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The Topological Anomaly Detection (TAD) algorithm

3.4 Graph-based methods for HSI exploitation

3.4.1 The Topological Anomaly Detection (TAD) algorithm

El género Lepus (Linnaeus, 1758) tuvo su origen en el continente africano, durante el Mioceno superior (hace 8 millones de años), donde ya se conocen ancestros en el registro fó- sil desde el Eoceno (50 millones de años). Su especiación probablemente fue propiciada por la formación de praderas y estepas en este continente (Peroux, 1995). Posteriormente, las lie- bres colonizaron las estepas eurasiáticas, y el resto de medios abiertos del continente europeo, viendo favorecida su expansión por el desarrollo de la agricultura (Tapper, 1987).

Liebre ibérica en su hábitat típico de Doñana. (Autor F. Carro).

En el continente europeo, el género Lepus fue datado, por primera vez, en el Pleistoceno inferior (5 m.a.) y descrito bajo la forma genérica de Lepus sp. Se ha encontrado también una forma extinguida, L. terraerubrae , (Kretzoi, 1956; López, 1977 a, b). A nivel específico, Le- pus granatensis fue datada por primera vez en el Pleistoceno medio, junto con especies del Pleistoceno superior, como son Lepus timidus y Lepus europaeus (López, 1977 a, b).

En la actualidad, las especies del género Lepus se engloban dentro del Orden Lago- morpha, a pesar de que, durante muchos años, se las incluía dentro del Orden Rodentia (Mi- ller, 1912). Los lagomorfos, a diferencia de los roedores, tienen cuatro incisivos en la mandí- bula superior, dos delanteros más grandes y dos mucho más pequeños, situados detrás de éstos. Los orificios nasales son muy estrechos, y están cubiertos de una solapa de piel retrác- til, tienen grandes ojos laterales, que proporcionan una gran amplitud de visión, cola muy cor- ta, labio superior partido en la mitad, y una cloaca en la que desembocan el ano y la uretra (Cabrera, 1914).

Dentro del Orden Lagomorpha se han diferenciado dos familias: la familia Ochotonidae, (conocidas como Pikas o Liebres silbadoras, que habitan en el hemisferio Norte) y la familia Leporidae, de distribución mundial (liebres y conejos). La taxonomía de este grupo es com- pleja, y a lo largo de las últimas décadas ha dado lugar a diversas revisiones (Miller, 1907, 1912; Ellerman & Morrison-Scott, 1951; Petter, 1959,1961; Palacios, 1979; Angermann, 1983; Wilson & Reeder, 1992; Bonhomme et al., 1986; Pérez Suárez et al., 1994; entre otros). En general, en estos momentos se acepta que existen unas treinta especies dentro del gé- nero Lepus, de las cuales cinco estarían presentes en Europa, producto de su distribución na- tural (Mitchel-Jones et al., 1999) y sujetas igualmente a una controvertida discusión taxonó- mica (Corbert, 1986). Además de estas cinco especies, existe una sexta (L. capensis) que fue introducida en Cerdeña (Italia).

A continuación exponemos, siguiendo los criterios de distribución de Mitchell-Jones et al. (1999), las cuestiones más relevantes de estas cinco especies:

Familia Leporidae (Fischer Von Waldheim, 1817)

• Género Lepus. Linnaeus, 1758.

• Lepus europaeus. Pallas, 1778 (Liebre europea).

- Tiene una amplia distribución que incluye toda Europa central, norte de Escandinavia y norte de la Península Ibérica. Se ha observado un proceso de expansión hacia Rusia, hasta el lago Baikal, a lo largo de los últimos doscientos años (Thulin, 2003). Ha sido introducida en numerosos países como Nueva Zelanda, Argentina, Australia, Chile, Gran Bretaña o Estados Unidos (Mitchell-Jones et al., 1999).

• Lepus timidus. Linnaeus, 1758 (Liebre variable).

- Tiene una distribución fragmentada, replegándose desde la última glaciación, se locali- za en toda la región ártica y subártica del norte de Europa, incluyendo la antigua URSS, además de Irlanda, norte de Escocia, algunas regiones boscosas de Polonia y zonas ele- vadas de la cordillera de los Alpes en Europa central (Angerbjorn & Flux, 1995). • Lepus corsicanus. Winton, 1898 (Liebre de Córcega o del sur de Italia).

- Recientemente se le ha considerado como nueva especie, diferenciada de L. europaeus (Palacios, 1996; Pierpaoli et al., 1999). Se encuentra presente en la región central y me- ridional de Italia continental y en la isla de Sicilia (Angelici & Luiselli, 2001). Su esta- tus está gravemente amenazado, debido fundamentalmente a la masiva introducción de liebres europeas dentro de su ya reducida, área de distribución.

• Lepus granatensis. Rosenhauer, 1856 (Liebre ibérica).

- Especie endémica de la Península Ibérica, donde está ampliamente distribuida. Ocupa una gran variedad de medios, destacando los ambientes abiertos y los agrosistemas. • Lepus castroviejoi. Palacios, 1977 (Liebre de Piornal).

- Fue descrita a finales del siglo XX (Palacios, 1976). Es un endemismo del norte penin- sular, ocupando una pequeña franja de 230km. de largo por 25-40km. de ancho (Pala-

cios & Meijide, 1979). Está adaptada a ambientes montanos de la cordillera Cantábri- ca, entre 1.000 y 1.900m de altura. Su estatus específico ha sido cuestionado por An- germann (1983) y Schneider & Leipoldt (1983), aunque en la actualidad se acepta ple- namente su validez específica (Bonhomme et al., 1986; Perez Suarez et al., 1994).

La liebre ha sido históricamente un mamífero muy importante en relación a su distribu- ción y abundancia (Madoz, 1845-1850), constituyendo una pieza básica dentro de la denomi- nada “caza menor” en toda la Península. Este potencial cinegético se ha revalorizado en los últimos años, debido a la merma de las poblaciones de conejo (Oryctolagus cuniculus), oca- sionada por diferentes problemas, entre los que destacan las enfermedades de origen vírico.

Ejemplar de conejo de monte (Oryctolagus cuniculus) (Autor A. Lamosa)

Alrededor de un 70% de la superficie española está catalogada en alguna figura cinegé- tica, existiendo cerca de un millón de licencias de caza y donde las especies de caza menor, conejo, liebre y perdiz roja (Alectoris rufa) juegan un destacado papel. Hay además modali- dades de caza tradicionales, arraigadas en algunas zonas, como la caza con galgos en el sur y centro peninsular, o la caza de liebres con perros sabuesos en la cornisa Cantábrica. Anual- mente se abaten más de un millón de ejemplares de liebre (1.347.109 individuos, según la es- tima del Anuario de Estadística Agraria en el año 2001). Sin embargo, estas estadísticas pa- recen infravalorar su papel como recurso cinegético, ya que existen cuadrillas de cazadores en Andalucía que cazan más de mil liebres por temporada.

En las últimas décadas en la Península Ibérica, la liebre ibérica ha experimentado una im- portante disminución numérica, caso de amplias zonas del norte de España. La consecuencia más notoria ha sido la reducción y fragmentación de las áreas de distribución, particularmen- te en zonas marginales, llegando en éstas a una situación de densidades poblacionales, en ge- neral, por debajo de las deseables, desde su punto de vista ecológico, económico y cinegético (Munilla et al., 1991; Ballesteros et al., 1996).

La situación de la liebre ibérica en el sur de la península es de cierta estabilidad, con una tendencia incluso a la expansión desde la década de 1980, citándose densidades máximas en zonas óptimas de 79.8 liebres / km2(Duarte & Vargas, 1998). En el Parque Nacional de Do- ñana, en adelante PND, se encuentran densidades locales próximas a 200 liebres / km2(Carro, 2005).

Detalle de la cabeza de la liebre ibérica (Autor F. Carro)

En Galicia, la liebre ibérica parece estar en proceso de recuperación, tanto a nivel pobla- cional, como areal (Carro, inédito). En Asturias esta disminución ha llegado 77% respecto al nivel de 1950 (Ballesteros et al.1996).

Estos datos son corroborados, si atendemos a las estadísticas de caza (Figura 3.1). “Las liebres”,en general, de las tres que habitan en España, estarían aumentando sus efectivos po- blacionales desde el año 1992, que fue el año de menor número de capturas (695.967 ejem- plares abatidos), hasta el año 2001, que se capturaron más de un millón de ejemplares (1.347.103 capturas).

Uno de los factores que más puede influir en la dinámica poblacional, es la depredación. A escala mundial, el conocimiento de las especies del género Lepus como presas en los eco- sistemas es relevante (Flux, 1970; Keith, 1974; Lindlöf, 1980; Lindlóf & Lemnell, 1981; An- gerbjorn, 1983; Boutin et al., 1986; Lindstrom et al., 1986; Lamarque et al., 1996). En Doña- na existe una importante comunidad de predadores (Soriguer & Rogers, 1981) que ha sido estudiada en profundidad, especialmente en relación con la ecología trófica, lo que ha permi- tido revisar el papel de la liebre ibérica como especie presa en el entorno de Doñana (Carro, 2005).

El Estado Español tiene responsabilidades a nivel internacional en la conservación de las poblaciones y hábitats de endemismos, por lo que está obligado a fomentar su conocimiento. Además, una correcta gestión de los recursos cinegéticos, implicará un conocimiento riguro- so y contrastado de los diferentes aspectos de su historia natural, destacando aspectos como la dinámica poblacional, reproducción y selección del hábitat, entre otros.

Figura 3. 1. Evolución del número de capturas del género liebres en España (fuente MAPA).

3. 2. TAXONOMÍA DEL GÉNERO LEPUS EN EL ESTADO