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TABLE 6.10 ATTENDING A SPORTING EVENT: AGE (%)

CHAPTER SIX CONSUMER EXPENDITURE ON SPORT

TABLE 6.10 ATTENDING A SPORTING EVENT: AGE (%)

Estudios realizados por Pere Pujolás i Maset, (2006) refiriéndose a las aulas inclusivas y aprendizaje cooperativo, indica que es una de las estrategias metodológicas más importantes hoy día en el mundo de la educación, una escuela y un aula inclusiva acoge a todo el mundo, no rechaza a nadie: todos tienen derecho a acudir a ella, sin distinción de la discapacidad, el origen cultural o cualquier otra diferencia, y poder aprender en ella con sus compañeros y de sus compañeros.

La única manera de hacer posible aulas inclusivas, en las cuales puedan aprender juntos alumnos aunque sean muy diferentes, es estructurando en ellas el aprendizaje de forma

cooperativa. La cooperación supone algo más que la colaboración: detrás de la cooperación hay valores fundamentales como la solidaridad y el respeto por las diferencias. No puede haber propiamente cooperación (es decir: no se pueden educar los valores que hay detrás de la cooperación) –en un aula– si previamente se han excluido de ella a los que son

“diferentes”, si el aula no es inclusiva.

El aprendizaje cooperativo hace referencia a un modo alternativo de organizar los procesos cognitivos que se han de provocar en un proceso de enseñanza aprendizaje tanto dentro como fuera del aula. Es decir, se trata con su implementación de superar determinadas

“lagunas” generadas con la aplicación exclusiva de técnicas tradicionales de aprendizaje

grupal, interesadas más por resultados que por rendimientos, responsabilidades grupales más que individuales, grupos homogéneos más que heterogéneos, líderes únicos en vez de liderazgos compartidos, etc.

Básicamente, la práctica y la investigación sobre las relaciones interpersonales en el aula tienen su origen en dos líneas históricas de pensamiento. Por un lado, los trabajos de Dewey,(1916,1938) en los que se venía a poner de manifiesto, tanto los aspectos sociales implicados en el proceso de enseñanza y aprendizaje, como la incidencia que tiene la institución educativa en la preparación de los individuos para la vida democrática, a través de los procesos de cooperación en el aula y, por otro, las aportaciones realizadas por Lewin,(1939) desde la teoría de campo, con su modelo sobre la motivación, donde las relaciones interpersonales permiten conceptuar tres tipos de relaciones sociales que se pueden establecer en el contexto educativo: cooperación, competición e individualización. Desde una doble perspectiva (criterios basados en la consecución de objetivos y criterios apoyados en los sistemas de recompensa), se podrían definir estas estructuras de la siguiente manera:

a) La cooperación es una situación social en la que los objetivos de los individuos están ligados de tal manera que un individuo sólo puede alcanzar su objetivo si y sólo si los demás alcanzan los suyos, y cada individuo será recompensado en función del trabajo de los demás miembros del grupo.

b) La competición es una situación social en la que cada individuo alcanzará sus objetivos si y sólo si los demás no logran los suyos, y recibirá la máxima recompensa si y sólo si los demás logran recompensas inferiores.

La individualización es una situación social en la que el logro de los objetivos por parte de uno de los individuos es independiente del éxito o fracaso que los demás hayan tenido en el logro de los suyos, por lo que recibirá su recompensa únicamente en función de su trabajo personal.

1.4.2. Concepto.

En la construcción del concepto del aprendizaje cooperativo se han dado conceptos que lo confunden con el trabajo de grupo. En este sentido para esta investigación se tomó el

concepto de “aprendizaje cooperativo”, que es equivalente al trabajo en equipo, de

Ferreirogravié, (2003). El mencionado autor, lo define como: El proceso de aprender en equipo; es decir aquel aprendizaje que se da entre alumnos o iguales que parten de un

principio de que “el mejor maestro de un niño es otro niño”.

El aprendizaje cooperativo implica agrupar a los alumnos en equipos pequeños y heterogéneos para potenciar el desarrollo de cada uno con la colaboración de las demás miembros del equipo. El aprendizaje cooperativo por lo tanto según Ferreiro y Calderón,( 2001) intensifica la interacción entre los estudiantes miembros del grupo, con el profesor y los restantes equipos, de manera que cada uno aprende el contenido asignado y a su vez, se agrega que todos los integrantes del grupo los aprendan también, planteando una forma diferente de relacionarse maestro alumno en el proceso de enseñar y aprender. El aprendizaje cooperativo como estrategia metodológica en la enseñanza, permite a los educadores darse cuenta de la importancia de la interacción que se establece entre el alumno y los contenidos o materiales de aprendizaje y también plantear diversas estrategias cognitivas para orientar dicha interacción eficazmente. No obstante, de igual o mayor importancia son las interacciones que establece el alumno con las personas que lo rodean, por lo cual no puede dejarse de lado el análisis de la influencia educativa que ejerce el docente y los compañeros de clases (Barriga, et al 2002:115)

Cuando se participa en grupos de trabajo, de estudio, de carácter social o de cualquier otra naturaleza, se observa que hay personas que se distinguen por las ideas que aportan y por las acciones que realizan en beneficio de la labor que debe desarrollar el grupo. También se observa que hay personas que hacen lo posible por obstaculizar el trabajo encontrándole a todas dificultades y defectos.

Prieto, (2007) analiza que el aprendizaje cooperativo no es una cuestión de moda. El hecho de que dos o más personas colaboren entre sí para lograr una meta común ha existido siempre; responde a una clara manifestación del carácter social del ser humano, que le lleva a relacionarse con otros y le da sentido a las relaciones interpersonales que establece con sus iguales. Más novedoso es, sin embargo, hacer de la cooperación una filosofía de enseñanza o, lo que es lo mismo, convertir la ayuda mutua en un instrumento de aprendizaje.

En estudios realizados por la revista Word Press (2007). En la actividad cooperativa son muy importantes las actitudes y las cualidades favorables del carácter y de la personalidad, pues el buen éxito de la acción cooperativa se apoya en las manifestaciones positivas que permiten alcanzar en la mejor forma posible los objetivos propuestos.