112 113 El 2 de julio de 1943 asumió una nueva Junta Directiva inte-
grada por el Dr. Pablo Gil García como Presidente, y como demás integrantes JR Oropeza, TH Guerrero Molina, Dr. Oscar Vercoechea Lozada, Eduardo Loeb, Silvio Joulbert, Luis Anciaux y Juan E. Cor- dero. En ese acto le entregaron las credenciales de rotarios a Ricardo
Orellana, al Dr. R Carstens Echenique y a Amorfiel Martínez, (hijo), según nota periodística de EL Impulso del 6 de julio de 1943. Se trata de comerciantes y profesionales que pusieron se empeño en llevar
a Barquisimeto hacia el desarrollo.
Se daba inicio a nuevas formas de sociabilidad. La moder-
nidad provocó cambios, por ejemplo, en la mentalidad sexista de la época. Al parecer, en el Rotary se oyó por vez primera el discurso de una mujer en los espacios de un club. La información publicada
dice lo siguiente:
“La distinguida dama rotaria Sra. Carmen Lozada
de Crespo, pronunció una charla de hondo interés
feminista, abordando en estilo sencillo un tópico
social y político en concordancia con las aspiracio-
nes y la posición de la actual mujer venezolana. La
inteligente charlista fue muy aplaudida” 73
Al menos es la primera vez que se publica en este diario el dis-
curso de una mujer, con tinte reivindicativo, en un club de la ciudad. Sin embargo, debió pasar mucho tiempo para que la mujer ocupara un lugar relevante en la sociedad barquismetana. Los movimientos de “liberación femenina” se hicieron sentir en el mundo a partir
de la segunda mitad del siglo XX. El fenómeno de discriminación de género es de larga duración. Sin duda, el elemento religioso fue determinante en este aspecto mental.
En 1946 se funda el Comité Femenino en la casa de don Víctor
Mármol. Las damas que formaron su Junta Directiva fueron Mer-
cedes de Guerrero, Ida de Salas Calderón, Esperanza de Rodríguez Oropeza, Emilia de Ramos Oberto y Ligia de Saldivia. Así se publicó en El Impulso del 9 de noviembre de 1946.
En 1943, al padre Jesús María Alvarado, párroco de Bar-
bacoas, le fue impuesta la Medalla del Mérito, con motivo de sus bodas de oro sacerdotales. Antes, la habían recibido el Dr. Eladio del Castillo y el músico Franco Medina, como lo refleja la nota del
diario El Impulso del 14 de agosto de 1943. En aquel año, el Rotary
sirvió de escenario para que el Hermano Nectario María, director
del Centro Histórico Larense y profesor del Colegio La Salle, dic-
tara una conferencia acerca de los orígenes del hombre, destaca la información publicada en El Impulso del 19 de noviembre de 1943.
La prensa consultada no reseña si se continuó con la entrega de re-
conocimientos que llevaban el nombre de Egidio Montesinos. Esto se debe, quizás, a que se corría el riesgo de que la institución perdiera identidad. En adelante, los premios llevarían el nombre del club y
no de personajes, al menos durante el período estudiado.
Era de importancia el reconocimiento de hombres y mujeres que desde diversos escenarios aportaban para el desarrollo de la
sociedad. En julio de 1944 le fue entregada la Medalla del Mérito Ro- tario al Dr. Eliodoro Pineda. Ese mismo día se inauguró la columna
rotaria erigida en la avenida José Félix Ribas, describe El Impulso
en su edición del 7 de julio de 1944.
Nuevamente, los clubes Centro Social y Country, ofrecie-
ron sus sedes para actividades del Rotary. Destaca la información:
“Durante hoy y mañana se efectuará en esta ciudad una asamblea regional de los clubes rotarios de San Felipe, Acarigua, El Tocuyo y Barquisimeto. El acto
se iniciará con una reunión a las 3.00 PM en el Cen-
tro Social [...]A las 8 de la noche habrá un banquete de honor en el Hotel Washington y a las 9 y media
música bailable en el Country Club” 74
Durante esos años, el gobierno de Medina Angarita tuvo apoyo del Rotary de Caracas, para otorgar becas estudiantiles. Dice
la nota periodística:
“El Rotary Club de Caracas, por medio de su Junta
114 115
Directiva y con motivo del regreso al país del Ge-
neral Isaías Medina Angarita, miembro honorario de la institución, dispuso otorgar una beca para
cursar estudios en la Universidad Central en forma concordante con el Plan de Bienestar Estudiantil,
elaborado en fecha reciente por el Gobierno de la
República”.75
La elite barquisimetana apoyaba también al presidente Medina. En las nóminas de partidos como el PDV y la Asociación de Partidarios de las Políticas del Gobierno, figuran personajes de destacada influencia social en la ciudad. Varios de ellos, como el Dr. Honorio Sigala o el Dr. Pablo Gil García también respaldaron al gobierno de Marcos Pérez Jímenez algunos años después.
Hay un detalle importante de un joven que a finales de los años cuarenta ganó un concurso para estudiar en el extranjero: José
Manuel Briceño Guerrero, quien años después se convirtió en un
destacado filósofo y estudioso de los fenómenos de la mitología y la lingüística. Briceño es una de las figuras más destacadas del pensa-
miento venezolano contemporáneo. En relación con el premio, dice
el intelectual nacido en el estado Apure, lo siguiente:
“Yo había terminado los estudios en el Pedagógico y quería hacer un posgrado. Uno de los distritos
del Rotary Club ofrecía una beca en la Universi-
dad North Western, en Evanston, Estados Unidos.
Estuve durante un año, me dieron alojamiento,
alimentación, y ciertos recursos para gastos per-
sonales. A cambio de eso, yo tenía que ir todas las semanas a una de los Rotary Club para dar
conferencias en inglés sobre Venezuela y Latinoa-
mérica. Eso me ayudó a conocer Estados Unidos, y a dar a conocer a mi país y a mí mismo. Fue una experiencia grande para mí, yo era un muchacho de unos 20 años. Hablaba de historia de Venezuela, de como se formó Venezuela, cómo está constituida,
respondía preguntas en general, eso sí, eludía los
asuntos políticos porque en esa época había una violenta confrontación entre Estados Unidos y la Unisón Soviética. Era complicado, había un hombre importante, el senador Mc Carty que impulsó una
ley muy fuerte, cualquiera podía ser sospechoso
de cualquier cosa” 76
Briceño vio de cerca la dinámica de la “Guerra Fría” en el
interior de la potencia que hacía contrapeso a la nación soviética. La
famosa lista del senador Mc Carty incluyó a figuras de Hollywood
como Charles Chaplin, quien fue acusado de comunista, lo que im-
plicó un rechazo social y laboral del artista. Este caso fue uno de los más renombrados por tratarse de una figura del cine, pero los hubo de diversas profesiones y oficios que cayeron en desgracia por la sospecha de simpatía con el sistema que contrariaba al capitalismo. El maestro Briceño es de la idea de que el Rotary y el Club de
Leones tienen su origen en la francmasonería. Dice al respecto que:
“El Rotary Club es una organización internacional y me parece que su origen es masón, en el sentido de que allí se hace un intento para que los hombres
se entiendan unos con otros por encima de las dife- rencias religiosas, políticas, culturales. Se orientan como los masones hacia una fraternidad universal,
en ese club predominaba esa idea cuando yo estuve becado. De manera que allí no había fanatismo de
ningún tipo, en esa época era importante la fra-
ternidad entre todos los pueblos de la tierra. Ellos querían que cada club fuera como una maqueta de
la comunidad, que estuvieran representados todos los diferentes sectores, a mí me gustó esa idea, de
que el club no fuera exclusivo para cierto tipo de
gente, es decir que fuera una comunidad en peque-
ño. Estuve contento de haber ganado ese concurso
y de haber cumplido con todo” 77
Es razonable el planteamiento de los rotarios de la época que describe Briceño. El mundo estaba estremecido por la cruenta conflagración que segó la vida de millones de personas. Había una
necesidad de reagrupar a la humanidad, de pensar en los muchí-
simos desvalidos que dejó la guerra tras de sí. Una organización como el Rotary tenía que estar en el norte del bienestar del colectivo,
tal como se plantea en los principios de la masonería, por lo que 74 S/A “Asamblea Regional del Rotary Club”, en El Impulso . Barquisimeto 12-3-1944,
116 117 tiene sentido lo expuesto por Briceño. Además, debe tomarse en
cuenta que para la época la francmasonería no era bien vista en la
sociedad, por lo que una de las formas de tener presencia para los
masones, aunque solapada, era la de participar en organizaciones de beneficencia y crecimiento espiritual, lo cual iba en sintonía con
sus postulados.
Uno de los fundadores del Rotary Club fue Rafael Dalmau, hombre de destacada participación social y un reconocido masón en
la ciudad de Barquisimeto. Además, Dalmau fue maestro de Briceño, quien dice de su preceptor lo siguiente:
“Dalmau fue un maestro, dedicó su vida al servicio
de la gente, que siempre le consultaba problemas de todo tipo y él aconsejaba, ayudaba, podemos decir que era un hombre bueno, bondadoso y sabio. Él era ingeniero mecánico y llegó a Barquisimeto para trabajar en las máquinas para explotar la caña de azúcar, es decir los ingenios. Él era de Puerto Rico,
pero su apellido era catalán. Durante la Segunda
Guerra no se conseguían repuestos y él los fabrica-
ba, era capaz de fundir metales y hacer las partes que faltaban en las máquinas. Era conocedor de la
filosofía, se había cultivado en diferentes discipli-
nas de desarrollo personal y tenía poderes como dice la gente, pero yo creo que el principal poder que tenía es que era bueno, no era egoísta estaba
dispuesto a servir a los demás o sea, que coincidía
con los ideales del Rotary, que se parecen también
a los ideales de la masonería” 78
Briceño expresa palabras cargadas de amor y agradecimiento
para su maestro en los temas de la espiritualidad. Rafael Dalmau dejó la misma impresión en muchos de los que le conocieron en
Barquisimeto. La actitud de este hombre en sociedad fue la mejor manera de poner en práctica lo que creía, quizás por eso la expresión del filósofo Briceño en la que destaca la virtud de hombre bueno
como el principal poder de Dalmau.
En relación con este club de servicio, en 1945 se publica la lista de la nueva Junta Directiva del Rotary en Barquisimeto. La
Presidencia recayó en José Rafael Oropeza Simanca. Lo acompaña-
ron Silvio Ramos Oberto, el Dr. Teodoro Vargas, el Dr. R. Carstens Echenique, Carmelo Santana, Juan E. Cordero, Ramón Pérez Romero y Eduardo Loeb. En el mismo año, el Rotary realizó un baile benéfico en el Country Club para los niños pobres y enfermos de hospitales y asilos. El monto total de lo recaudado fue de 6.804 bolívares. Al restar los gastos, quedó para la obra de beneficencia la cantidad de 2.804,50 bolívares, de acuerdo a la nota periodística de El Impulso del 22 de diciembre de 1945.
Tras la tragedia ocurrida por el terremoto de El Tocuyo, en
1950, el ejecutivo del estado Lara, presidido por el doctor Carlos Fe-
lice Cardot, creó el Comité Estadal Pro Reconstrucción de El Tocuyo. El decreto publicado en El Impulso dice que el Dr. Pablo Gil García era el Presidente y el Dr. J. M. Domínguez Escovar, el Vicepresiden-
te. El resto de los cargos se distribuyó entre Ernesto Bansaya Pérez (también Presidente del Concejo Municipal del Distrito Iribarren), Eduardo Loeb, Monseñor José R. Fiol, Ignacio Anzola, Dr. A. León Tamayo, Dr. R.I. Méndez Llamozas y José F. Saldivia. Salvo Mon-
señor Fiol, varios de ellos eran miembros del Rotary y de los clubes Centro Social y Country Club.
El Club de Leones
De acuerdo a la revisión hemerográfica, el Club de Leones de Barquisimeto nació en 1943, año en el cual se ve publicada la primera
información de esta institución. La información estuvo relacionada
con los actos que organizaron los leones para celebrar el 19 de abril. En la convocatoria, firmada por su presidente Teodoro Méndez, se especifica que el evento sería transmitido por Radio Barquisimeto.
Era el período de Isaías Medina Angarita en el poder, cuando el país
experimentaba una serie de cambios significativos. Dos años antes, se había fundado el partido Acción Democrática, y COPEI estaba próximo a aparecer en el escenario político. También, se allanaba el camino para que el Partido Comunista por vez primera, entrara en el espacio público de manera legal.