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Spatial postpositions

3.5 Minor word classes

3.5.1 Spatial postpositions

Los principales elementos comunes en un sistema de control de cambios impuesto en distintos rincones del globo se relacionan con un sistema de regulación legal, un aspecto especifico de esta regulación que es el monopolio de tenencia y comercio de divisas y, como consecuencia, algunas limitaciones a la convertibilidad.

El sistema de control de cambios funciona mediante una organización legal relativamente sencilla pero que con el tiempo se convierte en un complicado sistema de regulación. En general el sistema se pone en marcha por medio de un decreto o ley que prohíbe toda operación de cambio exterior sin previa autorización de la autoridad económica. Al mismo tiempo se crea una entidad independiente o no de dicha autoridad, la cual se encarga de registrar las operaciones de cambio, vigilar por el cumplimento de las disposiciones en esta materia y en algunos casos diseñar y poner en práctica las medidas necesarias para hacer operativo el control de cambios. Igual, ejerce una amplia coordinación con las disposiciones de política comercial que cooperan en la consecución de los objetivos del control.

En la fase inicial de ejecución del sistema de control de cambios se reglamenta sobre un programa de compra de divisas a los agentes y también sobre la venta de divisas mediante la creación de licencias o permisos de importación y/o exportaciones, así como, disposiciones especiales en materia de movimiento de capitales y otras operaciones financieras de entrada y salida de divisas. Cuando el sistema de control tiende a perdurar se ve afectado por las fluctuaciones económicas o por cualquier choque externo y esto en materia de reglamentación obliga a la autoridad a regular y ajustar luego esa decisión, con lo cual se presentan inconsistencias en sus decisiones y problemas de información sobre sus disposiciones.

El sistema de regulación legal impuesto con el control se expresa mediante la plena discreción de la autoridad para manejar el mercado de divisas. Los agentes tienen obligación de vender a la autoridad todas las divisas que lleguen a sus manos por distintas razones. Mientras que, la venta de divisas era programada exclusivamente por la autoridad. En los sistemas más rígidos los agentes efectúan la compra y venta de divisas a través de algunos miembros del sistema financiero autorizados por el banco central para tal fin y con una disponibilidad de divisas limitada y previamente autorizada. En los sistemas más laxos los intermediarios financieros pueden adquirir las divisas en el mercado para cubrir sus necesidades y vender sus excedentes pero siempre con un monto total de divisas previamente establecido45. En otros casos se subastaban las divisas entre todos los agentes que las demandaban o se podían autorizar a los exportadores a no reintegrar todas sus divisas para ser usadas en la compra de mercancías necesarias en su actividad.

La consecuencia evidente de la imposición de cualquier restricción cambiaria era el incumplimiento de las paridades efectivas entre las monedas de los países miembros del Fondo Monetario durante los años de Bretton Woods. Es necesario recordar que con dichos acuerdos se restableció la convertibilidad de las monedas fijando una paridad con el oro a través del dólar y en la mayoría de economías europeas y Latinoamericanas las restricciones a las transacciones internacionales, corrientes y de capital fueron la norma durante los años cincuenta. Cabe resaltar que la convertibilidad en estos años ya no es completa (como en el patrón oro) pues la moneda nacional no se expresa en términos de oro, sino que la convertibilidad esta condicionada a los pagos y las transferencias corrientes.

Para el FMI, una moneda era convertible cuando no se imponían restricciones a los pagos y transferencias corrientes y, si los saldos en moneda nacional en manos de otro país eran comprados por el emisor cuando éste así lo solicitase46. En la época en que se redactó el convenio del Fondo, la mayor preocupación era eliminar las restricciones en las operaciones corrientes, mientras que los países miembros estaban autorizados para ejercer los controles necesarios para regular los movimientos internacionales de capital, sin que esto afectara en términos del Fondo la paridad de las monedas.

En la práctica esta distinción entre el procedimiento que seguía un pago por transacciones corrientes y de capital condujeron a la formulación de un tipo de cambio distinto para las operaciones de capital o en aquellos casos en que el acceso a las divisas del mercado oficial sólo era posible para las transacciones corrientes, se favorecía la aparición de un mercado paralelo ilegal de divisas al que podían recurrir los residentes para efectuar las transacciones de capital. Sin embargo, esta serie de medidas sobre los operaciones de capital no estaban

45 Martínez, Elena, El Control de Cambios. en la España Franquista, página 26.

46 Función de los Tipos de Cambio en el Ajuste de los Pagos Internacionales, Informe de los Directores Ejecutivos, FMI, Washington D.C., 1970

afectando en teoría la convertibilidad de las monedas pero de hecho favorecieron el incumplimiento en el sistema de paridades internacionales.

También en los acuerdos de Bretton Woods se definió que las transacciones cambiarias al contado podían tener una desviación máxima o margen permitido del 1% por encima o por debajo de la paridad. Por tanto la paridad afectiva implicaba el cumplimento de la paridad con el ajuste de margen cambiario. En 1970 el Fondo señalaba que cerca del 70% de las naciones que hacían parte del organismo cumplían con el sistema de paridades mientras el restante 30% de economías imponían restricciones a los pagos corrientes o no mantenían la paridad efectiva47. En consecuencia durante los años sesenta buena parte de las operaciones de control cambiario establecidas años atrás fueron desapareciendo en la mayoría de países miembros del Fondo.