En este experimento se trataron de comprobar las siguientes hipótesis derivadas de la teoría cognitiva de la depresión y de la ansiedad de Beck, de su hipótesis de la especificidad de contenido y del modelo del yo como sistema de autoesquemas:
(1) Conocimiento incluido en los Autoesciuemas
.
En la parte del experimento relacionada con los adjetivos idiográficos se esperaba que:
Hí: Los sujetos del grupo de ansiedad social y del grupo mixto, en comparación a los sujetos del grupo de ansiedad a los exámenes y del grupo control, identificaran como autodescriptivos adjetivos cuyo contenido estuviera más relacionado con la ansiedad social.
H2: Los sujetos del grupo de ansiedad a los exámenes y del grupo mixto, en comparación con los sujetos del grupo de ansiedad social y del grupo control, identificaran como autodescriptivos adjetivos cuyo contenido estuviera más relacionado con la ansiedad a los exámenes.
H3: Los sujetos del grupo mixto, en comparación con los sujetos de los grupos de ansiedad social, de ansiedad a los exámenes y control, identificaran como autodescriptivos adjetivos cuyo contenido estuviera más relacionado con la depresión. H4: Los sujetos del grupo control, en comparación con los sujetos de los demás grupos, identificaran como autodescriptivos adjetivos cuya valencia fuera más positiva.
En la parte del experimento relacionada con los adjetivos normativos se esperaba que:
H5: Los sujetos de los grupos mixto, ansiedad a los exámenes y ansiedad social se atribuyeran como autorreferentes más adjetivos ansiosos negativos que los sujetos del grupo control.
H6: Los sujetos del grupo mixto se atribuyeran como autorreferentes más adjetivos depresivos negativos que los sujetos de los demás grupos.
H7: Los sujetos del grupo control se atribuyeran como autorreferentes más adjetivos positivos que los sujetos de los demás grupos.
(2) Eficiencia del Procesamiento de Información
En la tarea con adjetivos idiográficos se esperaba que:
H8: Todos los sujetos respondieran más rápidamente a la pregunta autorreferente ante los adjetivos autodescriptivos que ante los adjetivos neutros
H9: Para todos los sujetos, no hubiera diferencias entre los adjetivos autodescriptivos y los neutros en el tiempo empleado en contestar a la pregunta evaluativa.
En la tarea con adjetivos normativos se esperaba que:
HiO: Los sujetos de los grupos ansiedad a los exámenes y ansiedad social respondieran más rápidamente a la pregunta autorreferente sobre un adjetivo ansioso-negativo que sobre cualquier otro tipo de adjetivo.
Hl 1: Los sujetos del grupo mixto respondieran más rápidamente a la pregunta autorreferente sobre un adjetivo depresivo-negativo que sobre cualquier otro tipo de
adjetivo.
H12: Los sujetos de los grupos ansiedad a los exámenes, ansiedad social y mixto respondieran más rápidamente a la pregunta autorreferente sobre un adjetivo ansioso-negativo que los sujetos del grupo control.
H13: Los sujetos del grupo mixto respondieran más rápidamente a la pregunta autorreferente sobre un adjetivo depresivo-negativo que los sujetos de los restantes grupos.
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(3) Interconexión entre los Ras2os de Personalidad de los Autoespuemas
En la tarea con adjetivos idiográficos se esperaba que:
H14: Todos los sujetos tuvieran tiempos de reacción más largos en nombrar el color del adjetivo autodescriptivo que sirve de E diana cuando éste fuera precedido por un adjetivo autodescriptivo que cuando fuera precedido por un adjetivo neutro.
En la tarea con adjetivos normativos se esperaba que:
H15: Los sujetos del grupo de ansiedad a los exámenes, del grupo de ansiedad social y del grupo mixto tuvieran tiempos de reacción más largos en nombrar el color de un adjetivo ansioso-negativo que sirva de E diana cuando éste fuera precedido por un adjetivo ansioso-negativo que cuando fuera precedido por un adjetivo control-negativo.
HiÓ: Los sujetos del grupo mixto tuvieran tiempos de reacción más largos en nombrar el color de un adjetivo depresivo-negativo que sirva de E diana cuando éste fuera precedido por un adjetivo depresivo-negativo que cuando fuera precedido por un adjetivo control-negativo.
H17: Estos efectos fueran más pronunciados cuando el sujeto procesara el E anticipador bajo una instrucción orientadora autorreferente que cuando lo procesara bajo una instrucción orientadora evaluativa.
3. MÉTODO
3.1. Sujetos
Se partió de una población de 220 estudiantes de 4Q de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid que participaron en esta investigación como parte de las prácticas de la asignatura de Psicología de la Personalidad. Esta población estaba compuesta mayoritariamente por mujeres (85.5%) y su edad media era de 22.6 años (a
= 2.24). Los sujetos completaron los siguientes cuestionanos: el Cuestionario de Adjetivos de Personalidad, el Inventario de Depresión de Beck (BDI), el Inventario de
Ansiedad a los Exámenes (TAl) y la Escala de Evitación y Ansiedad Social (SAD) (véase la sección posterior de Material). Los cuestionarios fueron administrados, en ese orden, en sesiones colectivas de 20-30 sujetos que se realizaron semanalmente a lo largo del curso.
En una primera selección, fueron asignados al grupo depresivo aquellos sujetos que obtuvieron una puntuación igual o mayor de 10 en el BDI, una puntuación menor o igual a 38 en el TAl y un puntuación menor o igual a 8 en la SAD. Al grupo de ansiedad a los exámenes fueron asignados los sujetos que puntuaron 49 o más en el TAl, menos de 9 en la SAD y menos de 10 en el BDI. Los sujetos que obtuvieron una puntuación igual o superior a 13 en la SAD, menor de 10 en el BDI y menor o igual a 38 en el TAl fueron asignados al grupo de ansiedad social. Al grupo depresivo-ansioso o grupo mixto pertenecían inicialmente aquellos sujetos que obtuvieron una puntuación igual o mayor de 10 en el BDI y además una puntuación igual o mayor de 13 en la SAD o una puntuación igual o mayor de 49 en el TAl. Finalmente, al grupo control fueron asignados los sujetos que puntuaron 38 o menos en el TAl, 8 o menos en la SAD y 9 o menos en el BDI.
Entre tres y cuatro meses después de la administración de los cuestionarios, los sujetos preseleccionados fueron invitados telefónicamente a participar de forma voluntaria en una sesión experimental que implicaba “la realización de una tarea muy sencilla con un ordenador y rellenar unos cuestionarios de personalidad”. De los 78 sujetos preseleccionados, dos rehusaron participar en el experimento, y otros cuatro fueron descartados ya que no habían completado el CAP.
Repetidamente, se ha venido señalado que el uso del BDI como instrumento de selección de sujetos con un estado de ánimo deprimido es defendible bajo ciertas circunstancias, una de las cuales es que no haya un lapso de tiempo muy grande entre su aplicación y el momento en que se tome la medida dependiente de interés (Kendall, Hollon, Beck, Hammen e Ingram, 1987; Vázquez, 1986b). El motivo de esta
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las puntuaciones de los universitarios varían sensiblemente si se aplica de nuevo tras unas semanas, normalmente en el sentido de una disminución de las puntuaciones (véanse los estudios empíricos de Hammen, 1980 o de Oliver y Burkham, 1979). Por consiguiente, se decidió aplicar de nuevo el BDI al final de la sesión experimental y descartar aquellos sujetos que no cumplieran de nuevo los criterios de asignación a sus respectivos grupos en relación a sus puntuaciones en el BDI, quedando así la muestra reducida a 51 sujetos43.
Dado que entre los últimos 51 sujetos preseleccionados sólo había 6 varones (4 en el grupo control y 2 en el grupo de ansiedad social), se decidió prescindir también de sus datos para controlar así la variable sexo. También se decidió descartar a los sujetos del grupo depresivo puesto que éste se había quedado reducido a tan sólo 3 sujetos, número a todas luces insuficiente para realizar con garantía los posteriores
análisis estadísticos. En definitiva, 42 mujeres formaron la muestra final de este
experimento, distribuidas en los siguientes cuatro grupos: grupo de ansiedad a los exámenes (n = 8). grupo de ansiedad social (n = 10), grupo depresivo-ansioso o mixto (n = 8) y grupo control (n = 16). Como puede verse en la Tabla 2.1, los cuatro grupos no diferían significativamente en su media de edad [F(3,38)= 0.45, n.s.].
No se creyó conveniente volver a pasar a los sujetos los autoinformes de ansiedad al final de la
sesión experimental por tres razones. La primera, porque a priori tanto la SAD como el TAJ son medidas de rasgos específicos de ansiedad, es decir tratan dc medir Ja presencia de tendencias más o menos estables de los individuos y, por lo tanto, las puntuaciones de éstos no deberían variar mucho en aplicaciones poco espaciadas en el tiempo. De hecho, y ésta fue la segunda razón, la literatura muestra
que los coeficientes de fiabilidad test-retest de ambos instrumentos son relativamente elevados. Respecto al TAl, Gutiérrez Calvo (1982) había obtenido una correlación test-retest de .96 sobre una muestra de 57 estudiantes de psicología y con 18 días de intervalo. Utilizando la SAD, Watson y Friend (1969) habían
obtenido con una muestra de154 estudiantes universitarios una correlación de .68 con un intervalo de un mes. y una correlación de .79 para otra muestra independiente de estudiantes. Finalmente, había una tercera razón de tipo práctico, aunque ciertamente de menor peso, que tenían que ver, primero, con la ausencia de otros cuestionarios validados en lengua española sobre ansiedad social y ansiedad a los exámenes que fueran pertinentes a los objetivos de esta investigación y. segundo, con la conveniencia de acortar lasesión experimental para que los sujetos no presentaran efectos de fatiga.
Tabla 2.1
Puntuaciones Medias de los Grupos en Edad y en las Medidas de Depresión yAnsiedad (Desviaciones Típicas entre Paréntesis
) Medidas n Ansiedad a Exámenes Grupos Control Ansiedad Social Depresivo Ansioso 8 10 8 16
Edad 2L62a 22.30;, 21.50a 22.12;,
(1.18) (2.62) (1.06) (1.58) BDI-1 4.37;, 4.30;, 2.81a (2.26) (3.12) (4.56) (2.90) BDI-2 4.12;, 3.90;, 17.62b 3.18;, (2.94) (2.76) (4.06) (2.61) TAl 55.37, 33.40;, 50.12b 25.94;, (3.77) (6.41) (13.28) (4.52) SAD 5.12;, 15.OQ 15.25b 3.00;, (3.22) (2.49) (4.77) (2.96)
Nota. BDI- 1 y BDI-2 W y 2~ medida del Inventario de Depresión Inventario de Ansiedad a los Exámenes; SAD = Escala de Evitación y Medias con diferentes subíndices difieren significativamente con p <
TAI= Social. de Beck;
Ansiedad 0.05.
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3.2. Material
3.2.1. Aparatos
La tarea experimental cognitiva se llevó a cabo con un ordenador PCX-30 PLUS INVES con una pantalla gráfica color CGA de 14 pulgadas. Para dar sus respuestas en la tarea, el sujeto utilizaba el teclado del ordenador. A las teclas correspondientes a las letras “w” y “d”, situadas en la parte izquierda del teclado, se les había pegado unos adhesivos con las letras “s” y “n”, respectivamente, para que el sujeto diera las respuestas “si o “no” a las preguntas que incluía la tarea experimental. En la parte derecha del teclado, a las teclas “p”, “o” y “k” se les había pegado adhesivos con las
letras “a”, “r” y “y”, respectivamente, para que el sujeto pudiera indicar el color (amarillo, rojo o verde) de las palabras que aparecían en pantalla.
La tarea experimental que se realizó con el ordenador estaba controlada por un programa escrito en lenguaje Pasea] y desarrollado específicamente para este experimen-to. El programa presentaba las instrucciones y los ensayos, y registraba tanto las respuestas como los tiempos de reacción del sujeto. Puesto que el tiempo se midió mediante un bucle interno, las unidades en las cuales se presentarán las latencias de los sujetos no se corresponden con unidades de tiempo real aunque, evidentemente, sirven perfectamente a los efectos de comparar el rendimiento diferencial de los distintos
grupos de sujetos ante las diversas condiciones experimentales.
3.2.2. Cuestionarios
(1) Inventario de Depresión de Beck (BecAr Depression lnventory, BDlT):
Este inventario, originalmente elaborado por Bock, Ward, Mendelson, Mock y Erbaugh (1961) para medir la intensidad de los síntomas depresivos, es el instrumento más utilizado para medir el estado de ánimo deprimido en poblaciones normales y clínicas (Beck, Steer y Garbin, 1988). Asimismo, es sin duda el instrumento más difundido para identificar sujetos depresivos subelínicos en los estudios experimentales
de validación de los modelos de depresión (Vázquez, 1986b). El BDI cuenta con unas excelentes propiedades psicométricas avaladas por una abundante literatura empírica en diversos países (cf. Beck, Steer y Garbin, 1988; Vázquez, 1986b). Además, el BDI cubre aceptablemente el espectro de síntomas incluidos como criterios de un episodio depresivo mayor en el DSM-III-R (Vázquez y Sanz, 1991a).
En este experimento se utilizó una traducción de la versión del BDI de 1978, cuyas propiedades psicométricas, en cuanto a consistencia interna, fiabilidad test-retest y validez factorial, quedan avaladas por el estudio de Vázquez y Sanz (1991a) con más de 1000 estudiantes de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Además, en ese estudio la distribución de las puntuaciones y los porcentajes de estudiantes que se corresponden a las distintas categorías de gravedad de la depresión medidos por el BDI, son muy semejantes a los obtenidos en muestras de otros paises, lo que también ayala la elección de esa adaptación, al menos en cuanto a la posibilidad de comparar los resultados hallados en la presente tesis con aquellos que constituyen la literatura internacional de la depresión.
Los items del BDI reflejan cada uno un síntoma depresivo distinto y consisten, en su versión de 1978, en cuatro afirmaciones graduadas correspondientes a grados crecientes de intensidad del síntoma y valoradas de O a 3, oscilando la puntuación total entre O y 63. A la hora de usar el BDI como instrumento de clasificación de los sujetos entre deprimidos y no deprimidos, se ha adoptado como criterio de corte una puntuación total de 10. Esta es la puntuación de clasificación más utilizada y recomendada por los especialistas en el campo de la depresión (Kendall, Hollon, Beck, Hammen e Ingram, 1987). Una puntuación entre O y 9 se considera dentro de la normalidad, mientras que una puntuación igual o superior a 10 sugeriría la presencia de un estado de ánimo deprimido. Además ese punto de corte coincide de forma aproximada con la puntuación que representa, entre los estudiantes de Psicología del estudio de Vázquez y Sanz (1991a), una desviación típica por encima de la media (11.36).
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(2) Escala de Evitación y Ansiedad Social (SocialAvoidance tuid Distress Scale,
SAD):
Esta escala, elaborada por Watson y Friend (1969) a partir de muestras de universitarios de ambos sexos, consta de 28 items con formato de respuesta verdadero-falso. La mitad de los items pretenden medir la tendencia a evitar, o el deseo de evitar, o escapar de interacciones sociales, y los restantes 14 items se refieren a la tendencia a experimentar emociones negativas, como sentirse preocupado, angustiado, tenso o ansioso en interacciones sociales.
Su elección queda justificada por cuanto, de entre todos los autoinformes de ansiedad social, es el que mayor cantidad de datos ha acumulado sobre su validez (Glass y Arnkoff, 1989). De hecho, la SAD es el instrumento más usado para medir la ansiedad social tanto con propósitos clínicos como de investigación (Leary, 1991). La SAD se ha empleado en cientos de estudios para examinar la efectividad de las intervenciones clínicas en los problemas de ansiedad social, para seleccionar sujetos con niveles altos y bajos de ansiedad social y así mismo en investigaciones sobre las variables de personalidad y conductuales correlacionadas con la ansiedad social. En la presente investigación, se ha empleado la versión española realizada por Gil (1981), quien ha ofrecido indices más que aceptables de fiabilidad y también de validez de la escala, sobre todo a la hora de discriminar entre sujetos con y sin problemas de ansiedad social. Sanz (199la) también ha presentado datos indicando que la validez convergente, en cuanto a la correlación con otros instrumentos que miden también ansiedad social, y la validez divergente de la versión española de la SAD son adecuadas. En relación a este último tipo de validez, es importante señalar que la SAD correlaciona solo de forma moderada con el BDI. Efectivamente, Sanz (1991a) encontró en una muestra de 157 estudiantes de Psicología de la Universidad de Madrid que la SAO correlacionaba .26 con el BDI en una primera aplicación del inventario de depresión, y .33 cuando el BDI fue aplicado tres meses más tarde. Este nivel moderado de correlación, en marcado contraste con la correlación media de .61 que encontró Dobson (1985b) entre escalas de depresión y ansiedad tras revisar la literatura, permite un grado significativo de discriminación entre depresión y ansiedad.
Las puntuaciones en la SAD están comprendidas entre O y 28, indicando la puntuación más alta una mayor evitación y malestar en las situaciones sociales. La media que obtuvieron Watson y Friend (1969) con estudiantes universitarios fue de 9.1, con una desviación típica de 8.0. Sin embargo, puesto que esos estadísticos se obtuvieron con muestras estadounidenses, para calcular los puntos de corte que delimitaran grupos de sujetos con niveles altos y normales de ansiedad social, se ha preferido trabajar con los datos obtenidos por Sanz (1991a) con una muestra de 157 estudiantes de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (86% mujeres). En este caso, la media fue de 7.26 y la desviación típica de 5.72 (estadísticos sensiblemente menores a los obtenido con muestras estadounidenses), con lo que la puntuación de clasificación que definía a los sujetos con niveles altos de ansiedad social (correspon-diente a una desviación típica por encima de la media) se estableció en un valor igual o superior a 13 puntos, mientras que se tomó un valor igual o inferior a 8 como el criterio para el grupo control.
(3) Inventario de Ansiedad a los Exámenes (Tea Anxie¡y !nvenrory, TAl): Spielberger, González, Taylor, Anton, Algaze, Ross y Westberry (1980) constru-yeron el TAl con el objetivo de medir diferencias individuales en la tendencia a experimentar ansiedad en situaciones de exámenes. El inventario consta de 20 items que representan síntomas fisiológicos evocados por situaciones de exámenes (lo que se conoce como “emocionalidad”), y actitudes y sentimientos de preocupación acerca de
las consecuencias de realizar mal los exámenes (“preocupación”), y que son valorados por los sujetos, de 1 a 4, en cuanto a la frecuencia con que experimentan tales síntomas antes, durante y después de los exámenes. El TAl se desarrolló, fundamentalmente, a partir de la revisión y refinamiento psicométrico de la Escala de Ansiedad a los Exámenes de Sarason (Test Anxiety Scale, TAS; Sarason, 1978). La TAS ha sido, al menos hasta la aparición del TAl, el instrumento más utilizado para medir la ansiedad a los exámenes y aquel que contaba con mejores propiedades psicométricas (Tryon, 1980). Sin embargo, el TAl cuenta también con unos índices de fiabilidad y validez excelentes, y en algunos sentidos mejores, lo cual no es de extrañar porque parte de los items de la TAS que mejores propiedades psicométricas mostraron. Por otro lado, su uso
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ha sido extensisimo desde su aparición y de hecho, para muchos especialistas, parece ser el test más sólido y útil dentro del campo de la ansiedad a los exámenes (Miguel Tobal, 1985). Además, frente a la TAS, el TAJ tiene la ventaja adicional de su brevedad.
Gutiérrez Calvo (1982) ha traducido al español y adaptado el TAJ, constatando también las sólidas propiedades psicométricas del inventario. Es más, este investigador ha utilizado de manera sistemática el TAl para seleccionar sujetos con niveles altos y bajos de ansiedad a los exámenes en un amplio programa de investigación, realizado fundamentalmente con universitarios españoles, que estudia los procesos cognitivos implicados en este tipo de ansiedad (Gutiérrez Calvo, 1984a, 1984b, 1986) y que ha obtenido resultados más que satisfactorios que confirman la validez de constructo del TAJ. Sin embargo, para elegir las puntuaciones que definieran los grupos de sujetos con niveles altos y normales de ansiedad a los exámenes se ha preferido utilizar, como con anteriores escalas, los datos ofrecidos por Sanz (1991a), puesto que éstos fueron extraídos de una muestra independiente de estudiantes de 42 de Psicología de la propia Universidad Complutense. Esta muestra es, por lo tanto, mucho más semejante a la de los sujetos que formaron parte del Experimento ¶2~ La media en el TAJ para la muestra del estudio de Sanz (1991a) fue de 38.07 y la desviación típica de 10.8, por lo que se tomó una puntuación igual o superior a 49 en el TAJ como punto de corte para el grupo de sujetos altos en ansiedad a los exámenes, mientras que una puntuación igual o inferior a 38 definía a los sujetos normales en esta variable.
(4) Cuestionario de Adjetivos de Personalidad (CAP):
Este cuestionario fue construido ad hoc para seleccionar estímulos esquemáticos (autorreferentes) y no esquemáticos (neutrales), y para valorar su valencia (positiva o negativa) y su contenido (depresivo o no). El cuestionario consistía de 132 adjetivos que describían rasgos de personalidad extraídos de los manuales y cuadernillos de los principales autoinformes para la evaluación de rasgos de personalidad disponibles en castellano: el Cuestionario de Personalidad EPQ-A de Eysenck (Eysenck y Eysenck, 1986), el Cuestionario de Personalidad CEP de Pinillos (1982) y el 16-PF de Catelí