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Chapter 3 Methods

3.1 Statistical software and hardware specifications

3.2.2 Training and validation datasets

Una de las primeras consideraciones teóricas acerca de las categorías de género y clase nominal fue la realizada por R. M. W. Dixon (1968) para enmarcar su análisis de las clases nominales del Dyirbal. Allí coloca el género como categoría entroncada en la tradición indoeuropeísta, en la cual queda fuertemente vinculada con los rasgos de animacidad y sexo. La presencia de otros fundamentos semánticos en los sistemas de clasificación nominal encontrados en las lenguas bantúes y otras lenguas de África puso en evidencia que

the term ‘gender’, with its implications of sex correlation, was unsuitable […]. The term ‘noun classes’ has been preferred. ‘Gender’ can be regarded as a particular instance of ‘noun class’, when there are just two or three classes and considerable semantic correlation with sex (Dixon 1968: 105).

Dixon propone, más que una definición terminante, algunas sugerencias iniciales como punto de partida para la discusión:

the category of noun classes is (1) a grouping of all nouns of a language into a smallish number of classes, (2) so that there is some overt indication of the class of a noun within any sentence in which it occurs, (3) and this indication is not entirely within the noun-word (Dixon 1968: 106).

Se introduce aquí lo que luego se considerará el criterio definitorio de géneros y clases nominales, por oposición a los sistemas de clasificadores (Allan 1977; vid. infra): la concordancia.

Es interesante mencionar que Dixon considera la posibilidad de coexistencia de géneros y clases, en tanto dos diferentes dimensiones de la clasificación:

Some African languages have been said to have both noun class and gender: for instance, noun, possessive and adjective may bear an affix showing the class of the noun, and verb an affix showing its gender […]. This is plainly an instance of two separate dimensions of noun classification, realised by two sets of affixes that attach themselves to different types of word (Dixon 1968: 113).

We mentioned that grammatical gender is a type of noun class system […]. Both noun classes and also types of gender systems are widespread in New Guinea. Laycok y Z’graggen (1975: 743-4) report that Wogamusin and Chenapian have five or more noun classes, shown by different forms of numerals; in addition, the number ‘one’ is said to have distinct masculine and feminine forms in each class. The data here are minimal […]. It is to be hoped that detailed study will be undertaken of these and other critical languages from New Guinea21 (Dixon 1982: 169)

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De hecho, el detallado estudio de Foley (1991) sobre la lengua Yimas de Nueva Guinea constituyó un significativo aporte a este campo de estudio. El sistema de clasificación nominal en esta lengua consta de 11 clases y presenta dos reglas coexistentes de asignación: reglas semánticas (cuando los referentes son humanos masculinos, femeninos, animales superiores o plantas con una función importante en la cultura = I a IV) y fonológicas (V a XI).

En un estudio posterior, Dixon se centra en contrastar las características de dos fenómenos “which can fill similar semantic roles in a language, but have quite different grammatical statuses” (Dixon 1986: 105). Se trata de las clases nominales (sistemas gramaticales obligatorios, en los que los sustantivos se distribuyen en un conjunto reducido de posibilidades; incluye aquí la mayor parte de los sistemas de género) y los clasificadores nominales (lexemas separados, organizados en conjuntos numerosos, que acompañan al sustantivo en ciertos contextos –con notable frecuencia en el de la cuantificación numeral–22). Establece pues ciertos puntos a tener en cuenta en la diferenciación de los dos tipos de mecanismos de categorización nominal:

(a) el tamaño, que en el caso de las clases oscila entre dos y veinte categorías, mientras que entre los clasificadores es común que haya más de cien–el tzeltal registra cuatrocientas, según datos de Berlin (1968)–; también hace notar, con respecto a este punto, que las clases afectan a todos los sustantivos de una lengua, pero en casi todas las lenguas con clasificadores existen ciertos sustantivos que no admiten un clasificador;

(b) la realización, que opone un sistema gramatical cerrado, codificado en afijos o en cliticos, en el cual la clase nominal puede estar fusionada con otras categorías (como caso o número); los clasificadores, por otra parte, son siempre formas libres, que nunca forman una unidad morfológica con el sustantivo;

(c) el dominio (scope): la marca de clases nominales nunca se encuentra sólo en el sustantivo mismo, sino que aparece en otras palabras de la oración como manifestación de concordancia; los clasificadores, por el contrario, no exhiben concordancia.

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El thai presenta un típico sistema con clasificadores numerales, así llamados porque su presencia es obligatoria en muchas expresiones de cantidad:

phûjiŋ sǎm khon (Haas 1978 [1942]: 58). mujer tres CL.NUM.PERSONA

‘tres mujeres’

mǎ sŋ tua (Haas 1978 [1942]: 61).

perro dos CL.NUM.CUERPO

En cuanto a la semántica de ambos sistemas, Dixon (1986) observa que

noun class systems and sets of noun classifiers each provide the means for categorization of an object in terms of relevant parameters of world-view. They do essentially the same semantic task, although they do approach it in rather different ways, noun classes operating in terms of an obligatory morphological system, with a limited number of possible choices, and noun classifiers constituting a largish set of lexical items, in syntactic constructions with the head noun (Dixon 1986: 108)

Con respecto a las correlaciones tipológicas, Dixon (1986) vincula estos sistemas de categorización tanto con la genética (ciertas familias, como la Indoeuropea, se caracterizan por la presencia de clases nominales, mientras que otras, como la urálica, por su falta) como con lo areal (las clases son un rasgo del área lingüística africana, y los clasificadores numerales son un rasgo del sudeste y este de Asia). También interpreta que es posible establecer una correlación entre las lenguas flexivas y las aglutinantes con las clases nominales, y entre los clasificadores y las lenguas aislantes.

Específicamente con respecto a los clasificadores, uno de los primeros estudios tipológicos sobre este tipo de procedimiento fue el realizado por Allan (1977), en un artículo donde detalla las características de las lenguas con clasificadores, a la vez que identifica cuatro tipos de clasificadores. Su definición de los clasificadores se basa en dos criterios:

(a) they occur as morphemes in surface structures under specifiable conditions; (b) they have meaning, in the sense that a classifier denotes some salient perceived or imputed characteristic of the entity to which an associated noun refers (or may refer) (Allan 1977: 285).

Considera que todas las lenguas tienen algún tipo de clasificador, pero que no todas pueden ser denominadas “lenguas clasificadoras”; estas se distinguen de las que no lo son en que:

(a) They have classifiers, at least some of which are restricted to classifier constructions, although classifiers exist which function in other environments like nouns. (b) They belong to one of four types–(i) numeral classifier languages, (ii) concordial classifier languages, (iii) predicate classifier languages, and (iv) intra-locative classifier languages (Allan 1977: 286).

El primer tipo, considerado paradigmático, es el que comprende las lenguas asiáticas, tales como el thai, el vietnamita y el birmano, en las que el clasificador aparece en las expresiones de cantidad (ver ejemplos en nota 22). Las lenguas con clasificadores predicativos, como las atabascanas, presentan clasificadores informativos acerca de las características de los objetos que participan en ciertas acciones de locación o movimiento

(1) béésò sì-ą (navajo; Hoijer 1945: 13 [citado en Allan 1977: 287]) dinero PERF-yacer(entidad redonda)

‘una moneda yace (ahí)’

(2) béésò sì-nìl

dinero PERF-yacer(colección)

‘algo de dinero (cambio) yace (ahí)’

(3) béésò sì-łtsòòz

dinero PERF-yacer(entidad plana y flexible) ‘el billete yace (ahí)’

Las lenguas con clasificadores intralocativos, por su parte, presentan clasificadores en las expresiones locativas que obligatoriamente acompañan los sustantivos y que aluden a su forma o disposición (extendidos en sentido vertical u horizontal, tridimensional, etc.). Este es el caso del toba, lengua que presenta un sistema de seis clasificadores que se anteponen al sustantivo y que combinan forma/posición con deixis (Messineo 2003):

da [extendido, vertical]

ʒi

[extendido horizontal]

na [en movimiento, próximo]

so [en movimiento, distante]

ka [no perceptible, ausente]

Hemos dejado el segundo tipo, el de las lenguas con clasificadores concordiales,23 para ser considerado aparte. Los tres tipos antes mencionados –(i), (iii) y (iv), en la numeración de Allan (1977)– corresponden a la clase de mecanismo de categorización nominal identificadas como ‘clasificadores’ en Dixon (1986), es decir, un mecanismo más léxico que morfosintáctico que no se realiza en patrones de concordancia. Por el contrario, el tipo (ii) alude específicamente a las lenguas “in which classifying formatives are affixed (usually prefixed) to nouns, plus their modifiers, predicates, and pro-forms” (Allan 1977: 286). Claramente, esta descripción remite a los sistemas de clases nominales en la terminología de Dixon (1986), y los ejemplos provistos por Allan para este tipo (las lenguas bantúes) así lo confirman:

(4) ba-sika ba-ntu bo-bile (tonga: Collins 1962 [citado en Allan 1977: 286])

HUM.PL-llegar HUM.PL-hombre HUM.PL-dos ‘llegaron dos hombres’

La cuestión aquí sería, entonces, cómo considera Allan el género gramatical que, para Dixon, constituye un tipo particular de clase nominal. La respuesta consiste en la exclusión del género gramatical (al menos, el europeo) de la tipología propuesta, en tanto categoría vacía de sentido –es decir, que no cumple con el criterio (b) de la definición–:

If classifiers were meaningless, the use of different classifiers with the same noun would have no semantic effect; but in fact it does, and different classifiers are used with the same noun (or noun stem), both in normal

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straightforward discourse and in verbal play, to focus on different characteristics (or imputed characteristics) of the referent […]. No such thing is possible with European gender, which does not classify inanimate objects according to perceived or imputed characteristics, although it does for the most part reflect the sexual differentiation of human beings and higher animals. But only a few nouns in continental European languages can take more than one gender in order to distinguish different sexual reference; e.g., we have It. il ragazzo, la ragazza; Fr. un élève, une élève; Slavic surnames in -ski, -ska. But this sort of things is exceptional; and there are just as many examples where the gender of the nouns is inappropriate to the sex of referent–cf. Fr. Le professeur, elle est en classe, or Cet animal de femme… etc. Although the German feminine noun Magd reflect the sex of the maid it refers to, the addition of the diminutive suffix creates a neuter noun Mädchen: I think it is significant that, in a European language, the characteristics of the referent are less influential than the syntactic reflex of a diminutive suffix. By and large, European gender is semantically empty, and the gender morphemes of European languages are not classifiers in the sense of this paper” (Allan 1977: 291; la negrita es nuestra).

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