Corre por última vez los 1000 Kilómetros Ciudad de Buenos Aires y abandona con Maserati 300 S no oficial.
Ya en Monza, abandona con un Dean Van Lines.
Es nuevamente cuarto en Reims en carrera por el Campeonato Mundial y allí, el 6 de julio decide su retiro definitivo de las pistas, al experimentar la sensación de estar forzando su destino.
Se retira del deporte que le había permitido conquistar cinco Campeonatos y dos Subcampeonatos Mundiales de F1, cerrando una increíble historia en las carreras, que había iniciado en Europa allí mismo en la pista de Reims, diez años antes.
Carrera N° 200 de Fangio
GRAN PREMIO DE FRANCIA - Reims FECHA: 6 de julio de 1958
CARRERA: Campeonato Mundial de F1 UBICACIÓN: Cuarto con Maserati 250F NÚMERO: 34
Fangio, que había acordado participar en algunas carreras a la espera del modelo 250F mas liviano, se presenta en Francia, en el Gran Premio de Reims, en un circuito unos metros mas largo.
Al cumplir con las Pruebas de Clasificación, la primera fila es para Mike Hawthorn que marca 2’21”7 con Ferrari 246, Luigi Musso 2’22”4 con Ferrari 246, Harry Schell 2’23”1 con BRM. La segunda
para Peter Collins con Ferrari 246 y Tony Brooks con Vanwall. La tercera fila para Stirling Moss
con Vanwall, Maurice
Trintignant con BRM y para la Maserati 250F Nro. 34 de Juan Manuel Fangio. La cuarta fila para Jean Behra con BRM y Lewis Evans con Vanwall. La quinta fila para Francisco Godia con Lancia Ferrari D50, Jack Brabham con Cooper-Climax T
43 y Phil Hill con Maserati 250F. La sexta para Roy Salvadori con Cooper-Climax T 43 y Guerino Gerini con Maserati 250F.
La séptima para Joakim Bonnier con Maserati 250F, Carroll Shelby con Maserati 250F y Troy Ruttman con Maserati 250F. La octava para Graham Hill con Lotus-Climax y Cliff Allison con Lotus Climax y la novena y última fila para Wolfang Von Trips con Ferrari 246.
El registro de Fangio es de 2’24”, es decir a 2”3/10 de Hawthorn, porque su Maserati no repite hoy, la excelente tenida del año anterior. Se extraña de la condición de inestabilidad de esta máquina otrora muy dócil y fácil de conducir.
Se detiene en boxes y en una breve explicación, se entera en que habían cambiado los amortiguadores de probado rendimiento.
Se lanzan en carrera y el equipo Ferrari comienza a dominar. A Fangio le cuesta estar entre los primeros.
Se cumple la vuelta 9, cuando Luigi Musso se despista hiriéndose gravemente, para morir horas después.
Fangio mantiene una lucha muy particular con su propio auto y aún así, sigue avanzando haciendo gala de toda su maestría.
En la vuelta 20, está segundo lugar detrás de Hawthorn.
En la vuelta 24, al accionar el pedal de embrague, éste se parte en dos. Se detiene muy
enojado y Guerino Bertochi le pide que siga y Fangio, vuelve a girar haciendo los cambios de oído y conciente de haber perdido toda chance.
Hawthorn continúa adelante luchando con Moss y Von Trips. Fangio es cuarto.
En esas posiciones llegan al último giro de las 80 estipulados y Hawthorn se va asegurando la victoria.
De pronto, advierte que Fangio delante suyo va corriendo con problemas. Lo puede superar antes de la llegada, pero no lo hace en homenaje al Maestro, al que siempre admiró.
Fangio finaliza cuarto y con una decisión tomada. La de su retiro. Para el gran hombre de 47 años, son demasiadas las cosas que han cambiado.
CLASIFICACIÓN
1 - Mike Hawthorn Ferrari 2h. 03’ 21” 3 80 vtas. 2 - Stirling Moss Vanwall a 24” 6 80 vtas. 3 - Wolfgang Von Trips Ferrari a 59” 7 80 vtas. 4 - Juan Manuel Fangio Maserati a 2’ 30” 6 80 vtas. 5 - Peter Collins Ferrari a 5’ 24” 9 79 vtas. 6 - Jack Brabham Cooper 79 vtas. 7 - Phill Hill Maserati 79 vtas. 8 - Joakim Bonnier Maserati 78 vtas. 9 - Gerino Gerini Maserati 77 vtas. 10 - Troy Ruttman Maserati 75 vtas. PROMEDIO: 201,8 Km/h.
RECORD DE VUELTA: Hawthorn en 2’ 24” 9 a 208,2 Km/h.
“...Tomé la decisión de retirarme del automovilismo deportivo mientras corría en Reims.
No fue la trágica muerte de Luigi Musso, como muchos creyeron, lo que motivó mi decisión. El accidente de Musso ocurrió delante mío y recién me enteré de su muerte, cuando fui al hospital.
Yo había convenido con la dirigencia de Maserati, correr algunas carreras ese año, hasta ver qué ocurría con el modelo que estaba siendo aligerado para hacer frente a los livianos coches ingleses. Esa posibilidad la daba el Reglamento de la F1, que erróneamente no fijaba un peso mínimo para los autos.... y entonces los agujereaban por todos lados, para sacarle peso, en una operación por demás peligrosa. Es lo que hicieron en nuestros autos que tenían 200 Kg más que los ingleses.
Hacía varios meses que no me subía a la Maserati y en los ensayos compruebo que no se tiene bien. Llego a boxes y le pregunto a Guerino Bertochi, que es lo que sucede: - Son los amortiguadores! -me dice-
- Y por qué no los cambiamos por los del año pasado? -pregunto- - No, es que esta empresa paga... Son holandeses.
Me di cuenta que todo estaba cambiando. Desde 1956 hasta yo tenía un apoderado, discutiendo contratos, publicidad, dinero.
Me pareció que las carreras no tenían el sabor de cuando comencé a correr en Europa. Cuando metía mano en los motores y llevaba los autos a los circuitos en el camión, sin pensar en el dinero, solo en correr y ganar.
Me estaba dando cuenta que las carreras se estaban transformado en una obligación para mi...
En clasificación no pude hacer nada y quedé en tercera fila con el octavo registro y a mas de dos segundos de Hawthorn.
Tuve que avanzar de atrás y fui adelantando, cuando en la novena vuelta veo como Musso me pasa y se aparea a otro auto en la curva de Muizón. Al finalizar la curva toca un borde externo y el auto se despista.
Mejoré mi posición porque algunos autos se rompieron y porque pude superar a otros. Pasé al segundo lugar detrás de Hawthorn cuando un poco mas adelante se rompe el pedal de embrague. Estaba todo agujereado para sacar peso. Enfurecido fui a los boxes y lo tiré a los pies de Bertochi.
Quería abandonar. Pero él me pidió que continuara... Hice el resto de la carrera sin embrague, cambiando de oído. Me parecía una falta de respeto al público correr de esa manera, sin que ellos supieran que estaba ocurriendo en mi auto.
En las largas rectas de Reims comencé a pensar. Llevaba 10 años corriendo en Europa, había ganado 5 campeonatos, mis padres estaban muy viejos ya y su médico, me había dicho que a lo mejor por una cuestión de orgullo, algún día al volver no los encontraría.
Yo creo en el destino y este año pasaron cosas que me parecieron una advertencia. La salida de pista en los 1000 Kilómetros de Buenos Aires... el secuestro en Cuba... lo de Indianápolis...lo de junio en Monza y ahora esto. Me parecía que estaba forzando el destino.
Era el Campeón del Mundo y sentía la obligación de hacer las vueltas mas rápidas. Tenía 47 años y pensé si tenía sentido lo que estaba haciendo. Y tomé la decisión...mientras corría....Terminé cuarto y anuncié mi retiro.
Tuve que irme a una playa de estacionamiento para evitar la gente y a los periodistas. Las presiones cuando uno corre son muy grandes y los intereses también. Pero ya lo había decidido y nunca mas volví a correr una carrera...”
A pocos días de su retiro, estando en Milán, Juan Manuel Fangio escribe sobre su despedida del automovilismo.
“No me gusta escribir. Lo saben mi familia y mis amigos. Para eso están los escritores y los periodistas.
La vida nos da a cada uno las herramientas para que vayamos por el mundo. A mí no me dio la pluma.
A esta altura de mi vida, quiero decir algo.
Tengo 47 años ya, pero es cierto que siento el corazón como si tuviera 20. Practiqué el automovilismo como una pasión.
Luché mucho, pero siempre de frente. No creo haber merecido el enojo de nadie. Estoy satisfecho con la cosecha de amigos que conseguí.
En todas partes hice de la amistad un culto y de la seriedad una obligación. Pude cometer errores con la cabeza, pero nunca con el corazón.
Si mis campañas han servido para algo, si corriendo automóviles fui útil a mi patria; eso lo dirá el tiempo. Yo solo tengo un deseo, y es que mi conducta en el mundo
pueda ser aprovechada por la juventud. También del tiempo espero esa respuesta”.