5.2 How has NAPLAN Affected the Learning of Mathematics
5.2.3 Theme 3: Changes in pedagogy for learning
A continuación, vamos a centrarnos en la situación de la cinematografía en España, que comparte grandes similitudes con la industria europea. Fernández y Barco,4 en relación a la situación del sector concluyen:
– Es un mercado atomizado. Existe un elevado número de productoras. Estamos frente a un mercado muy disperso con muchas productoras que tienen un nivel bajo de producción. Son pocas las productoras que pre- sentan una fuerte capacidad productiva.
Y ésta es una tendencia que no varía a lo largo de los años: la mayoría de las productoras españolas solo producen un largometraje anual (los por- centajes se sitúan en cifras cercanas a un ochenta por ciento).
– De alto riesgo. La producción audiovisual es considerada una actividad empresarial de elevado riesgo. No hay una película igual a otra, todas son únicas y diferentes. Esto hace que sea muy difícil predecir el éxito de un filme y que haya que esperar a lanzarlo al mercado para conocer el resulta- do. Algunas películas que cuentan con todos los ingredientes para confiar en que será un éxito a veces resultan un fracaso y, al contrario, películas
que parece que pasarán sin pena ni gloria calan fuerte en el público, que las convierte en un bombazo.
A la inseguridad que genera el no saber qué resultados dará el filme se une el hecho de que el productor ostenta unos determinados derechos que, al fin y al cabo, son intangibles. Es cierto que cuando la película esté produ- cida habrá un negativo pero lo importante no es el valor del negativo en sí sino los derechos de explotación sobre el mismo. El productor trabaja en el ámbito de la propiedad intelectual y eso dificulta las relaciones con los inver- sores y las entidades bancarias que no suelen tener un buen conocimiento del funcionamiento del sector.
Todo esto conlleva la dificultad en la búsqueda de la financiación, en espe- cial para aquellas películas con un fuerte componente cultural. Sin embar- go, paradójicamente, existe un aumento constante de la producción. – Con un aumento constante de la producción. Año tras año aumenta el núme-
ro de producciones españolas y de coproducciones en las que interviene una productora española. Esto puede puede interpretarse como un signo de buena salud del sector de la producción española.
De ochenta y dos películas producidas en el año 1999, se ha pasado a una cifra superior a las ciento sesenta películas en los últimos años.
– Con un crecimiento del coste medio de las películas. Los filmes españoles son, cada vez, más caros. Si en el año 2000 la media de coste de una película rondaba 1.800.000 euros, a partir de 2007 se han sobrepasado los 3 millones de euros. Es evidente que con el transcurso de los años se encarecen los recursos técnicos y humanos necesarios para la producción de un filme. Aunque también existen otras razones para este incremento, siendo la principal la voluntad de los productores de situar sus películas a la altura de las deman- das del público, competir en los mercados internacionales y contar con profesionales —tanto técnicos como artísticos— que, pese a suponer un aumento importante del coste de la película, le aportan un valor añadido. El referirnos al aumento del coste en función del personal técnico y artístico nos lleva, inevitablemente, a hablar del Star System español. Indudablemente, no es comparable con el consolidado Star System esta- dounidense pero, se aprecia una importancia creciente.
Contar con actores, directores y profesionales con popularidad requiere una inversión muy fuerte en el filme, pero el productor sabe que es una inversión que va a rentabilizar explotando, precisamente, ese valor aña- dido. Y no solo representan un beneficio para las películas en las que
participan, sino para el cine español en su conjunto, por la imagen que proyectan de él y el interés que, por nuestra cinematografía despiertan más allá de nuestras fronteras.
– Con una cuota de mercado consolidada. El cine español tiene una cuota de mer- cado relativamente consolidada que se sitúa en torno al quince por ciento. La cuota de mercado del cine estadounidense se sitúa alrededor del sesenta y ocho por ciento.
Esta consolidación es posible gracias a que tanto la recaudación como el número de espectadores de las películas españolas se mantienen bastante estables, aun teniendo en cuenta las oscilaciones de un año al otro provo- cadas por un número determinado de películas.
El aumento de la cuota y de la recaudación del cine español no es fruto de la gran mayoría de películas españolas sino mérito de unas cuantas. De esta manera, el éxito de solo unas pocas películas consigue aumentar de manera notable la cuota del cine español.
A la vista de los resultados de esas exitosas películas y de bastantes otras que —sin llegar a estos niveles de éxito— han funcionado muy bien, puede afirmarse que existe un determinado cine español (la mayoría de buena factura y en el que interviene el Star System) que gusta y atrae al público español. Laurent Creton afirmaba que «la razón del éxito de una película se explica por la alquimia, la cual genera múltiples intentos de descubrir la piedra filosofal que facilita el encuentro con el público.» Pues bien, algo de cierto hay en ello, no hay que olvidar que el cine va dirigido a las emociones y sentimientos de los espectadores. Pero también es verdad que existen medios para conocer los distintos perfiles de los espectadores y sus gustos. Y el productor debe conocer esos datos aunque no esté, ni mucho menos, obligado a producir en función de ellos. Hacer una película destinada a un público que no encaja con el perfil medio no tiene por qué ser sinónimo de fracaso. Y no lo será, siempre y cuando el productor sea consciente —porque lo ha analizado previamente— de cuál es el target de la película que va a producir y haya obrado en consecuen- cia, tanto en el diseño del proyecto como en su desarrollo, producción y promoción. Todas estas acciones habrán debido estar guiadas en función de ese público potencial.
– Está subvencionado y protegido. El Gobierno de España y las diferentes comunidades autónomas conceden ayudas económicas a la industria audiovisual en sus diferentes sectores.
Algunos consideran que las subvenciones deberían eliminarse porque, en lugar de ser un elemento que ayude al cine nacional a ser competitivo, lo hace acomodarse y no estar a la altura de las exigencias del mercado. Otros, por el contrario, opinan que son ayudas que mejoran la competitividad y son imprescindibles para fortalecer el tejido empresarial audiovisual. La principal es la denominada «cuota de pantalla» consistente en exigir a las salas de exhibición cinematográficas un determinado porcentaje de exhibición de películas comunitarias y españolas.
– Con gran dependencia de las televisiones. La industria cinematográfica espa- ñola tiene una fuerte dependencia de las televisiones. Si éstas dejasen de invertir en el cine español, los productores se verían obligados a cambiar radicalmente el esquema de financiación de las películas a fin de que pudiera seguir existiendo cine español.
La inversión de las televisiones es pues, clave para la supervivencia del cine nacional, constituyendo uno de los pilares fundamentales de su financiación.
Incluso el Preámbulo de la Ley 55/2007 del Cine alude a este hecho, al concebir la producción de cine como contenido básico de la televisión y a ésta como un elemento muy importante en la difusión, promoción y financiación de la cinematografía.
La inversión de las televisiones viene obligada por ley y marca unos por- centajes de inversión en proyectos cinematográficos.
La imposición de esta obligación genera gran polémica ya que no todas las televisiones a las que les es de aplicación están de acuerdo en tener que destinar obligatoriamente parte de sus ingresos de explotación a unos pro- yectos que, tal vez, no les resultan del todo convincentes. Los productores cinematográficos consideran su implantación imprescindible y aseguran que conlleva un importante paso adelante en la consolidación del sector de la producción en España.
– Que compite en desigualdad de condiciones. La hegemonía de las produc- ciones estadounidenses en el mercado audiovisual tanto europeo como mundial es una característica bien conocida de este siglo. Las gran- des distribuidoras que operan a nivel mundial son estadounidenses e imponen de forma abrumadora sus catálogos y sus stocks al resto del mundo. Las películas europeas quedan en muchas ocasiones arrincona- das y sin posibilidades de comercialización. Por otro lado, las películas y producciones audiovisuales estadounidenses, llegan a Europa cuando
ya han sido explotadas y prácticamente amortizadas en su propio país. Por otro lado, la mayor debilidad de Europa está en la escasa circulación de películas no nacionales, precisamente allí donde la presencia americana es más fuerte.
Algunas de las razones de la hegemonía estadounidense en los mercados audiovisuales europeos y mundiales, especialmente en el sector cinemato- gráfico, ya se han tratado con anterioridad, pero podemos sintetizarlas en las que siguen:
• El hecho de que los productos estadounidenses puedan venderse en condiciones muy competitivas en el mercado mundial porque sus costes de producción generalmente se amortizan en su propio merca- do nacional, que es muy amplio y homogéneo.
• Las ventajas para la exportación que ofrece la lengua inglesa.
• Las técnicas estadounidenses de comercialización y publicidad, que son muy eficaces.
• El hecho de que en este siglo, Hollywood haya tenido el acierto de haber sabido crear un tipo de lenguaje audiovisual universal.
• El dinamismo de la industria estadounidense y la calidad de muchos de sus productos y de su comercialización.
• La incapacidad de las industrias audiovisuales de otros países para enfrentarse a este desafío.
• El apoyo firme y constante de sus gobiernos.
– Depende de su comercialización internacional. Según datos de la FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles) extraídos de la consulta directa a las empresas productoras y a los agen- tes de ventas, las ventas internacionales de la producción audiovisual española están experimentando mejoras cuantitativas aunque están fuer- temente concentradas en un número muy reducido de empresas, ya que solo tres empresas suponen casi el 80% de la cifra global de exportación. Como razones fundamentales del aumento de este tipo de ventas se apunta a la creación de grupos de empresas especializados en la exportación, al éxito de nuestro Star System y al apoyo del ICEX (Instituto Español de Comercio Exterior) que tiene como finalidad impulsar y facilitar la proyección interna- cional de las empresas españolas.
Los principales destinos de las ventas internacionales son por este orden: Europa, los Estados Unidos y el mercado latinoamericano.
– Está pendiente de la innovación tecnológica. La innovación tecnológica en el cine español está en alza. La Ley 55/2007 recoge que se establezcan medi- das para fomentar la innovación y permitan adaptar el sector audiovisual a las nuevas tecnologías.
El soporte tradicional de trabajo en la industria cinematográfica, el foto- químico, está siendo sustituido paulatinamente por el soporte digital. Algunos expertos aseguran que ambos formatos serán compatibles en un futuro y que el digital no eliminará al fotoquímico, pero la progresión del digital es espectacular.
La grabación en vídeo de alta definición presenta ventajas respecto al soporte tradicional, siendo la más importante la facilidad para realizar manipulaciones de imagen, el control in situ de la calidad en la toma de imágenes, y las ventajas de postproducción. Su empleo, además, permite un importante ahorro de negativo. Desde el punto de vista de la exhibi- ción, el cine digital supone la eliminación del tiraje de copias en bobinas con miles de metros de celuloide con sus correspondientes dificultades de manipulación y transporte, que son sustituidas por un archivo informá- tico. Además, tras las proyecciones, el fotograma pierde calidad mientras que la película digital no. Las salas de exhibición están adaptándose a pasos de gigante a esta nueva realidad sustituyendo los proyectores tradi- cionales por los proyectores digitales.
Es de recalcar, por otra parte, los esfuerzos que se están realizando por parte de cadenas de televisión, productoras de vídeo y cine y empresas exhibidoras, por adaptarse a las exigencias de producción de contenidos cinematográficos y televisivos en alta definición y en 3D (cine, vídeo y televisión en tres dimensiones).
– Tiene problemas de piratería. La industria audiovisual española no escapa al problema de la piratería. En la actualidad nadie se atreve a poner en duda la importancia del fenómeno y su traducción en pérdidas económicas para el sector.