Reliability and validity
PART 2 THE STEEP RAMP TEST
Para cerrar este primer capítulo, a continuación, se enlistan los principales ejes de la gestión de organizaciones comunitarias a nivel conceptual, para que posteriormente sirvan de referente para su evaluación en el caso de la Asociación comunitaria de base de Senderos de Vida objeto de estudio.
1.5.3.1. El saber social, los valores individuales y colectivos
Hace referencia a todos aquellos conocimientos adquiridos de antecesores por medio de la práctica, mitos, ritos, valores, tradiciones y símbolos que permiten a una sociedad sobrevivir, convivir, producir y darle sentido a la vida (Toro, 2001). Es así, como el conocimiento o el saber social, está identificado de acuerdo con los objetos y la trascendencia de las actividades a lograr en el diario vivir, con un carácter de certeza y evidencia basada en el conocimiento. Para los campesinos, el saber social está conformado por procesos de apropiación, construcción y acciones culturales que se identifican en la práctica y en el lenguaje. Por consiguiente, estas formas del saber se constituyen individualmente y socialmente a través del aprendizaje histórico-cultural heredado por antecesores y estos por sus padres, logrando así, un dispositivo humano de apropiación y transmisión cultural.
Los valores individuales surgen en la interacción del hombre con la sociedad, dado unos criterios de valoración que se obtienen por herencia familiar o procesos de crecimiento en la sociedad. Desde un sentido humanista los valores son la esencia del hombre, ya que sin este se perdería la humanidad o parte de ella. Por lo cual, el valor en su práctica desarrolla al hombre en la humanidad. (Santana, D, 1999). Por otro lado, desde una perspectiva más moderna el concepto de valor está referido por lo ético, lo estético, las costumbres, el bienestar, el prestigio, la utilidad, la sostenibilidad, etc.
Los valores de una Asociación se presentan por los “individuos que poseen valoraciones de acuerdo con el acumulado de sus propias experiencias, (llevadas a su vez) a los grupos sociales a través de su interacción comunicativa, sus acciones y sus comportamientos” (Sandoval, 2009, p. 22), dadas están características es como se crea valores en las organizaciones que construyen su propia autonomía cultural en los procesos de reproducción y transformación.
Los valores dentro de la Asociación son muy importantes, ya que estos son los que determinan las reglas del juego de los integrantes de las organizaciones, influyen de manera bien importante sobre el comportamiento, la manera de ser y de actuar de las personas para finalmente tomar decisiones e interactuar con el resto del grupo. Existe una relación entre los valores de grupo con los de una sociedad, dado que al interactuar con los valores de los otros se transforman o modifican, así mismo, los valores de la Asociación modifican la cultura, se transforma y modifica el modo de ser de los pueblos. Dicho de otra manera, la cultura no es un valor en sí mismo. Su valor depende de la medida en que proporcione a todos los individuos que la conforman el mayor bienestar físico, espiritual y social (Sandoval, 2009).
Los valores pueden ser estéticos, éticos, humanos, políticos, económicos y culturales, pero cuando el individuo pone a competir los valores individuales con los otros integrantes, los valores de la Asociación toman un sentido más político y ético con incidencias culturales, porque deben dar cuenta del respeto a la vida, a la convivencia, basada en la democracia, la equidad, la justicia, y la solidaridad.
Por lo anterior, cuando la Asociación comunitaria inicia su etapa de elaboración del plan de fortalecimiento, debe pasar por el ejercicio de pensar y repensar los valores de la
Asociación, porque lo que se está definiendo es el código de ética, el cual está por encima de todas las actividades que realiza la Asociación.
1.5.3.2. La Historia de la Asociación
La historia de una Asociación surge cuando “las personas que pertenecen a una Asociación vienen de historias diferentes, poseen valores distintos, que al entrar a la vida colectiva pueden generar conflictos de diversa índole” (T. Gómez, 2001, p. 27), por lo cual, es importante que la Asociación construya un trabajo participativo donde pueda reunir los distintos intereses de los integrantes y así formar la memoria cultural de la Asociación, que desde esta perspectiva se identifiquen los valores personales y de grupo. Son muchos los momentos importantes que la marcan; unos son de crisis y otros son de éxito, en cada momento existen valores, y líderes que encarnan dichos valores, para darle impulso a la Asociación y a proyectos que han sido claves para la comunidad.
1.5.3.3. El Perfil de la Asociación y la Construcción colectiva de sus normas
Los perfiles de las organizaciones se crean de acuerdo a las necesidades de los individuos que formaron la Asociación; por lo cual, “[…] una comunidad organizada es aquella que tiene claro cuáles son sus necesidades y participa en la solución de ellas a través de sus organizaciones” (Fundación Social, 2004, pp. 8).
Las normas se construyen, de acuerdo con el entorno en que se participe, es decir, la familia, comunidades de barrio, la ciudad o país. Que a partir de relaciones, vivencias y aportes construyen normas para una buena convivencia. Por lo tanto, “las normas son el medio para garantizar la convivencia grupal y el logro de la unidad, estas se van construyendo en el día a día, en la cotidianidad del grupo.” (Fundación Social, 2004), es así, como las normas tienen la función de regular el comportamiento de todas las personas integrantes en un grupo o sociedad, para mantener el bien común.
1.5.3.4. Las Acciones de Liderazgo y el trabajo en equipo
El liderazgo busca trabajar en equipo para alcanzar un objetivo común, ya que “el liderazgo es una función social; es decir, se ejerce dentro de una Asociación o de una sociedad y está al servicio de intereses colectivos” (Fundación Social, 2004, pp. 39), por lo tanto, el líder (la lideresa) debe estar al frente para dirigir y servir de guía a su equipo durante todo el proceso hasta que se cumple el objetivo marcado.
Una concepción más moderna de liderazgo se expresa en dos connotaciones, el liderazgo colectivo, donde todos los integrantes de una Asociación participen en la construcción y funcionamiento de esta para lograr un objetivo común; el liderazgo de la coordinación, donde se realiza funciones específicas que facilitan el trabajo de la Asociación.
El trabajo en equipo se construye de acuerdo con el rol que desempeña cada uno de los integrantes de la Asociación en la funcionalidad y en el aporte de ideas para lograr un bien común para la Asociación. Ya que la finalidad de trabajar en equipo es “optimizar esfuerzos, recursos de todo tipo y generar sinergia entre el talento humano, logrando así el desarrollo deseado de la Asociación. Para ello es importante que todos los miembros puedan participar de forma organizada en los procesos comunicativos”. (Fundación Social, 2004, pp. 46). Por lo anterior, el trabajo en equipo reúne diferentes características i) la integración, ii) la capacidad crítica, iii) comunicación interna y iv) tratamiento de conflictos.
1.5.3.5. El diagnóstico y la visión
En la Asociación el diagnóstico “permite conocer el estado actual que vive una Asociación social, teniendo en cuenta el contexto y la dinámica interna del grupo. Se construye al indagar los problemas, potencialidades, características y recursos con lo que cuenta una Asociación y una comunidad” (Fundación Social, 2004, pp. 59).
La visión de la Asociación se fundamenta en la construcción a futuro de cómo será la Asociación dado los objetivos planeados en la formación de esta, es así, como la Asociación plantea objetivos que son alcanzados al realizar actividades, proyectos, planes o programas, y en esa dirección, reflejar el ser y el deber ser de la Asociación.
En Síntesis; el quehacer en la planificación para las comunidades rurales requiere articular las acciones de participación y gestión social, con enfoque de género enmarcadas en dinámicas de economía sociales y solidarias en donde la alternatividad, la gestión colectiva, la historia y la memoria proponen para cada organización, un modelo de gestión determinado. Por esto, para el caso de la Organización Senderos de Vida, las estrategias de fortalecimiento de su gestión comunitaria deben estar enfocadas hacia un modelo de buen vivir integral, humano, sustentable y participativo.
Con este marco de referencia se aportan elementos para la gestión comunitaria en un contexto rural específico, la construcción colectiva de un modelo de gestión y las estrategias de fortalecimiento comunitario para la Asociación Senderos de Vida.