Chapter 3: The CIO’s Postwar Program
III. FRAMING FAILURES, DISCURSIVE OPPORTUNITY STRUCTURES, AND THE
6. Stable vs Volatile Discursive Opportunity Structures
La narrativa transmedia es un fenómeno emergente que está
revolucionando el mundo de los medios, que ha sido transformando con la conectividad, la web, comunicación en red y los distintos recursos digitales.
La web está transformando los medios, a diario se están creando distintos sistemas web, nuevas aplicaciones que generan distintas formas de interactuar, obtener información y comunicarse.
El tiempo que los estudiantes pasan consumiendo y generando contenidos en los distintos medios, en la web, por medio de las redes, el que posiblemente algunas generaciones atrás se hubieran empleado en la lectura de un libro, compartiendo con la familia o amigos, estudiando algún tipo de material.
Es evidente que este fenómeno que impacta directamente a los niños y jóvenes, se relaciona con los principales implicados en un proceso educativo,
precisamente a los estudiantes, que en la actualidad reflejan que sus formas de aprender han cambiado, sus gustos e intereses no son los mismos de las anteriores generaciones y que por ende la educación y las formas de enseñar requieren ser transformadas. Así,
“el incremento del alfabetismo y la aparición de prensa de masas son todos procesos que se verificaron a lo largo del siglo XIX y que fortalecieron aún más la centralidad educativa del libro impreso cualquier otro medio que amenazara esa centralidad era considerado un invasor y debía ser rechazado” (Scolari, 2010, p. 9)
El docente en este caso cumplía la función de poseedor del conocimiento que presentaba el libro, indicándole a estudiante como hacer uso del mismo y plasmar su conocimiento en una producción escrita.
Colombia por medio del Ministerio de Educación ha tratado de llevar a las Instituciones, incluso apartadas, una serie de recursos tecnológicos, entre los que se encuentran televisores, tabletas, computadores y a algunos colegios los ha dotado con conectividad.
Como lo informa el Ministerio de Educación en su diario de prensa, Al tablero:
“Es así como, a partir de estas premisas, el Ministerio de Educación Nacional lanza el Portal educativo Colombia Aprende, que será el principal punto de acceso y encuentro virtual de toda la comunidad educativa a través de la oferta y el fomento del uso de contenidos y servicios de calidad que contribuyan al fortalecimiento de la equidad y el mejoramiento de la educación en el país” (2004, p. 01).
O de acuerdo con la misión de Computadores para educar, según el artículo de la Sala de prensa del Ministerio de las TIC
“Computadores para Educar es una asociación de entidades públicas, que genera oportunidades de desarrollo para los niños y jóvenes colombianos, mejorando la calidad de la educación, mediante la dotación de
herramientas tecnológicas, la formación y acompañamiento a las
comunidades educativas y la gestión ambiental de los equipos de cómputo en desuso”. (U.A. 2016, p. 1)
Esto haría suponer que la educación en Colombia se ha transformado y la relación y formas de aprendizaje en el aula han cambiado; pero la realidad puede ser en la mayoría de los casos, otra. De esta manera se evidencia que las Instituciones educativas y la forma de enseñanza van por una vía muy distinta a la que siguen los estudiantes de esta generación para buscar información, interactuar, conocer y comunicarse.
Esto genera una serie de cuestionamientos para los educadores, con respecto a que se debe hacer para tratar de cerrar al menos un poco esa brecha que separa a la educación del estudiante digital, ¿cómo se pueden mejorar los procesos de
enseñanza- aprendizaje, con el uso e implementación de las nuevas tecnologías? ¿qué debe hacer el docente para acercar su clase a la realidad del estudiante? Entendiendo que es un hecho que los estudiantes no aprenden de la misma forma como hace algunos años, Prensky (2002), planteó que los nativos digitales (refiriéndose a las jóvenes de la presente generación), “ son sujetos que han nacido y crecido a partir de la década del noventa del siglo pasado, no sólo poseen formas distintas de relacionarse con el mundo (en oposición a los inmigrantes), sino que contienen una suerte de plasticidad social, cognitiva y
emocional que les facilita adaptarse al cambio tecnológico” (p. 6).
Así que, frente a los múltiples cuestionamientos, se podrían aportar
distintas posibles respuestas, estrategias, propuestas, procedimientos y tanto su aplicación como sus resultados pueden variar de acuerdo al contexto y distintos eventos que se pueden presentar.
El interés en la narrativa va ligado al área de humanidades y lengua castellana, pero más allá, se considera que esta da cuenta del mundo. Según Brunner, 2004:
“El talento narrativo es rasgo distintivo del género humano tanto como la posición erecta o el pulgar opuesto. Parece que es nuestro modo “natural” de usar el lenguaje para caracterizar esas omnipresentes desviaciones del
estado previsto de las cosas, que es el rango distintivo de una cultura humana (…) Sin la capacidad de contar historias sobre nosotros mismos no existiría una cosa como la identidad”. (p. 8)
De esta manera, se puede sostener que la narrativa es inherente al ser humano, este tiene la necesidad de narrar, de crear historia, los niños desde muy temprana edad se comunican contando historias que para su edad son relevantes y a medida que crecen, aprenden e interactúan con el contexto esa narración toma mayor estructura y significancia.
La escuela juega un papel muy importante en este proceso narrativo, constantemente en sus aulas se gesta un sin número de historias que son contadas,
escritas y compartidas entre las comunidades educativas. En ocasiones estas trascienden y aportan a las prácticas pedagógicas.
Esta narrativa cuando se une con los distintos medios masivos de comunicación empieza a tomar matices distintos e implicancias mucho más fuertes a nivel social, cultural, económico e incluso educativo y esto es en parte lo que ocurre actualmente, está presente a misma hace parte de la necesidad de contar y conocer historias, solo que ahora los jóvenes buscan hacerlo desde la web, desde distintas plataformas digitales y a través de todos los medios posibles.
Como explica Jenkins (2006, 2008), el transmedia es el arte de construir mundos. Ahora las historias se proyectan en todas las pantallas, desde el cine, la televisión, el celular y son los jóvenes o estudiantes los que se convierten en esa audiencia que ya no es pasiva; sino que propone lo que debe ocurrir con la misma y lo ejecuta desde las distintas plataformas. En palabras de Scolari, 2013, las Narrativas Transmedia pueden definirse como “un tipo de relato donde la historia se despliega a través de múltiples medios y plataformas de comunicación, y en el cual una parte de los consumidores asume un rol activo en el proceso de expansión” (p. 46).
Es necesario dejar hacer evidente esta realidad a en la escuela, acercar el contexto al aula y entender que los jóvenes que llenan estas aulas son audiencias activas con ánimo y capacidad para producir, p. Permitiendo que todas las experiencias e
historias se conviertan en potencialidades para el aprendizaje, la creación y la interacción con los pares y su contexto, convirtiéndolo en arte de un proceso narrativo.