• No results found

2. Materials and methods

2.2. a.3 Temperature series

la Encuesta de Población Activa y de las Altas en la Seguridad Social. Se determi- nan claramente aquellos sectores reconocidos tradicionalmente como creadores de empleo directo asociados al Turismo. Así se vinculan sectores como la Hostelería, los Servicios de Alojamiento, los Servicios de comidas y bebidas, los Transportes de viajeros, y Otras Actividades. No existe ninguna categoría que se pueda relacionar con el Turismo Cultural.

32Se plantea también la interpretación del Patrimonio como forma de creación de Atractivos turís- ticos. Pero se trata de la intervención en un Bien patrimonial que ya existe, no la creación de un Bien Patrimonial nuevo.

En paralelo a esos datos generales, se han desarrollado estudios sobre el empleo en el sector turístico, análisis asociados a los alojamientos, recursos, recursos humanos y perfiles sociodemográficos. El primero data de los años 80 en el Reino Unido y está orientado al análisis de los perfiles profesionales (Airey y Nighttingale, 1981). El resultado fue una clasificación del sector en: Empleo en Organizaciones para destinos turísticos, Atractivos Turísticos, Agencias de Viajes e Intermediación. Se ordenaban también las distintas funciones y niveles profesionales, para dedicarse posteriormente a los profesionales de los que se obtuvo su Formación, sus Perfiles Sociodemográficos y sus Carreras profesionales. Este trabajo planteó el Turismo como una industria y no lo enfoca realmente como Sistema, donde caben muchas categorías entre ellas el Turismo Cultural. Cierto es que dentro de esta propuesta, se podría hacer una selec- ción de aquellos relacionados de manera más específica con los productos turísticos alternativos y con destinos culturales, pero sería siempre una aproximación.

Los recientes estudios sobre empleo en el Turismo plantean nuevas líneas de trabajo como las referidas al capital humano, al valor económico, a la movilidad y el género (Ladkin, 2011), mientras que una reciente investigación sobre empleo y Turismo en España replantea conceptos admitidos habitualmente como los flujos de empleo y su estacionalidad, especialmente (Malo, 2011).

Cuando el Turismo Cultural empe- zó a configurarse surgió la necesi- dad de centrarse en el empleo. De forma aislada, contamos con algu- na mención y propuesta sobre la importancia que el Turismo Cultu- ral tiene para el empleo en el Comi- té de las Regiones de 1998. En su Dictamen sobre el Turismo Cultural en las zonas urbanas y sus conse- cuencias para el empleo (DOCE 98/c 251/05) se afirma que “la Cul- tura y sus actividades anexas constituyen una fuente directa e indirecta para el empleo”.

Es lo que ha llevado a Patin a categorizar los empleos asociados al patrimonio, dife- renciando los empleos directos que proceden de la explotación del Patrimonio (aco- gida, información, mantenimiento, seguridad, administración, conservación, animación, espectáculo) de los empleos indirectos financiados por gastos de explotación de los sitios y operadores turísticos (restauración, artesanos), oficinas de Turismo, animadores, y de los empleos inducidos (Patin, 1997). Otras definiciones de empleos directos e indi-

rectos se han obtenido al analizar los impactos económicos y sociales del patrimonio. Entre los empleos directos destacan especialmente los que están unidos a los Monu- mentos Históricos abiertos al público siguiendo unos determinados criterios, empleos en el Centre des Monuments Nationaux, empleo en las administraciones regionales encargadas del patrimonio, guías del patrimonio, especialmente. Los empleos indirectos son quizás mucho más lejanos (conservación, restauración) (Patin et al., 2012), pero también se mencionan los empleos turísticos unidos al patrimonio (alojamientos, agen- cias de viajes, transportes, restauración), o la formación e investigación (Greffe, 2009).

En España la relación entre el Turis- mo Cultural y el empleo era uno de los ejes planteados en el “Plan de Impulso del Turismo Cultural e Idio- mático” (2002-2003). Pocos años después se abordó un estudio des- tacando la falta de sistematización y profesionalidad para desarrollar esta especialidad, o más bien, la evolución e inadecuación de la for- mación especializada en adminis- tración pública y privada, acorde con la creación de nuevos empleos en los equipamientos culturales emergentes (Tres- serras y Matamala, 2005).

Experiencias aisladas se están llevando a cabo como la Red Europea para la mejora de la Empleabilidad de la mujer y la competitividad en el Turismo Cultural, dentro del Programa Euroempleo y desarrollado en España por la Fundación Pública andaluza El Legado Andalusí. El Turismo Cultural se plantea como un instrumento del acceso de la mujer al mercado laboral33.

Estas carencias justificaban la creación de másteres y formaciones específicas34, aun-

que desde las titulaciones oficiales superiores se estaba mostrando este acercamiento a formas incipientes de Turismo Cultural. Así en el año 2002, con ocasión de la implan- tación de los estudios de Grado en Turismo se llevó a cabo un estudio de los perfiles profesionales y de las competencias de los profesionales en Turismo para la ANECA (ANECA, 2002). Se definieron toda una serie de perfiles adecuados para el Turismo. De ese estudio podemos extrapolar para el Turismo Cultural sus ámbitos de actuación

33Creación de una Guía de Buenas Prácticas: Guía: Guía de Buenas Prácticas. Empleo en el Turismo Cultural, Junta de Andalucía, Fundación Legado Andalusí, 2012

que serían la Planificación y los Productos. Las organizaciones y empresas involucradas serían: Oficinas de Turismo (Director, Responsable, Informador), museo, yacimiento arqueológico, centro cultural, exposiciones, espectáculos, Bienes Patrimonio de la Humanidad. Los puestos de trabajo potenciales serían los de Director, Responsable de Oficina, Informador, Técnico Asesor de Gestión de Patrimonio Cultural, Guía intérprete, Guía acompañante, Guía especializado (ANECA, 2002, 111-112) y con más precisión se detallaron los puestos de “Técnico asesor de gestión del patrimonio cultural”, “Jefe de nuevos productos” y “Guía intérprete”.

La figura del Guía es el empleo que de forma más reiterativa se asocia con el Turismo Cultural. En las primeras reuniones sobre Turismo Cultural se presentaron varios análisis sobre los Guías de Turismo (Altès, 2001).

Los Libros Blancos de la ANECA fueron una excelente fuente. En relación a los perfiles de demanda de empleo, los estudios previos realizados con ocasión de la implanta- ción de los Grados de Historia y de Historia del Arte sobre la empleabilidad de sus egresados muestran un lugar preferente para la Gestión y la Difusión. Así la Gestión del Patrimonio ocupa un cuarto lugar detrás de la enseñanza, la arqueología y la investigación, totalizando un 9% de los egresados en Historia, mientras que entre los Licenciados en Historia del Arte, la Difusión del Patrimonio-Turismo Cultural ocupa el tercer lugar, con el 20% de los egresados, –mientras que a la Protección se dedicó el 12% (ANECA, 2004)–, detrás de la Investigación-Enseñanza (26%) y de la Conserva- ción (25%). Este último dato es especialmente relevante ya que la difusión (el Turismo Cultural), aunque en tercer lugar, llega a ocupar casi un tercio del porcentaje de los egresados de Historia del Arte.

Sin embargo, para las empresas, en un estudio sobre los Tour Operadores y Agencias de Viajes de Turismo Cultural, se destaca la escasez de profesionales y de empresas espe- cializadas en Turismo Cultural para las estructuras receptivas de interior (Estudio, 2005).

Por parte de los museos es donde ya disponemos de algunos estudios previos sobre perfiles profesionales más ajustados y donde podemos hallar antecedentes muy sólidos para nuestro trabajo. Configuran un universo de análisis cerrado puesto que los museos han configurado un c u e r p o a u t ó n o m o d e s d e e l siglo XIX, vinculado con el Patrimo- nio, han tenido su propio cuerpo de

Facultativos y se han configurado independientemente, creando su propia doctrina. Así, el Consejo Internacional de museos, en un reciente estudio sobre las profesiones en los museos, divide en tres grandes sectores los puestos de trabajo. El primero sería el de “Especialista en Colecciones e inventarios”, es decir, los que corresponderían al Departamento de Conservación. El segundo serían los “Especialistas en Visitantes” (todas las funciones referentes a la Comunicación y Difusión). Y un tercer grupo sería el correspondiente a la “Administración y Gestión” (Ruge, 2008).

En el mencionado estudio aparece perfectamente delimitado el perfil de “Especialista en Visitantes” como uno de los pilares del funcionamiento de un museo y que viene a coincidir con ese porcentaje de los egresados en Historia del Arte que están trabajando en Difusión. De la misma manera, el sector de la Difusión se presenta como el tercer yacimiento de empleo de un museo (Diaz Balerdi, 2010).

Estos departamentos tienen detalladas sus escalas y puestos. Así el Departamento enfocado al Público está constituido por el Director, el Educador, el Informador, el Relaciones Públicas, el responsable de Gestión de Marketing, el Jefe de ventas, el Gestor del servicio de visitante. Este departamento es nuevamente el tercer departa- mento, junto con el sector de Conservación-investigación, y la parte de Administración (Schlatter, 2008). Otros estudios como el que sustenta la base de datos del Ministerio de Educación, Educación, Cultura y Deporte, CulturaBase, que hemos tomado como base de estudio, sólo se refieren a cargos y niveles: Director, Personal especializado y personal administrativo35.

Respecto a la formación, uno de los ejes de análisis y de resultados, los Planes de Estudios, pese a tener alguna formación humanística (Morère, 2006), empeoraron con la implantación de los Grados. Sus carencias están siendo compensadas por los posgrados y másteres en Turismo Cultural, que pretenden dar esta formación mixta enfocada al Turismo Cultural36. Pero por otra parte, los cambios en la formación turís-

tica como consecuencia de la adaptación al Espacio de Educación Superior abren una nueva perspectiva para los estudiantes procedentes de Turismo, junto con las enseñanzas humanísticas de más larga tradición, cuando la relación entre nivel de estudios y trabajo/paro está claramente demostrada.

En definitiva, de los antecedentes teóricos y empíricos disponibles en relación al caso español, podemos contrastar que no existe una acotación clara del Turismo Cultural como objeto de estudio. Se analiza el producto turístico y el territorio incluso con per-

35http://www.mcu.es/culturabase/cgi/um?M=/t11/p11&O=culturabase&N=&L=

36Destaquemos el Posgrado en Turismo Cultural de la Universidad de Barcelona, de la Universidad de Girona: http://guiatitulaciones.crue.org/postgrados2010/index.html

files profesionales asociados, pero sin una asociación clara al objeto Turismo Cultural. Priman los estudios cuantitativos y jerarquizados donde la evaluación de los egresados es clave. Desde el punto de vista del Patrimonio los enfoques son claramente funcio- nales y en ese sentido existen paralelismos con el planteamiento de nuestro estudio, aunque sin la aplicación turística.

Es por estas razones por las que en nuestro trabajo, desde un punto de vista analíti- co, el empleo emerge como elemento cohesionador del Turismo Cultural con el fin de poderlo caracterizar adecuadamente y consolidarlo como un objeto de estudio razonablemente acotado.

Related documents