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Aspectos de La Teoría de La Sintaxis. Noam Chomsky

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(1)

-•

NOAM

CHOMSKY

MASSACHUSETTS INSTITUTt Of TlCHNOLOOY

ASPECTOS

DE LA TEORIA

DE LA

SINTAXIS

Introducción, versión, notas y apéndice de

C.

P. OTERO

UnivcrJity of C.lifornl~1 Los /.ngelct

(2)

coJe-cción culcura e histori:.a

a~sor arcuro del hoyo

edicibn cSpnñola

C aguilar s a de ediciones 1970 ju11i bravo 38 nu,drld

depósito legal m 28213/1976

primera edición-tercera rclnlpiesión- 1976

ISBN 84-03-12029-X

printcd in spain impreso en e1paf\1 por gráOcas color maría zayas 1 S madrld

edición original

o

lhe massachu!ells inrlilute

or

technology 1965 aspects o( lhc lheOr)' o( syntax

the m.it press cambridgc ma.\Slchu11e111

""'- ).l,X .... ~ - - " •. •;· ,,.,,

PROLOG OS

(3)

-•

RECONOCIMIENTO

Es1t tJ ti ln/or111t Ttcnico Esptcial nú1ntro I I Jtl Rtstarch Laboratory o/ Eltrtronics d•I ~1assacliusttts lnsrirui. o/ Tecli· nology.

El Rtstarch Laboratory o/ Eltct1011ícs ts 11n laboratorio inttrdtparta111tntal 1/ondt llevan a cabo sus inl'Utigacionts pro/esoru y ts1i1dlantts grat/,1ados tft n1111rtrosos dtpa.rtan1en -tos acotll111icos.

La t't1vtstigación recogida tfl tstt informe /t1e posible tn parte gracias a la ayi1da prtJtada al Rtsearcl1 Laboratory o/ Eltclronict, Massacli11sttts lnstitt1te o/ Ttcltnology, por The Joint Services Eltctro11ics Progrc1111s (U. S. Ar1,1y, U. S. Navy a11d U. S. Air l'orc•) ugún Co11troro 11ú111ero DA36·039. AMC·03200 {E); flyuda trtlicional fue pre,ratla por The U. S. Air Force (Electro11ic !iys1e111s Divisio11 segú11 Contra -to Al'/9(628·2487), The National Science Foundario11 (Grant Gi'-249:!), Tht N111io11a/ lnsrilutts o/ Healrh (Grant M/1·04737·04)

.v

The Nario11al Aero11atr1ics a11tl Space Ad· minisrratio11 (Grfllll N.iG-496).

Se per111ite la rtpró<luccióu total o 11arcial para cualquier

(4)

_, ~... . 'J ~_...-. . _ ... - · • - . l . ' ~· . . .

NOTA

P

REL

I

M

I

NAR A LA TRADUCOON

Toda 1raducci6n 1itne tanto 1n4.s dt rtcrtaci6n cuanto mtnos ltnga de ttrgivtrsaci6n. Traducir no ts cosa de robots, sino dt ingtnios hunaanos (e/. la n. 17 dtl cap. 1). Convencido de la excepcional importancia de la obra. ti traductor ha putsto dt su parte cuanto ha podido y sabido, a fin de ttrgivtrsar lo 1nenos posible, procurando por iodos los me.dios evitar soluciones injustificadas o dtnwiado atrt~1idas, pero sin dtiar pcr ello dt acoger libtralmtntt todo lo que pa.rtc1a propiciar la ltttura dtl libro. A ato quieren contribuir tambiin la lntroducci6n y ti Apéndice (o apéndices). Su consulta pudiera rtsolvtr un buen número de dificullades y disipar mu

-chas dudas.

El Notacionario se li1nlta, tn principio, a los sfmbolos usados en ti zexto, pero ha parecido aconstjablt añadir algunos otros e indicar el uso más téc·

nico y riguroso de la.r letras griegas y latinas como vari.ablts (inspirado en la lógica). indtptndltnttrntnlt dt Joda otra consideraci6n, para poner bien de n1ani/iesto la convtnc/611 funtlamental.

El Glosario pretendt ser una esptcie ele clave para ciertos términos

nuevo.t o de slgnl/lcac;ón 1t1uy precisa (el a11tor los t.scríbe a vtces con

1nayúscula), faclll1a11do af1 su recta conaprtt1sión y acelerando en lo po-sible .fu asi1nilaci6n. f/ 11elga tlecir que no tiet1e en n1odo alguno pr eten-siones de/lnltor/a.r. Sabit/O es q11e los tlr1r1i11os cuyo significado depende <le una teorfa s6/o puttle11 ser cabalmente definidos por la teoria (interpre

-lada) entera: v. Rr., oración l!S lo que restilta de apllcar (sin violacl6n algu11a) las rtglas d~ Ja gra1ntftlct1 (l. e., oración es toda cade11a1 absolu· lamente bien-formatla, 1/omina<la por el simbo/o SJ. No hay glosarista ni

lexlc6grafo capat de tlej;nir u11 tér1t1ino de una gra1náfíca generativa. Lo

que puede l1actr (con n1ds o 1ntnOj' t1cierto) c11alquitr glosarista o traduc.

tor es acuñar /()s tlr1ninos para vtrttr a otra le11g11a una teoría nueva.

Puede y titnt que hactrlo, s/11 111ds 111uletilla de acierto que la que le haya tocado en Slltrte y l1asta J'i1i Posibilidad de en11111erar una vez y otra la.t ratonts que abonan s1' decisi6n. E11 el caso que nos ocupa tal vez convenga J1actr aql1Í algunas aclaraciones 1níninta.s, para salir al paso de ciertos ttn1orts q11e porece11 gratuitos. Para algunos, trasformacionaJ, p. ej., tiene sabor a anglicisnio, aunq11t es obvio que ti s11/ijo .. a} se aplica tambiln tn español a los nombru co1no trasformación (t. g., naci<>n-<JI, Juncion.al, tradiciOn-41, proporcion-41, jurisdiccion-al, etc.). Trasformativo (como ellos prtfitrtn) no e.s lo misnro q11t trasformacional, conro consti~ ~ tutivo ('fo que constituye') no es lo n1i.1n10 que constitucional ('lo relativo

a la con1ti111ci6n') ni educativo ('lo q11e educa') u lo mi.mio que educa. X1

(5)

XII P'l'.OLOOOS

cional (lo relativo a la tducac,.611'), Gran161ica generativa es ·1a que ge-nera' oraciones,· si adt1nd.t J11corpora 'lo rtlativo a Ja trasfor1naci6n', será r1na gramálica generativo trasrornlacional. Ad111i1ido esto, el poder

Jietirls-tico de la lengua española s"gitrt llamar abonnacional al tipo de gramá-tica q11e en ingll.s se llanra .. plrrast Struct'''' (or con.st;'rue11t str11c1ure) gran1 ..

niar", y Ahorman1e n lo q1Je se lla1na en inglis .. phrase-1,rarker·, (más per 1notii•os c-ircunstancialts <111e tstrictatrrtnte lt.ricos). Si 1rasforma es fa cons -1rucció11 trasformada, la oración 1n4.s tltnttnta/ y sin1plt puede ser ba111izada horma (u oración-J1orn1aJ, y al conjunto o agregado de t.stas hormas cabt llamar!• la hormazón ("kuntr').

Grama1ical no u compltta1t1tntt afín (en su niorfología) a .. con.stitu· cionar·. ¡Mro sí lo bastante para /om1ar ingramalical a la manera Je ·~;nconstitucionar y lutgo (in)grama1icalidad a partir de las formas ad-jetivas. (Para el'itar bcnc(ormac~n. por analogfa con "btnt/ictncia.. y '"benevolencia... ti tirntino .. wtll·/ornitdntst" Ira sido traducido también como gramaticalidad.) Rescrilurnl traduce "rtwriling .. (y rescribir tirmi-no ticnico di11into dt ºrt-1scribir .. , trad,1ct .. rtwritt"), evitando' asi fas di/ici1ltadt1 que planttarfan Otros modi/lcante.s dt la expresión en que apa-rece si ti tirmino se tradujtra fJ(Jr prtposici6n y nombre o partícula y verbo. Conductal 1radt1ce '"bthavioraf' (y conductnlísta. conductalismo y con-ductalísrico. "bthaviorl.st", "bthaviorisn1" y "behavioristic··, rtsptctivamen -te, aun a costa de enn1endar la plana al autor donde parece aconsejable, c~t110 sie111pr~ que concurren ·iStll t .. fstico/a). Nominal, adverbial y adje· t1val denotan, ~n

su

uso Sl1stantivt1dó, ex1t11sionts dt 1101nhre, adverbio Y adjetivo, respectivtJ111enre (e/. ra1:.I ratlical). Perceptual, productual e i1i· e/uso neural (para tvirar las connotacionts Je .. ,,ervioso") parecen tan acep· table~ co1110 "conceptual", /JOr 1n11y e.t:traiios qt1e pueda,, aparecer a prime· ra vista.

A1d..'' necesario,t que conduc1nl y s11s derivt1dos parece1t constructo ( .. cons. lruct"), nducto ("i11pu1") y cducto (11

01tt¡J11t"). /\'o es po:¡lblc seg11ir viviendo de pre.~tt.Jdo. U.rar "prodt1cro" e11 ti .ft111ido dt educco crea confusiones sin li111i1e, Y 111á.i a1í11 "pr<Jd1.1clr" e11 el senlitlo tle educir y "productivo" e1i

el Je educrivo. Para 1ratlt1cir exprtsio11ts i11gltsas e11 que u11 11on1bre modi· /ica a Otro (e. g., 11

city J1a1r•. ºot1tp111 ,\ignalº) eJ' i111prescindible a veces contar co11 u11 adjttivo apropiatl'ó (t. g., casa consistorial, seña] eductiva). Por esra rat.ó11 J1n prtva/tcido, a úlrl,na l1ora, aducto (sugerido por Ra-fael -'>á11chez Fer/osio y refrt111/odo por A9u.1fi11 García Calvo) sobre "in· d11c10". La a11alo~ía de aduc10/ cduclo con aferenle/ ere rente va 1nás allá de Ja etinrología {aferentes tran )'O los aductos a u110 neitrono, p. ej.). El tradi1c1or l111biera pre/tridn atenerse a Jos tecnicis111os en uso y evitar in· novaciones, ptro t11 las nu111trosar obras q11e ha consultado ( en1pezando por los diccionarios Elsevier) no lia conseguido dar con solucion~ nuis sari1/actort"as q11t las q11t aqu1 o.ta proponer a los Jtctores de /eng11a es-pañola. De an1t111ano pitlt di1c11lpas por lstas y otras inno,•aciona me·

11os radicales: t. g., la incorporación dt un doble1e para 1na11ttner ~/

con-" - .-

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-•

N01'A PRllLl~tlNAlt A LA TRAOUCCIO.~

____

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xm

aste b:isc/basis (e/. tlipl'tr, elipsi.s), la crcació11 dt 1111 verbo deler, mt1)1

'í¡,,

a •e/idir'-c/. (in)áe/tble, o "dtle" como tér111i110 de i111pren1a-; la :xrtnsi6n del principio dt .. teoría ató1nica" a teoría coojúntica (a sabiendas de la a111bigliedad q11t revtla .. teoría dog11J6tica"), la ;ns.61ita prt/erencia dada a algorismo (cf. guarismo), ttc. Tambil11 s. di.<cu/pa por haber

de-,,uelto a ciertas exprtsionts gr1Jn1aticalu un sentido que st diría 1nás ge· nuino (e. g., ír:ise nominal, usada por Zubiri tn otro sentido, tomado de Afeillet). Et

uso

de ingenio tn ti st11tido tlcnico nuí.s Jato de "device''• aconstjablt por ''aria.J ratones (\•l01t la lntrod11cci6n), tient lo suyo dt /tomenajt (ya muy dif•rldo) al 1ran l/uaru de San Juan. Es oportuno para-petarse. en todo caso. dt1r6s dt la justificación yo esgrimida hace más de ci101ro sig/01 por Valdls: "Pi1t1 me hatlis lra.blar t.n tsta 1nateria en que no he visto c6n10 otros casttllanos han laablado, u menester que sujnfis nie aprovtcli~ de /01 vocablos qut tnds n propÓsito nrt parturán, obligándome )'O a declararos los qut no ~nttndilredts.''

Las indicaciones hibliogr4/icas qutdan reducidas las más vects a la ts·

c11eta menci6n del DrllOr o a11torts, seguida casi sien1prt de alguna indi· cación diacr1tica dt bast crono/6gica. Para con1plttar Ja rt/erencio es preciso consultar la 81bliografía o ti Aplnclice Bibliogr6fíco, al final del volumen. Aunque ti a111or usa siempre la /tcl1a dt publicaci6n, el Apindice está basado, en aentral, en la" fecht1r de rtdaccidn (y aun a ve.ct.s. la de pre.-pnración inicial) para po11er bitn de ''1ani/it$IO Ja prioridad cronológica rtal de u11as publlcaciones respecto a 01raJ. Dt allí la nects.iáad de una tabu .. /ación de ajus1t •n ti caso de la bibliogra/la ele Noam Chomsky, que ha parec;do convenie111c dar. en lo posiblt, co,11pleta l1as1a la /ecl1a (quit.á con la ú11;ca excepción de un trt,bajo tlt. 19S7 en hebreo) para que se pueda ltprtciar dlrec1a111e111e 111 extens/611 y t1lcance ele $11$ publtcaclones y de sus

;,1vestigticiones. En la /11tro1lucci611 la 1·t/ere11cia puecle q11edar reducida al 110111bre dtl autor (si no l1ay posibilitlatl tle equivoco) o puede alLidir a c11alqttitrtr tle los t11ios 1nenclo11atlos e1r el Apéntlice Bibliogrclfico, según cn11vet1ga al propósito del 11101ne11to1 pero la etllció11 citada es sit1npre la 1ílti1ua, salvo i11dicncl611 expresa en co11trario ci1a11do la paginación no basta para idenli/lcnrla. E11 la,, rerni,fi011ts n1ás escuetas al cuerpo del libro, el nttnreral ro111nno indirn el ca¡Jltulo, y ti tligilo (o dígitos), la secció'' (o sub· sección) o ti nú111ero tfe 11na 11ota (si va prtcedido de n.). A/gt1nas de es1as nota.r;, diclto sta tlt pa,r;o, sn11 tnrJ i111porta11tes como cualq11ier pasaje del texto (e. g., //, 11. 18).

Pnra rtd11cir al 111ttnor n1í1nt-ro posiblt las notas a un texto )'a ntuy anotado por ti 01,tor, convtnfa dar por supllesta cierla fan1iliaridad previa o sin111ltánea con la1 diversas portts del Ap¡nd;ct y de la lntroduccWn, CU)'O objtto principal ts servir de a)11tda al ltctor de buena (y recia) vo. lu11tad y. de pato, poner rtlati,•n1nente al día la doctrina. Los comenta· rio.s son todos t.itncial111tnlt txpositi1·os, borradores de apuntaciones ptr· sonalts (con 1oda la fa/1bi/idad qu• corrtspond• al caso) y. por supues10, no tienen la mtnor prtll!n1i6n dt pronr1ncian1itnto dt tscutla ni tampoco

(6)

XIV PROI OOOS

ningií1t ¡1rOPÓ-fito cr1trco. La l11troduccidn, en ¡>articular, 110 pretende ser ni exhausti\•a 11/ ri.qurusa. Para un estt1dio de1e11ido y a Joiido ts inevifa .. ble .c~nsttltar las ~~ras tSCri~~J' o rtco1ne11dada.s por C/101nsky. A fin dt

clur1/1car Ja txpo~1c16n Y f~c1/11ar la COl't1prensi6n (sobre todo al poco ave -zado) se

''ª

tltg1do Jos t'/t1np/os 1114.r St11ci/los y u/1rasin1pli/icados. Se.ría absur~°. ,pr~ttndtr rt/1'1.ar tJn punto concrtro de lo exposición (y inenos la exp<>trcwn in co10) exhibiendo fenó1ntnos dejados in1t1icional111entt al niar

-gt11 . dtl ren1tdo r11dimtntario de gramática i11rputJto por /as circuns -tancias.

En un libro de tstt tipo, la traduccWn p11edt ttntr ciertas ve.ntajas

so-br~. ti ~riginal, sobre todo tn lo que reS¡Jttta a la ttrniinología y a ltJs ejeni-p/1f1cac1ontt. Como en ti texto no hay 1114.s que ejemplos ingluu (sall·o dos 1onuzdos del altmán Y 11110 dtl fmncls), la ltng11a española se conPiertt inevi -1ablemtn_te en u11a eJpttit de .. 1ne1ale11guaje .. raptcto al n101e1ia/ /i11güistico no e1pano/. Para a)~11dar al que no sepa inglls lo su/icitnten1ente bien to-dos los ejemplos van glosados. prtstrvando, a ser posible /a sintaxis 'aun a costa dt la. literalidad, de 1n<>do q11t ~n 1n11chos ca.so$· la glosa u~ño­

la puede ser~·11 . tambitn de ilt1$traci6n: c11ando ello no ha resultado posi· bit. se ha anad1do tn nota algún tjtntplo ~spañol grama1icalmen1t similar al d~l º'faino/ y. a falta de tsio. se ha tratado de e:cplicar el sentido del ejem· p/o ingles.

El. t10~11ctor ha proc11ra1/o, por todos los 1nedios, verter al español ti rex~~ ingles de /~ 1nanera 1>1df c/irecta, resistientlo en lo posible toda 1en-tac1on ti~ re-tscribir. Quitd ti rtsttltado st resienta de tilo tli parte, y eii partt '''~1zá tambiln la l111prtsi6n se cleba a lo poco acllmntado qt1e está en e_spa110/ el nroclo de dtcir ob}t1ivo e i111prrsonal ( tn contraste p. e;. con l~s ef11siones '1lírict1s"). Cor,10 no .to11 pocos los q11e J·ue/en hacer' basc:a; 0111e r1ertas const~ucc;one.r f>t1sivflS (per/tc111n1ente ltgítf111a.s, a Jo que parece, y l1asta acaso 1nevi1nble.r en el l11ng11ajt '·ie111í/lco). ttl trt1d11ctor se vio en el h~ete de 1e11er que poner p11ttrta,t t1l c111upo pnrt1 redircirlas al 111íni1no, aun d~screpnndo de los renri/gado.t, y a red11cir totlavía co11 ntás tesó1i (por di/Í· c1/ de cre~r que .paretca) las co11str11ccionts e11 que se ocupa el lugar de

'

'

''

ª

frase no1n1nal .. su¡eto 1náxí1na111e111t ine.spttlficatla. co11 el objeto {pero 110 el verbo) e11 plural.

Ta11~1,oco -!'er11ri1e ti pit forzado de la tradi1ccló11 evitar la plaga de las cacofo,,1as ntns tot1,das (~tr la sté. S dttl cap. J Ita sobrevivido 1111 eje,nplo de los niúf .escandalosos:· r1na sarta de nitdia doce111'1a de ·ntes, algunos su

-~ra1n~n~e duo1iante~);. n1 101 l!Xltnsionts un ta11to t!Xfra1ias de cittrtas

faini-li~s lex1~as

(e ..

~··

d1st1ncidad o animadidad /rente a distinción y ani1naci6n); 111 la.r 1ntro1111s1ones de \'ocablos inglests (tntrt parlntesis) '-·a sea

acla ' · · · ' ~ para

rar un ltrmt~O lln arraigo tn tspoñol (t. g., .. ,nap·•, .. 0111put", etc.), s~bra)·ado las .pr1mtras \'eCt$ (rtn1iJió1r tácita al Glosario), ya para pre .. cisar la acepción de 11n \'OCablo t1pañol que corresp<>ndt a 1nás de u

vocablo inglls (piinsttt tn ··proof' y •1t~Jt'', "tatimony.., y .. evidencr'n .. tntronce .. Y "entry". "n1odt"" y "mO<>d'', "tin1eº' y .. ltnse..,, "case" ;

'-

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'....--.-~J911..-,.

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o..:; ~--. . .

a

N'01'A PRfL.IMll'fA_R A LA l1tADUCCION XV •'()Ccurrt11ce"1 ''defend" y ~cloinr", etc.). Otras vtces dos vocablos espa ño-co1110 abarque y gama, aberración y desviación (ti adjetivo udeviant"

~ ortce inJpontr aberrante), . 1n¡en10 . y me 10, d' u orac1 n '6 y sentencia, . cor rt.S-p ond•n a un solo vocablo lng/ls. El uso d• sentencia (término de soltra :;.rpana. contra lo que p11ditra hacer

ptnsa~

el

olvi~o ~n

que

yac~,

pest a Ferrattr y ublanc) permite preservar Simbo/o inic1al S (y •v11ar ade· iás el uso dt O, qut fácilmtnte se tomarla por cero). No se confunda

7

oración (o sentencia) con la proposlci6n (o juicio) que la oración e.xprt·

:, (o tn11ncia), confusi6n ta11 lamentable en lingiJís1ica co1no en Mgica (cf. 111, n. 11).

fara resolver cierta.1 anrbigüedadts síntdc-ticas u impera1ivo el uso de guiona tntr• las palabrM qut forman una unidad (modificada en hk>qu•). También los numeralt.1 (o le1ras) entre pa.rl.ntesis forman una unidad con /a expresión qttt inn1tdiata1ntntt los prtetde (corno es frecutntt en l6gica),, 0 lo cual hay que prtstor 01enci6n p,ara no vaciar de su Stnlido a la frase '" g., una expr<sl6n como "la !iJta (16)" d•b• ser ltltla como "la lista [del ej•mp/o) 16").

Han qutdado sin traducir las citaJ que el autor no traduce. Y han sido 1rQ.1l11cidOJ de la lengua or1'ginal toda1 las dentds (en vei. dt retraducirlas

dtl inglés).

La versión tendrá, sin duda, 1nuchos tlt los defectos característicos de fo que sale de 11na sola 1nano, y acaso muy pocas de sus virtudts. En los

tiempos que corren t.t tli/fcll que nadie tenga asueto suficiente para contri-buir a "'tlespeorar'' nada. El traductor ts 4!1 pri1,1ero en la1nentar s11 (imp11es10) robinsonis1no1 asf como el í11/ortunio t1diclonal dt que sólo a pOSteriorj haya sido posible contar con la 11

sagesse" de las txposlciones y versiones de ~as

revistas La Jinguistique y Lnngages. c11atido ya parecía lo más cuerdo de¡ar las co.tas como estab11n, n ltt b11t111r de Dios (la versi6fi espaiiola qutd6 ter -1ninada el J 5 tlt novie1nbre tle 1966, salvo t1lg111ras correcciones de detalle).

Sea de ello lo que fuere, el tecnicismo gcncror (clic/to sea como descargo) parece pre/trt'blc n "engtndrllr" e1r todo pn1s f/e c11ge111lros (y nids aún en

e/ de Huarte).

Es tnuy justo y oport11110 aprovecl1ar para dar aq11í las gracias a todos

los que !tan contribuido, dt 11n 11rodo 11 otro, a /ocilitar 11na labor bastante prolongada y más bien ardua. A111e tot/(), a Noam Cltomsky, por ltaber tncontrado tittnpo para conttstar preguntas y atender (solfcitamtt1rte) rutgos, y p0r el obseq11io dt información 111uy valiosa,' a PaLtl Postal, por la oca· sión dt inq11iri1 a boca llena, con i11rp"nidad y provec/10, ~n 11n mono a

11wno 1n11y grato; a Ja111t1 Foley y Ja1ntt Harris, por la aleccionadora pri-n1icia de sus idtos e invt.stigacionts; a Cliarles Fi/Jmort y Ttrtnce Langtn-doen, por los ejemplares dt .ru.f tt('rito.r. n111chos dtt tilos inlditos; a Francisco

Rico, por las páginas dr dos artlc11/os, y a lostph Silvuman. por las de una re.seña tnioncts inaccesible: a h1ichatl Shapiro, por ~'' diligencia en la consulta: a Robtrt Wilson, por haberme htc/10 co-dtJtinatario dt 11na

(7)

XVI PROl.OGOS

Isabel L/ácer y, en tSpecia/, a Rafael Sd,1clrer. Ftrlo.s,.o (entusiasta pronio/or y anfitrión dt aqutllas fnolvidablts .. orgtas /i11güísticas" ), por su ejemplo e

i11spirnci6n; /inal1nente, pero con sostenido ardor, a Barbara Rossbach y, sobre todo, a Judy Stror.er, 1ln cuya oportuna colaboraci6n y e.stf1nulo hu .. hiera sido poco meno1 q11e inJposlble dar cima a la tarea, y a Maria

Anto-nia Codeso/, q1,e ha sabido poner, con adniirable perseverancia e idoneidad~

lo que faltaba,

c.

o.

. P. S.-L_a ~°'ª que precede, como _Ja "'lotroducci6n a Ch01Tl$ky .. , quedó ter-minada en 1un10 de 1968. en tu pos1nmerias de una ausencia casi ininterrumpi-da de los EE. UU. de mú de 1rcs ailos (<rucialcs). jwto a panir del mes en que fue publicadn esta obra. Esta ausencia coincidió en buena pane con la

pro-hferaci~n de la llamada ~m,ntica ¡cocrativa ... reto dcma,iado en agraz y en

desc~ncterto par1. ~ue .lleve trazas de hacer seauir el plagio de asesinato (según

la formula proprc1a1ona de Campo1mor). En su participación en el SimpOSio

celebrado .en la Uni\·ers.idad de Tejas hace unos días (el 30 de octubre de 1969 puede. aspirar a memorable en IOi anales de la lingntstica). ha vuelto a hacer balance ae.n~r.aJ ( .. Credo 1969"') el autor de este libro, dejando otra vez bien

claro lo d1f1c1I que es exo¡erar su exccpcionaJjdad. La teoña nuevamente revi·

stida dislingue dO) ASPECl'OS oe """ REPltESENTACIÓN SD.IÁ..'"°ICA: la representación

de la estructura conceptual (y de IM RELACJONEs TEMJ:TJCA.S). determinada por la

estructura latente (cf. Jn1r .. 1.8~ 1.3, ,esp. o. 10; 11, 2.3.1; lll, esp, nn. 9 y 15, y, sobte todo, IV, 1): y la representac1ón de la FORMA LÓGICA (referencia c.uantifi·

c~ción., presuposiciones), dctcrmin:ida. Por la estructura PATEt.'TE medi.:Ote a1~0 -nsn1os (reglns interpr~tAlivtl!I o ··~cs1riccio~cs dcrivacionaJes") difíciles de expre~r en ~lgu11os ca~os. Ve3)C lo rec1cnt~ 1es1.J Ooctora1 de Ray S. Jack.endoff, que ~ubltc3rá próx1~anten1e Thc ~· r" f. Pre~. ~Jnck:cndoff parece llamado a reprc -~entar en el pcnodo de consohdac16n ya 1111c1ado lo que Postal representó en el

períC?do de expansión). asf corno las te.sis doctorales de Ray

c.

Dougherty (1968),

David Perlmu11er (1968)-con un copftulo fundamental sobre sintaxis castella

na-Y loscph Emond• 0969), l~s. cuatro del M. l. T. (A su vez, Paul Kiparsky ha argll1~0 ~n con1rn de la csc1s16n [IV, 2) de los procesos ntorfológicos -en flexivos

y der1vat1vos.)-C. O.

.- · - - - - . . . - · - - · • ' • . i : •

INTRODUCC!ON A CHOMSKY

What .a piece of work is :i maol How ooblc la reasoo! how i:nfinite in

facuJt1l

Hamkt (11., 11) •

El siglo

xx,

que es el síglo de tantus cos:u, parece ser, por encima de

todo, el siglo de la lingüis1ica.

Quiz&

en ni.ogún otro siglo se ha dedicado más talento y más denodado csfucn:o al C$tud10 del lenguaje Eo ningún

otro siglo se ha considerado el C$tudio del lenguaje fundamenlal desde 1an·

tas perspectivas científicas no estrictamente Jingülsticas o antropológicas.

Matemáticos e ingenieros, filósofos y pedagogos, psicólogos Y sociólogos,

biólogos y fisiólogos, unen sus afanes a los de tantos otros investigadores de esa invcn-:ión hun1ona por aotoooma.sia que es el lenguaje. Y es que en ningún otro siglo se ha hecho más del hombre la medida de todas las

cosas, ni m:ís del lenguaje la medida del hombre.

Si no es exagerado decir que la liogüístícn ha revolucionado el siglo XX y ha dado un sentido nuevo a. uo sinnúmero de investigaciones. mucho me

-nos exagerado parece decir que el genio de un solo hombre ha revoluci o-nado y dado nuevo rumbo n In lingülslica, In cual ha quedado temporal

y, por tanto, definitjvameritc vinculadn a un nombre de absoluta excepción.

La historia n\ás reciente de In lingliístjcn coincide, en gran medida, con la

biografía de Noam Chomsky. Decir Chomsky es decir lingüística actual, Y se puede hablar muy poco de psicologfn vigente o de filosofía sin hacer saltar a la palestra, quiérase o no, el nombre de Chomsky. Ya no resulta preci· pitado afirmtir que es la suya una de las baznñas intelectuales más insólitas y más fulminantes: a los veintiséis ufios de su edad habla recreado Chomsky casi "ab ovo" unn disciplino científica crucial y había echado las bases de

posibles investigaciones de nueva planta en varias ran1as centrales del saber. 1.1. Nacido en Filadelfia el 7 de diciembre de 1928, Avram Noam Chomsky empezó por asimilar muy temprnno la mejor lingüística, la mejor lógica y filoso!ía de la aeneración anterior •. El punto de partida para sus investigaciones está en los métodos de anAlisis estructural desarrollados por Zellig S. Harris (1909·), en los sistemu construccionales de Nelson Good· 1 Escribí p0r primera vct $Obre este tema (con prop(>sito muy ~tinto Y

J!lá:.s

distinto alcance) en mayo de 1964 (vid. útro.s, l, Loodon~. T~esis, 1966, -~· D3$ xvm y t-11). Un tratamiento rn's dcmorndo es el de m1 libro ln1rod11cc1on a la lingüiJtica 1ra111/ormoelonal, ~f~xico, S11lo XXI. 1970.

(8)

X-V1JI PROLOOO!>

man (1906·) y en la sintal<Ís nomin•lística de Goodman y de Quine (1908-), )'. en Ullima inst.iuci:i, co los sis.remas combinatorialcs de Emil L. Post

(1897-1954) (cf. ChomsJ..y, 1952, pág. 242; 1964, p&¡. 9) .

La ttlación de Cbomsky con Harris es un pandigma de discipulado (una relación asimEtrica desde luego, pero de doble sentido). La deuda de Chom•ky con su maestro quizá m&s importante (reconoc:ida en varias oca -~ione) )', concretamcn1e. en el prólogo de S>nttJCtic s1rul't11r~s) es eoorn1e, por supuesto. Pero ya en el prólogo a su Str11ctllrol li11g11istics1 fechado en enero de 1947'. menci?na y agradece Harris la colaboración de N. Cbomsky,

y en un traba¡o pubhcado en Language diez anos después reconoce Jo que deben sus jnves1igaciones sobre anáJisis del discurso (prccis:irncnte las que Je

llevarían ol estudio del concepto de trasformación) n sus conversaciones con Chomsky (''in addition to being a great pleosurc in thcmsclves"). Por Jo dcm6s, ('homsky no se Jimila a servirse de Ja idea de trosformación. sino que la rccloborn y afina hasta dotarla de propied:idcs formales y funciones nuev.1s.

Como se sobe, Harru había elaborado su concepto de transformación como relación de coaparición poco antes de 1950 (aunque no publica los

trabajos correspondientes basta 19$2 y 1957) •. Por aquellas fechas, Cbomsky estaba tratando de construir gramá1icas del hebr<o y del inglés utilizando como n1odclo para Ja parte sintáctica los proceJimicn1os de Harris (con va, .. riablt> pau los llamados "componcnles largos"). Esto plan1eó a Chomsky senas dofoculladcs, sólo superadas al adaptar y ttelaborar la noción de

trans-fonnación para incorporarla al componenlc sin1K1ico de una gramática

generativa con reglas ordenadas (Cbomsky, 1962, pág. 83). Sus investiga -ciones sobre el hebreo le sin1eron de "tesis de liccnciaiura" (195 J ), más bien

rci;.az.a que "tesina", y parte de las q_ue hizo sobre nnálisis transformacional

del ioglé; las presentó como tesis doctoral, también en In Universidad de PennsyJvania (Transforma1io11al analysis, 1955).

Pcl'o csla tesis doctoral no es mi\s que una versión del capítulo

s

de

su "mogntun opus", 1'/ie logical strt1cture o/ linguistlc 1/1eory, obra origio

a-Jí:si1na, rigurosa y verdaderamente nlonutt1entnl (tres cuartos de ruilJar de p(igjnns), sólo asequible en microfilme o a multicopista. Elaborada en sus años d~ becario en la Universidad de Harvard (1951-1955), en ella esiá

) ~ en cierne o en plena floración lo esendal del pens;1micnto de Cbomsky. Y en Syntac11c struc111r~s. e:<posjcióo muy condensada y sucinta (se Je ha llamado .. manifiesto"), prepanda en 1956, )'ª en el Ma5<achu<ctts lnstitute of Techoolo¡¡y (que no tardaría en ser el centro de difusión de las ideas chomskianas) se puede decir que está en formo accesible desde hace diez

. t J::.n su artículo de 1952. Harris trata de dos 1iPo5 de trasformaciones: las re -lal1\•a.r~ _a a~ndes clast-S de morfemas (e. g., activa-pasiva) y Ja1 r!!lalivas a mor -fc~as 1n.d1v1dua1es. (c. g., la relación entre cot'1prar y \.'tnd~r)¡ e(. JV, J.3. En el

pnn1cr tipo, J:tarr1s consid.era las relaciones formales que median en(rc grandes

C'~~ses de or:tc1ones grama11c~lcs. Su~ ideas centrales eran certeras, aunque

impre-Clsa~, ~. rcquerfan mueho mas estudio (empe7aado por la noción básica de ""gra.

rnaltcal ), n1 que se consagró por slgún tiempo ("hon\,J.},

' _ . . , . . ~ -"'"~ ' ' ""1' • • • - • r .Sii

lNTRODIJC(;t(>r-: A CllO&ISXY XIX

(primero década transformacional) lo e~encial de la obra magna. Desde ;lllO> ublicnción de este centenar de pagm:u, poteocta< ' . ' 1 o poco d espu .. '- por a 1 1" Pparcccncin del propio Chomsky en persona ante el sanedrín de la lin-con> . '"stiu. norteamencaoa de l S8, se puede . 9 d . ttlr que esta , en ób' r ita una

li

gui iJf!i.liCa nueva. Empieza entonces verdaderamente la rc\•oluci6n s. En uoas og as sesiones mas bien · tonnentosas d e un conareso · · d 1nus1ta o, un esco-d 1:ido "cnfant terrible" de treinta años no cumplidos y aspecto casi ado-~ ..,:ntc tuvo poca dificultad en dejar complctameo1e atóo.icos y aturdidos

e. Jos consa¡rados de entonces, que difícilmente podian avenirse a dar cré-:ito a lo que tenlan delante de los ojos ni evitar Ja imagen .de un ángel estcrn'ljnndor o den1onio iconoclasta y con10 empcfiado en no dc1ar títere con

cabew •. Tcndr[an que pasar cinc-0 años más paru que Chomsky exten-diese "' pcrspicnz, honda e insobornable critica a 01ros "(dolos" (sobre todo polf1icos) de nuestro tiempo, sirviendo de piedra de escándalo, no Y•. a un cenáculo de lingllistas, sino a gran parle del areópago de respetabilidades norteamericanas~.

J:>urn los descriptivistas (o "estructuralistasº} de entonces, las nuevas ideas

no podían menos de resuJtar esotéricas. ni sus rigurosas formulaciones aJge· braicas podían menos de cobrar un cariz casi cabalístico. Surgió en seguida una como necesidad de divorciar a Cbomsky del "'humanismo" (-dase. m&s adelan1e, 1.3 y 1.4). El conocido lingüista e hispanista Dwi&ht Bolinger, hoy profesor de Harvard, empezó por verlo todo como una especie nueva a la que llamó "ingenierización lingüística" (Bolinger, 1960). No tardaron en

seguirle otros en el intcn10 de hacer surgir la gram,tica generativa transfor· macional de la venera de la aplicación de los computadores electrónicos a

Ja traducción mecánica. Más de una vez ha rechazado Chomsky con todo vigor In música y la letra de todas estas lucubraciones (1962, pág. 61; J964a,

3 Cf. Kuhn, 1962. Hoekett (1964, pág. 196) considera a Chomsky "prime

mo-vcl'" del "fourth major breakthrough" en la histori11 de la lin¡Uística. Hill (1966.

¡IBgino 15) habla de "a major lingujslic revolution". Cf. ~oslal, 1967.' pág. Xt .. ' Un tesri¡o de excepción (el profesor Arcbibald A. H11l, secretario d~ la

Lll1-guistíc SOciety or America) es qujen lo describe como .. un en/0111 aen~namente

en/011t y ¡enuinamente tenibk, .,.·enido de las riberas del rfo Charles" (Hill, 1966, p~¡ina 8). Para los ya legendarios debates entre Cbomsky y los (muy poco efec-tivos) consaarados de entonces en las sesiones celcbr1d1,s del 9 al 12 de ma)'o

de 19$8, vhse Hill, ccL 1960, pa.ssim. • • . .

; ~Je dccfa en una ocasi6o un decano de la Un1verltdad de Californl11: ""Tengo entendido que el fenómeno ["'tbe wonder boy"] de la linsUfstica no tiene: mis

Que treinta y siete años. da la impresión de que tiene vcín1i:sictc, y ¡e compona

como $i tuvicn diecisic1c." Sólo unos días antes, el S de qosto de 1966, Choms.ky habja hecho un análisis demoledor de la guerra de Vietnam y de varios aspectos

concomitan1c1 de la mitología política norteamericana en un mitin de prott:S!a celebrado al aire libre en la Uni,·crS.idad de California en Lo! Angeles, Y al día iiguicntc (sábado) había sido partícipe. durante hoJas (lo mismo q~e Joan Bae~. en una. nun1crosa manifestación de rcpuls;t contra la bomba atómica en el aru·

\·ersario do J 1 iroshima. (C1Lriosamcnte. da la casualidad-qui1,á no tan casual~de

que Choms.ky nació el misn10 año que Che Ouevara y un afio después que F1del

(9)

XX l'ROLOOOS

págs. 2·3). Y no ha (tejado de insistir en que sus investigaciones están

profundan1ente enraizadas en Jo remota tradición de la lingüística por ser. a la postre, el intento más recicnrc de reelaborar las nociones funda.mentaJes de los gramáticos y lógicos de Pori-Royol (1660, 1662) y de Humboldt (1836).

En definitiva, el intento de desarrollar la noción de forma del lenguaje y

de explorar sus implicaciones para la psicología cognoscitiva (Cbomsky, 1966).

Ullimamenlo (1966), Bar-Hillel, al defender a Chomsky de una tergiversa-ción más, ha corroborado que Cbomsky no mostró nunca interés en el

estudio de la traduccción mec,nica, ni siquiera e:o cJ período inicial cuando

(burocráticamenie al menos) peneoeeía a un grupo consagrado ofi~ialmenlc

a ello (cf. Hill, ed. 1960, p,g, 161).

Por lo demás, se sabe que Chomsky (quizá el investigador que más ba conlribuido, sin propoMrsclo, al avance de los esaudios sobre rraducción me -cánica) es s.umamen1e esc~ptico en lo que respecta a las posibilidadcs futuras

de esta mecanización (1, S, n. 17). La razón es bien sencilla: parece ser

que !odas Y cada una de las migajas del conocimiento humano posible pueden

resultar imprescindibles para la desambisuaci6n de alguna oración y, por uin10, de su comprensión en el contexto adecuado. De ello resulta que no

puede existir una teorfa gcr1tral de la funci6o de los contextos en Ja selec-ción de una entre varias interpretaciones posibles de una oración cualquiera; Y que son vanos, a la postre, lodos los inlcnlos prácticos de reemplazar por aulómarus mecánico• los rraductores humanos (cf. Postal, J964b, páss. 263-64). Quizá lo que llamó a engaño a más de uno fue la preocupación

funda-mental de Chomsky en los años de elaboración de su obra capital. Su em· peño no era otro que la fonnolización (precisión y explicitación) de la teoría

lingüística. Su primer trabajo publicado (Chomsky, 1952) es ya un intedto

de formalizar In sintaxis elaborado por l!.arris (1951, caps. 15 y 16, nueva versión ésta de J farris, 1946) y aparece, significativan1entc, en The Journal of Symbolic Logic en septiembre de 1953, casi un afio después de escrito. ~s !an1l')ién un ir1tento de clcsatl'OIJnr una noción adecuada de categoría sin-tact1ca dentro de un encuadre nominalístico inscripciooal.

Pero este intento, por valioso que sea, no pnl>a de ejercicio preparatorio para la imponente creación de Thb logícal structure of linguistic rheory. Pa:a construir_ Y. formalizar esta teorla, Cbomsky habfa empezado por ad-qum~ un baga_¡• mtele<:lual de absoluta excepción (no sólo en lingüística, sino también en f1losoffa, ló¡ica, mateindticas, ele.), para reexaminar a fondo todo. el do~inio de la lin¡Uís1ic.11 descriptiva y desarrollar luego, con pro

-fundidad, ngor y claridad de >UJl"ración difícil, nociones tan fundamentales como las de "gramática .. , 04

regla", .. nivel'1

1 . . descripción estructural",

"abor-~1aci6n", "tra$formaci6n", etc., tsclarcciendo al misn10 tiempo nociOOC$

filosóficas fund•mentales de alcance general (realidad, naturaleza de Ja cien-cia. teoria, evaluación de la sin1plicidad1 c;w;plicaci6n, etc.).

Los primeros cinco capítulos de esaa obra son con mucho los más difí· ciles. pOr es1ar cifrados ~n un s.imboli\mO lógico-matemático que requjere

. -~ .__... ~

-

.,

-

.

. ~

...

INfRODUCCION A CJIOt.tSll'.Y XXI

--

pnración

-

, conccnlraci6n y esfuerzo. En ellos crea Chomsky la lingüística pretco1ática o, si se quiere, Jo gra1n6tica algébrica, extensión genuina de Ja

n1a .

13 de la 01atcn1át1ca pura llamada álgebra abstracta, y desarrolla con

'

~:cho

deraJle un álgebra trasrorn1aciona1 para la descripción lingüística, dan·

~

cumplida rozón de la gramático trasformacional. Los cuatros capítulos si';oienies (6, 7, 8 y 9) contienen un minucioso análisis de la estructura de 13 lengua inglesa (cf. Chomsky, 1956 y 1958) y pueden ser leídos, hasta cierro punto, sin estudiar :i fondo Jos primcr05, aunque no indepe-ndiente... mente de ellos, pero no son lo que se dice fáciles (el cap. 6, p ej., forrnaliz.a

el algorismo de diagramación arbórea de las derivaciones). El último capí·

tu lo (1 O) recoge y r01ume los temas más imponantes del libro.

Desde 1955 es Chomsky profesor del Instituto de Tecnología de Massa· chusell$ (M. l. T.), una de las mú important01 insrituciones universitarias

de los Estados Unidos. Su poder de atracción intelectual y su impacto e influjo sobre un• amplísima gama de colegas y discipulos de dotes excep-c:onalcs ha sido siempre tnorme. Entre sus colaboradores destacan quizá sobre todos los demb, por lo crucial de su aponación, Morris Halle (1923·) y Paul Postal (1936-), y por su proximidad desde otras disciplinas, el psi·

cólogo Gcorge A. Millrr (192().) y el biólogo Eric H. Lennebcrg (1921-). En-tre sus alumno~ y ex alu·mnos figuran muchos de los más brillantes y pro-metedores lingtlisLas del momento. desde Robert B. Lees (1922-), el primer doctor en liagiiística (Communicn.tioo Science, Dcpartmcnt of Electrical En-gineering) salido del M. T. T., único para 1959. bosta la espléndida y pu-jante pléyade de 196S: Foley, Grubcr, Hall (Panee), Kiparsky, Kuroda, Ughtner, McCawley. Rosenbnun1, Schnne, Zwícky ...

Las publicaciones de Chomsky y lno de sus discípulos y colaboradores poner1 bien de n1rtniíicsto que el i1n1>ncto de su obra afecta no sólo a la lingliística, sino tnn1bién rt la mntcnlática, n la psicologta, a la filosofla )'

a

otras disciplinas científicos. Afecta también a las conclusiones iniciales de Chomsky, llevándole a iniroducir ciertos cambios y precisiones. Aspectos de

la teorfo de la sintnxi.• (publicado como libro a mediados de 1965, pero casi completo ya en 1963, nnies del recrudecimiento en la guerra de Vietnam, Y expuesto oral1ncn1.c en su esencia nntc.s de su publicación) representa un alto en el camino y uno como nlirada panorámica y rcsumidora de las in -vestigaciones de estos años (apcnos dos lustros). Pero aoles de detenerse a examinar estos cambios .. inmanentes"', como si dijéran1os1 con,1iene situar

en ~u perspectiva histórica (nunquc no sea más que en esbozo) y en su en-cuadre técnico (por fuerto muy simplificado) la aportación de Chomsky.

1.2. Este esbozo histórico tendría que rc•ultar por fuerza parcial Y poco

completo, aunque nada más fuera por razones ·de espacio. Pero tendrá que

ser parciol sobre iodo porque sólo parte de lo poco (no poco deformado)

que hoy se acepta wá a mi pan:ial alcance, y porque e-stá visto, de manera surnamentc esqutmá1ica (e invcrs.1mcnte proporcional, a veces. a lo que se

(10)

XXII

usa), desde. ln fltalnyn que hoy pode1nos considerar sin resquemor como vi-gente. (Claro que Jo vigcnlc en un dclcrn1inado 111on1ento no tiene que ser por fuerza prccrtrio y p3so.jcro.)

Por Jo demás, la hislorin. con10 decía aquel personaje de Papini. tiene más sentido "a rilroso .. , vista desde lo nlá~ reciente. Una cosa es el l 8 de

julio de 1936 a los dos o tres dlas, otra en abril de 1939, otra ca febrero de 1968 y otra será (para quien lo sea) el año 2036. En primer lugar, los datos pasan siempre por las mentes de los que los manipulan, y se Jos tras·

mite sien1pre con es.a inlpron11. E.n scaundo lugar, al volver la vista atrás se "e por los ojos del presente. (Decía Crocc que toda historia es historia contemponlnea.)

Tratándose de la historia de un saber, a las lucubraciones del pasado se las somete siempre (impllcita o ••plk:itamcntc) a las perspectivas en uso.

La legitimidnd de IM objetivos y problcm=as investigables viene determinada siempre por el nivel de Jos conocimientos y por la orientac.ión en vigor (Kuhn. 1962). Cuanto mb sea el "desvío'" predominante, tanto más intensa

será la "deformnción .. con que se historian los esfuerzos y aportaciones de

las generaciones pa.sad.u.

Las crónicas de In evolución del s.abcr lingüístico sueJeo trazar una gran divisoria hacia 1800. y generalmente no dan demasiada importancia a todo

lo "anterior al siglo x1x .. e. '"La lingüística es una ciencia mt1y joven, nacida

a principios del siglo x1x", escribe, p. ej .. Anrndo Alonso (1943, pág. 7).

Desde esta perspectivo, la "lingüística'' propian1ente tal empici:a con Ja gra· mática comparativa (quier~ de<:ir, con la filologia comparativa). Se ha dicho

que la expresión "grfln1ática con1parada'' aporece por primera vez en un libro 7 de Friedrich von Schlcgcl (1772-1829) publicado en 1808, pero el primer tratado (n1ás o n1cno$ rudilnentnrlo) es, según se 1nire, el estudio comparativo sobre el islnnclé.s nnliguo y otras lenguas gern1ánicas prese11tado

.

.

?

La h!ftoritt. qu!i~ más reciente siaue Ja ~auta general Y<i d~sde las palabras 1n1c1nle-'>: La 11ngu1St1q11c ¡énéralc csl une sc1ence cnc:orc plus Jeune que la Iin~ g.-uis.tique tout court, qui cst néc nu début du x1x• si~le" (Mounio, 1967. pág. J). Et título de la traducción inalcso de Peder.sen, J924. es sintomático. En 1920, Grammont sosricne quo todo Jo anterior al 5iglo XIX puede ser despachado en unas

líne-. (Chomsky, t966, pág. 1). Actitudes parecidas ribundan desde Jespersen (1922) ha~a lvic, Waterman y ldcroy (1963). No menos extren1a~ quizá son las de Saus-s~re (pág. 18), Meillet (1903, pá_g1. 4SS y s¡s.) y 8loo1nfield (páss. 14 y sgs., pá. gma 347). Por su porte, Malk1el (1964, pág. 82S) habla de un "estadio em

-brjónico ...

1 Vber die Sprocht und 1Yelshtit dtr lnd;tr, thulo bien característico. Para el posible origen de la expresión, \'éa~ 1-founin, pJ.g. J 84.

Diga!"~! de una vez Por todas que desde Ja pc:rspccti"a actual pa1tcc evidente la super1or1dad de Ra~k sobre Bopp, lo que c•plic:a en parte Ja injusticia histórica de que ha sido víc1im•. como ha seftalado HjclmsJev en 1951 (e(. ~foun[n. pá

-sina 162). Nad• parad6jic1men1c. la ma)'or .. aclualidad" de Rask se debe a su mayor tradicionalidad (y a 10 corrclali"a p0c:1. afición al comparativismo entonces Cll ~ga). Y muy si~lom,ticamentt, •lauft04I tienen por padre de la filología com -parat1va a Jacob Onmm, rc:se o '" enorme deuda con Rask (Watcrman. pág. 19).

~·..- ~

...

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-

--

.

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.

...

INI l~Ol>UCCION A CHOt\ISKY

concurso, en 1814, por el danés Rasmus Rask (1787-1832). y publicado

a un J g 18 0 la monograf1· n sobre a con1ugac1 1 · "6 d 11 e san1 • scri o con1para a coo "t d e.~ del g'ricgo, Jatln, persa y germánico, publicada en 1816 por el alemán 1

• Jlopp (1791-1867) Si los eircunstoncios hacen a los hombres no menos

f raaz · .

los hombres a las circunstancias, es de suponer que el mundo estaba qo: nces "maduro para la filologia co1nparativa ... Parece que el sánscrito,

~n

;.,nación reciente entonces en Europa, lo hiro todo más fácil. En contraste

•:n la del griego o la del latín, la morfologla del sánscrito resultaba "trans-e irente•• )t pennilía entrever relaciones y correspondencias antes ocultas, ba

-~

ia

tas que se orientó la exploración de Bopp y de sus émulos.

Los primtros comparativislas pcrtcnccco a la que cabría llamar, co tér-minos europeos~ generación de 1808, y mú exactamente a la segunda ..

bor-n•da" de esa generación. Bopp y Rask, lo mismo que el germanista Jakob

Grimrn (178S-1863) y que el romanista Fricdrich Din (1794-1874), son ge

-neracionalmente coetáneos de los últimos premarxistu (Owen, Fourier). de

los primeros "ingenieros" (Maudslay. Stephenson) y de los primeros estudian·

tes de las instituciones educativas realmente .. nuevas" desde el Renacimiento

(~falus, Thenard, Gay Lussnc, Fresnel), a los que tanto debe la ciencia. Son también coetáneos de una granada gcncuci6n de románticos (de Words·

worth a Keats, de Fóscolo a T.eopardi y n Pu•hkin, de Hijlderlin y Hegel a

Schopenhauer y Heinc). Son coetáneos. en definitiva, de toda una pléyade de héroes carpetobctónicos inconfundibles (San J\<lardn, Espoz y Miaa, Boli-var, Riego. Fncundo, A\'Írancta ... ). Todos nacen en el transcurso de aq ue-llos últimos treinta años del siglo xv111- momento crucial en Ja histol"ia del n1t1ndo -, curtndo lns pnutas de la vidn cotidiana del .. ancicn régime" em-pezaban a ser resquebrajadas y arrumbndns por el impetu de la nueva !Ce· nologin y la nueva industria copitalfstien (de productividad quintuplicada

en

pocos años) y por un período significativon1ente sincrónico ele revoluciones )f guerras sin precedente, dando roso o una reinstalación (n1ás don1inante Y

segura) del hombre en su mundo. Con m6s

o

menos conciencia de ello en

cada ca<o, estos hombres

so

n

los primeros habitantes de un mundo en brote

que sufre todavia los dolores y desgarros del alumbramiento en años deci

-sivos por sus consecuencias pr4cticns tanto en 1a ciencia como eo la política, años todavía mós vigorosos y expansivos. n1tis fructíferos, que los primeros treinta años del siglo xnc.

Los rápidos y sensacionales logros del comparativismo borraron en se· guida del mapa, como el que dice, la tradición de la gramática general o filosófica, mucho más rica y ombiciosa. Desde la perspectiva actual, el con -cepto de lengu:i típico de Jos con1parntivis1a~ no podía ser n1ás primitivo Y

reducido, y por ello mismo resultó sumamente apropiado para los fines de aquellos filólogos, que cron de una angostura extrema. Como la tradición dcscnptivfstica anterior ya a la trodición filosófica de la gramática general,

los filólogos comp:irativistas se limi1nb2n, irracionalmcnlc, al acopio Y des-meauzamicnto de los datos del uso, ojcnos (y aun hostiles) a todo intento

(11)

}.XlV J11l0LOOOS

de cxplicaci6o gcncrnl y no digan1os universal. Para Jos con1parativislas la lengua era un si1nplc invcnt:i.rjo (más o menos entramado, según Jos ca~s pero casi siempre a1omls1ico) de unidades fonológicas que a veces cambia'. ban (al correr del tiempo) en cienos contexlos delerminados fonéticamente: el caballo de batalla del comparativismo es el "cambio fonético", definido por le)'cs ("Lau1gese11e") sin excepción ("ohne Ausname").

La culminación del oomparativismo es el descriptivismo de principios del

s~gJo "": Pa~a los gcnerativi.stas existe una clara vinculación doctrinal, emp{-nca e h1st6emp{-nca enlre el dcscriplivismo sincrónico de la generación de Jakob-son Y Harris y el diacrónico de sus antecesores comparativistas (Chomsky, 1966a; Postal, 1967, pág. x1v; cf. Malkiel, pi¡. 824). Los dcscriptivist•s

con-virtferon la concepción C\'Olutiv3 decimonónica en uoa concepción estática aphc~ble a un momenlo determinado en la historia de la lengua. Al énfasis

fo~é:t1eo de los compara1ivistas dccin1on6oicost los dcscriptivistas o "es1ructu .. ':'l!stas" aparean. ~tro punto de referencia: la nttcsidad de distinguir repe-11c1ón Y no-repe11c1ón ontro los especímenes del habla. El nuevo caballo de batalla es

<.'

"fonema" ("uno do los logros intclcclµales más significativos de l~ c~cnc11s socialrs" para los cnlusiastas de mediados de siglo). El objeto scgu1a siendo catnlog:ir y clasificar los elementos constitutivos inventariados en cada lengi.1a de acucr<lo c.on !U~ restricciones de ºdistribución". Los

es-tudios más recientes no atribuyen m4s viabilidad al ºfonema" )' a la .. fono-logía autónoma" (cf. Aloreos. 1961, pág. 29) que al "cambio fonético" y n la "filología compara1iva" de medio siglo antes (Postal, 1967).

. . Pese a sus evidenres limilacioncs, no son pocos Jos logros del d<S<:rip

-11:ismo. Salla n la vista, anlc todo. el acopio de datos sobre las lenguas más diversas y. a veces, menos conocidas, reunidos en relativamente poco tiempo (un cuarto de siglo). Pero es evidente también (aunque menos general) el avance metodológico, que culmina en el libro de Harris a mediados de

siglo. Las nuevas exigcncios de c1oridad, precisión y objetividad superaban,

c?~ nlucho,. todo Jo untcrior y, junto al acoplo de infornlación cn1pírica,

h1c1eron p~sible volver o plnnlear, con probabilidades de éxito, el problema de_ c~nsiruir In tcorla (o gromólica generoiivu) de cada Je11gua y, lo que es

mas 1mporlante, el de lo teorlo general del lenguaje. Las aportaciones más

in1port~~les del descriplivisn10 son, pues, iostrlLmentales y n1etodol6gicas, con excepc1on (enlre otras menos imp0r1un1es) del exlraordinario avance que Jn

~hra de ~akobson. supone hacia una teoría fonética universal. De especial 1mponanc1a

•s

la idea (de1arrollnda en pone por Harris y por Rockett) de que el lenguaje podla ser estudiado como <istema formal, aunque esto no fue realmente posible hasta que los estudiosos de Jos fundamenlos de la ma~mática elaboraron la teoría de la compulabilidad (véase más adelante). La idea expuesta por llarris y por llockett, junto con la nueva teoría ma-t~mácica, hicieron posible rcplancear con éxjto las cuestiooes que la gramá·

t1ca general racionalística habla tenido que dejar ¡in resolver. ¿Qué cuestio-nes eran ésta§? Se impone dar orro salto alr~s para poder contestar cum~ p1idamente.

IN 1 AOOU('CION A CHOMSKY XXV J.3. Este salto atr~s tiene que jr como rnfnin10 8 lo bastante lejos para

omprender la obra de dos españoles (coetáneos) de verdadera excepción:

~l

célebre doctor Huarle de San Juan (ca. 1529-1 S89) y el también celebrado

Francisco Sánchez.de los llrozas (1523-1600). El doctor de San Juan del

pie del Puerto nace con toda probabilidad en 1 S29 (Iriarte, págs. 27 y 60) el año de la paz de Cambray y del Reloj dt prfncipes (// Cortigiano es

del' año anterior; Ja conquiS1• del Perú empezarla dos años después, al

mis-mo tiempo que el cisma anglicano). Sólo dos aiios antes. en l 527, habían

nacido el príncipe Felipe (el fu1uro Felipe ll), fray Luis de León y Arias

Mon1ano. Sáochez de las Brozas habla nacido con poco más de un lustro

de anterioridad y, como Arias Montano, era probablemente "ex illis", como

indican sus sonados procesos inquisitoriales•. Montemayor (quizá también

"ex illis") vondria a ser sólo dos o tres años mú viejo que et Brocense, Y

Teresa de Cepeda y Ahumada 1<ndria un lustro mú que Mootemayor. Bas -tará añadir que Camocns y Palestrina, Roosnrd y Du BeUay, Acuña y Cetina,

Silvestre y Ramircz Pag:\n (pelrarquistas los cuatro últimos, como

Moote-mayor y fray Luis), Malón de Chaide y Bodin, eran contemporáneos de

Huarte y del Brocense. para poder concrclar un poco la faz del momento:

petrarquismo. literotura a lo pastoril y a lo divino, y. en general,

filipo-trenlismo e ineipien1e jesuitismo (en Europa, América )' Oceanía). La España

de la época no se limila a extender el orbe conocido, sino que contribuye

de otras maneras a dnr un sesgo :. la historia de Ja lingüística, enriqueciendo a la vez el conocimiento de las lcn¡ua, conocidas (lliblia poliglota de Alcalá)

y, sobre todo, el de las ex61icas (nmerindias y polinesias).

Huarte y el Brocense nsi4itcn desde niños a la instauración de los nuevos

saberes, en lucha sorda (o ruidosa) con los bajeles varados de las univers

i-<lades. (Las navegaciones de portugueses y españoles ctan tin sentido nuevo

a la avenlura de vivir y aprender.) Muy poco después de Huarte (eo 1 S30

exactamente) nace el Coll~ge Royal (luego Collcge de France) con el fin

de enseñar todo lo que no tnlernbn la Sorbonn; cuotro años después del

Examen de ingtnios nace en lnglnterro Gresham College, fundado por el

fundador del Roynl Exchange, un hombre de negocios (cstrictamenlc coetá·

neo del autor del Exan1e11) que podrfa muy bien enea.mar el ayuntamiento del nuevo eapilal mercantil que nnvegabo los mares (el grao geógrafo John

Dec nace el mismo oílo que Felipe JI) y el nuevo saber humanístico de

pro)'eceión universal cada vez m6s iluminado por el sol de Copérnico. Naturolmenle, Huane no es hombre de universidad, sino de aprendizaje

Y enseñanza libre: creador de curiosidad insaciable y fina percepción, más que archivador de insulseces pasadas de mano en n1ano y de generación en s En realidad, habría que remontt\rsc mucho mis para incluir oo $610 la tra·

d:ción europea medieval (lanto la escol,.stica como la semítica) Y anti.gua. sino t•mbién la india (<f. Mounin.

r's•

.

llS y 101: lvic, págs. 28-30). Sobre la

ac-tualidad de Panini (si¡lo v ó vt a. de C.), '''"' Staal (cf. Chornsky. 196S, pig. v). >· t Publicados en 1941 (con un citudio preliminar) por A. Tovar Y ~f. de Ja l 111i. lJorcnre. Vid. ~p. p4J1. 39-40 (el Brocense declara no conocer el oom·

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