Por
Oriol Avila
Hace ya casi 25 siglos que Hipócrates afir- mó«que tus alimentos sean tu medicina y tu medicina tus alimentos».
A principios de la década de los 80 se inicia- ron en japón investigaciones sistemáticas so- bre la incidencia de determinados alimentos o componentes en aspectos de la salud humana no directamente relacionados con el aporte de nutrientes. Desde entonces, han proliferado las investigaciones orientadas a localizar y a com- probar los efectos positivos sobre la salud del consumidor, de algunos alimentos (Hasler 1998) o de determinados compuestos, como los áci- dos grasos poliinsaturados omega-3 (Jahangiri y cols, 2002), distintos tipos de compuesto fitoquímicos (polifenoles, terpenos, fitoesteroles, etc.) (Dilard y German, 2000), los oligosacáridos (Niness, 1999) o de ciertos microorganismos como los lactobacilos o las bifidobacterias (Marteau y cols, 2002; Playne, 2002). Simultánemanete, se ha incrementado notable- mente la presencia en el mercado de lo que genéricamente se denominan alimentos fun- cionales.
Dejando aparte la controversia sobre lo acer- tado del uso del término «funcional» o de otros términos como nutricéuticos, alimentos saluda- bles o alimentos para la salud para describir este tipo de alimentos (Sanders, 1998; Hasler, 1998, Hasler, 2000; Bello, 2001, Andlauer y Fürst, 2002), en lo que sí hay coincidencia es en que su utilidad reside en su capacidad para mejorar la salud, para aumentar el bienestar y
para prevenir la aparición de carencias, pero no se consideran medicamentos.
En los últimos años, se ha hablado mucho sobre la alimentación funcional. Hoy en día podemos encontrar una gran diversificación de productos con propiedades beneficiosas para nuestra salud; productos enriquecidos con Omega-3, calcio, soja, efecto bífidus, etc.
Desde hace algunos años, los estudios cien- tíficos (confirmando lo que los vegetarianos vie- nen reivindicando desde Hipocrátes) establecen que la clave de la salud y el bienestar re- side en un abundante consumo de ali- mentos vegetales.
Ocurre que frecuentemente no se consumen en la dieta diaria suficientes vegetales, o bien sucede que éstos debido al cultivo intensivo a que en la actualidad se someten, así como a los procesos de manufactura, conservación, transporte, etc. llegan al consumidor empobre- cidos y desvitalizados.
Sin embargo, es en el reino vegetal donde todos los animales, y entre ellos los seres hu- manos, encontramos de primera mano, los nutrientes necesarios.
Infinidad son los vegetales que la Naturale- za nos ofrece generosamente, y entre las plan- tas más beneficiosas destacaremos la humilde achicoria, de flores de bello color azul que se cierran por la noche o con el mal tiempo.
La raíz de achicoria, muy apreciada por Galeno como la «gran amiga del hígado», es la base para la obtención industrial de la inulina
y de la oligofructosa BENEO (R), ingredientes fun-
cionales muy beneficiosos para el organismo humano.
Tras el símbolo BENEO(R), hay toda una fami-
lia de fibras vegetales activas compuestas de inulina y oligofructosa, sustancias que se en- cuentran presentes en pequeñas cantidades y de forma natural en espárragos, puerros, ce- bollas, trigo, plátanos, etc.
Por sus beneficios nutricionales, la inulina y la oligofructosa son los ingredientes más utili- zados a nivel mundial para el desarrollo de ali- mentos funcionales.
BENEO(R) mejora el funcionamiento del sis-
tema digestivo por ser una fibra alimenticia. Tanto la inulina como la oligofructosa llegan intactas al colon y allí son fermentadas por un número selectivo de bacterias de nuestra flora intestinal, predominantemente las bifidobac- terias.
La inulina y la oligofructosa contribuyen a una mejor digestión. La proliferación de la biomasa bacteriana implica un aumento de la masa fecal y de la frecuencia de producción de heces. Den Hod y cols. (2000) al igual que Gibson y cols. (1995) demostraron que el peso de las heces aumenta de 1,5 a 2 gramos por gramo de inulina u oligofructosa ingerida.
Este proceso selectivo de fermentación es el mecanismo principal del porqué otros benefi- cios nutricionales pueden asociarse con la in- gestión de inulina y/o oligofructosa.
BENEO(R) tiene efecto prebiótico (efecto
bífidus)
En condiciones normales, la composición de nuestra flora intestinal está perfectamente equi- librada, en el sentido de que las bacterias que poseen propiedades beneficiosas superan en número a las potencialmente patógenas. Sin embargo, existen factores que pueden consti- tuir el origen de una situación de desequilibrio: antibióticos, regímenes alimenticios, estrés, etc. Por lo tanto, es necesario favorecer la prolifera-
ción de cepas bacterianas benéficas a fin de mantener este equilibrio utilizando probióticos o prebióticos .
El procesoprobiótico consiste en introducir en la alimentación un número suficiente de bac- terias vivas que, tras su ingestión vía oral, lle- gan al intestino donde pueden ejercer sus efec- tos beneficiosos. Actualmente se pueden en- contrar toda una serie de productos alimentarios que contienen estas especies bacterianas. Este es el caso de algunos yogures. Sin embargo, los probióticos implican una serie de limita- ciones en cuanto a su supervivencia.
Un prebiótico es un ingrediente alimen- tario natural no digerible que afecta de for- ma beneficiosa la salud general, ya que esti- mula selectivamente el crecimiento de las bacterias beneficiosas, bifidobacterias y lactobacilos, ya existentes en nuestra flora in- testinal.
Estimular el crecimiento de las bifidobacterias de nuestra flora intestinal es muy positivo por los numerosos efectos saludables que compor- ta. Estos microorganismos intervienen en la for- mación de una barrera protectora contra los agentes patógenos y las infecciones intestina- les, en la regulación del tránsito intestinal y la absorción de nutrientes, en la estimulación del sistema inmunitario intestinal, en la síntesis de vitaminas y de factores de crecimiento por las células intestinales, etcétera.
BENEO(R)potencia la absorción del cal-
cio
El calcio es un elemento mineral esencial para la salud de nuestro esqueleto. Un déficit de calcio conlleva a una estructura ósea frágil, lo que también entraña un aumento del riesgo de fracturas.
Todo el calcio que necesitamos para consti- tuir una estructura ósea sana procede de nues- tra alimentación. Alrededor de 1/3 del calcio ingerido es absorbido por nuestro organismo,
mientras que las 2/3 partes restantes son elimi- nadas por las heces.
Se ha establecido que la inulina y la oligo- fructosa mejoran sensiblemente la eficacia de la absorción del calcio disponible y en estudios muy recientes se ha demostrado que también aumentan la retención y el depósito de calcio en los huesos en un 15%. Estos ingredientes sufren una fermentación en el colon y este pro- ceso da como resultado la producción de áci- dos grasos de cadena corta, principalmente acetatos y lactatos. El pH del contenido del co- lon disminuye, de modo que el calcio se disuel-
ve mejor y se difunde más eficazmente a través de la pared del colon favoreciendo así su ab- sorción en el organismo.
BENEO(R) muestra un efecto protector
contra el cáncer colo-rectal
Un reciente estudio europeo, ha demostra- do que llevar una dieta rica en prebióticos (como la inulina y la oligofructosa) y probióticos tie- nen un efecto protector contra el cáncer colo- rectal. EMPRESAS CLESA: DSM: GANADERÍA PRIÉGOLA: GULLÓN: INTEGRAL ESPIGAS: KALISE: LÁCTEOS ARNEDO: LA MASÍA: PAGESA: PAGESA-ORAFTI: VEGENAT: PRODUCTOS
Desnatados con frutas BIO VITAL ACTIVE Pan FIBRA VITAL
Bebidas lácteas fermentadas SIMBI Galletas calcio+
Croissants BIFAACTIVE Bollos de anís BIFACTIVE Oranxroll BIFACTIVE BIO desnatados con frutas Leche fermentada LACTIVE
Helados big light chocolate con leche NEISS Cereales con frutas CUIDA-T
Bebida de soja DIET-RADISSON
Pastel fresco sabor limón DIET-RADISSON Cacao a la taza DIET-RADISSON
Productos INNERGY (Fibra Activa, Optimal In, Calci2) Crema de espárragos y crema fría de tomate VEGETAST
(1) Los alimentos eco-biológicos son suministrados
por el Bosque Mediterráneo. Tels. 96 240 52 50. Fax 96 240 27 93. E-Mail: [email protected] Horno Fabra, S. L. Pol. Ind. n.º 2. Cam. San
VERDURAS Y HORTALIZAS: Ajos secos, ajos tiernos, apio verde, puerro, acelga, brocoli, calabacín, berenjena redonda, zanahoria, alcachofa blanca, ce- bolla morada, cebolla semi seca, coliflor, colirábano,col lombarda, col lisa repollo blanca, col romanesco, pa- tata Nicola, patata agria, lechuga Romana Poca, le- chuga Maravilla Poca, lechuga Trocadero, lechuga Loio Rosa, lechuga escarola Loio verde, lechuga hoja R. roja, lechuga hoja R. verde, sscarola rizada, escarola lisa, espárragos, espinacas, perejil, nabo blanco, pimien- to verde, pimiento rojo, rabanitos, remolacha, rucola, tomate rama, tomate ensalada, pepino, cogollo mini.
FRUTAS Y CÍTRICOS: Albaricoque, aguacate Hass, cerezas, kiwi, limón, mango, melocotón, nue- ces, pera blanquilla, piña, plátano, manzana Pinova (roja), manzana Jonagold, manzana Golden,naranja mesa, naranja zumo, fresas, fresón.
CONSERVAS: Zumo de manzana, compota de manzana, mermelada de manzana, gazpacho andaluz, salsa tomate Finas Hierbas.
TURRONES: Turrón duro /de Alicante, turrón blando / de Jijona.
HUEVOS.
ACEITE DE OLIVA: Aceite de oliva virgen ex- tra.
LEGUMBRES: Garbanzos, lentejas, judía plana. FRUTOS SECOS: Almendra cáscara, dátil rama, castaña en almíbar.
ACEITUNAS: Ajo ecológico - sabor natural, ajo ecológico - limón y orégano, gordal - sabor ajo y oré- gano, Gordal - sabor especias, picolimón - ajo, tomillo y laurel, Picolimón - sabor natural, Verdial partida - sabor ajo, limón y tomillo.
PATÉS ARTESANOS: Paté de campaña, paté Fi- nas Hierbas.
QUESOS CABRA CON ACEITE. MIEL DE MONTAÑA.
La clave de la salud reside en el abundante consumo de alimen- tos vegetales de origen eco-biológico, los únicos libres de toxinas.