Descriptive Analysis
IV: 1a and is associated with a plate/lid (N16130a) This type of urn is known as one of the few
Este componente se refiere al acceso que tienen los estudiantes y los docentes a los diferentes recursos TIC y a las prácticas que realizan más allá de la escuela. En la medida que crece el acceso a mayor cantidad de contenidos y herramientas con dispositivos más sencillos y económicos, se van creando nuevas prácticas culturales de las que participa gran parte de los actores escolares pero en su vida cotidiana ex- traescolar. Esto abre nuevos desafíos e implicancias al momento de pensar el vínculo pedagógico, en la actualidad: nuevas formas de aprender y de producir conocimiento,
5 En el tercer capítulo se amplían las consideraciones específicas sobre los temas de acceso y conectividad. 6 En el primer capítulo de este informe ya se desarrollaron ampliamente estos aspectos.
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INFORME SOBRE TENDENCIAS SOCIALES Y EDUCATIVAS EN AMÉRICA LATINA 2014nuevos saberes en circulación, todo lo cual impacta en la posición de docentes y de estudiantes. Ejemplo de ello es lo planteado por el joven integrante del Partido de la Red, cuando hace mención a que es importante que la escuela asuma “que los jóvenes no van solamente a retener información sino a producirla, y que el docen- te [tiene] un rol de educador y de estudiante también”. Esta concepción plantea un cambio en la definición de lo que hoy implica educar y aprender, pero también acerca de cuáles son los lugares donde se construye conocimiento, más allá de la escuela. Dentro de este componente se incluye la consideración sobre el uso de redes socia- les con diferentes finalidades, el uso de blogs, geolocalizadores y otras aplicaciones de la denominada Web 2.0. Estos elementos también atribuyen a los usuarios cada vez más facultades de acceso ubicuo y móvil a los contenidos disponibles, fomen- tando así una cultura de acceso donde todo está disponible, en cualquier momento y desde cualquier lugar.
Las decisiones que se toman acerca de las acciones en el marco de este componente involucran diferentes actividades, como la promoción y regulación de la presencia en línea tanto de alumnos como de docentes; la organización y participación en pro- yectos TIC por parte de la escuela; la utilización de TIC para la organización, gestión y comunicación escolar, entre otras posibilidades.
Es importante tener en cuenta que acciones de esta clase adquieren una fuerte inci- dencia en tanto actúan sobre las culturas institucionales y sobre los sujetos. El efecto cultural que implica la integración de las TIC en los sistemas educativos requiere tomar decisiones en este campo e incluso precisa que se revisen y modifiquen algu- nas normativas existentes. La idea de “efecto cultural” entendido como choque entre paradigmas remite a la distancia que con frecuencia separa a la escuela de aquello que irrumpe como novedad con la llegada de las nuevas tecnologías. Más allá de los testimonios de los adolescentes y jóvenes que fueron citados a lo largo de este infor- me, varios son los entrevistados que aluden a esta cuestión, haciendo referencia a una suerte de destiempo o desajuste entre la cultura escolar y las TIC.
Con frecuencia se manifiestan ejemplos y testimonios en los que la escuela resiste los cambios que conllevan las nuevas tecnologías, quizá por la incertidumbre gene- rada ante la irrupción de un recurso desconocido, quizá porque, según lo aportado por un informante: “estos cambios alteran la posición tradicional y asimétrica de alumnos y docentes en términos de disposición de saberes”. Lo cierto es que, de al- guna manera, la llegada de las TIC a la escuela interpela a la totalidad de sus agentes porque logra conmover aspectos característicos del dispositivo escolar, proponiendo formatos y modos de organizar las tareas escolares que, por nuevos y diferentes, se perciben como extraños.
En el mismo sentido, es interesante conocer las experiencias que aportan algunos de los involucrados, esta vez ubicadas en el campo de la educación no formal. Estos espacios, también educativos, posibilitan, en muchos casos, el acceso de los adoles- centes y los jóvenes a las TIC en general y a Internet en particular:
“… lo veo como una oportunidad, en el centro comunitario, en la biblioteca pública, en la escue- la después de hora, los chicos hacen proyectos comunitarios y ahí aprenden mejor que dentro del aula. (...) Entonces son las dos áreas… donde yo en Intel trato de (a través del programa de desarrollo profesional docente y a través de un programa de educación no formal con pro-
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INFORME SOBRE TENDENCIAS SOCIALES Y EDUCATIVAS EN AMÉRICA LATINA 2014yectos) con habilidades del siglo XXI, con proyectos comunitarios, con microemprendimientos,
con trabajo, con todo lo que hacemos… que es educación sí, pero fuera del aula… también hay un potencial muy grande” (Referente de Programas de Educación y Responsabilidad Social Empresaria de Intel).
EL APRENDIZAJE MÓVIL POSEE UN POTENCIAL CONSIDERABLE EN AMÉRICA LATINA
El concepto emergente de aprendizaje móvil se encuentra hoy muy extendido por toda América Latina y se refiere a la inclusión y el aprovechamiento pedagógico de dispositivos móviles variados. En muchos casos, los especialistas consultados subrayan el potencial que supone el uso de este tipo de dispositivos con fines educativos. Recientemente diversos actores educativos, tanto del sector público como del privado, han comenzado a explorar el aprendizaje móvil como una estrategia posible que permite hacer frente a las necesidades educativas más urgentes de la región. Ya son varios los países que han puesto en marcha distintas iniciativas con diversos programas de pequeña escala. En el Documento de trabajo sobre Aprendizaje móvil de Unesco, elaborado por María Teresa Lugo y Sebastián Schurmann (2012), “Encender el aprendizaje móvil en América Latina”, se examinan las políticas e iniciativas relacionadas con el uso educativo de los teléfonos celulares en la región. En el estudio, se examinaron diecisiete iniciativas y se encontró que estas
corresponden a: programas experimentales lanzados en el nivel universitario; programas piloto para niños y adolescentes de poblaciones vulnerables; programas de alfabetización para jóvenes y adultos; programas de mejora de la gestión educativa y programas dirigidos a cuestiones específicas, como la evaluación y la preparación de exámenes, especialmente en relación con los exámenes de ingreso universitario. Entre las conclusiones del trabajo, los autores destacan que habría una ausencia de la temática en la mayoría de las agendas educativas de los países de la región, a pesar de la fuerte potencialidad que presenta el aprendizaje móvil y que incluso existiría una línea divisoria entre aquellas acciones que proveen dispositivos móviles a los destinatarios y aquellas basadas en los dispositivos móviles que ya son propiedad de los participantes del programa (BYOT, por sus siglas en inglés “Bring-Your-Own-Technology”), debido a las ventajas y desventajas que ofrecen ambos enfoques.
Además, el relevamiento permitió poner de manifiesto que, en el nivel de las políticas, el aprendizaje móvil es aún incipiente, ya que las restricciones en el uso de teléfonos celulares en las escuelas continúan siendo impuestas por medio de normativas gubernamentales o bien institucionales.
FUENTE: elaboración propia sobre la base de M.T. Lugo y S. Schurmann (2012). “Encender el aprendizaje móvil en América Latina”.
Serie de documentos de trabajo sobre aprendizaje móvil de UNESCO.
Los entrevistados a menudo mencionan que los obstáculos institucionales impues- tos a la utilización de la telefonía móvil con fines pedagógicos no permiten desplegar las potencialidades que estos poseen, perdiendo de vista que, en muchos lugares, un celular es la única vía mediante la cual muchos niños y jóvenes pueden conectarse.
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INFORME SOBRE TENDENCIAS SOCIALES Y EDUCATIVAS EN AMÉRICA LATINA 2014En este sentido, la experiencia piloto que recientemente se está implementando en la provincia de Córdoba, en Argentina, con teléfonos móviles y tablets podrá aportar una experiencia en la materia. La iniciativa cuenta con la participación del Ministe- rio de Educación provincial, en alianza con empresas privadas que apoyan al sector.