Chapter 2 Experimental Methodology
2.2 Aerodynamic Testing
2.2.4 Test Procedure
Un amplio sector de la crítica se muestra de acuerdo en que el origen del término ‘novela negra’ de la Transición española proviene del ‘Cinema Noir’, referido a un género que mezcla las novelas policíacas americanas del siglo XX y sus películas. En realidad, las películas de Hollywood de este género eran muy populares y sus actores se hicieron muy famosos en España bajo la dictadura de Franco. Una gran número de autores españoles, cuando creaban un personaje de detective en sus novelas del tipo ‘novela negra’, es muy probable que lo hicieran recordando a los personajes de estas películas. Vázquez Montalbán no era una excepción. El propio autor menciona este hecho en una entrevista con José Fernández Colmeiro (2003):
[…] y era un personaje de novela negra, aunque no estuviera como tal en
Yo maté a Kennedy, cuyo comportamiento y tics eran voluntariamente
cinematográficos, igual podía hablar como Gene Kelly en un momento determinado de la novela como podía comportarse como Humphrey Bogart o un siniestro matarife, y allí surgió la idea de convertirlo en un detective privado para poder hacer esa novela-crónica que me interesaba desarrollar […].
El dialogismo, por ejemplo, ha sido muy importante; después la conducta de los héroes, la gesticulación del héroe. Cuando se escriba una historia del comportamiento habrá que analizar cómo han enseñado
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a gesticular Humphrey Bogart o James Dean a toda una generación y en un sentido diferente, o cómo enseñó a gesticular el padre de la serie de Bonanza12, cómo los padres de este país, ante esa figura espléndida del patriarca, de una manera inconsciente han imitado la gesticulación, las maneras, etc.; el cine ha educado la conducta, lo gestual, y a la hora de convertir el gesto en lenguaje, en literatura, eso ha sido importantísimo. También habría que investigar cómo el cine traduce el tiempo, la facilidad para dar tiempos, cómo eso lo ha incorporado la literatura, esa necesidad de avanzar, retroceder, jugar con el tiempo dentro del tiempo de la novela.
Reconociendo la influencia del personaje del detective estadounidense, Vázquez Montalbán construye el personaje de Carvalho como un peculiar detective español para sus novelas. Lo que resulta enormemente curioso son las repsuestas que el propio Carvalho nos proporciona cuando le preguntan si es un detective como los personajes de las novelas policiacas estadounidenses:
-Compréndalo, no todos los días se topa una con un detective privado. De qué modelo es usted. ¿Marlowe? ¿Spade?
-Soy un detective privado poco cultivado. Me matriculé en un curso de Fenomenología del Espíritu por correspondencia, pero de eso hace ya muchos años. No aprendí nada.
-Qué gracioso. Y qué esprit que tiene este hombre. Así que según usted yo puedo necesitar un detective privado.
-Aquí en España aún estamos muy atrasados, pero en Estados Unidos, por ejemplo, es obligatorio. A usted le interesa dominar el caso en el que está envuelta, no al revés. (Los pájaros, pp. 74-75)
-Me llamo Paco Leveder y usted debe de ser Sherlock Holmes. -El mismo. (Asesinato, p. 97)
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‘Bonanza’ fue una serie e xitosa norteamericana de tipo western que fue e mitida entre los años 1959 y 1973 por telev isión.
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Se observa claramente en su respuesta un atenuado sentimiento de inferioridad intelectual con respecto a estos detectives. En los años 70 encontramos en España una gran influencia de las novelas policíacas norteamericanas y un nuevo auge de las novelas policíacas clásicas, cada vez más releídas por el público español, junto con las reproducciones de sus películas. De esta manera, si Carvalho dice que es un detective privado, la gente naturalmente recuerda a los personajes de estas novelas policíacas extranjeras y están a la espera de un papel que simule esos roles. Carvalho comparte la popularidad de este género y, cuando va al cine, piensa en sí mismo:
La película era una excelente muestra del cine negro americano con un Gene Hackman inmerso en el papel de un detective privado en la línea interiorizadora de Marlow o Spade. [...]¿A quién debo imitar? ¿A Bogart interpretando a Chandler? ¿A Alan Ladd en los personajes de Hammett? ¿Paul Newman en Harper? ¿Gene Hackman? En la soledad de su coche reptante por las laderas del Tibidabo, Carvalho asumía los tics de cada cual. La mirada húmeda de Bogart y el labio despectivo. La necesidad de Ladd de caminar lo más erguido posible para disimular su escasa estatura, de ahí esa cabecita rubia siempre punzante, como tratando de tirar del cuello. El autoconvencimiento de la propia belleza de Newman. El cansancio vital de un hombre con cuernos y más de cien kilos de peso en el personaje de Hackman. (La
soledad, p. 144)
Viendo la escena anterior, podemos suponer que Carvalho también querría parece rse a estos detectives famosos e intenta actúar como ellos, así como pretende imaginar su reacción ante los crímenes. Como dice Carvalho a Pepón Dalmases en Los pájaros: “Soy un profesional”, “Yo creí que los detectives privados esperaban en sus despachos a que llegasen los clientes”, “Eso es en las novelas y en las películas” (Los pájaros, p. 64). El personaje de Carvalho está cada vez más cerca de los detectives privados estadounidenses que de los británicos, lo que nos hace pensar que quizás sea cierto el hecho de que, cuando la gente ve a Carvalho, le recuerda a otros detectives conocidos.
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