• No results found

A conceptually and statistically rigorous methodology

El rey Ocozías de Israel sufre una caída en su casa y enferma. El profeta Elías le anuncia que no sobrevivirá. A su muerte, lo sucede su hermano Jehoram.

Entretanto, Jehosafat es el rey de Judá. Elías es arrebatado en una tempestad de viento, y Eliseo, su siervo, ocupa su puesto de profeta. Durante los

aproximadamente sesenta años que dura su ministerio, Eliseo efectúa muchos milagros (véase el recuadro “Los milagros de Eliseo”).

El rey de Moab se subleva contra Israel. Por eso, Jehoram, Jehosafat y el rey de Edom aúnan sus fuerzas para enfrentarse a él en una batalla, de la cual salen

airosos gracias a la fidelidad de Jehosafat. Posteriormente, Eliseo frustra los planes del rey de Siria de tender una emboscada a Israel. Enfurecido, el monarca envía “caballos y carros de guerra y una pesada fuerza militar” para apresar al profeta (2 Reyes 6:14). Entonces, Eliseo realiza dos milagros y hace que los sirios se marchen en paz. Más adelante, el rey sirio Ben-hadad sitia la ciudad de Samaria provocando una hambruna, pero Eliseo predice que el hambre acabará.

Tiempo después, Eliseo va a Damasco. Como el rey Ben-hadad está enfermo, envía a Hazael para averiguar si se recuperará. Eliseo predice que morirá y que Hazael gobernará en su lugar. Al día siguiente, Hazael asfixia al rey con una “tela [mojada] en forma de malla” y se apodera del trono (2 Reyes 8:15, nota). En Judá,

Jehoram, hijo de Jehosafat, llega a ser rey, y posteriormente le sucede su hijo Ocozías (véase el recuadro “Reyes de Judá y de Israel”).

Respuestas a preguntas bíblicas:

2:9. ¿Por qué pidió Eliseo “dos partes” del espíritu de Elías? Porque era

consciente de que para cumplir su responsabilidad como profeta de Israel

necesitaría el mismo espíritu valiente e intrépido que había tenido Elías. Además, Eliseo fue siervo de Elías durante seis años, y fue Elías quien lo nombró su

sucesor, así que Eliseo veía en él a un padre espiritual; era como su hijo

primogénito (1 Reyes 19:19-21; 2 Reyes 2:12). Y tal como el primogénito literal recibía dos partes de la herencia de su padre, Eliseo pidió y recibió doble porción de la herencia espiritual de Elías.

2:11. ¿A qué “cielos” “fue ascendiendo [Elías] en la tempestad de viento”? No

fue ni a alguna parte lejana del universo físico ni al lugar espiritual en que habitan Dios y sus hijos angélicos (Deuteronomio 4:19; Salmo 11:4; Mateo 6:9; 18:10). En realidad, Elías ascendió a los cielos atmosféricos (Salmo 78:26; Mateo 6:26). Parece ser que el carro de fuego lo transportó a través de la atmósfera a otro lugar de la Tierra, donde vivió algún tiempo. De hecho, años después, Elías escribió una carta a Jehoram, el rey de Judá (2 Crónicas 21:1, 12-15).

5:15, 16. ¿Por qué no aceptó Eliseo el regalo de Naamán? Porque reconocía que

la curación milagrosa de Naamán se debía al poder de Jehová, y no al suyo. Para él habría sido inadmisible beneficiarse del cargo que Dios le había dado. Hoy día, los auténticos siervos de Jehová tampoco buscan sacar provecho personal de su

servicio. Se toman muy en serio la recomendación de Jesús: “Recibieron gratis; den gratis” (Mateo 10:8).

5:18, 19. ¿Estaba pidiendo perdón Naamán por tener que participar en un acto religioso? Se ve que el débil estado de salud del anciano rey sirio lo obligaba

a apoyarse en Naamán. Cuando el rey se inclinaba para adorar a Rimón, también lo hacía Naamán. Pero se trataba de una acción puramente mecánica, con el único objetivo de servir de apoyo al rey, no de rendir adoración. De modo que Naamán pidió perdón a Jehová por cumplir con este deber civil. Eliseo dio crédito a sus palabras y le dijo: “Vete en paz”.

Lecciones para nosotros:

1:13, 14. Aprender de lo que vemos y actuar con humildad salva vidas.

2:2, 4, 6. Pese a que Eliseo había sido el ayudante de Elías durante tal vez seis

años, no quiso abandonarlo. Sin duda, es un magnífico ejemplo de lealtad y amistad (Proverbios 18:24).

2:23, 24. Parece que el principal motivo por el que unos muchachos se burlaron de

Eliseo fue porque un hombre calvo llevaba la prenda de vestir oficial de Elías. Reconocieron que Eliseo era el representante de Jehová y simplemente no lo querían cerca. Le dijeron que subiera, quizás dando a entender que siguiera su camino a Betel o que fuera arrebatado, tal como le sucedió a Elías. Obviamente, reflejaron la misma actitud hostil de sus progenitores. De ello se desprende que es esencial que los padres enseñen a sus hijos a respetar a los representantes de Dios.

3:14, 18, 24. La palabra de Jehová siempre se cumple.

3:22. Con el reflejo de la luz del alba, el agua daba la impresión de ser sangre,

quizás porque el suelo de las zanjas recién formadas era de barro rojizo. Jehová puede optar por valerse de fenómenos naturales para realizar sus propósitos.

4:8-11. Al darse cuenta de que Eliseo era “un santo hombre de Dios”, cierta mujer

de Sunem fue hospitalaria con él. ¿Verdad que deberíamos hacer lo mismo nosotros con los siervos fieles de Jehová?

5:3. Esta niña israelita tenía fe en el poder de Dios para efectuar milagros y la

defendió con valor. Joven, ¿te esfuerzas por fortalecer tu fe en las promesas divinas y te armas de valor para hablar de la verdad a tus profesores y compañeros de clase?

5:9-19. ¿No demuestra el ejemplo de Naamán que alguien orgulloso puede

aprender a ser humilde? (1 Pedro 5:5.)

5:20-27. ¡Qué precio tan alto por intentar vivir una mentira! Reflexionar sobre los

sufrimientos y adversidades que resultan de llevar una doble vida impedirá que caigamos en ese proceder.

ISRAEL Y JUDÁ LLEVADOS AL DESTIERRO