Transformer Impedance and Losses
3.7 TRANSFORMER EQUIVALENT CIRCUITS MODELED IN ZERO PHASE SEQUENCE
ZBIGNIEW HABER Ex - Entrenador del equipo español de carabina
La posición de rodilla parece ser la más complicada técnicamente de las tres y la más
adorada y odiada a la vez por los tiradores de carabina. Rodilla es el talón de Aquiles de los tiradores españoles que practican tres posiciones.
Antes de empezar a describir las técnicas de la rodilla es necesario comentar los elementos del equipo que sirven para tirar de rodilla.
La bota izquierda debe estar bien apretada por los cordones. La derecha debería tener cordones un poco sueltos en la parte encima del tobillo. Debajo de este punto se deberían tener los cordones apretados. La parte de la bota derecha que tiene contacto con las
asentaderas, debe estar cortada con el ángulo adecuado a la inclinación del pie derecho para evitar el dolor innecesario de las asentaderas. Los pantalones deben tener parches de goma en las dos rodillas y en las asentaderas. La zona del estómago debe estar totalmente libre de cualquier presión; no se utilizan los cinturones y los pantalones en esta zona se abren al máximo. Los pantalones que no se pueden abrir suficiente o los que son demasiado peqieños, producen vibraciones laterales del cañón. El pernil derecho se abre totalmente, bajando al mínimo la cremallera. Si existe algunas tensiones en la pierna derecha se puede abrir el pernil subiendo la cremallera al máximo. El primer camino es más correcto porque evita los problemas en el caso de necesidad de corregir la inclinación de la pierna derecha. El pernil izquierdo se cierra sólo entre el tobillo y la parte inferior de la rodilla. en la zona del muslo la cremallera se deja abierta. La chaqueta se cierra sólo con dos primeros botones en la mayoría de los casos. Así se evitan las pulsaciones laterales en el cañón que se transmiten desde la zona del estómago. El rodillo facilita ajustar el pie derecho de manera confortable y estable en el suelo. Algunos tiradores aprovechan la altura del rodillo para ajustar la altura del cañón (en mi opinión, es el último detalle que hay que aprovechar para ajustar la altura del cañón; en principio hay que comprobar los ajustes del enganche y de la ravera; en algunos casos se puede intentar ganar la altura del cañón poniendo un suplemento de madera entre la mano izquierda y la culata). Desgraciadamente, la mayoría de los tiradores ponen poca atención a la constitución del rodillo. Los factores que determinan la calidad del rodillo son los siguientes: la superficie, el tipo de material que rellena el rodillo y el tamaño del mismo. Las máximas dimensiones del rodillo las establece el Reglamento: no puede ser más largo de 25 centímetros y su contorno máximo será de 18 centímetros, debiendo tener forma cilíndrica. El tamaño final del rodillo debe estar ajustado individualmente al pie del tirador. No tiene lógica alguna utilizar el rodillo del mismo tamaño tanto para un tirador con el pie 11 como para una tiradora con el pie 4. El rodillo debe permitir el contacto fijo de la bota y de la rodilla derecha con el suelo y no puede estar demasiado vacío, para evitar las tensiones del pie que soporta todo el cuerpo en el rodillo (muchos tiradores españoles tienen el cilindro del rodillo demasiado grande y en consecuencia lo rellenan poco, para asegurar el contacto con el suelo. La poca sustancia que hay dentro del rodillo, con el tiempo de estar en la posición, se desplazará por ambos lados y no sostendrá bien el pie).
Distribución del peso
La base de la posición de rodilla es el triángulo que forma el pie, la rodilla y la puntera de la bota derecha. La línea de tiro debe cruzar con la línea imaginaria que une el talón del pie izquierdo y el rodillo en el punto donde soporta el pie derecho. La pierna derecha debe estar inclinada entre 45 y 65 grados con respecto a la línea de tiro. La puntera de la bota derecha debe tener el máximo contacto con el suelo y no puede estar inclinada lateralmente. La
inclinación involuntaria de este pie puede estar ocasionada por una inclinación excesiva de la pierna derecha, por demasiada carga del pie izquierdo o por un rodillo demasiado bajo. La tibia de la pierna izquierda soporta el peso de la carabina junto con parte del peso del cuerpo. En la mayoría de los casos el pie está un poco adelantado respecto a la rodilla de la misma pierna, con un ángulo de 70 - 85 grados. Esta inclinación produce contra fuerza al cuerpo, que empuja la carabina hacía adelante. Así se establece el equilibrio de las fuerzas entre los pies. Normalmente, el punto del centro de gravedad está atrás en la posición, justo al rodillo. El ángulo de la tibia es importante para la altura del cañón (el pie más
adelante=menos altura del cañón), y depende de los parámetros antropológicos del tirador (longitud de la tibia, del fémur y de la columna). Colocando el pie izquierdo no hay que
perder de vista el nivel de las tensiones musculares de esta pierna; debe estar relajada
totalmente. Cuando hablamos de tensión muscular hacemos referencia a que la carabina y el cuerpo no presionan sólo verticalmente. Se recomienda mover el pie unos milímetros
buscando la colocación que permita relajar la pierna. La inclinación del pie izquierdo respecto a la tibia (unos 30 - 45 grados) también juega un importante papel y ayuda a encontrar la colocación estable. La falta de perfecta precisión (milimétrica) de la pierna izquierda es la causa principal de los disparos aislados muy alejados de la agrupación. El hombro derecho hay que bajarlo el mínimo y <<cerrar>>, empujando un poco hacia adelante (la espalda del abuelo). El hombro debe estar encima del rodillo, o, dicho de otro modo, la línea que cruza el punto de apoyo del rodillo y el punto del hombro donde éste tiene contacto con la cantonera, debe ser vertical al suelo (sin inclinación a la derecha). Algunos tiradores, intentando conseguirlo, pueden tener la sensación de caerse de espaldas, porque la línea del disparo no está paralela a la línea que une el rodillo con el talón del pie izquierdo. Para conseguirlo en la práctica hay que apuntar unos blancos a la derecha (4 - 8). Mejor dicho, hay que inclinar a la izquierda el triángulo pie izquierdo - rodillo con la puntera - rodilla de pie derecho unos 5 - 15 grados. El centro de gravedad debe estar en la línea entre el rodillo y el talón de la pierna izquierda. Una mala colocación del centro de gravedad puede ser la causa de muchos efectos negativos: Incremento de los movimientos, especialmente los laterales, por aplicar
demasiado peso sobre el pie izquierdo (adelante). Incremento de los movimientos por inclinación de la puntera del pie derecho. Reacción lateral del arma en el momento del
disparo. Sensación de falta de estabilidad, de no <<clavar>> la posición. Para una colocación óptima de la carabina, intentar apoyar la cantonera lo más cerca posible de la clavicula. Conseguir la colocación cómoda para la vista y la cabeza. Para eso, el diópter debe estar más o menos a la altura de la boca, teniendo el hombro como antes indicamos y la cabeza
levantada. Normalmente es necesario bajar bastante la ravera. Estas son las reglas básicas de una buena técnica de rodilla. Hay que decir que hay mucha variedad de soluciones en este aspecto y que algunos problemas no se han descrito (la correa, el brazo izquierdo, el apoyo de la mano derecha, etc.).