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THE USE OF IMPACT EVALUATION AND THE LOGIC MODEL IN QUALITY

El siguiente cuadro pretende resumir sintéticamente las diferencias entre un modelo tradicional de evaluación y la perspectiva actual:

Evaluación tradicional

Medición cuantitativa

Orientada hacia resultados y productos Centrada en la memorización de la información Autoritaria

Rígida

Preocupada por la objetividad

Nueva evaluación

Evaluación cualitativa, interpretativa, crítica Orientada hacia los procesos

Integral: Saber, saber hacer y saber ser Democrática

Flexible

Preocupada por la acción comunicativa

La llamada "evaluación tradicional" llevada al extremo, se desarrolla en un modelo de institución educativa transmisiva, en la cual el formador es la autoridad encargada de transmitir los conocimientos a través de "lecciones catedráticas". Este modelo actúa como si todas las personas aprendieran de igual manera y evalúa "midiendo y cuantificando" lo que se aprendió o no aprendió, lo que se sabe o lo que no se sabe rotulando con límites precisos y supuestamente "objetivos" de suficiencia o insuficiencia.

La propuesta de la "nueva evaluación", surge en el marco de una didáctica que apunta a entender constructivamente los procesos de E-A, promueve la diversidad de las personas: aprenden de manera diferente, a diferente ritmo, tienen distintas experiencias y conocimientos, distintos requerimientos.

La evaluación tradicional se enmarca en el paradigma cuantitativo de la evaluación.

Este paradigma responde a un interés técnico del conocimiento y tiene como finalidad el abordar la realidad para dominarla y transformarla apoyado en el conocimiento de las causas que la determinan. En este enfoque investigativo no está la persona presente. Es una relación en tercera persona donde el formador es ajeno al participante y a su proceso de aprendizaje para poder actuar sobre él y controlarlo.

El paradigma cuantitativo se preocupa por los hechos estáticos que abarca en su totalidad, los asume atemporales y los sitúa en contextos de una amplitud considerables. En el ámbito de la educación, y llevado al extremo, considera que todos aprendemos de igual manera, al mismo ritmo y por los mismos caminos. Por eso el propósito de este tipo de evaluación es elaborar una información objetiva, verificable y replicable sobre los fenómenos educativos, evitando los sesgos de los formadores al dejarse llevar por sus intuiciones y experiencias personales. Para ello toda información disponible debe provenir de pruebas objetivas realizadas mediante procedimientos posibles de cuantificar, ratificar y explicitar.

Se puede decir que la evaluación en el paradigma cuantitativo tiene algunas características limitantes:

w El diseño cerrado y homogéneo que se elabora y aplica externamente al contexto del estudiante. Este busca generalizar y hallar regularidades. w Su finalidad es controlar la cantidad de aprendizajes logrados y

determinar de la necesidad de refuerzos.

w Su objeto es una representación del conocimiento mensurable que alcanza el participante.

w La relación que se establece entre los participantes y el formador es en tercera persona.

w El análisis y la organización de la información se realizan en forma descriptiva no interpretativa, atemporal y aespacial de acuerdo a referentes establecidos.

La nueva evaluación se ubica en la lógica del paradigma cualitativo. Este paradigma comprende la realidad como una totalidad de partes interdependientes y dinámicas que se construye en interacción comunicativa de sus integrantes. La realidad es múltiple y cognoscible a partir de los significados que le asignan los actores que en ella intervienen. Por lo tanto, desde este paradigma lo que se busca es comprender la realidad, observando, preguntan sobre los hechos, develando significados e intereses.

Desde este paradigma, la ocupación fundamental de la evaluación es el estudiante mismo: su aprendizaje, la forma que tiene de elaborar significados en los diferentes campos de su formación, comprender también, los significados que cada persona le asigna a su proceso de aprender.

Punteando las características básicas de este paradigma, podemos decir que la evaluación cualitativa:

w Establece un proceso vincular y mediador. Se centra en la mediación para la transformación tanto de la persona como del conocimiento, comprendido como la capacidad de reestructurar aprendizajes logrados de modo que le proceso E-A no es solo reproducción sino ampliación y consolidación de estructuras.

w Mantiene una interacción fundamentada en el diálogo que reconoce tanto a uno (formador) como a otro (participante) en su calidad de interlocutores.

w Indaga el trasfondo de los intereses y motivaciones así como de las capacidades, habilidades, disposiciones, actitudes y prácticas de la persona. Este trasfondo se puede comprender en relación con el aprendizaje y con su formación como capaz de aprender, de reflexionar, de agregar valor al conocimiento.

w Permite comprender carencias, dificultades o formas singulares al hacer dicha aproximación de modo que quien está mediando (formador) en el proceso E-A pueda actuar consecuentemente.

w Incluye un proceso de mediación, compromiso y responsabilidad de los formadores y participantes.

Después de este marco, digamos que nuestra propuesta de Evaluación se ubica dentro de la perspectiva de esta nueva evaluación y pretende ser multireferencial y multidiferencial apuntando a contemplar los procesos, las opiniones y criterios de todos los actores de la experiencia, los conocimientos realmente aprendidos y aplicados, etc. Buscamos siempre reajustar los procesos, mejorarlos y construir un sistema de evaluación basado en la confianza y la seguridad y no en la desconfianza y el temor.

Antes de continuar, nos parece pertinente establecer la distinción entre medición, evaluación, calificación y acreditación.

La evaluación se refiere al estudio de las condiciones que afectaron al proceso del aprendizaje, a las maneras de cómo éste se originó, al estudio de aquellos aprendizajes que, no estando previstos curricularmente, ocurrieron en el proceso grupal, en suma, un intento de comprender el proceso educativo y de emitir juicios sobre él. Implica y supera la medición porque mientras la medición se limita a la descripción cuantitativa, la evaluación toma en cuenta también lo cualitativo y los juicios de valor.

La calificación es la expresión cuantitativa (un 10, un 20, un 100... según la escala usada) o cualitativa (necesita ayuda... etc.) de la evaluación. Cuando la calificación se obtiene en función de los logros obtenidos y con base en criterios claros, la calificación pierde, su aspecto peyorativo de parcialidad.

La acreditación corresponde a la lógica institucional que necesita certificar determinados conocimientos; por ejemplo: "El señor Julio Pérez tiene aprobada la capacitación del módulo "X" y es promovido al siguiente". La acreditación siempre se refiere a verificar ciertos resultados de aprendizaje, previstos curricularmente, como parte de una formación y capacitación profesional y que permitan el desempeño adecuado de los participantes. De esta manera, los problemas de la acreditación son más restringidos que los de la evaluación; se insertan en un problema de eficiencia, ya que dependen de una situación institucional y social. En la capacitación CAMAREN, existen dos rangos de calificación: la aprobación y la recuperación. Este último implica que el o los trabajos entregados, no cumplen con los requerimientos de calidad y que, por lo tanto, el participante debe reformar el trabajo según las instrucciones explícitas que el evaluador realizará.

Actividad Nº 32