Research context
4.2.6 Team autonomy
2.3.1. Superficie y distribución de la selva baja caducifolia
La sbc9 tiene una amplia distribución mundial, su estacionalidad hace a que tengan una diversidad de plantas, casi el 43% son comunidades vegetales estacionalmente secas (Murphy y Lugo, 1986, citado por Trejo y Dirzo; 2000), correspondiendo a una superficie de 1,048,700
9 Selva baja caducifolia (Miranda y Hernández X 1963) es equivalente al bosque tropical caducifolio (Rzedowski, 1978); otros nombres son bosque tropical deciduo (Rzedowski, 1966), bosque deciduo semiárido (Lauer, 1968) y selva caducifolia (en parte) (Flores et al., (1971) (autores citados por Rzedowski, 1978: 156-157).
km² (Trejo y Dirzo, 2000, y Miles et al., 2006) que se distribuyen en distintas regiones tropicales localizadas en América del Sur (54.2%). Se dividen por igual entre el Norte y Centroamérica (12.5%), África (13.1%) y Eurasia (16.4%), y en proporción relativamente pequeña en Australia y Sureste de Asia (3.8%) (Miles et al., 2006).
En México la selva baja caducifolia (sbc) cubre casi el 17% del territorio mexicano en donde existen 6000 especies de plantas (20% con respecto al total de la flora) (Rzedowski, 1991). Abarca 32.5 millones de hectáreas en 578 municipios y 21 estados de México (Toledo, 2004: 117-118), significando más del 60% de la superficie total de vegetación tropical (Trejo y Dirzo, 2000). Geográficamente se distribuye en la vertiente pacífico de México (sur de Baja California, sur de Sonora, suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, más al sur en los Ríos Santiago y Balsas y en el Istmo de Tehuantepec) y vertiente atlantico (en el sur de Tamaulipas, sureste de San Luis Potosí, noreste de Querétaro, norte y centro de Veracruz y norte de Yucatán (Rzedowski, 1978: 190-193). Además, se encuentra acotadamente en Puebla y Morelos, y extensivamente en Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Jalisco (Hersch, 1997: 108).
2.3.2. Principales causas de la pérdida de la selva baja caducifolia
La sbc se ha visto gravemente impactada por las actividades humanas, y en la actualidad el 97% (1,048,700 km²) de superficie en todo el mundo está en situación de riesgo y expuesta a un alto nivel de una o más amenazas (Álvarez, 2008). Se tienen daños severos por alta fragmentación10 de los bosques (en África 88.2% del total del área forestal, sureste de Asia y Australia 77.9%); alta densidad de la población humana (Eurasia 81.9% y África 17.4%), y deforestación (sur y sureste de Asia).
En América Latina, los mayores riesgos son principalmente por alta densidad de la población humana (Norte y Centroamérica 63%); conversión de tierras a cultivos agrícolas (Suramérica 60% y Norte y Centroamérica 41%); alta fragmentación de bosques (Norte y Centroamérica 50% del total del área forestal); graves riesgos por cambio climático (Norte y Centroamérica 40% y Suramérica 37%), y alta deforestación (Álvarez, 2008).
10 Fragmentación: reducción de la cantidad total de tipos de hábitats en un paisaje y la división de los remanentes en parches pequeños y aislados (INE, 2009).
En México, en la actualidad la sbc se encuentra fragmentada desde el sur de Sonora hasta el norte de Chiapas. Como evidencia de su extensión, se dice que cuando los primeros conquistadores pisaron el territorio de la Nueva España, una ardilla podía desplazarse por los árboles de las sbc, sin tocar tierra, desde el Sur de Sonora hasta Costa Rica (Janzen, 1983 y Bullock et al., 1995, citado por Ceballos y Eccardi, 2003: 128). En la actualidad la tasa de deforestación es alarmante, cada año en promedio son destruidas alrededor de 300,000 hectáreas de sbc, debido al avance de las fronteras agrícola y ganadera (Ceballos y Eccardi, 2003: 128). Al comienzo de la década de 1990, el 27% de la superficie original permanecía intacta, otro 27% se encontraba alterado, el 23% eran tierras degradadas y el 23% se había sustituido por otros usos de tierra, principalmente para agricultura, zonas abiertas para el pastoreo de ganado y extracción de madera. Actualmente, los bosques intactos se encuentran en pendientes pronunciadas de 45% en lugares inaccesibles (Trejo y Dirzo, 2000: 138).
Debido a la pérdida y fragmentación de la sbc, Janzen (1988) afirmó que son las más amenazadas de todos los principales tipos de bosques tropicales (Miles et al., 2006) y en mayor peligro de extinción (Trejo y Dirzo, 2002). Por desgracia, actualmente sólo se encuentran protegidas 13.3 millones de hectáreas (5% del territorio nacional), la sbc es de los tipos de vegetación menos representada en estas áreas; solo está protegida el 1.2% (Monroy et al., 2000: 256). Un ejemplo de esta grave pérdida, se refleja en el estado de Morelos, en dónde el 50% de sbc presenta signos de alteración (Trejo y Dirzo, 2000: 140). Por otro lado en el Bajio se conserva sólo el 5% del área original (Peña y Neyra, 1998: 161).
2.3.3. Importancia de la selva baja caducifolia
Las sbc es importante debido a su valor social, económico, ecológico, cultural y ambiental como se describe brevemente a continuación.
Social. De la sbc viven los grupos sociales más pobres del país. Vinculan el manejo tradicional
de la vegetación con el aprovechamiento de la fauna (Monroy et al., 2000: 189). Las comunidades hace uso de una gran cantidad especies de la flora.
Económico. Por la importancia comercial de algunas plantas, este ecosistema representa una fuente de ingreso y empleo para los campesinos pobres (Hersch, 1999: 72). Diversos estudios reportan la existencia de 28 familias de especies medicinales comercializables (Bye et al., 2000:
240 y 243). Dentro de las plantas medicinales las ceras, fibras y resinas son los productos que mejor se cotizan en los mercados (Torres, 2004: 53).
Ecológico. A nivel nacional es uno de los ecosistemas más rico en especies, nichos ecológicos
y vida arbórea (Elenes et al., 2000: 425); contribuye a la reproducción de los ciclos hidrológicos (Sierra, 2000: 316). Contiene una alta diversidad de formas de vida (Dirzo, 2000), con un índice de endemismo que equivale a un 60% de las especies que la constituyen. Existen centros de endemismos en la Sierras Madres y la Depresión del Balsas (Rzedowski, 1991). En el río Balsas existen alrededor de 20 especies endémicas del genero Bursera (Toledo 1982, citado por Trejo y Dirzo, 2002). Además, la sbc presta diversos servicios ambientales11, como regulación del clima, control de erosión, provisión de polinizadores, mantenimiento de la fertilidad del suelo y está vinculado al ciclo del oxigeno y del agua (Sierra, 2000: 318 y Maass et al., 2005).
Cultural y religioso. Contiene remedios caseros que siempre están a la mano en el campo para
atender accidentes y enfermedades (Bye et al., 2000: 240-241). Algunas especies son usados para elaborar collares, rosarios y crucifijos, otras para ahuyentar a los malos espíritus o las infecciones de los muertos y otros para construir ramados en las rutas de procesión durante los días ceremoniales y festivos (Yetma et al., 2000). Las plantas medicinales son las que atestiguan la alta importancia de la relación entre las comunidades (conocimientos tradicionales) y los recursos naturales.
2.3.4. Característica ambiental, biológica y composición de la selva baja caducifolia La sbc se localiza entre 0 y 1,900 m de altitud, en condiciones climáticas del tipo cálido subhúmedos (Aw) y semiseco (BS) o subsecos (Cw), el más común es el Aw. La temperatura media anual es de 20 a 29° C. La humedad tiene una distribución desigual a lo largo del año, dividiéndose en dos estaciones bien marcadas: la lluviosa y la seca. La precipitación media anual varía entre 300 y 1800 mm (más frecuentemente entre los 600 y 1,200 mm) y se concentra principalmente en el verano. Los suelos a menudo son someros, pedregosos y de buen drenaje; la textura puede variar de arcillosa a arenosa; los valores de pH van de ácido a
11 Servicios ecosistémicos: son los beneficios que las sociedades humanas reciben y obtienen de los ecosistemas naturales (Daily et al., 1997)
ligeramente alcalino; pueden ser pobres o ricos en materia orgánica y de colores claros u oscuros, rojizos amarillentos, grisáceo, cafés o negros. La roca madre es ígnea, sedimentaria o metamórfica (Rzedowski, 1978: 190 y 192).
Las especies arbóreas tienen alturas que oscilan entre 5 y 15 m; los árboles forman comúnmente un techo de altura uniforme; las copas árboreas del estrato dominante son convexas o planas, y su anchura a menudo iguala o aventaja la altura de la planta. El diámetro de los troncos por lo general no sobrepasa los 50 cm, con frecuencia son retorcidos y ramifican a corta altura o casi desde la base. Muchas especies tienen cortezas de colores llamativos y superficie brillante, exfoliando continuamente sus partes externas. La vegetación pierde sus hojas en la época de secas. Hacia mediados o fines de la época de sequía, cuando la temperatura alcanza sus valores máximos anuales, generalmente muchas especies leñosas se cubren de flores (Rzedowski, 1978: 193).
Además, la sbc contiene especies arbóreas relativamente bajos, arbustos con hojas pequeñas o concentradas en rosetas, lianas, cactáceas columnares y candelabriformes y especies resinosas. Son predominantes las familias Leguminosae (Fabaceae) y Burseraceae (Rzedowski, 1978: 196). En este tipo de vegetación son comunes las especies y géneros: chupandía, cuajiotales (Bursera sp.), Beaucarnea, Yucca, tepehuaje, (Lysiloma sp.), bonete
(Jacaratia mexicana), cazahuates (Ipomoea sp.), amapola (Pseudobombax palmeri), colorín
(Erythrina sp.), palma (Brahea dulcis), Stenocereus, Pachycereus y Cephalocereus, Agave sp.,
Opuntia sp., Tillandsia (bromeliáceas), líquenes y raras cycadáceas, así como Ceiba (pochote),
Ficus, guajes, guamúchiles, cuachalalate y árboles urticantes de la piel como el cuajiote rojo (SPP et al., 1985: 129, Rzedowski, 1978: 197, CONAFOR y SEMARNAT, 2007).
Dentro de la diversidad faunística de la sbc destacan insectos, anfibios, serpientes venenosas: víbora de cascabel (Crotalus sp.), boa (Boa constrictor), conejo (Sylvilagus floridans), zorra gris (Urocyon cinereoargenteus), el coyote (Canis latrans), ocelote (Leopardus pardalis), puma (Felis concolor), puerco espín (Sphiggurus mexicanus) murciélago (Anolis taylori), tejón (Procyon lotor), tlacuachín (Marmosa canescens), zorrillo (Spilogale pygmaea), venado, (Odocoileus virginianus mexicanus), armadillo (Dasypus novemcinctus), iguanas (Ctenosaura sp.), garrobo
aves: zopilote (Coragyps atratus), calandria (Lecterus sp.), pericos (Amazona orathryx) y guacamaya verde (Ara militaris) (Santiago, et al., 2008: 64-84).