PART II SETTING THE LANDSCAPE
5.2 System Concept Model for Architecture Evaluation
Si se pretendiese hayar una frecuencia de los elementos fenoménicos que se dan en ECMs reales, entonces nos encontraríamos con la misma problemática que se discutió más arriba sobre la frecuencia de ECMs.4 Pero si lo que se busca es hallar frecuencias de elementos en los testimonios que forman parte de los estudios, esto ya no implicaría grandes problemas.
Pero hay que diferenciar entre el testimonio y el registro del testimonio que hace un investigador, especialmente de la selección de elementos que los investigadores llevan a cabo y que consideran más frecuentes o más importantes. Por lo que, la frecuencia de elementos registrados no tiene porque coincidir con la frecuencia de elementos testimoniados.
Comparando los estudios entre sí se pueden comprobar que elementos son los que más frecuentemente ocupan los primeros puestos de registro en los diversos estudios:
El primer elemento fenoménico que con mayor frecuencia es el más registrado en los estudios es el sentimiento de paz:
En primera posición: Ring (1980), 60%; Ring & Franklin (1981-82), 100%; Ring & Cooper (2008), 95%; Greyson (2003), 85%; Sabom (1982), 100%; Grey (1985), 47%; Fenwick & Fenwick (1995), 83%; van Lommel et al. (2001), 56% (emociones positivas); Schwaninger et al (2002), 100%; Nelson et al. (2006), 87%; Lai et al. (2007), 74.5% (emociones positivas, según Índice Ring); Long & Perry (2010), 76.2% (paz o placer).
1 Van Lommel et al. (2001).
2 Migliore (2009), p. 26. 3
Migliore (2009), pp. 55, 57, 59.
138 Y en otros estudios ocupa el segundo puesto: Parnia (2001), 75%; van lommel (2001); Lai et al. (2007), 74.5% (según Escala Greyson).
Al sentimiento de paz le sigue la EEC como el elemento que más frecuentemente es registrado en los estudios.1
En primera posición: ¿Gibson (1993), 85.5%?; Migliore (2009), 67.7%.2
En segunda posición: Ring (1980), 37%; ¿Ring & Cooper (2008), 67%?; Greyson & Stevenson (1980), 75%; Greyson (2003), 70%; Schwaninger et al. (2002), 90%; Nelson et al. (2006), 80%; Long & Perry (2010), 75.4%.
Y en tercera posición: Ring & Franklin (1981-82), 41%; Fenwick & Fenwick (1995), 65%; Lai et al. (2007), 72.5% (según Escala Greyson), 51% (según Índice Ring).
Tras estos elementos, el elemento que suele estar más arriba en los ranquins de frecuencia de los estudios es el de la luz. No se ha encontrado ningún estudio en el que el elemento de la luz ocupase el primer puesto de ser el elemento más frecuentemente registrado.
En segunda o tercera posición aparece en los siguientes estudios: Grey (1985), 39%; Greyson (2003), 70%; Gibson (1993), 60.2%; Fenwick & Fenwick (1995), 71%; Parnia (2001), 75%; Nelsonet al. (2006), 78%; Migliore (2009), 64.5%.
Y en cuarta posición: Schwaninger et al (2002), 63%; Lai et al. (2007), 41.2% (según Índice Ring); Long, Perry (2010), 64.6%.
Hay otros elementos que pueden encontrarse en las primeras posiciones de los registros de las investigaciones, pero con una menor frecuencia en comparación a los mencionados.
Puede mencionarse el elemento de creerse muerto, que ocupa la segunda posición en los siguientes estudios: Sabom (1982), 92%; van Lommel et al. (2001), 50%; Schwaninger et al. (2002), 90%.
En algunos estudios aparece el elemento del sentido del tiempo alterado como uno de los más frecuentemente registrados. En primera posición: Ring (1980), 65% (ningún sentido del tiempo); Greyson & Stevenson (1980), 79%. En tercera posición: Greyson (2003), 67%.
Y la Oscuridad ocupa el segundo puesto en Ring & Franklin (1981-82), 53%.
Por consiguiente, se puede concluir que los elementos fenoménicos de paz, EEC, y luz, por este orden, son los más frecuentemente encontrados en los registros de los principales estudios sobre ECMs;3 lo que no quiere decir que sean necesariamente los más testimoniados (aunque en principio se supone que sea así). Pero de aquí no se puede derivar, en función a toda la problemática sobre la frecuencia de las ECMs, que lo más frecuente es que las ECMs reales estén caracterizadas por estos tres elementos; aunque sí que hay fuertes razones para creer que esto sea así, a causa de la gran cantidad de registros de testimonios en los cuales aparecen dichos elementos. Es casi imposible que tantas personas hayan inventado conscientemente testimonios tan semejantes, por lo
1 Un problema con este elemento es que en algunos estudios no queda claro de si se están refiriendo a la
EEC en sentido mundano o a una sensación de estar fuera del cuerpo en sentido general.
2 En Sabom (1982), se da un 100% de experimentadores que testimoniaron el elemento de estar separado
del cuerpo, pero parece que entendido en un sentido más general que el de la EEC, ya que solo hubo un 33% de ECMs autoscópicas, y un 19% de ECMs combinadas.
139 que, como mínimo, tiene que haber alguna referencia de donde extraer el testimonio que no sea una inventiva voluntaria y consciente; esta referencia no puede ser, en muchos casos, lo publicado sobre ECMs, ya que o algunos de los testimonios semejantes pertenecían a épocas en las que no había prácticamente nada publicado, o el narrador del testimonio no accedió a esa información pública sobre ECMs, por lo que, en definitiva, esos testimonios salieron de los propios narradores. Pero si estos testimonios no son invenciones conscientes, entonces tendrán que ser recuerdos, verdaderos o falsos; es decir, una información que está en el sujeto y que no ha sido eleborada conscientemente. Y en este punto se llega al problema más peliagudo, suponiendo bastante justificadamente que muchos de los testimonios se basan en recuerdos, ¿se puede llegar a concebir, bastante justificadamente, que estos recuerdos se basan en experiencias? Siguiendo con la conjetura, parece bastante dudoso que tantos recuerdos puedan ser falsos, no estar basados en experiencias reales vividas por el sujeto.1 Por lo que en definitiva, es bastante probable que los adultos occidentales de la actualidad experimenten realmente sensaciones de paz, experiencias extracorporales, y luces extrañas, entre otros fenómenos, cuando se encuentran en estados de inconsciencia física al borde de la muerte.2
Tanto desde un punto de vista cualitativo como cuantitativo puede decirse que la fenomenología de las ECMs desarrollada hasta hoy es claramente deficiente. En sentido estricto, no se puede hablar de fenomenología de las ECMs sin más, sino de una fenomelogía construída a partir de testimonios de ECMs, y que por lo tanto, podría ser, lo más probablemente, una fenomenología de algo real, pero también una fenomenología de algo ficticio. No hay una fenomenología bien delineada en su carácter general y semi-general; tan solo hay listas de frecuencias de elementos fenoménicos y patrones hipotéticos de ECMs consideradas en su totalidad.
1 Pero esta es una cuestión muy difícil de resolver que necesita de un tratamiento mucho más extenso que
no se puede dar aquí.
2
Algo que, como se verá más adelante, también es extensible a los niños occidentales, y no está claro del todo si también a las personas no occidentales o a las personas pertenecientes a otras épocas históricas.
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