientes de nuestros límites y reconociendo nuestras equivocaciones.
No podemos pasar sin resaltar que al tratar el bienestar uno de los aspectos más importante es la salud emocional. Tanto la salud física como mental son fundamentales en toda persona, tanto en su contexto, ámbito personal como social. Es fundamental tener una buena actividad psíquica y somática.