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Truncated Visiting Probability Between all Vertices and a Query

3.2 Approximations: Epsilon-Truncated Visiting Probability

3.2.3 Truncated Visiting Probability Between all Vertices and a Query

En el mix de tecnologías para la producción energía eléctrica en Chile registró un cambio radical como adelantamos en el capítulo 6.5. El parque instalado de generación, después de la desregulación del sector eléctrico, a partir del año 73 y finalizado el proceso de la privatización de las empresas en manos del sector público a fines de los años 90 pasó, veintisiete años después, de ser un sistema eléctrico soportado en la energía de origen hidráulico a uno, predominantemente, basado en energías de carácter térmicas. Es decir, se produjo una transición desde las energías primarias renovables, cuya disponibilidad natural en Chile era generosa, a uno en energías no renovables.

En efecto, en los años 50 y 60 del siglo XX, la producción de electricidad a través de la utilización de plantas de combustión térmica no llegaba al 10% del total. En la primera década de este siglo ya pasaron suponer casi dos tercios, el 64% del total. Las inversiones se realizaron a partir de tecnologías de construcción rápida como, ya hemos comentado, las de ciclo combinado que reducían el coste de producción por kWh286 , el tamaño medio

285 Se llama matriz de generación a la combinación, el mix de la estructura tecnológica: hidrológica, térmica,

renovable, no renovable del parque de generación eléctrica de un país.

286 La comisión especial de la cámara de Diputados creada para investigar la crisis eléctrica de los años

98/99 estableció como una de las causas de ésta “el incumplimiento de la puesta en marcha de las plantas de ciclo combinado” (Alarcón, Argurto y otros, 2011).

184 de las plantas287 y el tiempo de construcción. Estas plantas eran más versátiles operativamente y competían mejor en el pool de precios de la electricidad al ser usinas de generación con un menor costo de inversión y más bajo gasto de unidad de energía primaria por unidad de energía eléctrica generada y por tanto con posibilidades de alcanzar un precio más bajo en las ofertas realizadas al mercado eléctrico diario que establecía el orden de despacho eléctrico, de ventas de generación.

En cualquier caso, como el precio de venta del mercado mayorista se establecía en el pool sobre la base del costo variable288 de la energía que dependía del precio del combustible o energía primaria; los grandes grupos eléctricos, poseedores de plantas de diferente tecnología, estaban en condiciones de ofertar inicialmente las de costes variable cero, como las hidráulicas y fijar, en el momento de establecerse el precio marginal, que remuneraba a todos los participantes del mercado, las de coste variable más caro. Así todos ser remuneraban a los precios marginales más altos. Es decir, se aseguraban el despacho de las plantas y el precio de venta en el mercado. Chile, en cualquier caso, enfrentaba dificultades de orden político y social para la realización de nuevos proyectos hidráulicos en el sur del país 289.

Además, las energías térmicas que se instalaron como resultado de la privatización se sustentaron en combustibles primarios de los que Chile carecía, como es el gas que lo importaba de Argentina 290.

En los años 2002-03, Argentina, después de la enorme crisis económica y política sobrevenida por el final de la Caja de Conversión, el default de la deuda externa y la devaluación del peso argentino a un tercio en relación al dólar paralizó completamente las inversiones en el sector gasístico. Un año después ante los problemas de demanda

287 En el diseño de los mercados energéticos, la curva de precios de la electricidad sobre la cual se establece

el precio marginal de despacho diario se establece a partir de la oferta de las unidades de generación, independientemente de la propiedad de cada una de ellas.

288 En los modelos de mercado, el coste fijo de la inversión por lo general, y a pesar del concepto de

eficiencia, suele estar garantizado por la autoridad regulatoria bajo distintas fórmulas.

289 Proyecto HidroAysén de 2750 MW fue definitivamente cancelado en 2017 después de muchos años de

conflicto.

290 En el año 2004 se sancionaron las Leyes 19940 y 20018 a efectos de atajar la crisis de desabastecimiento

originada en el corte de suministro de gas desde Argentina y “en las deficiencias e indefiniciones del DFL 1 que regía el funcionamiento del sector eléctrico desde el año 1982” (Lanciotti, 2008).

185 interna derivados de la crisis de fines del 2002 redujo drásticamente los envíos de gas natural a Chile lo que “puso en enormes dificultades al sistema eléctrico chileno para cubrir la creciente demanda, por la importancia que había alcanzado el gas en la matriz de generación chilena” (Gamboa y Huneeus, 2007, pág 87).

Chile acometió la liberalización del sector eléctrico hacia la constitución del mercado sin, previamente, diversificar y asegurar las fuentes posibles de energías primarias necesarias para la generación energética. Aquello, además, limitó la posibilidad de actuar competitivamente a la hora fijar precios en el pool de energía mayorista dónde se fijan los precios del despacho diario de la electricidad 291.

Chile tenía limitaciones de acceso a las energías primarias renovables y no renovables: petróleo, gas, carbón, eólica, agua, geotermia, etc.292 No todas son disponibles en los países. La de origen hidráulico era, y es la única energía primaria a disposición de Chile, además de la eólica, que, por otra parte, es interrumpible. Además, el volumen de agua disponible para la generación de energía eléctrica es dependiente del régimen ordinario de lluvias, la pluviometría y de los consumos alternativos, como el humano y el agrícola, y su utilización puede también estar acotada por temas ambientales tanto de contaminación como de población en el sentido más amplio.293

291 “El Estado tuvo un rol muy importante al promover la importación de gas, creando para ello un marco

regulatorio en que destacó el Protocolo de Interconexión Gasífera con Argentina en 1995, firmado por los presidentes Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Carlos Menem, que estableció las normas a que debían ajustarse las empresas que participaran en este mercado. Esto quiere decir que el Estado entregó toda la iniciativa y desarrollo de la importación y distribución de gas natural a los actores privados, en el supuesto de que tendrían un desempeño muy positivo y sin prever situaciones de crisis que posteriormente ocurrieron” (Gamboa y Huneeus. 2007. Pág. 86).

292 Los recursos naturales no se distribuyen uniformemente en la Geografía

293 Una obra hidráulica puede afectar el consumo de agua potable, el agua para riego o a el desplazamiento

de asentamientos de ciudades o poblaciones autóctonas, como era el caso del proyecto HidroAysén rechazado mayoritariamente por la población de la XI Región. Más del 78% de la población de Tortel impugna el proyecto. Hay una repulsa transversal de sectores políticos, ambientalistas y religiosos, además de organizaciones y ONG nacionales e internacionales. Entre los argumentos de quienes rechazan el proyecto está que las mega represas no son limpias ni ecológicas. La inundación de bosques produce gas metano, mucho más contaminante que el C02, lo que contribuye al calentamiento global y efecto invernadero…Los embalses se construirán en dos ríos patagónicos de alto valor patrimonial: Baker y Pascua. La línea de transmisión desde la Patagonia hasta la Región Metropolitana tendrá una extensión de más de 2.200 kilómetros, atravesando ocho regiones y 64 comunas, impactando 12 áreas silvestres protegidas, interviniendo 15.645 hectáreas directamente e impactando un total de 4.600.000 hectáreas. Zonas patrimoniales como caleta Tortel, Isla de los Muertos y Campos de Hielo Norte y Sur se verán afectados por la construcción del proyecto y su operación. HidroAysén se constituirá en un monopolio. El daño ecológico y social será altísimo e irreparable. El proyecto pondrá en peligro glaciares y reservas de agua, además de varias especies de flora y fauna. Además, afectará también al turismo.

186 Sin duda, Chile al ser un país con una orografía singular distribuida a todo lo largo del país, históricamente la disponibilidad de agua como recurso natural jugó un rol central y sólo la fuerza hidráulica fue una fuente de energía primaria para la producción de electricidad en Chile” (Palma Behnke, 2014)294. Las otras, “las energías primarias no hidráulicas, son recursos importados” (Alarcón, Agurto y otros, 2011).

Las reformas desregulatorias de las décadas de los 70 y 80 no contemplaron estímulos específicos para estas tecnologías, entre otras cosas, porque la tecnología aún no había alcanzado un grado de difusión suficiente como para ser una alternativa para su explotación energética. Entre 1940 y 1990 el peso de la energía eléctrica de origen hidráulica oscilo en porcentajes entre el 80% y el 66%. Justo, mediado el siglo XX en la década de los 50 alcanzó a representar el 91%. Ver gráfico nº 18.

Gráfico nº 18

Fuente. Elaboración propia con datos de Fuente CADE, Ministerio de Energía de Chile:

Históricamente la matriz o mix de tecnologías de generación eléctrica pasó de ser eminentemente hidráulico a plantas de térmicas con combustibles fósiles, esto es de haber estado sustentada en la combustión de materias primas no renovables y de las que el país carecía. Ya, en este siglo, con la consolidación de las privatizaciones de las dos décadas anteriores y la introducción de tecnologías aptas para la competitividad de los precios, la

294“ De un pasado donde los grandes proyectos hidráulicos correspondían a iniciativas del Estado, en una

época donde esto le entregaba una legitimidad y aceptación ante la sociedad, se ha migrado a un conjunto de iniciativas privadas, donde la comunidad percibe más perjuicios que beneficios” (Maldonado y Palma 2004, pág. 108). 80% 92% 91% 62% 65% 66% 42% 32% 20% 8% 9% 38% 35% 34% 56% 64% 2% 4% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1940 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010

Chile. Mix de generación por tipo de tecnologías 1940-2010

187 participación de la energía hidráulica cayó a mínimos del 43% en los años 2000 y al 32% en el 2010.

La apuesta por el cambio tecnológico de generación eléctrica terminó en grandes crisis eléctricas de abastecimiento que se sucedieron después de concluido el proceso privatizador en los años 90 del siglo pasado y en el año 2004 del presente siglo. La de los años 1998 - 1999 coincidió con una sequía importante, y cuestionó el modelo de funcionamiento del sistema eléctrico, “desmintiendo el carácter de paradigmático, a nivel de la región latinoamericana, que muchos le asignaban” a lo que se había hecho en el sector eléctrico chileno (Maldonado y Herrera, 2007). La de 2004 fue cuando la vecina Argentina cortó los envíos de gas natural a Chile295 incumpliendo el Protocolo de Interconexión Gasífera firmado entre ambos países en 1995 (Gamboa y Huneeus, 2007).

Las nuevas energías renovables, más allá de los proyectos hidráulicos, comenzaron a desarrollarse recién a partir de los últimos años con la sanción de la sanción de Ley nº 20257 de 2007.

Chile en el año 2014 importó el 96% del petróleo para la generación de electricidad, el 76% del gas natural y el 94% del carbón y sólo disponía al 100% de la hidro y pequeños porcentajes de biomasa, solar y biogás. El gas, un 76% importado, comenzó a llegar recién en 1997 desde Argentina. (2011) después de firmar un protocolo de suministro específico.

295 El gobierno argentino de Eduardo Duhalde, sucesor inmediato de la crisis que quebró el modelo de

paridad dólar peso a fines de 2001, impuso una política de austeridad del gasto que condujo a una paralización de las inversiones en extracción de gas que no sólo frenó las exportaciones a Chile, sino que incluso no cubrían la demanda interna (Gamboa y Huneeus, 2007).

188

Cuadro nº 31

Chile energías primaras disponibles Año 2014 Nacional Importada Petróleo 4% 96% Gas Natural 24% 76% Carbón 6% 94% Hidro 100% 0% Eólico 4% 0% Leña Biomasa 4% 0% Solar Biogás 4% 0%

Fuente: Universidad de Chile. Facultad de Economía y Negocios y elaboración propia.

La desregulación había dejado al mercado la tarea de priorizar las inversiones en detrimento de la planificación, tradicional en el sector, para anticipar con tiempo suficiente las necesidades de equipamiento en el parque de generación en relación con el crecimiento de la demanda.

La Ley del año 1982 no formuló criterios mandatorios, no exigió, ni obligó a las empresas generadoras a atender a las variaciones previstas en el consumo y los precios de la energía eléctrica no fueron incentivos, señales de mercado para el capital privado como para acometer inversiones en plantas eléctricas.

Chile se enfrentó, 20 años después de la desregulación y la privatización, a fines de siglo, a un problema energético de una doble dimensión: dependencia externa extrema en el suministro de combustibles primarios para la producción de electricidad e insuficiencia de parque de generación por falta de inversiones. Una combinación de problemas dramáticos para el funcionamiento del sector eléctrico, la actividad económica y el bienestar de la población.

En el gráfico nº 19 se ve con claridad la evolución en la segunda mitad del siglo XX , y en especial como finalizada la privatización eléctrica se cruzan las curvas del mix de generación a favor de las tecnologías basadas en energías fósiles térmicas, y la incipiente pero todavía irrelevante presencia de otras energías renovables como la eólica y la fotovoltaica.

189

Gráfico nº 19

Fuente: Secretaría de Energía, Chile y elaboración propia