esta situación como un “desastre espantoso”, máxime si tenemos en cuenta que la mayor parte de las empresas desaparecidas eran plantas de producción industrial con más de 50 años de exis- tencia de media y que empleaban a un promedio de 20 trabajadores. A la luz de estos datos, los res- ponsables de la confederación sostienen que “España ha sufrido una desindustrialización irrepa- rable en nuestro ámbito”. Y ello a pesar de que muchas empresas “han hecho lo imposible por no perder plantilla y por no cerrar, de ahí que el por- centaje de cierres sea menor”.
Cerámica, calidad ante la crisis
De “especial gravedad” califi ca Hispalyt, la Asocia- ción Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, la situación de dichos materiales. A la fuerte caída de las ventas que, desde 2008, ha reducido al 50% al sector, se une la ya mencionada reforma energética que, más allá de ayudar a la industria, limita su desarrollo encareciendo el pre- cio de la energía. “A la profunda crisis económica que estamos atravesando, se suman las últimas medidas adoptadas por el Gobierno en la denomi- nada reforma energética, que no hacen más que lapidar la escasa actividad de nuestro sector”, explican desde Hispalyt, quienes aseguran que la cogeneración es “una herramienta fundamental y necesaria para la industria de ladrillos y tejas”. En este sentido, la asociación asegura que las medidas puestas en marcha por el Gobierno incre- mentan los costes y los impuestos y disminuyen la retribución, lo que acabará llevando a la cogenera- ción al “hundimiento general”. “La propuesta de Orden Ministerial, con los parámetros retributivos de la cogeneración, hace que todas nuestras plan- tas presenten balances económicos negativos y, por tanto, no puedan seguir funcionando. Además, la retroactividad del Real Decreto Ley 9/2013 provo- caría que las empresas del sector industrial de ladrillos y tejas tuvieran que devolver más de 25 millones de euros de lo remunerado desde el 13 de julio de 2013, llevando la situación de nuestro sec- tor al límite”, advierten desde Hispalyt.
Impacto de la reforma energética
Tanto es así que desde que Industria pusiera en marcha su reforma en 2012, el sector del ladrillo y la teja ha sufrido un impacto negativo de 60 millo- nes de euros, además de los 350 millones en pérdi- das de las inversiones realizadas. En cifras, y según Hispalyt, las medidas anteriormente mencionadas llevarán al cierre de 110 empresas, la pérdida de 3.750 puestos de trabajo directos y 12.500 indirec- tos y una pérdida de negocio de 200 millones de euros. “Necesitamos que se modifi quen los pará-
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metros de la Propuesta de Orden para conseguir mantener en funcionamiento las instalaciones de cogeneración existentes y para mantener la compe- titividad de nuestras plantas. Esto evitaría el cierre de fábricas, se mantendrían los puestos de trabajo y el volumen de negocio y exportaciones”, exigen desde Hispalyt.
En esta situación, la industria cerámica española ha optado por vender su principal activo: la calidad, tanto para los profesionales de la construcción como para los ciudadanos, superando incluso los estándares del Código Técnico de la Edifi cación (CTE). “Dentro de su política de promoción de la calidad en la construcción, los fabricantes de pro- ductos cerámicos han conferido una gran impor- tancia a la elaboración de un producto fi nal de cali- dad, para satisfacer las necesidades de unos clien- tes cada vez más exigentes y garantizar el cumpli- miento de los nuevos requisitos normativos”, expli- can desde Hispalyt, quienes aseguran que se han mejorado las prestaciones de los productos cerámi- cos de cara al “aislamiento acústico, térmico, aho- rro de energía, durabilidad y protección contra incendios”.
Con 90 millones de toneladas de consumo anual de áridos en 2013, España ha quedado relegada al puesto 35, el último de los países de la Unión.
TM
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Presente y previsiones de futuro para el sector de materiales de construcción
Ésta es una opción fundamental para Ferrán Ber- mejo, responsable de Tecnologías de la Construcción de la Fundación Ascamm, quien asegura que las principales líneas de desarrollo del sector de la cons- trucción deben basarse en “propuestas de mayor industrialización en los procesos constructivos, a par- tir de productos de mayor valor añadido que aumen- ten la calidad y la trazabilidad del proceso de ‘fabrica- ción’ de los edifi cios”, basándose en la “efi ciencia energética, el control de los impactos medioambien- tales y la mejora de las condiciones de salud de nues- tros edifi cios”.
Por su parte, desde Cepco destacan que “la mejora técnica o medioambiental siempre es un objetivo de diferenciación comercial pero, en esta época, también puede haber servido como supervivencia”. En cual- quier caso, recuerdan que en el contexto actual “el mercado prima el precio sobre la calidad, y se pueden haber dado casos al contrario, es decir, fabricantes muy buenos que han desaparecido por la presión del precio de productos peores pero más vendidos”. Pero además, el sector cerámico planta cara al Ministerio de Industria, para evitar el cierre de sus empresas afectadas por las medidas sobre la coge-
neración, mediante iniciativas comunes junto a otras asociaciones de sectores como el papelero, el agrícola y el alimentario. “Esperamos que entre todos los sectores industriales afectados por el hun- dimiento de la cogeneración hagamos refl exionar al Gobierno y demuestre que está a la altura de su industria, cambiando la propuesta de Orden Minis- terial con los parámetros retributivos de la cogene- ración y eliminando la retroactividad”, defi enden.
Cementos ‘marca España’
Tal y como ocurre con la cerámica, la situación del cemento es igualmente negativa hoy por hoy, tanto que desde Ofi cemen aseguran que la caída cons- tante del consumo ha transportado al sector a nive- les de hace 40 años. “Desde el inicio de la crisis se han ido sucediendo caídas consecutivas de dos dígitos en el consumo de cemento en nuestro país, hasta sumar un descenso total acumulado en los últimos seis años de un 80%. En términos absolu- tos, el mercado doméstico español ha pasado de consumir casi 56 millones de toneladas de cemento en 2007, a menos de 11 en 2013. Volúmenes tan bajos no se veían en nuestro país desde principios de los años 60 del pasado siglo”, explica Aniceto Zamora, director general de Ofi cemen.
Y es que, tal y como explica Zamora, la paralización del sector inmobiliario, la caída de las ventas y de la inver- sión pública han afectado irremediablemente y en mayor medida al sector cementero como “materia prima base”, cuyas fábricas solo están trabajando al 40% de su capacidad productiva debido a los “durísi- mos ajustes” a los que se están viendo sometidas. Aun así, Zamora nos muestra el “lado positivo” del sector cementero, y es el fomento del empleo “esta- ble y cualifi cado”. “Mientras que el mercado doméstico, como ya hemos dicho, ha caído en torno a un 80%, el empleo solo lo ha hecho un 43% en el mismo período y tan solo se han cerrado dos fábricas desde el inicio de la crisis”, explica orgu- lloso el responsable de Ofi cemen.
Las previsiones para 2014 no son especialmente halagüeñas para el sector cementero, puesto que en los dos primeros meses del año ya se ha acumu- lado una caída del consumo cercana al 12%. En este sentido, y según los datos de Ofi cemen, a lo largo de este año se sufrirán nuevas caídas que acabarán cerrando el ejercicio con pérdidas de hasta 10 millones de toneladas.
El I+D+i da sus frutos
Pero cual hormiga trabajadora, las cementeras han hecho los deberes en los “años de bonanza” invir- tiendo “en I+D+i, en los procesos productivos y en la efi ciencia”, lo que les está permitiendo ofrecer produc- tos con un mayor valor añadido a pesar de las vacas
fl acas. “Prueba de ello es que los cementos fabricados en España poseen una gran calidad, un alto valor aña- dido y un reconocimiento internacional. En nuestro país se fabrican 68 tipos de cemento diferentes, todos ellos con la marca Aenor de calidad, cuyas prestacio- nes son capaces de satisfacer las mayores exigencias de arquitectos y constructores”, describe Zamora. Tanto es así que, según el responsable de la patronal cementera, obras como el Dique-Muelle fl otante de
En este sentido, Ferrán Bermejo del ITeC considera que los productos personalizados son una opción de futuro para los materiales de la construcción. “Tanto los suministradores de materiales como los profesionales del proyecto y la ejecución van a tener que empezar a operar con mentalidad de ‘boutique’, un concepto que viene del mundo de las fi nanzas y que describe a empresas que apuestan por especializarse en nichos de mercado muy acotados, prestando unos servicios personalizados a cada cliente”, explica Bermejo.
Efi ciencia y sostenibilidad
La efi ciencia energética y la sostenibilidad se están convirtiendo en la tabla de salvación para los mate- riales de construcción, teniendo en cuenta que según datos del Ministerio de Fomento las vivien- Presente y previsiones de futuro para el sector de materiales de construcción
Mónaco y el Puente de Oresund se han realizado con cementos ‘made in Spain’. “Además, durante los últimos años también se han potenciado, en la medida de lo posible, las exportaciones, que ya representan el 40% del total de cemento producido en nuestro país”, matiza.
Más allá de las acciones del sector cementero, para Ofi cemen el futuro del mismo se despejará el próximo año, siempre y cuando se cuente con el apoyo de la Administración. “Solo en 2015 podría iniciarse un tímido crecimiento positivo, condicio- nado, eso sí, a un compromiso por parte de la Admi- nistración, que debe recuperar la inversión pública, sumado a una recuperación de la vivienda, que ha caído a niveles extremadamente bajos para un país como el nuestro”, lamenta Zamora.
das terminadas en el año 2013 han sido un 43% menos que en 2012 y un 90% menos que en 2007; y las viviendas iniciadas han sido un 22% menos que en 2012 y un 95% menos que en 2007. En el caso de la cerámica, y para fomentar la efi cien- cia, Hispalyt ha asegurado estar ayudando a sus aso- ciados a obtener las Declaraciones Ambientales de Productos (DAP), en este caso los cerámicos, trámite completamente voluntario con el que se facilita infor- mación ambiental sobre el ciclo de vida del producto en cuestión. “Con ello se pretende promover la ecoin- novación y mejora medioambiental en la fabricación de los productos de cerámica estructural y aumentar la competitividad del sector español, ya que permitiría exportar nuestros productos a aquellos países donde existen requisitos sobre el uso sostenible de los recur-