2.5 Comparative statics
2.5.2 Welfare effects
- En la tabla y figura Nº 01, se puede demostrar que un acumulado del 66 % de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, tienen edades entre 25 a 35 años. Estas cifras reflejan que son usuarios adultos relativamente jóvenes y por consiguiente presentan mayor probabilidad para que puedan participar en campañas de salud preventiva.
Los jóvenes adultos no son indestructibles y pueden tomar los pasos necesarios para prepararse para los retos. Inscribirse en un seguro médico o abrir una línea de crédito pueden ser formas eficaces y económicas de garantizar su salud y su seguridad. Ya sea que necesiten ayuda para encontrar cobertura médica o para presentar su declaración de impuestos, los jóvenes adultos tienen muchas opciones asequibles.
- En la tabla y figura Nº 02, se puede demostrar que el 58 %de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, son de sexo femenino. De estas cifras se puede deducir que las mujeres son las que presentan mayor tendencia a enfermar y por consiguiente a seguir su tratamiento.
Debido a que el cuerpo de la mujer es diferente al del hombre, y debido a las desigualdades básicas que existen entre la mujer y el hombre, la mujer corre un mayor riesgo de enfermarse y de tener mala salud.
La mala alimentación es el problema más común y que más discapacita a las mujeres que viven en países pobres. Muchas veces desde la niñez, a una niña se le da menos de comer que a un niño. Por lo tanto, puede que ella crezca más lentamente y que sus huesos no se desarrollen bien (lo cual
después puede causarle dificultades durante el parto). El problema va empeorando a medida que ella se vuelve una jovencita, porque su necesidad de comer bien se vuelve mayor a medida que su trabajo aumenta y ella empieza a tener reglas, se embaraza y da pecho a sus bebés.
Si ella no come bien puede empezar a padecer de mala salud en general, y en particular de agotamiento, debilidad y anemia. Si una mujer que ya está desnutrida se embaraza, ella corre un mayor riesgo de tener complicaciones graves durante el parto, como por ejemplo: sangrado fuerte, una infección, o un bebé que nace cuando aún está demasiado pequeño.
- En la tabla y figura Nº 03, se puede demostrar que el 53 %de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, son casados. De estas cifras se puede deducir que la mayoría de estos usuarios al ser casados tienen mejor estabilidad emocional y mayor soporte familiar para seguir las actividades programadas en las campañas de prevención de salud.
Los hombres casados son más sanos que los que no lo están y que aquellos cuyos matrimonios terminan en el divorcio o la viudez, de acuerdo con una investigación hecha entre adultos norteamericanos. Los hombres casados también viven más que quienes no tienen esposa, y quienes se casan luego de los 25 años de edad están mejor en cuanto a la salud que quienes lo hacen más jóvenes. Además, cuanto más permanece casado un hombre, mayor es su ventaja en cuanto a la sobrevida respecto de sus coetáneos solteros.
El casamiento no parece reducir el riesgo global de sufrir cáncer, pero puede influir en sus consecuencias. Un estudio realizado entre gente con cáncer encontró que aquellos que no estaban casados tenían más probabilidad de tener la enfermedad en estado avanzado al momento del diagnóstico, que aquellos que estaban casados. Además, entre quienes reciben tratamiento para el cáncer, el casamiento se ha asociado con mejor sobrevida.
Aunque los datos son algo escasos, el casamiento parece tener un efecto positivo sobre variadas cuestiones de salud. La más destacada en tal sentido es la salud mental. Los hombres casados tienen un menor riesgo de depresión y una probabilidad más alta de sentirse satisfechos con su vida al momento de jubilarse. (LÓPEZ CARRIÓN, Adela; 2011).
Estar casado también se ha asociado con un mejor funcionamiento cognitivo, un menor riesgo de Alzheimer, mejores niveles de azúcar en sangre y mejor recuperación en pacientes hospitalizados. En contraste, la viudez aumenta en los hombres la probabilidad de contraer infecciones de transmisión sexual, pero, curiosamente, esto mismo no ocurre en las mujeres.
- En la tabla y figura Nº 04, se puede demostrar que el 32 %de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, tienen secundaria completa. De estas cifras se puede deducir que la mayoría de estas personas tienen regular nivel de educación y puede ser favorable para impulsar las campañas de salud preventiva.
Por lo expuesto consideramos que existe la necesidad de brindar información a las madres o padres que concurren a la consulta con sus hijos
acerca de una correcta alimentación. Claro está que hablamos de una población con pocos recursos económicos, pero hace falta enseñarles a utilizar lo poco que tienen, de manera de adquirir una dieta variada y completa tanto para los niños como para los adultos.
Es muy difícil cambiar esto, para ello será necesario diseñar estrategias de prevención primaria que se apoyen en una base sólida de educación poblacional para el uso de los recursos. De lograrse, se podrían evitar los estados de mal nutrición y las patologías asociadas.
- En la tabla y figura Nº 05, se puede demostrar que un acumulado del 60 % de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, son obreros y empleados respectivamente. De estas cifras se puede deducir que la mayoría de estas personas son trabajadores dependientes y perciben un salario mensual, el mismo, que muchas veces no es suficiente para solventar los gastos de alimentación, educación y salud de sus familiares.
Se llama trabajo dependiente el que se realiza bajo las órdenes de un empleador, que fija las condiciones de trabajo del empleado en una actividad lícita, y a cambio le asigna una remuneración, que debe acordarse de acuerdo a la pauta constitucional de ser un salario digno, mínimo, vital y móvil. La ganancia obtenida por el trabajo del empleado es para el empleador.
Este trabajo dependiente es al que la ley le asigna su protección, al considerar al trabajador como la parte más débil de la relación, pues si bien las normas que lo regulan son fijadas por las partes en el contrato de trabajo,
que se supone existe cuando hay relación de trabajo, también se presume que el trabajador tuvo muy pocas oportunidades de poner sus propias condiciones por la necesidad del empleo, y acepta sujetarse a lo prescripto por el empleador.
- En la tabla y figura Nº 06, se puede demostrar que el 57 %de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, están conformando familias nucleares, es decir, conformados por la pareja de esposos más los hijos. Esta estructura familiar resulta ventajoso para poder participar en campañas de salud preventiva, debido a que son grupos pequeños y en donde existe mayor comunicación confiabilidad entre sus integrantes.
La familia nuclear tiene como principal característica que es un concepto de familia que ha sido desarrollado en occidente para denominar al grupo familiar que se conforma por: Progenitores (madre, padre, hijos)
Es un tipo de familia que está concebido como opuesto a la familia extendida. En este caso (familia extendida), además de los familiares de la familia nuclear, se incluyen más parientes. (MONTOYA CEPEDA, Tania; 2012).
Una familia nuclear se compone normalmente de un padre, madre y sus hijos, sean biológicos o adoptados. La familia nuclear ha sido tradicionalmente la unidad básica de la estructura de la familia más grande. Es desde la familia nuclear que se aprenden varios valores como el amor, la tolerancia y la convivencia. Sin embargo, las tasas crecientes de divorcio, los matrimonios retrasados y el parto retrasado continúan afectando a la
prevalencia de la familia nuclear. Varios factores caracterizan a la familia nuclear.
En el seno de una familia nuclear está la unión entre una madre y un padre. Un matrimonio existente o una unión legal entre el padre y la madre es también un aspecto determinante de una familia nuclear. Además, el padre y la madre en una familia nuclear generalmente tienden a permanecer juntos bajo un mismo techo, a pesar de circunstancias como viajes ocasionales para el trabajo. Esto es diferente a una sola familia en la que el padre y la madre de un hijo permanecen por separado y no están dentro de un matrimonio existente o una unión legal.
Las responsabilidades de llevar una familia nuclear son exclusivamente del hombre y de la mujer de la casa. Algunas familias nucleares tienen a ambos padres trabajando fuera del hogar, otras trabajan fuera del hogar, mientras que la esposa se queda en casa y aún una pequeña minoría pide al hombre quedarse en casa mientras la mujer trabaja. Esto es contrario a las familias conjuntas o extendidas en las que otros miembros de la familia como los abuelos y las tías pueden tomar algunas responsabilidades en la familia.
- En la tabla y figura Nº 07, se puede demostrar que el 55 %de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, opinaron que nunca participan en campañas de salud preventiva y esto fundamentalmente por el desinterés que muestran al no considerarlo importante en la prevención de enfermedades.
Esta situación se puede contrastar con el siguiente testimonio:
“No participamos en las campañas porque no hacía mucho tiempo que estuvo un médico llamado Segundo, que nunca se acercó a nosotros, era poco amable, siempre les prometía cosas y no lo cumplía y por ultimo no permitió que los promotores trabajaran con él. (Pedro, 46 años).
Cabe resaltar el gran trabajo que hasta hoy han realizado en esta área los diversos profesionales de salud, sin embargo ha sido posible detectar algunas barreras, que tomándolos en cuenta permitirá encaminar la participación de la comunidad:
Los programas de salud, algunas veces se orientan hacia servicios de tipo curativo que no suele llegar a la población y a la familia, donde deben tener lugar los cambios fundamentales.
Los actores o agentes de salud comunitarias (parteras, promotores, voluntarios etc.) algunas veces tienen una participación débil en los establecimientos para desarrollar su labor y que bien podrían dar un aporte muy importante.
La participación de la población en la planeación de actividades de salud, aparte de solicitarles, que acudan a los establecimientos.
En la gran mayoría de veces subestimamos los recursos que tienen las comunidades como: Capacidad de cooperación, de convencerse unos a otros para cambiar de comportamiento, de apoyar a los agentes de salud
locales, de sufragar parte del costo de los programas y de orientar las decisiones locales hacia los problemas más graves. (CORTEZ SEDANO, Luis; 2010).
Los programas de salud surgen para mejorar las condiciones de salud de aquellos problemas catalogados de impacto en salud pública. Están dirigidos generalmente a determinados grupos poblacionales y se miden por la eficacia o eficiencia, respecto al logro de sus objetivos planteados y empleo de los recursos al menor costo posible.
Un problema de salud pública se determina a través de cuatro criterios: Prevalencia de la condición, impacto de la condición a nivel individual, impacto en la sociedad y si la condición se puede prevenir y se dispone de tratamientos efectivos para ello.
Los niveles de acción preventiva son: prevención primaria (evita la enfermedad), prevención secundaria (diagnóstico y tratamiento o curación) y prevención terciaria (rehabilitación).
- En la tabla y figura Nº 08, se puede demostrar que el 56 %de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, opinaron quesus familiares nunca participan en actividades de promoción de la salud y esto se debe porque las familias están desinformadas sobre las ventajas de la atención primaria de salud.
Esta situación se puede contrastar con el siguiente testimonio:
“En familia poco conversamos y tomamos decisiones para participar en las charlas de salud preventiva que desarrollan en el Hospital y solo
asistimos para curarnos cuando estamos enfermos, es más no conocemos de los modelos de atención primaria de salud…”. (Manuela, 32 años).
El nuevo modelo de atención, de carácter integral, familiar y comunitario, entiende que la atención de salud debe ser un proceso continuo que centre su atención en las familias: priorice actividades de promoción de la salud, prevención de la enfermedad y se preocupe de las necesidades de salud de las personas antes de que aparezca la enfermedad, entregándoles herramientas para su autocuidado. Su énfasis radica en la promoción de estilos de vida saludables; en fomentar la acción intersectorial y fortalecer la responsabilidad familiar y comunitaria, a fin de mejorar las condiciones de salud. Se preocupa por que las personas sean atendidas en las etapas tempranas de la enfermedad, para controlar su avance y evitar su progresión a fases de mayor daño y de tratamientos más complejos. (RUBINSTEIN, A.; 2011).
La integralidad de la atención en salud es la aspiración de todas las personas, así como uno de los principios orientadores del modelo de atención integral de salud centrado en la familia, ya que la continuidad de la atención personalizada y mantenida a lo largo del tiempo, permite un conocimiento acumulativo de las personas y familias a cargo, desarrollo de vínculos y un compromiso profundo entre los integrantes del equipo de salud y su población adscrita. Puede ser comprendida como la respuesta continua que se otorga a las personas en los distintos puntos de la red de salud, tanto en los cuidados primarios como especializados, sea intramural o extramural,
independiente del lugar geográfico del país donde la persona se encuentre por razones laborales u otras.
Para mejorar la situación de la salud se debe tomar en cuenta -como característica esencial y condición necesaria- el enfoque multidisciplinario y el trabajo en equipo, porque la confluencia de los diferentes enfoques disciplinarios permitirá un análisis integral de la salud, no sólo de las personas y familias, sino también de la comunidad en conjunto.
- En la tabla y figura Nº 09, se puede demostrar que el 54 %de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, opinaron tener deficiente tratamiento de sus enfermedades y esto se debería a las falta recursos económicos para comprar las medicinas, el trato que reciben del personal de salud y la falta de apoyo familiar para seguir las recomendaciones médicas.
Esta situación se puede contrastar con el siguiente testimonio:
“Talvez sea demasiado duro sobre esta pregunta, pero el personal de salud no nos tratan bien cuando pasamos consulta, desde las largas colas para sacar la cita, el médico no inspira confianza y termina por gritarnos antes de brindarnos ayuda para aliviar nuestras dolencias…” (Ricardo; 34 años).
Toda persona alguna vez fue paciente y se vio sujeta a la atención médica en cualquier establecimiento de salud de nuestro país. Dicha atención que enfrenta el paciente promedio es deficitaria, incumpliendo con los estándares internacionales: desde un lugar en donde sentarse hasta una camilla para una adecuada evaluación.
Es cierto que debemos ver el contexto económico del país, pero no podemos restringirnos al hecho que un paciente siempre es digno, por más austero que él o el Estado sea, tiene derecho a recibir una atención con calidad, en un ambiente adecuado y por un personal capacitado.
A este entender, definamos calidad en salud como todas las medidas que un servicio de prestaciones de salud gestiona para conseguir la satisfacción del paciente y la resolución de su problema de salud de manera efectiva, eficiente y económica. (CAMPOS,Miguel E.; 2013).
Para llevar a cabo esta tarea no solo se requiere del diseño de la misma sino de la participación activa y consiente de todos los involucrados en ella.
Desde el punto de vista del paciente, la idea concebida respecto de un lugar en el cual va a recibir servicios de salud, se encuentra enmarcada en los siguientes pasos: primero la ubicación, en referencia al acceso, los medios de transporte y el tiempo que demorará en llegar al centro de atención. En segundo lugar, los intermediarios entre el arribo y la efectividad de la consulta, llámese las colas, el conseguir la cita, el triaje y los trámites consecuentes como ver si acredita para la atención o si pertenece al centro al cual acude. Posteriormente, cuando consiga la consulta, pensará en quién realizará la atención, en qué ambiente lo hará y cómo será atendido. Una vez terminado el proceso, en la mayoría de los casos deberá recoger medicamentos, volviendo a pasar por las colas y dudando si en la farmacia existirán aquellos que se necesita o deberá comprarlo de manera particular.
En algunos de los casos, deberán realizarse exámenes auxiliares que generalmente no se realizan el mismo día, ni en el mismo centro de atención. Finalizando, la mayoría requerirá una reevaluación teniendo que pasar por segunda vez los pasos ya señalados. Cada paso descrito representa un punto clave para obtener una atención de calidad en los servicios de salud.
Es preocupante que en muchos hospitales grandes los médicos se ven frecuentemente limitados en la práctica de la medicina que saben hacer debido a las restricciones impuestas por las cada vez más poderosas compañías de seguros (privadas o no) y a las directivas establecidas por los mismos jefes de los hospitales; por ejemplo, las prohibiciones de enviar muestras de sangre a laboratorios particulares para verificar un resultado anormal o de prescribir medicamentos que pueden adquirirse fuera, dado que "hay que usar el armamentario de genéricos del hospital".
Todo esto se traduce en la pobre atención médica que recibe la mayoría de nuestros compatriotas afectados por la crisis económica y que tienen la mala suerte de caer enfermos. En tal sentido, muchos pacientes que han tenido que recurrir a los hospitales grandes o a sus servicios de emergencia, testimonian igualmente graves problemas o complicaciones, los cuales consignan parcialmente:
1. Falta de recursos materiales para brindar una buena atención médica, ya que "somos un país... pobre y existen otras prioridades económicas".
2. Abusivas compañías de seguros que con cualquier pretexto cancelan sus beneficios a los pacientes mayores de 65 años (¡los que más los necesitan!),
se niegan a retribuir los gastos cuando "se trata de una enfermedad preexistente" o no aceptan cubrir los de un tratamiento preventivo.
3. Pobre atención médica integral en los hospitales grandes: camas precarias y poco confortables, muchas veces sin almohadas; confinamiento casi permanente de los pacientes ("están tirados en sus camas"); enfoque parcial del tratamiento al anciano pobre, concentrándose en el problema agudo que lo lleva al hospital y desatendiendo otros males y deficiencias que pueda presentar, tal como la malnutrición; atención despersonalizada y nulo seguimiento de cada paciente por parte de un médico primario, que se responsabilice por él.
4. En general deficiente Educación médica Continua (EMC), o limitada a la que ofrece la industria farmacéutica.
5. Excesiva oferta de medicamentos genéricos (algunos de dudosa procedencia o faltos de control) y poca efectividad de los mismos, características que muchos colegas no mencionan para no ser acusados de rebeldía ante "las disposiciones que vienen de arriba".
6. Escasa credibilidad de los laboratorios de hospitales "pobres" (sobre todo en los análisis bacteriológicos), agravada por la prohibición arriba mencionada de verificar los resultados en laboratorios particulares, "para cuidar el prestigio del hospital". Por esta razón, muchos de nuestros colegas tienen que recurrir a terapias empíricas, o tratar sólo los síntomas reportados por cl paciente. Un aspecto particularmente álgido es la precaria atención que reciben los pacientes con SIDA, inclusive en Lima.
7. Nula información al paciente de alta sobre su hospitalización. Si requiere reiniciar o continuar su tratamiento, su nuevo médico no tendrá acceso a su historia clínica.
8. Alta incidencia de reacciones adversas a medicamentos (RAM's), algunas de ellas mortales.
- En la tabla y figura Nº 10, se puede demostrar que el 58 % de los usuarios del Hospital de Apoyo Chepén, nunca participan en la toma de decisiones