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4.5 Observing targets

4.5.1 The observation database

Con respecto a los discursos nacionales sobre la expansión del sistema feudal en las áreas rurales solo tres manuales analizan el tema, siendo Az y Estrada quienes focalizan en las tecnologías y las nuevas innovaciones que ponen énfasis en la productividad. Tinta Fresca, por su parte, acentúa la importancia de las roturaciones, esto es, el aumento de tierras cultivables (producción) y, por tanto, nuevas conquistas territoriales. En el caso de Puerto de Palos y Maipue directamente estos aspectos se omiten para centrar la discusión en lo urbano651.

650 Los mismos son analizados con acento en teorías historiográficas gestadas durante principios del siglo XX y

hoy ya superadas en los ámbitos académicos, aunque no así en la manualística escolar donde se siguen reproduciendo como verdades enquistadas, sin la menor crítica o alternativa de superación. Estos temas al no tener un espacio individualizado dentro de los capítulos de abordaje medieval no se los analiza, de manera especializada e individual, para el trabajo de esta tesis. Sin embargo, para mayor información de cómo se articulan estos ejes en la narrativa de la manualística estudiada, véase: WAIMAN, David, “La historia económica medieval en los manuales escolares bonaerenses (1994 – 2006)”, en: RODRÍGUEZ, Gerardo y CORONADO, Gisela, Formas de Abordaje del Pasado Medieval, Mar del Plata, Facultad de Humanidades (UNMdP) – GIEM,

2015, pp. 218 – 231.

651 En el caso de las dos últimas editoriales, el discurso se vuelve coherente al pasar de una narrativa centrada en

un feudalismo de corte jurídico basado en relaciones feudo-vasalláticas a otra etapa histórica donde aparecen centros urbanos en oposición a los señores feudales imperantes y en fuerte alianza con los monarcas de los diversos reinos que se están formando. La misma lógica explicativa la encontramos en la manualística creada por Romero durante la década del cuarenta. Véase: ROMERO, José Luis, Historia Universal, Ibíd., versión 1951.

GRÁFICO Nº 22. La expansión agraria en manuales nacionales.

Fuente: Elaboración propia con información obtenida de los manuales analizados

Es de destacar, al observar el gráfico Nº 22, que Az genera un análisis basado en avances tecnológicos y roturaciones652 sin nombrar a los actores intervinientes en dicho proceso, quedando expuesta la no visualización de las categorías señor y campesino y mostrando al vocablo demografía en un desarrollo débil, al expresar solamente que: “Todas estas innovaciones posibilitaron el aumento de la población que, al alimentarse mejor, vivió más tiempo”653. Esta cita demográfica no nos brinda mayor información sobre las características particulares del mejoramiento de esa población al presentar una información de escasa asociatividad con la productividad del trabajo agrario y sus consecuencias sobre la gente. Si bien se detalla fuertemente el nivel de los avances técnicos vinculados con la producción agraria, al decir que: “al arado se le agregó una cuchilla y una vertedera permitió profundizar el surco y ventilar la tierra…el caballo aumentó la producción del suelo en un cincuenta por ciento”654; nos preguntamos si ese esplendor agrario se puede entender fuera de vínculos humanos y aislado de esferas de intercambios comerciales con otros centros y, especialmente, con los burgos, a los que no se inserta dentro del discurso rural presentado. Estrada comparte con Az la dominancia del vocablo tecnologías. Sin embargo, la primera mantiene un relativo equilibrio con los vocablos roturaciones, rotaciones y demografía que lo transforma en un relato más completo con el aporte de un segmento novedoso vinculado

652 Las roturaciones encuentran identidad mediante su vinculación con el proceso de cambio del sistema bienal al

sistema trienal de cultivo.

653 Az, edición 1999, p. 236. Se repite idéntica fórmula en las ediciones 2000 y 2001.

654 Az, Ibíd., p. 236. Nos preguntamos si ese nivel de precisión de los artefactos de trabajo agrícolas los puede

visualizar un chico de trece años, siendo un discurso duro, el cual no se acompaña de definiciones sobre los vocablos usados. Más información sobre este tema, véase: DERRY, Thomas y WILLIAMS, Trevor, Ibíd.

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AZ Estrada Puerto de Palos Tinta Fresca Maipue

con la dieta de la población europea entre los siglos XI y XIII, con especial acento en el pan y las carnes655. Es así, como a diferencia de Az, involucra en la narrativa a los actores observando una intervención de las categorías señores – campesinos dentro de las explicaciones que brinda a los lectores. En este último aspecto, se acerca más a la editorial Tinta Fresca que a Az, teniendo una visión más integral de los acontecimientos socio – económicos.

Con respecto a Tinta Fresca, observamos un incremento en el número de vocablos usados y en la diversidad de los mismos, producto de una mayor espacialidad brindada al tema en cuestión656. De todos los manuales, tanto nacionales como internacionales, es el único en usar como título principal de apertura del tema la categoría “revolución agrícola”657 mientras las otras editoriales sostienen el vocablo expansión658.

La categoría discursiva que sobresale para esta última editorial nacional es la de roturaciones, dejando en un lugar inferior el vocablo referente a las tecnologías y, por tanto, priorizando las relaciones de producción de las cuales se expresa que:

“Entre el siglo XI y XIII se realizaron grandes roturaciones que, junto con la difusión de técnicas agrícolas, convirtieron amplias zonas deshabitadas y vírgenes en tierras habitables y aptas para el cultivo… Los señores laicos y eclesiásticos empezaron verdaderas empresas de colonización de nuevas superficies. Las roturaciones se hicieron tanto en territorios cercanos a los ya ocupados como en zonas nuevas y lejanas, en Europa cristiana y fuera de sus fronteras”659.

En esta cita se logran poner en dialogo diferentes espacialidades a la hora de explicar el fenómeno del trabajo agrario, vinculando dicho proceso con empresas colonizadoras dirigidas por los diversos señores feudales. El campesinado se desdibuja en este apartado660 para tener mayor protagonismo la tierra y sus propietarios, los señores.

655 Dicho fragmento se extrae de la obra de GARCÍA DE CORTÁZAR, José y SESMA MUÑOZ, José, Historia de la Edad Media. Una síntesis interpretativa, Madrid, Alianza, 1997. Sobre más información sobre lo extraído en el manual de Estrada, véase su edición 2003, p. 249.

656 Mientras Az dedica media carilla al tema, Tinta Fresca lo desarrolla en una y media.

657 Sobre esta categoría véase: BLOCH, Marc, Les caractères originaux de l`histoire rurale française, París,

Armand Colin, 1956; DUBY, George, El Año Mil, Barcelona, Gedisa, 1992 y BOIS, Guy, La revolución del año mil,

Crítica, Barcelona, 1991.

658 En el caso de Az es contradictorio ver que mientras se imponen las tecnologías que priorizan el aumento de

productividad, o sea, un aumento en los rindes generados en una misma superficie cultivable, el título que corona el tema sea puesto en la producción, entendiéndose aumento de producción como mayor cantidad de tierras cultivables. El título “Las innovaciones técnicas posibilitaron una mayor producción, es al menos confuso y erróneo a nuestro juicio, sumado que visibiliza un tratamiento incompleto del tema al dejar excluido el eje de los intercambios entre la narrativa económica que se presenta.

659 Tinta Fresca, edición 2005, p.224.

660 Aunque en esta sección del discurso el vocablo campesino pierda fuerza en detrimento del vocablo señor, a lo

largo del relato en general, la imagen del campesinado es muy fuerte y se visualiza a través del incremento de las rentas a los mencionados estratos y de las resistencias campesinas que provocan dichas medidas. Esta narrativa es difícil de encontrar en la mayoría de los otros textos estudiados.

Por último, se observa un incremento de la categoría rotación con una fuerte explicación del sistema trienal y de los incrementos alimenticios que desemboca en una creciente demografía que no solo afecta al mundo rural, sino también a los ámbitos urbanos, vinculando producción e intercambio como partes de un mismo proceso económico. Al respecto se expresa que:

La extensión y diversificación de los cultivos permitieron que hubiera más excedentes agrícolas y alimentar así mayor cantidad de gente. Como consecuencia la población creció. Los historiadores calculan que la población europea se duplicó…Al mismo tiempo, la “revolución agrícola” provocó un crecimiento general en la división del trabajo, del comercio y de las ciudades”661.

A diferencia de las editoriales nacionales, los ejemplares internacionales plantean una homogeneidad, en tanto que, todos tratan el tema sin silenciarlo discursivamente, aunque algunos le dedican mayor tratamiento (Aique, Kapelusz, SM)662 y otros menor (Santillana y Vicens Vives)663. Entre los mismos, se puede vislumbrar una diversidad notable cuando nos centramos en analizar las categorías discursivas, encontrando cuatro ejes que atraviesan las narraciones. El primero está dominado por el vocablo roturaciones (Aique, Santillana y SM), el segundo por la categoría señores (Kapelusz) y el tercero por las rotaciones (Vicens Vives).

GRÁFICO Nº 23. La expansión agraria en manuales internacionales.

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Aique Kapelusz Santillana SM Vicens Vives

Señores Campesinos Roturaciones Tecnología Rotaciones Demografía Ciudades

Fuente: Elaboración propia con información obtenida de los manuales analizados

661 Tinta Fresca, Ibíd., p. 225.

662 Todas estas editoriales dedican una carilla al tema tratado.

663 Se observa una diversidad notoria en el número de carillas. Mientras Santillana dedica media, Vicens Vives

dedica una y Estrada dos, sabiendo paradójicamente que, esta última, presenta el número más bajo de vocablos usados. Esta contradicción se entiende cuando se visibilizan varias imágenes y cuadros de textos insertos en el discurso que reducen ampliamente el tema en sí mismo.

Si observamos el gráfico Nº 23, notamos que aquellas ediciones marcadas por la centralidad en la categoría roturaciones, vuelven a recordar lo expuesto ya para Tinta Fresca, pues el acento se pone en lo eminentemente productivo, a lo que se liga, en el caso de Aique y SM, con la categoría campesinos y en el caso de Santillana con el término Señor. Las relaciones de producción contemplan en las tres editoriales una visibilidad de ambos actores sociales; sin embargo, terminan por poner el acento sobre una pieza social o sobre otra en el entramado de relaciones productivas, siendo en el caso de Aique y SM la presentación de un proceso histórico, que sin llegar a ser de los de abajo, el sector del campesinado adquiere real protagonismo.

El foco nunca está puesto en los sujetos campesinos, aunque parezca reiterado decirlo, sino en la tierra que trabajan y producen. Es así que Aique plantea que: “hacia el año 1000, la roturación adquirió nuevas características…Tierras antes cubiertas por bosques o terrenos deshabitados se transformaron en parcelas campesinas”664.

En el caso de Santillana las roturaciones665 se acompañan en importancia por la dupla categórica señor – demografía, expresando claramente la intencionalidad de los nobles, quiénes “fomentaron esas roturaciones, dado que advirtieron que podían beneficiarse del asentamiento de campesinos en territorios que estaban bajo su dominio y que hasta ese entonces no se habían cultivado. Ofrecieron, pues, mayores libertades a quienes se trasladaran para trabajar en esas nuevas áreas”666. La idea de mayores libertades en el ámbito rural es algo novedoso en la presentación de ese mundo dominado por señores banales667 con pleno poder de mando sobre sus campesinos, lo que hace más llamativo cuando de las tres editoriales, es la única que no relaciona el campo con la ciudad668 y, por tanto, la que no reconoce en su narrativa lazos de intercambios en las relaciones de producción y comercialización.

664 Aique, edición 2000, p. 140. Lo mismo se repite en las ediciones 2001 y 2006.

665 En cuanto a lo tecnológico, en los tres casos presentados, se evidencia poca importancia en relación con la

incorporación de nuevas tierras a las que se analiza a través de técnicas como desecamiento de pantanos, tala de bosques y nuevas tierras de conquista.

666 Santillana, edición 2005, p. 216. En la edición de 1999, 2000 y 2002 se mantiene el mismo esquema

categórico, sin embargo, en la edición 2001 ni siquiera se aborda el tema agrario, centrando todo el análisis en el mundo urbano.

667 Sobre el poder del ban, véase: GARCÍA DE CORTÁZAR, José y SESMA MUÑOZ, José, Ibid.

668 En el caso de Aique se visibiliza directamente el aumento de roturaciones con la creación de nuevas aldeas

Como segundo eje observamos a Kapelusz, el cual crea un discurso circunscripto a pocas variables categóricas, de las cuales la dominante es el vocablo Señor669, la cual entra en triangulación dialógica con los términos campesinos y roturaciones, dando prioridad a las relaciones sociales de producción, más que a la relación productiva en sí misma, aunque dando fuerte visibilidad al dinero como valor social. “Los grupos sociales acompañaron el

cambio: algunos pocos campesinos lograron escapar de la relación servil, mientras que otros se vieron nuevamente atados al pago de rentas…los señores incorporaron el dinero como un medio para acceder a los nuevos símbolos de poder de la sociedad”670.

En el discurso emanado por Kapelusz cobran fuerza las ciudades, a través de los burgueses, los cuales según el texto “progresaron socialmente, al punto de poder imitar el modo de vida de la aristocracia”671. Esto es original ya que articula mínimamente el espacio de los señoríos con el mundo urbano. Dos esferas que siguen siendo abordadas en tratamientos diferenciales, aunque, para este caso, con lazos comunicativos más fluidos durante el análisis de lo rural.

El binomio campo – ciudad o, lo que es igual en términos marxistas, producción – intercambio sigue, como dice Bois672, operando discursos separados en la narrativa de la manualística estudiada, demostrando la influencia historiográfica francesa en la mirada y tratamiento de los mismos, al tiempo que la imposición de propuestas tradicionales en el relato. No logran, pues, articular el proceso bajo un formato unificado que naturalice las relaciones entre las diferentes esferas socioeconómicas.

Como tercer y último eje, encontramos a Vicens Vives, editorial que en el discurso del tema destaca a las rotaciones, vinculándolas con las categorías roturaciones y campesinos673, esto es, con el mundo de los señoríos banales674 y el ámbito productivo. Sin embargo, a

669 Las rentas señoriales adquieren durante la narrativa una fuerza asociativa de gran poder simbiótico con la

imagen señorial.

670 Kapelusz, edición 2004, p. 219. 671 Kapelusz, Ibíd., p. 219.

672 Con respecto a este dilema Bois sostiene que: “La corriente positivista es, evidentemente, la que concede menor atención al problema. Los medievalistas franceses se han dividido durante largo tiempo en dos categorías significativas: los especialistas en ciudades y los especialistas en el campo, de modo que la relación entre ambas entidades rara vez constituye un objeto de estudio en sí misma”. Véase BOIS, Guy, Ibíd., p. 93.

673 Plantea una asociatividad entre nuevas roturaciones y mayores libertades de los campesinos que se trasladan

a trabajar las nuevas tierras. Este esquema, junto al mundo urbano comercial, lo enfrenta al encastillamiento, al decir que: “La vida que transcurría dentro de los marcos estrechos del castillo y las tierras que lo rodeaban, comenzó a resquebrajarse por efecto del crecimiento de la población y la expansión territorial, del aumento de la producción agrícola y el renacimiento del comercio y la vida urbana”. Véase Vicens Vives, edición 2002, p. 240. 674 El título que corona este apartado se denomina “La expansión dentro de Europa” a lo que le sigue “La

expansión fuera de Europa”. En la primera abordan la temática que analizamos y en la segunda las cruzadas. La narrativa se aborda como un proceso continuo en torno al feudalismo y su dinámica de acciones diversas y expansivas.

diferencia de Aique y SM para quienes se ponderan estos dos últimos vocablos en detrimento de las tecnologías novedosas que se implementan en el campo; la editorial Vicens Vives lleva lo tecnológico, como término discursivo, al nivel más alto entre los textos internacionales, poniéndolo en tercer lugar junto con la categoría campesinos, abordando las rotaciones como medio entre las consecuencias de una mayor productividad y mayor uso de nuevas tecnologías agrarias. Esto visibiliza una mayor complejidad temática a la hora del análisis propuesto, con múltiples variables a considerar.

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