General discussion 10.1 Introduction
10.3 Testing hypotheses
El participante 2 aporta numerosas propuestas de mejora de metodologías que propician la inclusión del alumnado adulto y ofrece opiniones sobre el sistema que se está implantando actualmente con respecto a los niveles de ciclos formativos.
En primer lugar, dicho participante considera imprescindible trabajar en grupo en clase con actividades que motiven la conversación en inglés y el aprendizaje colaborativo. De esta forma no se asume la presión de hablar en público delante del resto de la clase y se aprende de forma más amena y dinámica.
Por otra parte, es conveniente recalcar que el participante 2 valora profundamente la evaluación a través de la realización de actividades prácticas y reales que tengan una proyección laboral útil. No se manifiesta en contra del tradicional sistema por exámenes, pero aun así argumenta que se torna necesario un cambio radical de metodología hacia una perspectiva más práctica y menos teórica:
“Ésa ha sido la gran guerra de Educación en los últimos años, el hecho de saber si el examen
es la mejor forma de evaluación. Yo creo que el examen debe constituir el mayor porcentaje de la nota, aunque sí es cierto que debe haber cambios estructurales en la forma de impartir las clases. Es decir, los contenidos deberían impartirse de forma mucho más práctica, sin tanta teoría como imparten”.
Con objeto de clausurar el estudio de este caso, cuando se le pregunta al entrevistado si el estudio del ciclo formativo le ha beneficiado y en qué niveles, no duda en aclarar que académicamente ha aprovechado la experiencia al máximo, ya que toda formación es beneficiosa en todos los sentidos, sin embargo profesionalmente no ha ido todo como esperaba:
177
“Yo la verdad es que nunca me he arrepentido de estudiar nada, ya que supone siempre un
enriquecimiento personal. ¿que me haya ayudado profesionalmente? pues la verdad es que no. Yo tengo amigos de mi edad que tienen dos carreras y están parados y eso que viven en zonas más favorecidas profesionalmente. Yo tengo que competir con personas de mi edad más preparadas y además con jóvenes infinitamente mejor preparados [...] Mi última oportunidad laboral se me presentó hace poco con un contacto que me dijo: ‘mira, yo conozco perfectamente tu trayectoria laboral y lo que vales, pero dime lo que quieres ganar, porque tengo en la puerta a miles de jóvenes que harían lo que tú haces por 600 € trabajando 16 horas al día’. Evidentemente yo tengo dignidad y exijo como tal que se me pague dignamente”.
Es en concordancia a esta última intervención donde el profesorado y la comunidad educativa al completo debe plantearse qué acciones se deberían llevar a cabo para propiciar la reinserción del alumnado adulto en el mercado laboral. Es evidente que no está en sus manos aumentar los puestos de trabajo o mejorar la economía del país; sin embargo, una de las opciones primordiales en las que el profesorado debe centrarse es en la tutorización continua y seguimiento intenso del alumnado adulto en el periodo de prácticas en empresas, facilitándoles puestos de trabajo más acordes a sus habilidades y experiencia e informándoles de todas las posibilidades que poseen para mejorar su experiencia laboral y superar cribas en entrevistas de trabajo, como por ejemplo cursos de idiomas en el extranjero, periodos de prácticas en empresas internacionales, becas, ayudas, proyectos de la Unión Europea, etc. Lamentablemente, las cargas familiares y económicas suelen lastrar a este tipo de alumnado que solo cuenta con su esfuerzo y motivación como herramientas para conseguir reincorporarse al mercado laboral.
8. Conclusiones Contexto:
- La discontinuidad en los estudios del participante 2 es un hándicap importante a considerar
cuando se analiza su rendimiento académico.
- La falta de hábito en la rutina del estudio es una de los componentes afectivos más importantes y determina el nivel de frustración en este alumno.
- La falta de adaptación a las nuevas metodologías de enseñanza y los hábitos de estudio contrastan con una gran experiencia profesional que facilita la comprensión de los contenidos.
Heterogeneidad de edad:
- La diferencia de intereses, objetivos, conocimientos, motivación instrumental y actitud en clase entre el participante 2 y el resto del alumnado joven le llevó a constantes situaciones de frustración en clase.
Aspectos afectivos:
- El nivel inicial de motivación del participante era muy bajo, debido principalmente a la situación laboral y económica en la que se encontraba, con claros efectos sobre su autoestima y seguridad en sí mismo.
- El participante 2 atravesó un largo y arduo proceso de adaptación e inclusión en la clase de inglés de ciclos formativos, debido principalmente a la falta de adaptación a los contenidos y prácticas curriculares actuales.
178
- El participante 2 ha experimentado épocas de frustración en clase de inglés debido a su temor a intervenir en público.
- El participante 2 no se siente atraído por la utilización del inglés en redes sociales, entretenimiento y ocio, con lo cual el input en la L2 es mucho más limitado y restringido únicamente a la obligatoriedad de los estudios.
Aspectos cognitivos:
- La escasa exposición temprana a la lengua extranjera influenció negativamente el
rendimiento del participante 2 en el aprendizaje de la L2 inglés.
- El “output” obtenido en inglés no es proporcional al “input” obtenido.
- La falta de base gramatical y emprender el estudio de una segunda lengua a una edad avanzada supone un trabajo adicional que presenta numerosas limitaciones.
Metodologías:
- El participante 2 opina que se debe contemplar la diversidad de edad en clase y realizar determinadas concesiones con el fin de propiciar la inclusión del alumnado en su totalidad y facilitar el proceso de aprendizaje (por ejemplo, traducción al español).
- Las prácticas más motivantes son aquellas relacionadas con el componente lúdico, visual,
colaborativo y relacionado con la rama estudiada en cuestión (especificidad).
- No es conveniente dejar de lado aquellos contenidos cotidianos que también ayudan a desenvolverse en un contexto extranjero.
Destrezas:
- Las destrezas que causan más dificultades son las orales: producción y comprensión oral.
- El participante 2 ha adquirido la totalidad del inglés que posee a través de la informática y de una forma completamente autodidacta.
179 Caso III: ANA
CASO III: ANA
EX ALUMNA DEL C.E.S. SANTA MARÍA DE LOS
ÁNGELES (MÁLAGA)
Ciclo formativo: Ciclo Formativo Superior de Administración y Finanzas Edad: 62 años
Género: Mujer
Situación laboral: Desempleada Años de experiencia laboral: 13 Fecha de nacimiento: 9/11/1953 Lugar de nacimiento: Málaga
Años de experiencia con la lengua extranjera L2 (Inglés): 5 Experiencia en otras lenguas extranjeras: Francés (1)
ENTREVISTAD
O/A ETAPA CICLO FORMATIVO
EXPERIENCIA EN L2 (INGLÉS) EDAD SITUACIÓN LABORAL EXPERIENCIA LABORAL
ALUMNADO ADULTO
ENT 3
EX ALUMNA Ciclo Formativo Superior de Administración y180 1. Contexto de caso:
El caso de Ana es un claro ejemplo del esfuerzo y la perseverancia que el alumnado adulto debe emplear al reincorporarse a estudios postobligatorios tras una larga discontinuidad académica. La participante tenía 62 años en el momento de la entrevista y explicó detalladamente tu experiencia estudiantil y profesional que la llevó hasta el punto actual .
Terminó la educación primaria en los años 60 y por aquel entonces le otorgaron el título superior de primaria, lo que significaba que aquel alumno o alumna en particular valía para los estudios. Sus profesores hablaron con sus padres y les comentaron que sería apropiado enviarla a la ciudad a estudiar, ya que vivía en un pequeño pueblo de campo. Sin embargo, debido a problemas económicos, esta alumna tuvo que quedarse en la unidad familiar haciendo las tareas y labores de ama de casa.
Por aquel entonces, lo que normalmente se esperaba de una mujer en la sociedad española era saber coser, bordar y llevar una casa para adelante, con lo que a la edad de 15 años solicitó de trabajo en una empresa de costura y la aceptaron. Siete años más tarde, la entrevistada se casó e hizo lo que normalmente era costumbre social; dejó su trabajo y su marido era el que aportaba el sueldo a casa.
Sin embargo, por motivos económicos Ana tuvo que buscar trabajo de nuevo y lo encontró rápidamente. Ya que “por aquel entonces, no era como ahora, que no se encuentra absolutamente nada de trabajo. Antes echaba una solicitud y te llamaban, punto”.
La entrevistada trabajó alternando las profesiones de modista y servicios durante 7 años, sin embargo, por aquel entonces escaseaban los contratos fijos y no consiguió cotizar absolutamente nada de tiempo, ya que no tenía contrato.. Es por esta razón por la que la entrevistada se encuentra ahora con 62 años y solamente tiene 13 años cotizados, aunque en realidad haya trabajado toda la vida. Esta situación es crítica para ella ya que necesita dos años más para tener derecho a una pensión de jubilación.
181
Por motivos personales, teniendo que cuidar de sus hijos -uno de ellos enfermó y finalmente falleció- y debiendo llevar su casa adelante, la entrevistada experimentó una discontinuidad laboral de algunos años. Fue ya bien entrados los 50 cuando sus hijos le insistieron en que comenzara a estudiar la secundaria. No obstante, la entrevistada no estaba para nada segura pero necesitaba un aliciente que la distrajera en su vida. Por este motivo, decidió matricularse en una escuela de adultos para conseguir el certificado de la ESA y poder acceder a un puesto de trabajo acorde a sus preferencias.
De esta manera, tras mucho esfuerzo y sacrificio y debiendo compaginar su familia con los estudios consiguió superar y completar la Educación Secundaria Obligatoria y consiguió su certificado. En este momento, los profesores, que estaban muy contentos con ella la instaron a que se matriculara en bachillerato. Así lo hizo, y aunque esta etapa supuso mucho más esfuerzo y frustración, consiguió su título de Bachillerato tras tres años de arduo estudio.
Ya con 60 años y sin oportunidades laborales a la vista, sus hijos la convencieron para que se matriculara en un Ciclo Formativo Superior de Administración y Finanzas, ya que se le daban bien los números. La entrevistada “no estaba nada convencida porque ya tenía 60 años y no le apetecía compartir clase con gente joven, ya que siendo tan mayor le echaba tanto para atrás este tema”.
Fue precisamente en este centro y durante esta nueva etapa académica cuando la situación se volvió más complicada y donde la participante 3 encontró más barreras y limitaciones en su proceso de aprendizaje.
182
Como se puede observar a simple vista, el caso de Ana se corresponde en su mayoría con las limitaciones que encuentran la población pensionista que necesita acreditar sus años trabajados. La falta de contratos de calidad durante estas décadas, la falta de un registro que pudiera demostrar su actividad laboral y la abundancia de contratos en negro imposibilitan conseguir una pensión mínima con la que poder subsistir. El caso de esta entrevistada no es diferente, y habiendo probado todas las posibilidades que se le presentaban para formarse aún no ha sido capaz de encontrar un trabajo digno, debido principalmente a su edad y la gran competencia actual de candidatos más jóvenes que puedan hacer carrera dentro de una empresa por una larga temporada. La participante 3 solo necesita trabajar dos años y ése es su objetivo final. Su esfuerzo y motivación al aprender y formarse son evidentes y su capacidad de trabajo y compaginar facetas de su vida le han posibilitado pasar de no tener educación apenas, a conseguir los títulos de secundaria obligatoria y bachillerato en un periodo de seis años, todo a una edad próxima a los sesenta.
Sin duda, la participante 3 es un ejemplo de que la discontinuidad académica no imposibilita el éxito tras una reincorporación a los estudios tardía. Sí es cierto que alguna de las decisiones tomadas deberían haber sido mejor recomendadas por la comunidad educativa. Por ejemplo, al finalizar sus estudios de secundaria obligatoria con 56 años, habría sido una buena opción comenzar directamente un ciclo medio de alguna materia que se ajustara a sus intereses. Sin embargo, el profesorado la instó a hacer bachillerato, el cual le llevó casi cuatro años completar, un preciado tiempo que podría haber empleado trabajando con un título de formación profesional media.
La participante identifica dos motivos diferentes que propiciaron su reincorporación a los estudios. Por un lado, la necesidad de obtener acreditaciones que la habiliten para trabajar con un contrato digno (como ya se ha visto en los casos 1 y 2) y por otro, el interés en ocupar su tiempo libre con actividades formativas. Es necesario destacar que la entrevistada siempre se ha sentido inclinada hacia el mundo académico, el estudio y la lectura, y ello también la motivó para estudiar a una edad tan avanzada.
En cierto sentido, resulta interesante observar como este caso difiere ligeramente de los demás ya que la discontinuidad académica o reincorporación a los estudios no debería considerarse como tal, ya que su educación previa fue mínima. En este caso en particular, más que de una reincorporación estaríamos tratando un caso de primera toma de contacto con el mundo académico a una edad adulta.
Como el resto de los casos analizados, esta entrevistada mostraba una excepcional animadversión a incorporarse en una clase rodeada de adolescentes y jóvenes, en la que, casualmente, también estaba matriculada su propia hija, razón por la cual la motivó más para comenzar un ciclo formativo. La heterogeneidad de edad en clase, y sobre todo el hecho de que ella incluso superara en varios años a alumnos que ya podrían considerarse adultos de edad avanzada – algunos de ellos analizados en este estudio- afectaron la autoestima de la entrevistada y la frustraron en tal medida que se vio obligada a abandonar los estudios en este centro y cursar el ciclo en otra institución académica durante el curso académico 2015-2016.
Especialmente, uno de los acontecimientos que más marcaron a esta alumna fue al principio del curso, y no fue precisamente por parte del ambiente en clase o por motivos derivados de la heterogeneidad de edad o las limitaciones en la L2, sino por parte del departamento de orientación del centro en cuestión. Como es típico en el procedimiento de acercamiento al alumnado con necesidades especiales, llamaron a la participante al despacho donde el orientador quiso mantener una charla con ella e indagar en las razones por las que había decidido matricularse en un ciclo superior a su edad. El profesorado previamente había informado al departamento que esta alumna
183
podría presentar dificultades de aprendizaje y presentaría necesidades especiales que deberían ser atendidas. La entrevistada se mostró muy ofendida al respecto y lo consideró una falta de respeto a sus derechos como estudiante del centro:
“Al verme tan mayor, decidieron derivarme al Departamento de Orientación y yo
sinceramente te digo sí yo con la edad que tengo he decidido inscribirme a estos estudios, es porque tengo la plena seguridad de que he hecho una buena elección, porque yo ya soy lo suficientemente madura como para escoger mis decisiones. Yo ya había meditado esta decisión mil veces, había pensado en los pros y los contras. Este hecho me molestó bastante. Yo le dije al psicólogo, usted no se preocupe, que yo soy ya muy mayor y tengo los pies en el suelo y se lo que quiero. No me pareció bien el hecho de que me preguntarán porque había venido allí. Yo había pagado mi matrícula y tenía tanto derecho como el resto”.
Las verdaderas razones que motivaron este acontecimiento quedan en el aire. Podría en parte deberse a que Ana necesitaba realmente ayuda al verse tan perdida en el estudio de un ciclo superior. No obstante, también podría considerarse el hecho de que quizás el profesorado actuó de forma un tanto alarmista por el simple hecho de saber que dicha estudiante tenía 62 años, planteándose las dificultades de enseñanza que esta gran diferencia de edad con respecto al alumnado adolescente podría causar y considerando que necesitaría asesoramiento académico para poder eventualmente replantearse su decisión.