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Subtheme 1.2: RBF as Quality oriented financing model 45 

4.3 THEMES

4.3.1 Theme 1: Interpretation of RBF

4.3.1.2   Subtheme 1.2: RBF as Quality oriented financing model 45 

La visita del joven narrador a la pequeña ciudad de Thale puede considerarse como una premonición del ocaso de la RDA. Conforme reflexiona sobre los veranos de su infancia en la ciudad industrial del Harz donde vivían los abuelos, la decadencia de aquel Thale con el actual se torna evidente.

Uno de los motivos del presagio es el cambio en el uso de los edificios de la ciudad; mientras se ha construido un ensanche que alberga ahora la vida comercial, “verfielen in der Oberstadt die einst strahlenden Kurhotels und Gästehäuser der wilhelminischen Zeit [...]. So verfielen die Gebäude still vor sich hin, verloren durch die Jahre ihre Farbe” (DG: 169). Al denunciar que el Estado solo se preocupe de construir y no de reformar, el narrador recuerda por un lado el problema de la escasez de medios para el mantenimiento de edificios con los que contaba la política de vivienda de la RDA182. Por otro, puede

considerarse una muestra de que en la RDA no existía un interés por recuperar el pasado: como parte de la teoría antifascista que debía legitimar su existencia, el Estado socialista no se identificaba con ninguna época anterior a 1945, por eso permite que el paso del tiempo borre las huellas de la época del káiser Guillermo II.

Otro indicio del declive de la RDA es la falta de inquietudes intelectuales de la juventud autóctona:

Von den Jungs und Mädels, [...] ging keiner auf die erweiterte Oberschule, um später einmal zu studieren und das zu werden, was die meisten in der Hütte mit abschätzigem, leicht angeekeltem Blick etwas Besseres nannten. Ihnen reichte es, in die werkstätigen Fußstapfen ihrer Eltern und Großeltern zu treten, und im Grunde ließ sich, den Arbeitsstaat vor Augen, in dem sie ja bekanntermaßen lebten, und die Diktatur des Proletariats im Hinterkopf, an die niemand so wenig glaubte wie sie selbst, nichts gegen eine solche Entscheidung für die Gewohnheit sagen. (DG: 169-170)

La “dictadura del proletariado” se presenta aquí como el caldo de cultivo perfecto para evitar que la sociedad aspire a más. Anteriormente, el narrador ha presentado a las muchachas como “angehende[n] Arbeiter- und Bäuerinnen” que trabajan como aprendices en la planta siderúrgica o en una de las LPG183 castrando cochinillos (DG: 167) como si fuera

182 Los historiadores Wolle (2013b: 193) y Eckert (2007: 64-65) ponen de manifiesto la discrepancia que existía

en la RDA en materia de construcción de viviendas ya desde los años cincuenta: mientras se daba prioridad a la construcción de emplazamientos de prestigio como la Stalinallee en Berlín o ciudades industriales como Eisenhüttenstadt, la reparación de los daños en los edificios antiguos no tenía lugar.

183 Las Landwirtschaftlichen Produktionsgenossenschaften constituían las cooperativas de producción agrícola

resultantes de la decisión de colectivizar la agricultura que tuvo lugar en la segunda conferencia del Partido del SED en 1952. Oficialmente estas cooperativas, que estaban clasificadas en tres tipos, tenían como objetivo aumentar la producción agrícola, mejorar las condiciones de vida de los obreros del campo, lograr la

169 lo más normal del mundo. Pero también los jóvenes parecen estar restringidos a una única actividad: la limpieza y el cuidado de sus motos. De hecho, la meticulosidad en la descripción de las marcas de motocicletas que conducían y del ritual de su puesta a punto y personalización184 insinúa el tiempo que los muchachos consagraban a estos vehículos.

La inmutabilidad en las actividades de la juventud de Thale que el narrador reconstruye explique quizá por qué los jóvenes carecen de ambiciones. Sin embargo, el narrador subraya que la falta de oportunidades radica en la propia concepción de esa dictadura del proletariado, de ese “Arbeiterstaat”185 (DG: 170). Mediante este recuerdo, el narrador

parece acusar al régimen socialista de ser el único culpable de su decadencia y, por tanto, de su extinción, pues ¿qué hubiera sido de la RDA si esta hubiera incentivado a sus jóvenes? El propio narrador es consciente de que hubiera compartido el mismo destino que aquellos jóvenes si hubiera vivido allí. Por eso, ante sus amenazas verbales, reconoce que los jóvenes están en su derecho a usar la fuerza física, ya que es el único valor educativo del socialismo que parece haberles sido inculcado con éxito: “Ihre Überlegenheit bestand in ihrer Zahl, in der Wucht der addierten Schlagkraft ihrer Fäuste, das hatte man uns schon in der Schule erzählt, und zumindest in dieser Hinsicht war der Staatsbürgerkundeunterricht glaubhaft gewesen” (DG: 183). Mediante este recuerdo el narrador parece criticar la violencia que se predicaba en el sistema escolar de la RDA y, por ende, los fines de la educación política e ideológica del sistema socialista186.

colectivización completa de la producción y, de este modo, cumplir con uno de los principios ideológicos del socialismo (Kurjo 2004: 137-140). En este pasaje el narrador presenta a unas muchachas indiferentes que, como las LPG y otros tipos de explotación de la agricultura en la RDA, cumplen con la planificación dispuesta por el Estado central sin preguntarse por sus consecuencias.

184 En esta descripción, el narrador recupera los nombres de algunas motocicletas que se comercializaban en la

RDA, como las ETZ (Einzylinder-Telegabel-Zentralkastenrahmen) o las motocicletas serie S51 que Simson fabricara durante los años ochenta y trae a la memoria los sobrenombres de la llamada Vogelserie de este mismo fabricante: Habicht, Spatz, Sperber o Schwalbe. Además, rescata algunos productos de limpieza y cuidado como

Fit o Elsterglanz (DG: 165-167).

185 A este respecto cabe recordar la ideología marxista-leninista que legitimaba al SED, por la que la Historia

caminaba hacia un mundo primero socialista y finalmente comunista. En este proceso la clase trabajadora se consideraba artífice de la sociedad socialista, si bien solo estaba capacitada para representar algunos intereses sindicalistas. Por ello necesitaba a una vanguardia (el partido comunista) para completar con éxito el proceso hacia el comunismo. De este modo, la propia ideología que abrazaba el SED (como partido involucrado en este deber) establecía que su dirección no solo era quien determinaba aquello que era correcto e incorrecto, sino también quien guiaba el curso de la historia. Como el fundamento del Estado socialista no contemplaba ni esperaba ninguna iniciativa que procediera de la clase trabajadora (en este caso de los jóvenes a los que se refiere el narrador en este pasaje), no es de extrañar que el narrador recuerde a una parte de la juventud de la RDA que carece de ambición. Sobre este aspecto de la ideología del SED consúltese también Schroeder 2013: 713-714.

186 El sistema educativo de la RDA tenía como objetivo formar a los jóvenes para que adquieran una

“personalidad socialista”. Para ello la educación política e ideológica se basaba en promover una concepción del mundo como un sistema dual de partidarios y enemigos, de modo que los alumnos hicieran suyas ideas como el patriotismo social o el internacionalismo proletario. Con este fin, el adoctrinamiento marcado por el SED apelaba al odio y desprecio hacia Occidente, sentimientos que se inculcaban tanto en la asignatura Staatsbürgerkunde que el narrador menciona aquí —y que trataba la formación del Estado socialista de la RDA—, así como en todas las materias escolares e incluso en obras de teatro, películas y libros (Schroeder 2013: 752-753; Wolle 2013a: 181-183; sobre la asignatura de Staatsbürgerkunde véase Sommer 2003: 511).

170

4.3.1.11. El consumismo en la RDA y el acceso restringido a la literatura, la música,