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Chapter 7 Practicality of the Threat

7.3 Validity of A3 (Human behavior)

PRE-FLOP

Las cartas iniciales, dado que la variedad Omaha Hi-Lo Poker es un juego de los llamados “the nuts” (mejores manos / mejores jugadas), la cosa no es difícil. Se trata de jugar con cartas que nos brinden la oportunidad de obtener "nuts" de Lo y de Hi. Se debe jugar con cartas que permitan jugarse la máxima en Hi y la mínima en Lo. No es “la una o la otra”, sino AMBAS.

En esta variante, si se juegan cartas intermedias, se podría decir que no se está jugando. Es necesario que los principiantes no cometan este error; pues si juegan de forma equivocada esta clase de manos, podría suponer problemas; y jugando al Omaha Hi-Lo Poker, los problemas suponen un gran riesgo.

El número 8 nos ayudará a saber si estamos jugando bien o no. Dado que es la peor carta baja, y también a partir del 8 es Hi, si jugamos con este número tendremos la peor jugada del Lo y una mano débil para el Hi; por ejemplo, una escalera menor y Hi.

En determinadas circunstancias, dependiendo de la agresividad de los oponentes en la mesa y de cuál sea la posición del jugador con respecto al dealer, jugar cartas elevadas exclusivamente al Hi podría resultar una buena opción. Esto es así porque, en línea general, los oponentes se suelen desconcertar si observan que alguien sólo juega al Hi; no saben muy bien cómo reaccionar: si deben combatirlo o no.

Quienes juegan a las cartas Lo, pueden tener opción a color o escalera bicicleta ("wheel"), y hasta podría aparecer un flop.

Con respecto al As, diremos que es la carta sobre la que gira el juego en Omaha Hi-Lo, pues es el naipe máximo y mínimo al mismo tiempo. Si lo tenemos, partimos con cierta ventaja con respecto a los oponentes.

Los jugadores expertos aconsejan de manera vehemente a los principiantes que se acostumbren a jugar siempre en posesión de un As al comenzar el

Hi-Lo. En la medida en que se va ganando el control de las cartas y del tablero de juego, el jugador podrá ser más flexible con respecto al uso de las cartas iniciales. Entonces, en las etapas iniciales de la partida rige la regla SI NO TENGO UN AS, NO JUEGO. Ya habrá tiempo de flexibilizar esta regla al acercarnos a la posición del crupier.

A continuación, detallamos algunos consejos con respecto a las demás cartas:

# Se necesitan tres naipes más para acompañar al As y lograr "nuts" en el Lo. Es positivo contar con un dos y/o un tres (A-2-x-x y también A-3-x-x son excelentes cartas iniciales para Lo). Pero hacen falta, al menos, tres de las cinco cartas de la bicicleta ("wheel") para disputar el Lo.

# Para lograr "nuts" en Hi, es buena una pareja, para poder formar algún trío; ases con proyecto color o en "suit"; y también algunos naipes mayores que 10, para formar escalera real.

Algunos Ejemplos

A-A-2-x: Ésta serían unas buenas cartas. Con A-2 podemos jugar a Lo, y los dos Ases permiten el trío en el Hi, o podremos ganar sólo con la pareja de Ases si hemos asilado a alguien.

Por otro lado, A-2-J-9 son malas cartas, pues solamente podremos jugar en el Lo con A-2 y quedaremos en descubierto.

Si tenemos As-2-J-9s, tenemos buenas cartas, pues nuestra jugada para Lo es A-2 y para High es As-9s. Siempre disponemos de la opción de hacer color.

En cualquier caso, es necesario recordar que jugar al bote entero no suele ser recomendable, ya que esto requiere opciones favorables para ganar en el Lo y en el Hi.

Otra posibilidad es que el jugador tenga A-2-Js-9s. Pero estas cartas son malas. Ni tan siquiera el A-2 sirve para nada ¿Qué hacer? Los expertos se inclinan por jugar la mejor mano. Como no tenemos la "nut" de color, no la jugaremos. Esta es de las típicas manos que podrían causarnos problemas. El jugador suele aburrirse de no poder ir en ninguna mano, baja sus requisitos iniciales con tal de jugar algo; pero el resultado será pésimo. En esto hay que confiar en el consejo de los jugadores avanzados, y recordar que se trata de una de las más peligrosas manos de Omaha Hi-Lo. Al creer en la posibilidad de que formar color será suficiente, el jugador podría perder todas sus fichas, además del bote.

Con respecto a la jugada A-2-Ks-9s, diremos que estas cartas no son ni buenas ni malas. Se parece a la jugada descrita en el párrafo anterior; pero realmente es mejor, y podría hacernos ganar. El Ks-9s nos permite la opción de la escalera, si bien no es real; y aunque no se trate de "nuts" de color, podría ser suficiente para ganar. Sólo una recomendación: si eres principiante, corre el riesgo con esta mano cuando tengas algo más de experiencia. Esto es conveniente porque, para poder ver si hay posibilidades de ganar todo el botín o no, es necesario evaluar, sobre todo,

las manos de los oponentes, la cantidad de jugadores, las subidas ("raises") del bote, nuestra posición en la mesa, y también la de los adversarios.

En cuanto a los naipes altos, la definición típica supone considerar altas las cartas a partir del nueve. Así, para comenzar, Q-J-10-9 constituye una buena mano si es que descubrir el flop no nos cuesta demasiado. No debemos olvidar que a esta variedad de poker, además de Hi-Lo, se la llama Ocho o Superior (“Eight or Better”). Es una modalidad de juego de bote dividido, por lo que existe la posibilidad de ganar sólo medio bote. En consecuencia, sólo jugar con naipes altos no nos ofrece una buena probabilidad. Dado que en esta variedad siempre hay alguna jugada mejor (es decir, máxima), algunos jugadores suponen que necesariamente habrá una jugada mínima. Pero este no es el caso, pues el bote entero se lo lleva quien tenga la jugada mejor. Los naipes altos, desde luego, se juegan de la mejor manera cuando no es posible la opción del Lo, pues la ganancia deja de ser rentable debido al bote dividido. Así, el jugador podrá jugar naipes altos desde la última posición, en mesas de juego pasivas, en las que no le cueste demasiado caro dar vuelta el flop y ver si es posible conectar la jugada hacia delante o hacia atrás.

Conclusiones sobre las Cartas Altas:

* Las cartas que debemos jugar son aquellas que nos brindan la posibilidad de conseguir "the nut" de Lo y de Hi.

El Raise en el Pre Flop

Muchos jugadores sostienen que hacer raise en el pre-flop no es una buena idea, dado que revela demasiada información valiosa sobre nuestras cartas. Sin embargo, en una partida de Omaha hi-lo, hacer raise nunca es un error.

Hay tres razones por las que el raise es ventajoso en esta versión de Omaha: para estrechar el campo, variar el juego y aumentar el botín. Analizaremos cada una de estas razones.

Para estrechar el campo.

Es lo que los jugadores expertos llaman en inglés ”to narrow the field”. Suelen hacerlo abriendo el bote a través del raise, para jugar con ciertas manos que trabajan mejor con 1 ó 2 rivales; y que no son tan buenas si hay más jugadores implicados. Por ejemplo, A-A-2-x, A-K-2-x y K-K-A-3.

A-K-2-x supone una mano bastante interesante, dado que se suele jugar con los Ases y, quienes han quedado en juego tras la reducción del campo, seguramente tendrán alguno. En este caso, si el As aparece en el flop, los demás jugadores tendrá la pareja máxima, pero nuestro jugador es quien tiene el kicker.

A través de lo que acabamos de explicar se desprende que la principal razón para achicar el espacio es tratar de lograr head-ups. Pero no debemos olvidar que en esta circunstancia cambia notablemente el valor de los naipes. Entonces, dos Ases para el Hi es una mano buena, y si le sumamos

que no es necesario hacer nut para el Lo, las cartas que tenemos funcionarán muy bien si hay pocos jugadores en la mesa, no más de dos.

Con respecto a las desventajas del raise, hay que tener en cuenta que si estamos en una mesa de juego “loose”, toda la mesa verá nuestro raise y eso no es bueno.

Para variar un poco el juego.

En una mesa en la que no abundan los jugadores que sólo miran sus propias cartas, estás con gente que juega bien. Al hacer raise siempre con las cartas Lo, te convertirás en un jugador demasiado fácil de evaluar, demasiado previsible. Para evitarlo, de vez en cuando, podrías hacer raise con los naipes altos. Todos saben que hacer raise en Omaha Hi-Lo supone tener buenos naipes bajos, por lo menos 3 de los 5, lo que incluye el A2.

Nuestra experiencia nos indicará cuál es la mejor estrategia para cada situación y tomar las mejores decisiones para cierto momento. Y, precisamente en esto, es donde la versión Omaha Hi-Lo presenta la mayor complejidad. Llegar a progresar en ella requiere invertir tiempo y paciencia en adquirir práctica. Implica observar muchas jugadas hasta aprender a hacer la correcta lectura de lo que está sucediendo y decidir qué hacer para ganar con más frecuencia.

Una buena selección de naipes nos dará en Omaha Hi-Lo una gran ventaja no sólo porque son buenas cartas, sino porque nos facilita tomar buenas decisiones para el futuro desarrollo de la partida. Insistimos: la paciencia es

una virtud esencial en esta variante del poker. Por supuesto, no la suelen tener quienes juegan ocasionalmente, sino los jugadores profesionales. Por eso, ellos saben explotar la impaciencia de los demás. Esperan con paciencia la situación en la que puedan poseer un mejor juego que sus rivales, y no les perdonan sus errores. Los jugadores inexpertos suelen pensar que la segunda mejor jugada es lo suficientemente buena; pero los expertos saben que no es así.

Para aumentar el bote.

Si el jugador posee una mano con buenas posibilidades de ser la nut (la mejor mano), es conveniente apostar e incrementar el bote. Un buen ejemplo lo constituye Acor-2cor-3-4. Desde luego, lo que nos importa en esta clase de manos es que todos permanezcan y nadie se vaya: que paguen mucho por ver los naipes al hacer showdown. Entonces tendremos la posibilidad de obtener nuts en el Lo y también de ganar en el Hi. Al jugar desde una posición early, evitamos ahuyentar a los demás jugadores, limpiamos (aparentemente, tan sólo vemos la apuesta, y no su contexto), aguardamos a que alguien haga raise para vérselo; y mientras, se desvía la atención de la propia jugada. Al hacer raise desde early, nadie percibirá nuestras intenciones, se estrechará el campo de juego y no estaremos aumentando el bote. Jugar en una posición atrasada es ideal, ya que es una buena posición para hacer raise y atrapar a los "limpers" (aquellos oponentes que solamente ven la apuesta, y no su contexto). En línea general, los expertos suelen hacer raise con A-2-x-x, llamado “As suited” en un bote con muchos jugadores. También se puede raisear con A-3-x-x- si la partida es demasiado “loose”.

FLOP

En el flop se da la circunstancia de que conocemos en su mayor parte la información total que vamos a tener al final. En resumen: En este punto podemos tener una idea muy clara de quien va a ganar, y quien no. En esta fase, la mayor decisión más importante es si seguir con la mano, o retirarnos. Básicamente, nos retiraremos siempre que no tengamos una mano que tenga una probabilidad suficiente de ganar. De los patrones de apuesta de los rivales antes del flop y en éste, podemos más o menos estimar las manos a las que nos estamos enfrentando, y calcular con precisión cuántas cartas nos servirán para completar una mano ganadora. Por ejemplo, si nuestra mano es As9s8h7h y en el flop aparece 6s5sKc, podemos estimar que hay 17 cartas que, de salir, completarían una mano ganadora para nosotros (4 cuatros, 3 sietes, 3 ochos, 3 nueves y 4 picas). No contamos la Ks, porque en ese caso nuestra jugada se completaría, pero no podríamos estar seguros de que fuera ganadora.

Con 17 cartas “ganadoras” nuestra mano es muy fuerte y, si la jugamos con agresividad en este punto, podemos incluso conseguir que la gente se retire antes del showdown, o conseguir que todo nuestro dinero acabe en el medio y ver así las dos cartas que quedan y no tener que tomar decisiones complejas en el turn si nuestra mano no se ha completado para entonces.

Hay una verdad universal en Omaha explotada hasta el extremo por muchos jugadores: se puede apostar o subir casi con cualquier mano, pues es relativamente sencillo que alguien tenga la mejor mano posible en cada momento, pero para ver una apuesta hace falta contar con la mejor mano o

estar seguros de que el rival no la tiene, lo que es bastante complicado. Esta idea cobra máxima validez en el flop.

Por otra parte, esta fase no es la mejor para proteger nuestras manos “hechas” (como, por ejemplo, el trío más alto) en flops con una textura complicada (cartas conectadas y con dos del mismo palo, por ejemplo). Por tanto, también tendremos que tomar decisiones complejas y encontrar un equilibrio en las apuestas a realizar en esta fase para tratar de proteger la mejor mano “temporal” (sin ofrecer ver cartas de manera gratuita a los rivales) pero sin arriesgar demasiado en caso de que los oponentes completen sus proyectos.

TURN

El turn es la fase en la que la mejor mano “temporal” debe protegerse. Una apuesta del tamaño del bote en esta fase, unida al hecho de que sólo queda una carta por salir y completar posibles proyectos, hace que ninguno de estos proyectos tenga justificación matemática para ver la apuesta, por muy peligrosas que sean las cartas sobre la mesa.

La única excepción a este punto es aquella situación en la que creemos que un rival tiene también la mejor mano temporal, como nosotros, y además un proyecto de mejora.

Supongamos que tenemos 9h8s7c6d y la mesa contiene 10h8h6cKc. Si otro jugador tiene QhJc9c7h ó KhKs9c7h es evidente que apostar en el turn tiene expectativa negativa, puesto que en caso de que nuestra escalera aguante sólo dividiremos el bote con el rival, y si alguno de sus proyectos se completa perderemos todo.

De todos modos, si la mesa es muy agresiva muchas de las veces el dinero estará en el centro en el flop, y el turn será un mero trámite

RIVER

En el river, ya disponemos de toda la información. Nuestra mano está formada, completa o no como la mejor posible, y podremos estimar casi con seguridad la mano de los rivales. Por tanto, en esta fase de lo que se trata es de sacar el máximo dinero extra posible, en el caso de que tengamos la mejor mano, y de decidir si retirarnos o no en el caso de que no la tengamos, dependiendo de lo que hagan los contrarios y lo que pensamos que llevan. También es un buen momento para farolear si los patrones de apuestas son coherentes, y de ser faroleado y detectar dichos faroles basándonos en dichos patrones y en otras informaciones que podamos conocer de los oponentes (notas, gestos, forma de ser).

¿Apostamos el bote o sólo una parte? Si el rival apuesta el bote, ¿es un farol o lleva la mejor jugada? ¿Para qué apostaría el máximo si lleva la

mejor jugada, arriesgándose a que me tire, si con una apuesta más pequeña podría forzarme a ver? Pero, por otra parte, ¿y si es un farol, y él sabe que yo estoy pensando esto mismo?

Bueno, nadie dijo que tomar estas decisiones fuera fácil. Pero ésa es la esencia del poker.

ESPECÍFICAS

Dos Ases

Muchos jugadores cometen graves errores en su juego cuando les reparten una mano como AAxx en Omaha Pot-Limit y no saben como sacar el rendimiento de esta buena mano. Seguramente este error viene al equiparar el Texas Hold’em con el Omaha PL. En Texas Hold’em AA es una mano realmente brutal y tendrás un 80% como mínimo de probabilidades de llevarte la mano si te enfrentas cara a cara contra cualquier otra mano. En

cambio, en Omaha Pot Limit aunque tengas una mano del tipo AAxx no tienes una diferencia tan clara.

De hecho con AAxx muchas veces solo tenemos una ventaja preflop de 60/40. En Omaha PL no es tan importante el poder de tu mano preflop como conectar tus cartas con el flop (tres primeras cartas comunitarias) ya sea ligando trio, doble pareja o teniendo uno o más proyectos interesantes. El desconocimiento de esta idea provoca jugar demasiado agresivo los dos ases en Omaha sea cual sea el flop, lo que comporta resultados desastrosos.

Las manos que contienen dos ases en Omaha siguen siendo muy buenas cuando nos enfrentamos a tan solo un jugador, pero pierden mucho botencial cuando en la mano participan varios jugadores. Tan solo en el caso de ligar un trio de ases o tener un proyecto de color máximo o de escalera vamos a poder jugar este tipo de manos en un bote con varios contrarios.

Por lo tanto, no es tan difícil jugar este tipo de manos en botes multijugador. Si el flop no nos acompaña y hay demasiada acción, abandonamos la mano y en caso contrario podemos optar por ligar la mejor jugada y llevarnos un bote enorme ya que en caso de tener una gran jugada tendremos la mejor. El full más alto, el trío más alto, el color más alto y también las escaleras más altas. Obviamente cuando tenemos una mano con dos ases realizaremos un raise preflop para echar las manos más marginales y de esta forma intentar que entren el menor número de jugadores posibles.

Pero en cambio, si alguien ya ha hecho un raise preflop y queda casi toda la mesa por hablar, no tenemos que volver a subir con un re-raise porque en caso de entrar varios jugadores y no conectar con el flop estariamos en una situación claramente desfavorable. Además si ligamos nuestro trio de ases será de fácil lectura para nuestros rivales y abandonarán la mano.

Si que podemos optar por el re-raise preflop con esta mano cuando ya ha habido mucha acción preflop, por ejemplo ha habido un raise y varios calls. Con un re-raise del bote donde metemos casi todo nuestro dinero, obligaremos a muchos contrarios a abandonar la mano , y aislarnos contra como máximo un contrario.

En torneos de Omaha PL este tipo de manos también es interesante en situaciones en las que podamos enfrentarnos a un solo jugador, comprometiéndonos por completo con el bote antes de ver el flop. Muchas veces nos pagarán con manos del tipo KKxx o QQxx donde estaremos muy por delante.

Dos Pares en el Flop

Los jugadores nuevos en el Omaha siempre tienen ciertas deficiencias al tener dos pares en el flop, ya que normalmente se confunde la forma de jugarlos en comparación al Texas Hold'em. Es por eso que debemos aprender cómo actuar en situaciones específicas del Omaha, y que no se

pueden relacionar a lo que sabes del Hold'em, de lo contrario no tendrás

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