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Como se ha podido determinar en la presente investigación, la deficiencia de los diferentes elementos minerales del suelo han ocasionado cambios morfológicos y anatómicos y alterado en mayor o menor grado el metabolis-

mo de las plantas de plátano, pero también han alterado su composición química, lo cual podría aumentar o disminuir su resistencia a plagas y enfermedades. En otras Musáceas, como en banano, Rishbeth (1960) reportó que la severidad de los síntomas de Mal de Panamá (Fusarium oxysporum f. cubense) se relacionaba con la absorción del potasio, por lo que una adecuada fertilización potásica inducía a resistencia a la enferme- dad. Spurling y Spurling (1975), reportaron que el grado de daño ocasionado en las raíces por Armillaria mellea, fue reducida con la aplicación de fertilizantes potásicos.

La Pudrición acuosa o Bacteriosis del plátano ocasionada por Erwinia chrysantemi pv. paradisiaca, es una enfermedad que se presenta en los Llanos Orientales y en general en todas las zonas plataneras de Colombia en los meses de ausencia de lluvias y en especial en plantaciones de plátano ubicadas en suelos con conteni- dos de potasio de menos de 0.03 meq/100 g de suelo, consistiendo en una pudrición de los pecíolos más externos que forman el pseudotallo, iniciándose en plantas juveniles o adultas con una mancha color café muy claro y que posteriormente avanza hacia los pecíolos mas internos, tornándose la mancha a un color mas oscuro, asociada con olores fétidos. El folíolo correspondiente a esa calceta se torna amarillo intenso y poste- riormente negro, muriendo rápidamente. En los estados avanzados de la enfermedad, el pseudotallo se debilita y se dobla, especialmente en las plantas portadoras de racimo.

Estudios realizados sobre la enfermedad por Victoria y Barrios (1964), afirmaron que la bacteria se disemina con las heridas hechas al pseudotallo con herramienta durante las labores de deshoje y desguasque, y que también es movilizada y trasmitida por el Picudo amarillo (Metamasius hemipterus). En el presente estudio, en las plantas de plátano a las cuales se les aplicó la fórmula deficiente de potasio, los síntomas correspondientes a la deficiencia de este elemento se presentaron a partir del cuarto mes de que las plántulas fueron transplantadas a los recipientes, al octavo mes las hojas de las plantas con la deficiencia en este elemento murieron rápidamen- te, siendo para esta época la concentración de potasio en el folíolo de 0.32% y en las calcetas de 0.19%, y la duración de la hoja de 59 días, apareciendo entonces los primeros síntomas de la enfermedad. En la misma época y para las plantas correspondientes al tratamiento testigo, la duración de las hojas fue de 122 días y la concentración de potasio en los folíolos y en las guascas fue de 2.88 y 1.27%, respectivamente. Atraído por el olor de la pudrición ocasionada por la enfermedad, se presentó un serio ataque de Picudo amarillo proveniente de la plantación de plátano que rodeaba el ensayo, obligando a hacer aplicaciones de insecticidas en el seudotallo. Posteriormente como consecuencia de la pudrición ocasionada por el patógeno en el pseudotallo, estos se doblaron tal como ocurre en infecciones ocasionadas en el campo. En ninguno de los otros tratamientos de deficiencias, tanto para elementos mayores como menores, se presentó dicha enfermedad.

El presente estudio ha descartado totalmente que la anomalía fuera trasmitida por herramienta o por insecto, debido a que durante todo el ciclo vegetativo de estas plantas no se hicieron heridas algunas en ellas y el insecto llegó a ellas atraído por los olores después de que se inició el proceso de descomposición de tejidos, y en caso de tratarse de ataque de una bacteria, esta tendría que estar presente en el tejido para que la deficiencia de potasio favoreciera su crecimiento. Igualmente, en la medida en que las hojas y los pecíolos que conforman el seudotallo se van muriendo, estos van siendo descompuestos por microorganismos, entre los que se encuentra

Erwinia chrysantemi pv. musae, para posteriormente secarse totalmente.

La causa de la anomalía sería entonces la acumulación en los tejidos de diamina putrescina ocasionada por la deficiencia de potasio. Richard y Colleman (1952), encontraron que en las plantas de cebada existía una sustancia desconocida, la cual era tóxica, y que era la responsable de la desaparición de la clorofila y posterior necrosamiento de hojas y tallos, cuando dichas plantas tenían deficiencia de potasio. Los mismos autores (1956) aislaron de los tejidos vegetales afectados la putrescina, sintetizada en las plantas desde la arginina vía agmatina y N-carbamyl putrescina, siendo la deficiencia de potasio la que incrementa en grandes proporciones la actividad de las enzimas que están involucradas en la producción de la diamina putrescina. Sugirieron que fuese la concentración de esta sustancia en los tejidos vegetales la que indicará el nivel del potasio en las plantas.

En el caso de la deficiencia de fósforo, se sospechaba que la ausencia de este elemento influía sobre la presen- cia de la enfermedad conocida como mancha Cordana, ocasionada por el hongo Cordana musae, debido a que esta enfermedad se presentó con mayor severidad en las plantas correspondientes a deficiencia de fósforo en

Elementos Menores ppm Localidad Fe B Cu Mn Zn Caldas 91.7 0.1 2.5 20.5 3.6 Quindío 13.4 0.3 1.5 26.9 3.5 Caquetá (vega) 187.0 0.1 1.5 51.0 2.7 Urabá 136.0 0.4 5.1 47.6 3.6 Llanos Orientales 173.0 0.1 4.0 3.7 2.0

A) Análisis de tejido vegetal %.

Localidad N P K Ca Mg S Caldas 1.74 0.094 1.40 0.538 0.338 0.192 Quindío 2.02 0.104 2.03 0.362 0.150 0.192 Caquetá (vega) 1.22 0.108 1.365 0.469 0.200 0.187 Urabá 1.66 0.089 1.70 0.450 0.200 0.191 Llanos Orientales 1.65 0.121 1.88 0.256 0.206 0.190 Elementos Menores ppm Localidad B Cu Zn Caldas 10.2 12.0 20.0 Quindío 16.6 15.0 20.0 Caquetá (vega) 14.2 15.0 24.0 Urabá 25.0 12.0 23.0 Llanos Orientales 20.6 13.5 25.0

un ensayo de fertilización realizado en suelos ácidos ricos en aluminio. Sin embargo, de la necrosis ocasionada en las hojas por la deficiencia de este elemento, en especial cuando las plantas florecen, no se pudo aislar algún patógeno.

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