TERRAIN ASSOCIATION
11-4 TACTICAL CONSIDERATIONS
La evaluación de la necesidad e intensidad de apoyos consiste en el proceso necesario para determinar los ajustes y apoyos requeridos por una persona con discapacidad para integrarse a un medio en igualdad de oportunidades que una persona sin discapacidad Apoyo es el término escogido por la Organización de las Naciones Unidas para denominar al conjunto de medidas de soporte requeridas por una persona con discapacidad para mejor su calidad de vida y/o nivel de participación en la comunidad. Los apoyos pueden incluir: Servicios de asistencia personal, domiciliaria, residencial o comunitaria, ayudas técnicas y herramientas tecnológicas (Organización de las Naciones Unidas, 2006).
La necesidad de dichos apoyos evidencia las deficiencias en las habilidades adaptativas y su uso permite detectar si las deficiencias pueden ser solventadas o si representan una condición a largo plazo. Para medir objetivamente la necesidad de apoyos y la intensidad de los mismos se desarrolló la Escala de Intensidad de Apoyos SIS.
3.4.3.1. Escala de Intensidad de Apoyos SIS
La Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo describe a las SIS como un instrumento diseñado para evaluar la intensidad relativa de los apoyos que las personas con discapacidad intelectual necesitan para lograr la participación plena en la vida de la comunidad. La SIS tiene como propósito el ser una guía para los profesionales que trabajan con personas con discapacidad intelectual para desarrollar planes de apoyo individualizados que sean sensibles a las necesidades y preferencias de la persona con discapacidad (Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo , 2007).
La mayor ventaja de la SIS es que todo el proceso de investigación, desarrollo y validación se llevó a cabo con una población con discapacidad intelectual, por lo que los resultados no son inferidos de las desviaciones de los baremos de la población sin discapacidad. Esta ventaja permite trabajar con datos más eficaces y centrarnos en la realidad de la persona con discapacidad intelectual (Verdugo, Ibariez y Arias, 2007).
Existen tres criterios que se deben cumplir para responder a cada uno de las preguntas de la escala, la primera es que se debe considerar los servicios o apoyos proporcionados o disponibles actualmente, la segunda es que la respuesta debe reflejar los apoyos que serían necesarios para que esta persona tuviera éxito en cada actividad y la tercera es que si un individuo utiliza ayudas técnicas, el funcionamiento de la persona debería ser valorado considerando que emplea dichas ayudas (Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo, 2007b).
La escala debe ser llenada por dos o más personas, que pueden ser prestadoras de apoyo, que se relacionen con la personas con discapacidad, o por los familiares cercanos que convivan con el sujeto con el fin de tener mayor amplitud y objetividad en los datos. Son requisito para los informantes tener por lo menos 3 meses de relación con el evaluado y poseer como mínimo un título de bachillerato. La autoevaluación también es considerada en los casos que sea viable (Verdugo, Ibariez y Arias, 2007).
Las SIS se compone de tres secciones, la primera es denominada Escala de Necesidad de Apoyo y consta de 49 actividades de la vida diaria; agrupas en 6 dominios básicos que son: Actividades de la vida en el hogar, de la vida en la comunidad, de aprendizaje a lo largo de la vida, de empleo, de salud y seguridad y sociales (Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo , 2007).
Esta primera sección nos entrega dos resultados, el primero llamado “Índice de necesidad de apoyo” refleja la necesidad de apoyos del sujeto comparada con otras personas con discapacidad y el segundo es el “Perfil de necesidad de apoyo”, que es un gráfico que demuestra el patrón de necesidad de apoyo en cada uno de los 6 dominios (Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo , 2007b).
La segunda sección se denomina “Escala Suplementaria de Protección y Defensa” y evalúa 8 actividades con el fin de aportar información sobre el desarrollo de planes de apoyo individualizados. Las actividades que se evalúan son: defenderse ante los demás, manejar dinero y finanzas personales, protegerse a sí mismo de la explotación, ejercer responsabilidades legales, pertenecer a y participar en organizaciones de autodefensa o autoayuda, obtener servicios legales, hacer elecciones y tomar decisiones y defender a otros (Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo, 2007).
La tercera sección es llamada “Necesidades Excepcionales de Apoyo Médico y Conductual” y evalúa las necesidades de apoyo relacionadas con 15 condiciones médicas y 12 problemas de conducta, esto es relevante ya que un postulado subyacente en la SIS es que la presencia de ciertas condiciones médicas y problemas de conducta predicen que, con el paso del tiempo, la persona necesitará cada vez más apoyo. Los aspectos evaluados por esta sección son importantes para determinar el plan de necesidad de apoyo y para detectar casos en los que el “Índice de Necesidades de Apoyo” pueda estar subestimando el nivel real de necesidades de la persona (Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo, 2007b).
Una vez terminada la aplicación y calificación de la prueba, se procederá a establecer junto con los cuidadores y prestadores de apoyo, una planificación para dotar a la persona con discapacidad de los apoyos requeridos evitando dejar áreas sin atención o brindar apoyos innecesarios. La escala también prevee revisiones periódicas para, de ser posible, retirar los
apoyos que se vuelvan innecesarios producto del desarrollo del sujeto (Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo , 2007).
Con la apliacion de ABAS II y SIS se tendrá suficiente información sobre las habilidades adaptativas, lo que permitirá establecer con claridad la presencia o no de dificultades en este criterio para la consideración de una discapacidad intelectual, por lo que el siguiente paso a seguir será evaluar las habilidades intelectuales.